Windows 11 deja sin soporte a las impresoras más antiguas: qué cambia y cómo prepararse

Última actualización: febrero 9, 2026
  • Windows 11 dejará de admitir los controladores de impresora V3 y V4, afectando sobre todo a modelos antiguos.
  • El cambio se desplegará junto a la actualización KB5074105 y las versiones 24H2 y 25H2 de Windows 11.
  • La medida busca mejorar la seguridad y simplificar el mantenimiento apostando por IPP y soluciones de impresión modernas.
  • Pequeñas empresas, centros educativos y usuarios con impresoras viejas deben revisar drivers o plantear un reemplazo.

Compatibilidad de Windows 11 con impresoras antiguas

El ecosistema de Windows 11 se prepara para un cambio importante en el soporte de impresoras antiguas. Microsoft ha puesto fecha y hoja de ruta al fin de los controladores clásicos V3 y V4, una decisión que afectará especialmente a quienes siguen utilizando equipos de impresión veteranos en casa, oficinas pequeñas o centros educativos.

Aunque la compañía insiste en que la mayoría de las impresoras modernas seguirán funcionando con normalidad, lo cierto es que buena parte del parque de dispositivos antiguos verá comprometida su compatibilidad a medida que lleguen las nuevas versiones del sistema y las próximas actualizaciones acumulativas.

Fin de los controladores V3 y V4: qué implica el cambio

Microsoft ha confirmado que, con la llegada de la actualización KB5074105 en Windows 11, el sistema operativo dejará de dar soporte a los controladores de impresora V3 y V4 en las versiones 24H2 y 25H2. Estos drivers llevan años en circulación y son los que permiten funcionar a numerosos modelos de impresoras lanzados hace más de una década, muchos de ellos todavía presentes en pymes y entornos educativos.

Actualización KB5074105 y controladores de impresora en Windows 11

En su documentación oficial, la compañía señala que “a partir de enero de 2026, Windows ya no admitirá estos dispositivos” cuando dependan de forma exclusiva de dichos controladores heredados. Eso significa que determinadas impresoras podrían dejar de instalarse o, directamente, dejar de funcionar tras actualizar a las versiones más recientes de Windows 11.

Este movimiento no ha pillado por sorpresa a los fabricantes: la descontinuación de los controladores V3 y V4 se anunció en septiembre de 2023. Desde entonces, tanto marcas como usuarios han dispuesto de más de dos años para adaptarse, ya sea publicando drivers alternativos o renovando el hardware.

La actualización KB5074105, que forma parte del ciclo de mantenimiento habitual de Windows 11, es el punto de partida práctico de esta transición: a raíz de su instalación en equipos con 24H2 y 25H2, las impresoras que sigan dependiendo de V3 o V4 se colocan en la cuerda floja en cuanto a compatibilidad futura.

Una estrategia escalonada: fechas clave hasta 2027

El fin de los controladores de impresora heredados no llega de golpe, sino que Microsoft ha articulado un calendario por fases que afecta a Windows 11 y a Windows Server 2025 en adelante. El objetivo es ir cerrando poco a poco el “grifo” de los drivers antiguos y dar prioridad a las soluciones modernas integradas en el sistema.

Fin de soporte de drivers V3 y V4 en Windows 11

  • 15 de enero de 2026: Windows 11 y Windows Server 2025 dejan de recibir nuevos controladores de impresora V3 y V4 a través de Windows Update. Solo se contemplan excepciones puntuales solicitadas por los fabricantes.
  • 1 de julio de 2026: el sistema pasa a priorizar el controlador de clase IPP integrado (Internet Printing Protocol) frente a otros drivers tradicionales en el orden de selección.
  • 1 de julio de 2027: se restringen totalmente las actualizaciones de controladores de impresora de terceros vía Windows Update, salvo parches de seguridad críticos. Los paquetes de instalación que proporcionen los fabricantes seguirán pudiendo instalarse manualmente.
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En paralelo, Microsoft recuerda que Windows continuará permitiendo la instalación de drivers aportados por los fabricantes mediante sus propios instaladores, así como el uso de los controladores ya existentes que se encuentren en el sistema o en Windows Update. Es decir, el corte se centra en dejar de impulsar el modelo clásico desde el propio servicio de actualizaciones.

