Windows 11 y los SSD: qué sabemos sobre los fallos tras la última actualización

Última actualización: septiembre 5, 2025
  • Usuarios reportan errores en SSD tras instalar KB5063878 y KB5062660 en Windows 11.
  • Microsoft y Phison aseguran que no han encontrado relación ni pueden reproducir los fallos.
  • Los incidentes aparecen en cargas de escritura intensivas y parecen casos aislados.
  • Recomendaciones: copias de seguridad, pausar Windows Update temporalmente y actualizar drivers/firmware.

Imagen genérica de Windows 11

En los últimos días han proliferado testimonios de usuarios que aseguran haber sufrido problemas en sus unidades de estado sólido tras actualizar el sistema. La conversación ha girado en torno a Windows 11 y las últimas actualizaciones distribuidas, con reportes de corrupción de datos, discos que desaparecen de la BIOS/UEFI y errores al someterlos a cargas intensas de escritura.

Al mismo tiempo, tanto Microsoft como el fabricante de controladoras Phison han publicado mensajes en sentido contrario: no han hallado pruebas que vinculen los parches recientes con los fallos. La situación, por tanto, requiere prudencia: no parece un problema masivo, pero sí hay casos documentados que merecen seguimiento.

Qué está pasando y a quién afecta

Windows 11 escritorio

Los informes se concentran en equipos que instalaron la actualización de seguridad KB5063878 y/o el parche acumulativo KB5062660. En algunos de ellos, especialmente con controladoras de Phison presentes en SSD de varias marcas, se describe pérdida de visibilidad del disco o errores de integridad tras actualizar Windows 11.

Un patrón repetido señala que los incidentes aparecen durante escrituras intensivas, por ejemplo al transferir más de 50 GB en una sola operación (o varias seguidas) y con el uso del controlador de almacenamiento por encima de ~60%. En no pocos casos, un simple reinicio devuelve la unidad al sistema, aunque el problema puede reaparecer si se repiten las mismas cargas.

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Se ha mencionado al pasar un caso persistente en un WD Blue SA510 de 2 TB, pero no hay evidencia de que esa situación se extienda a familias completas de productos ni a todos los modelos con controladoras de un mismo proveedor. La lectura más razonable es que hablamos de incidentes aislados que necesitan diagnóstico fino.

Si estuviéramos ante un bug generalizado, el volumen de equipos afectados sería mucho mayor. La señal actual sugiere que la casuística depende de configuraciones específicas, condiciones térmicas y cargas muy concretas, por lo que, por ahora, no se puede afirmar que haya un problema sistémico en Windows 11.

Qué dicen Microsoft y los fabricantes

Sistema operativo Windows 11

Microsoft ha completado una investigación interna y asegura no haber encontrado relación entre la actualización de agosto y los fallos de almacenamiento descritos en redes y foros. La compañía indica que seguirá supervisando la telemetría y los reportes para detectar cualquier patrón nuevo que pueda emerger.

Phison, por su parte, afirma haber dedicado más de 4.500 horas y 2.200 ciclos de pruebas sin conseguir reproducir los errores informados. Además, apunta que sus socios —entre ellos fabricantes como Crucial o Western Digital— no han reportado incidencias correlacionadas. Como recomendación de buena práctica bajo cargas sostenidas, sugiere verificar la gestión térmica del equipo (disipadores o almohadillas térmicas) para evitar estrangulamiento por temperatura.

Conviene recordar que una negativa inicial no equivale a negar la realidad si algo se confirma más adelante. En 2018, con Windows 10, Microsoft afrontó un caso grave de borrado de archivos, retiró la actualización y la reeditó después de corregirla. Es decir, si aparece evidencia sólida, hay precedente de actuaciones contundentes.

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Qué puedes hacer ahora mismo

Interfaz de Windows 11

Lo más sensato es aplicar medidas de prudencia sin caer en alarmismos. Mantén una copia de seguridad reciente de tus datos importantes o considera clonar el sistema operativo, y, si acabas de actualizar, evita durante unos días las cargas de escritura más pesadas (grandes volcados o renderizados que saturen el disco).

Si no has instalado los parches todavía y prefieres esperar a que haya más claridad, puedes pausar temporalmente Windows Update desde Configuración > Windows Update > Pausar actualizaciones, eligiendo el periodo que consideres razonable. Cuando te sientas cómodo, vuelve a reanudar las descargas.

Revisa que tengas al día los drivers del almacenamiento, el firmware del SSD y la BIOS/UEFI de tu placa base. Comprueba el estado SMART con tu herramienta favorita y, si sometes el equipo a cargas largas, verifica temperaturas y considera mejoras de disipación para la unidad.

Si te topas con errores, documenta el comportamiento y repórtalo a través del Centro de Opiniones (Feedback Hub) de Microsoft indicando modelo de SSD, versión de Windows, controladores y pasos para reproducirlo. Ten en cuenta, eso sí, que hay otros fallos confirmados e independientes, como problemas de rendimiento con NDI en streaming tras el parche de agosto, que no guardan relación con los SSD.

A día de hoy, la balanza se inclina hacia ausencia de evidencia concluyente que incrimine a las últimas actualizaciones de Windows 11 en daños generalizados de SSD. La vigilancia continúa, y con buenas prácticas —backup, software y firmware al día, control térmico— la mayoría de usuarios no deberían ver comprometido su equipo.

Windows 11 25H2
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