- X sustituye los DMs por Chat, con cifrado de extremo a extremo, llamadas de voz y vídeo, y bloqueo de capturas.
- Las funciones seguras requieren registrar Chat y crear un PIN de 4 dígitos; sin eso, los chats no se cifran.
- Disponible en iOS y web; Android llegará próximamente. Despliegue global con incidencias reportadas.
- Persisten límites: metadatos sin cifrar y sin protección actual frente a ataques MITM, con mejoras prometidas.

La plataforma X ha puesto en marcha Chat como sustituto integral de los Mensajes Directos, con el objetivo de dar un salto hacia una experiencia de mensajería completa. El servicio incorpora comunicación privada, llamadas de voz y vídeo, y funciones para gestionar conversaciones de forma avanzada.
Este movimiento encaja con la ambición de convertir X en una aplicación más versátil, acercándola a lo que ofrecen WhatsApp, Telegram o Signal. La compañía habla de privacidad sin anuncios ni rastreadores, y de un sistema pensado para conversaciones seguras en todo tipo de dispositivos.
Qué es Chat y qué novedades aporta
Chat toma el relevo de los DMs y migra automáticamente todo el historial de mensajes a una bandeja unificada, manteniendo una estética sobria y familiar. La interfaz cambia lo justo, pero el servicio se comporta ya como un cliente de mensajería independiente.
Entre sus funciones clave destacan las llamadas de voz y vídeo, el envío de archivos, la edición y borrado de mensajes ya enviados, y los mensajes temporales que desaparecen pasado un tiempo. También ofrece un bloqueador de capturas de pantalla con aviso si alguien intenta guardar una conversación, y X insiste en que el entorno de chat permanece libre de anuncios y seguimiento.
Para activar la capa segura es necesario completar un registro inicial y configurar un código PIN de cuatro dígitos. Hasta entonces, los chats aparecen con un candado abierto y no se puede habilitar la desaparición de mensajes ni el bloqueo de capturas, lo que deja claro qué conversaciones no están cifradas aún.
Además del cifrado de extremo a extremo (E2EE) para los mensajes y archivos, la transición es automática desde los DMs, por lo que no se pierde el contenido previo. Visualmente los cambios son mínimos, pero la lógica interna de seguridad y las capacidades de comunicación sí dan un salto notable.

Privacidad y seguridad: promesas y límites
X afirma que Chat ofrece cifrado de extremo a extremo para conversaciones y medios, pero reconoce que los metadatos (por ejemplo, quién habla con quién y cuándo) no están cubiertos por ese cifrado. Es un matiz importante que condiciona el nivel de anonimato operativo y cómo funcionan las aplicaciones para chatear en secreto.
La empresa también admite que, en su estado actual, no hay protección frente a ataques de intermediario (MITM). En un escenario así, un tercero malintencionado —o incluso un insider— podría comprometer un intercambio sin que los participantes lo detectasen. X asegura estar trabajando en controles para verificar dispositivos y reforzar esta capa.
El sistema exige crear un PIN local para blindar el acceso, que se solicitará al iniciar sesión en dispositivos no habituales. Este requisito funciona como una barrera adicional y habilita las funciones avanzadas de seguridad dentro de la app.
Especialistas en ciberseguridad han pedido más claridad técnica sobre la arquitectura, incluida la gestión de claves y el uso de módulos de seguridad de hardware. Desde X se han dado mensajes tranquilizadores, pero sin aportar pruebas públicas concluyentes, por lo que la comunidad mantiene la cautela a la espera de auditorías.
Disponibilidad, rendimiento y estado del despliegue
En el momento del lanzamiento, Chat está disponible en iOS y en la versión web, con Android en desarrollo y previsto para más adelante. La función llega de forma amplia, sin anuncios de restricciones regionales, por lo que los usuarios de España y Europa pueden acceder desde ya en las plataformas activas.
La compañía cataloga el servicio como una fase inicial o beta, y algunos usuarios han reportado incidencias: lentitud, conversaciones o enlaces que no cargan correctamente, y problemas puntuales con chats grupales (como cambiar nombres o añadir miembros). En la web, ciertos hilos muestran errores de carga.
Otro cambio que ha generado comentarios es el aviso para establecer el PIN de 4 dígitos al abrir Chat por primera vez, un paso indispensable para desbloquear el cifrado y el resto de funciones sensibles. También se han señalado ausencias temporales, como las notas de voz, que X promete incorporar en próximas actualizaciones.
Aun con estos matices, el traslado de los DMs al nuevo entorno se realiza sin pérdida de información: todo lo anterior se conserva y convive con las conversaciones iniciadas ya bajo Chat, en un único lugar.
Dónde queda frente a WhatsApp, Telegram o Signal
Por catálogo de funciones, Chat se coloca cerca de los grandes: videollamadas y llamadas, E2EE, archivos, y mensajes que desaparecen. Incluso añade detalles distintivos como el bloqueo de capturas con notificación, que no está extendido por igual en todos sus rivales.
Sin embargo, persisten condicionantes: metadatos fuera del cifrado y ausencia de protección MITM por ahora. Para muchos usuarios en España o el resto de Europa, la confianza dependerá de la estabilidad del despliegue y de que X publique más detalles técnicos o someta el sistema a auditorías independientes, algo habitual en servicios que presumen de privacidad fuerte.
La apuesta encaja con el plan de X de evolucionar hacia una «app para todo», integrando la mensajería como pieza central. Si el rendimiento y la seguridad maduran al ritmo esperado, Chat podría consolidarse como alternativa útil; de lo contrario, correría el riesgo de quedar como complemento frente a herramientas ya asentadas.
Con la llegada de Chat, X da un paso relevante: convierte los DMs en un mensajero moderno con cifrado y llamadas, aunque todavía quedan tareas pendientes en seguridad y rendimiento. Para quienes ya usan X a diario, supone menos saltos entre apps y más control sobre la privacidad; para el resto, el verdadero examen será cómo evoluciona en Android, cómo resuelve los fallos iniciales y qué garantías técnicas aporta a corto plazo.