Por qué Microsoft deja atrás las impresoras antiguas

La decisión de retirar estos controladores no es solo una cuestión de orden interno: responde a una combinación de motivos de seguridad, estabilidad y simplificación del mantenimiento. Los V3 y V4 arrastran desde hace años problemas de fiabilidad y han sido señalados como un vector recurrente de vulnerabilidades dentro del sistema de impresión de Windows.

Al abandonar estos drivers heredados, Microsoft afirma que reduce la superficie de ataque ligada al subsistema de impresión, históricamente conflictivo por fallos como los relacionados con el servicio Print Spooler. Además, le permite centrar sus esfuerzos en tecnologías más recientes, como el modelo de impresión basado en IPP y las aplicaciones de soporte de impresión disponibles a través de la Microsoft Store.

La compañía encuadra esta medida dentro de un plan más amplio para “limpiar y optimizar” Windows 11, eliminando componentes considerados anticuados y apostando por soluciones integradas y universales. El controlador de clase IPP, por ejemplo, está presente tanto en Windows 10 como en Windows 11 y permite conectar impresoras compatibles sin necesidad de instalar paquetes de terceros.

En la práctica, esto supone que las impresoras certificadas para estándares modernos como Mopria llevan ya años preparadas para este tipo de escenario. Windows incluye soporte en bandeja de entrada para muchos modelos recientes, lo que facilita una experiencia plug-and-play sin pasos adicionales para el usuario.

¿Qué impresoras y usuarios lo notarán más?

En Europa y en España, es especialmente frecuente encontrar este tipo de hardware en pequeñas empresas, academias, colegios o despachos profesionales que han alargado la vida útil de sus equipos de impresión. Muchas de estas impresoras, pese a ser robustas mecánicamente, dependen de controladores V3 o V4 que ya no reciben mantenimiento.

También pueden verse afectados usuarios domésticos que siguen utilizando impresoras láser o de inyección de tinta de hace más de una década, a menudo sin saber qué tipo de driver utilizan. Si estos dispositivos no cuentan con un driver moderno alternativo, es probable que terminen quedándose sin soporte pleno en las versiones más recientes de Windows 11.

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Por el contrario, las impresoras recientes que ya emplean controladores actualizados o soluciones universales seguirán operando sin cambios. Microsoft calcula que, a nivel global, el porcentaje de usuarios impactados será reducido, aunque reconoce que para quienes dependen de estos periféricos la incidencia puede ser crítica si no se anticipan.

En entornos donde el presupuesto de TI es ajustado —como centros educativos públicos, ONG o pymes— la obligación de renovar impresoras puede suponer un desembolso inesperado, por lo que conviene revisar cuanto antes el inventario de equipos y su compatibilidad con los nuevos requisitos de Windows 11.

Cómo saber si tu impresora está en riesgo

El primer paso para evitar sorpresas es comprobar qué tipo de controlador utiliza actualmente tu impresora en Windows 11. Aunque el proceso puede variar ligeramente según la versión del sistema, suele bastar con entrar en la configuración de impresoras y revisar las propiedades del dispositivo y del driver asignado.

Si descubres que el controlador es de tipo V3 o V4 y no hay otro disponible, conviene consultar la página oficial del fabricante para confirmar si existe un driver más moderno, un paquete universal o compatibilidad con IPP. Muchas fabricantes han ido publicando software actualizado en los últimos años precisamente para adaptarse a los cambios de Microsoft.

