- Microsoft prescindirá de 3.200 trabajadores en Xbox para buscar la rentabilidad económica.
- Cinco estudios de desarrollo, incluyendo Ninja Theory y Arkane, dejarán de formar parte de la estructura interna.
- La compañía asegura que no habrá cancelaciones de proyectos anunciados a pesar de los recortes.
- Se simplificará la jerarquía interna reduciendo drásticamente los niveles de gestión.
La industria del videojuego se ha despertado con un auténtico terremoto que afecta directamente a los cimientos de Microsoft. Tras meses de incertidumbre total en Xbox ante los rumores de despidos, la dirección ha confirmado lo que muchos se temían: un proceso de reorganización masiva que se llevará por delante 3.200 puestos de trabajo en la división de Xbox a lo largo del presente año fiscal. Este movimiento, bautizado internamente como un reinicio necesario, supone uno de los ajustes más severos que se recuerdan en la marca verde, afectando a cerca del 20% de su plantilla total.
Asha Sharma, quien cogió las riendas como CEO hace apenas unos meses, ha sido la encargada de comunicar esta dolorosa decisión a los empleados a través de una carta que no deja lugar a dudas sobre la gravedad de la situación. De este total de bajas, unos 1.600 despidos se han ejecutado de forma inmediata, mientras que el resto se irán produciendo de manera escalonada. La intención de la compañía no es otra que sanear unas cuentas que, según los datos internos revelados, operan con unos márgenes de beneficio extremadamente bajos en comparación con sus competidores directos.
Motivos económicos tras el «Gran Reinicio»

La realidad financiera que maneja la cúpula de Microsoft Gaming es bastante cruda. Se ha dado a conocer que la empresa llega a perder 64 centavos por cada dólar invertido en ciertos departamentos, una cifra insostenible a largo plazo que ha obligado a meter la tijera a fondo. A pesar de las millonarias adquisiciones de los últimos años, como la de Activision Blizzard, el crecimiento de servicios como Game Pass o la estrategia multiplataforma no han dado los frutos esperados con la rapidez que el negocio requería para mantenerse a flote sin sacrificios.
A todo este fregado financiero hay que sumarle una crisis de componentes que ha disparado los costes de fabricación del hardware, lo que pone en una situación delicada a los futuros proyectos de consolas. Sharma ha sido muy transparente al afirmar que los márgenes de beneficio son hasta diez veces inferiores a los de otras plataformas del sector. Por ello, el objetivo principal ahora es simplificar la infraestructura tecnológica y dejar de depender tanto de terceros para que la pasta no se escape por el camino y el negocio vuelva a ser viable de cara al año 2027.
El futuro de los estudios internos y la situación en Europa

Uno de los puntos más comentados de este plan es la desvinculación de cinco estudios que hasta ahora eran piezas fundamentales del engranaje de Xbox Game Studios. En el caso de Double Fine y Compulsion Games, volverán a ser independientes bajo el mando de sus fundadores originales, manteniendo sus propiedades intelectuales y sus proyectos actuales. Por otro lado, estudios tan potentes como Ninja Theory y la reestructuración que amenaza estudios han llegado a acuerdos para pasar a manos de nuevos propietarios, aunque todavía no se ha desvelado quiénes pondrán el dinero para financiar sus futuros desarrollos.
En lo que respecta al territorio europeo, el foco está puesto en Francia con el estudio Arkane Lyon. Debido a que las leyes laborales francesas son bastante estrictas, el proceso de salida de este equipo será más lento y requiere una fase de consulta obligatoria con su comité de empresa para analizar las opciones estratégicas disponibles. Mientras se resuelve este proceso legal, la incertidumbre rodea a proyectos tan esperados como el juego de Blade, aunque desde Microsoft insisten por activa y por pasiva en que no tienen intención de cancelar ningún título que ya haya sido anunciado oficialmente al público.
Cambios en la jerarquía y nuevos liderazgos

Para intentar que la toma de decisiones no sea un suplicio, la compañía va a meter un tajo importante a la burocracia interna. Se ha detectado que algunos proyectos tenían que pasar por hasta 14 niveles de gestión antes de recibir luz verde, algo que ralentizaba todo de forma absurda. La meta ahora es reducir esos niveles jerárquicos a un máximo de cinco, apostando por una estructura mucho más horizontal donde los creadores tengan más peso y responsabilidad directa en los resultados finales sin tanto jefe de por medio.
En medio de toda esta marejada, Helen Chiang ha sido promocionada al puesto de directora de operaciones con la misión de unificar hardware, servicios y contenidos bajo un mismo modelo de negocio. Chiang, que ya demostró su valía gestionando el éxito de Minecraft en Mojang, tendrá que lidiar con la reestructuración de divisiones como Bethesda y Blizzard, que ahora centrarán sus esfuerzos en sus franquicias más potentes para asegurar ingresos estables. Es un momento delicado para los currantes de la empresa, pero la directiva confía en que estas medidas sirvan para que Xbox sobreviva en un mercado cada vez más salvaje.
A pesar de la dureza de estas medidas que afectan a miles de familias, Microsoft mantiene su ambición de llegar a mil millones de jugadores diarios en el futuro. Los recortes no solo afectan a Xbox, ya que otras áreas de ventas de la matriz también sufrirán bajas, sumando un total de 6.400 despidos en todo el gigante tecnológico. Lo que está claro es que el modelo de expansión agresiva ha llegado a su fin para dar paso a una etapa donde la disciplina financiera y la eficiencia operativa mandarán por encima de cualquier otra métrica de crecimiento a toda costa.
