- Nueva función de YouTube que genera un avatar digital del creador mediante IA
- Creación del avatar con un selfi en directo y registro de voz desde la app móvil
- Uso restringido a mayores de 18 años con canal propio y marcado obligatorio como contenido de IA
- Avatares y vídeos se gestionan por separado y se complementan con la herramienta Vids de Google
La plataforma de vídeo de Google ha empezado a probar una función con la que los creadores pueden generar un avatar digital de sí mismos mediante inteligencia artificial, y utilizarlo directamente en sus vídeos de YouTube sin necesidad de grabarse en persona cada vez. Este nuevo sistema busca ofrecer más flexibilidad a quienes producen contenido, manteniendo su imagen y su voz, pero apoyándose en modelos de IA para automatizar parte del proceso.
Con esta novedad, los usuarios pueden contar con una representación virtual que se ve y suena como ellos, según explica Google en su documentación de soporte, con un enfoque especial en que el procedimiento sea seguro y respetuoso con la privacidad. La idea es que el avatar no sustituya al creador, sino que amplíe las posibilidades de publicación, especialmente en situaciones en las que no se puede grabar en persona.
Cómo funciona la creación del avatar con IA en YouTube
Para dar vida a este personaje virtual, YouTube ha diseñado un proceso de captura de «selfi en directo» que se realiza desde el móvil. El creador debe grabar su rostro y su voz directamente desde la aplicación oficial de YouTube o desde la app complementaria YouTube Create, que está pensada para facilitar la edición y producción de vídeos desde el teléfono.
Durante este flujo de configuración, la herramienta registra los rasgos faciales y el timbre de voz del usuario para que el avatar resultante mantenga un parecido claro con la persona real. De este modo, los vídeos generados con IA pueden conservar la identidad visual y sonora del canal, algo especialmente relevante para quienes han construido una audiencia en torno a su propia imagen.
Una vez completado el proceso, el creador puede usar este modelo virtual como si fuera su propia presencia delante de la cámara. La plataforma permite así que se generen vídeos nuevos en los que aparece el avatar en lugar del rostro real, manteniendo la coherencia del contenido pero con mayor comodidad y margen creativo para el responsable del canal.
Este sistema se integra dentro de las herramientas de producción existentes en YouTube, por lo que el avatar se convierte en un recurso adicional dentro del flujo habitual de creación de contenido. Los usuarios pueden alternar entre vídeos grabados de forma tradicional y clips generados con su versión digital sin necesidad de cambiar de plataforma.
Requisitos de uso, seguridad y privacidad del nuevo sistema
En el apartado de seguridad, Google subraya que esta función está sujeta a condiciones de uso estrictas para evitar abusos. Para poder crear uno de estos avatares es imprescindible haber cumplido los 18 años y disponer de un canal de YouTube ya existente, lo que limita el acceso a creadores adultos con cierta trayectoria o, al menos, con una cuenta activa.
Además, la compañía remarca que solo el propietario del avatar puede utilizarlo para producir vídeos originales. Esto significa que el modelo de IA asociado a un creador no puede ser aprovechado por terceros, reduciendo así riesgos de suplantación de identidad o usos no autorizados de la imagen y voz.
La plataforma ofrece al usuario control sobre su creación digital: el dueño del canal puede eliminar el avatar cuando lo considere oportuno, sin necesidad de pasar por procesos complejos ni trámites adicionales. Esta posibilidad de borrado pretende dar más tranquilidad a quienes decidan probar la función y, posteriormente, prefieran no seguir utilizándola.
Al mismo tiempo, YouTube se ha comprometido a que todo el contenido generado con esta tecnología quede claramente marcado como creado con IA. De esta forma, los espectadores pueden identificar cuándo están viendo a un avatar y no a la persona real, en línea con las iniciativas de transparencia que se están impulsando en Europa y otros mercados respecto al uso de la inteligencia artificial en medios digitales.
Gestión de avatares y vídeos: qué se borra y qué se mantiene
Uno de los puntos que YouTube ha querido aclarar desde el principio es la forma en la que se gestiona la relación entre el modelo digital y las piezas de contenido. Según detalla la compañía, los avatares y los vídeos se administran por separado dentro de la plataforma, lo que tiene consecuencias directas a la hora de borrar material.
En la práctica, esto implica que si un creador decide eliminar su avatar generado con IA, los vídeos que ya hubiesen sido publicados utilizando ese modelo no desaparecerán automáticamente del canal. Solo se borra el recurso del avatar, pero el contenido que ya se ha subido permanece accesible para la audiencia salvo que el propio usuario lo retire manualmente.
A la inversa, si se opta por eliminar un vídeo concreto en el que aparezca el avatar, esa acción no afecta al modelo digital en sí, que seguirá disponible para seguir creando nuevas piezas. Esta separación ofrece cierta flexibilidad a la hora de gestionar el catálogo de contenidos sin comprometer el trabajo previo de configuración del avatar.
Este enfoque encaja con la política general de gestión de activos en YouTube, donde cada elemento (vídeo, miniatura, pista de audio, etc.) suele tener un control independiente. En este caso, el avatar pasa a ser un recurso más dentro del ecosistema creativo del canal, con sus propias opciones de activación y borrado.
La apuesta de Google por los avatares también llega a Vids
Paralelamente a la función integrada en YouTube, Google ha dado a conocer una herramienta adicional en su aplicación Vids, orientada a la creación de contenido audiovisual con ayuda de IA. En este servicio, la compañía permite diseñar avatares personalizados a partir de indicaciones de texto, sin necesidad de partir necesariamente de un selfi en directo como sucede en la app de vídeo principal.
En Vids, el usuario puede describir cómo quiere que sea su personaje virtual para que la herramienta genere un avatar acorde al estilo del proyecto. El sistema está pensado para que el resultado mantenga una coherencia clara entre la voz, la apariencia del avatar y el tono del vídeo, lo que facilita crear contenidos más homogéneos a nivel estético y narrativo.
Esta solución encaja con la estrategia general de Google de integrar la inteligencia artificial en diferentes productos orientados a la creación de contenidos, ofreciendo opciones desde la propia plataforma de YouTube y, al mismo tiempo, herramientas complementarias en aplicaciones como Vids. Para los creadores en Europa y España, esto abre un abanico adicional de posibilidades para experimentar con formatos sin abandonar el entorno del ecosistema de Google.
En conjunto, la incorporación de avatares con IA tanto en YouTube como en Vids refleja un paso más en la automatización de la presencia en cámara, pero sin desligarla por completo de la identidad del creador. La combinación de requisitos de edad, control sobre el avatar, etiquetado de contenidos y separación entre modelos y vídeos intenta equilibrar el potencial de la tecnología con una gestión responsable de la imagen y la voz de los usuarios.