En el caso de que el modelo ya no reciba soporte o esté descatalogado, es posible que no haya alternativa más allá de valorar la sustitución de la impresora por un modelo actual. Puede resultar tentador “aguantar” con la configuración actual, pero a medio plazo esto puede acarrear más problemas, sobre todo si el equipo se actualiza automáticamente a una versión de Windows 11 donde el driver deje de funcionar correctamente.

Para organizaciones con un parque de impresoras amplio —como empresas, universidades o administraciones— puede ser recomendable realizar una auditoría interna para identificar qué equipos dependen aún de controladores heredados y planificar su renovación o actualización progresiva antes de las fechas límite marcadas por Microsoft.

Qué hacer si tu impresora deja de funcionar tras actualizar

Hay usuarios que ya han notado problemas después de recibir la actualización KB5074105 o versiones preliminares de 24H2/25H2. En esos casos, Microsoft sugiere explorar primero opciones de actualización de drivers antes de tomar medidas más drásticas.

Si la impresora deja de instalarse o aparece como no disponible, una de las vías temporales consiste en desinstalar la actualización reciente de Windows 11. Para ello, se puede acceder a Ajustes, entrar en Windows Update, abrir el historial de actualizaciones y utilizar la opción “Desinstalar actualizaciones”.

Si en la lista aparece el paquete identificado como KB5074105, es posible revertirlo siguiendo los pasos que indica el propio sistema. Eso sí, se recomienda realizar una copia de seguridad de los archivos importantes antes de modificar nada, para evitar pérdidas de datos en caso de incidencias durante el proceso.

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Conviene tener presente que esta solución es solo un parche temporal: tarde o temprano llegarán nuevas versiones de Windows 11 que consolidarán el abandono de los controladores V3 y V4. Por ello, aunque desinstalar la actualización pueda devolver el funcionamiento a corto plazo, lo prudente es aprovechar ese margen para buscar un driver compatible o planificar el cambio de impresora.

La apuesta de Microsoft: IPP y soluciones de impresión modernas

Más allá de retirar los controladores antiguos, Microsoft está empujando de forma clara un nuevo modelo de impresión basado en estándares modernos. El pilar central de esta estrategia es el controlador de clase IPP (Internet Printing Protocol) incluido de serie en versiones recientes de Windows.

Este controlador permite que muchas impresoras compatibles funcionen sin necesidad de paquetes adicionales, facilitando configuraciones plug-and-play y reduciendo la dependencia de drivers de terceros. A esto se suman las Print Support Apps, aplicaciones disponibles en la Microsoft Store que amplían funciones específicas de ciertos modelos sin recurrir al esquema clásico de controladores heredados.

Otra pieza relevante es el soporte integrado para impresoras certificadas Mopria, presente desde Windows 10 21H2. Para los usuarios, esto se traduce en una experiencia más sencilla: el sistema ya trae los controladores necesarios para una larga lista de modelos recientes, lo que minimiza conflictos y evita tener que descargar software adicional desde la web del fabricante.

Al priorizar IPP y estas soluciones modernas, Microsoft persigue un ecosistema de impresión más seguro, estable y predecible. La contrapartida es que los dispositivos más antiguos, que nunca se adaptaron a estos estándares, quedan progresivamente fuera de juego en las versiones más nuevas del sistema operativo.

Con este movimiento, Windows 11 consolida un giro hacia un entorno de impresión más homogéneo y controlado, en el que el usuario medio tendrá menos problemas de compatibilidad, pero en el que mantener hardware muy antiguo será cada vez más complicado y, en muchos casos, poco práctico.

El panorama que se dibuja para los próximos años en Windows 11 es claro: las impresoras modernas, con drivers actualizados o soporte IPP, seguirán funcionando sin sobresaltos, mientras que los equipos más veteranos que dependen de controladores V3 y V4 quedarán en una situación delicada. Anticiparse, revisar qué se tiene instalado y planificar a tiempo la migración o sustitución de impresoras puede marcar la diferencia entre un cambio asumible y un quebradero de cabeza cuando las actualizaciones dejen definitivamente atrás a los modelos más antiguos.

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