- WhatsApp trabaja en una nube propia para respaldar chats sin depender solo de Google Drive o iCloud
- Las copias en la nube de WhatsApp tendrán cifrado de extremo a extremo obligatorio
- Se barajan 2 GB gratis y planes de pago de hasta 50 GB para ampliar el espacio
- El sistema incorporará passkeys y otros métodos de verificación para reforzar la seguridad
WhatsApp está dando forma a uno de sus cambios más relevantes en años: la creación de una nube propia para almacenar copias de seguridad de los chats, archivos y contenido multimedia, con cifrado de extremo a extremo activado en todo momento. La intención es reducir al mínimo la dependencia de servicios externos como Google Drive en Android o iCloud en iPhone.
Con esta futura función, la aplicación de mensajería de Meta busca que cada usuario pueda decidir dónde guardar sus respaldos: seguir usando los servicios tradicionales asociados al sistema operativo o trasladar todo el historial directamente a la infraestructura de WhatsApp. La idea es ofrecer una experiencia más integrada, mejorar la seguridad y evitar quebraderos de cabeza con el espacio disponible.
WhatsApp prepara su propia nube para las copias de seguridad
Según la información adelantada por medios especializados como WABetaInfo, WhatsApp está trabajando en un proveedor nativo de almacenamiento en la nube. En lugar de depender únicamente de Google Drive o iCloud, la app pondrá a disposición de los usuarios sus propios servidores para guardar las copias de seguridad.
Hasta ahora, el comportamiento es bastante rígido: en Android, las copias se guardan en Google Drive, y en iOS, en iCloud, sin alternativas oficiales dentro de la propia aplicación. Esto provoca que las copias compitan por espacio con fotos, vídeos, documentos y otras apps del usuario, lo que a la larga acaba saturando el almacenamiento gratuito.
La futura nube de WhatsApp pretende ofrecer una solución más homogénea entre plataformas. Al centralizar el almacenamiento en un sistema propio, Meta tendría más control sobre cómo se gestionan los respaldos, cómo se restauran los chats y cómo se comunican los problemas de espacio o errores de copia, algo que ahora depende en buena parte de Google y Apple.
Para los usuarios, esto puede traducirse en una experiencia más sencilla a la hora de cambiar de móvil, restaurar conversaciones antiguas o mantener años de historial sin miedo a perder información por un fallo puntual en un servicio externo.
Menos dependencia de Google Drive e iCloud
Uno de los grandes motivos detrás de este movimiento es el espacio. Con el paso del tiempo, las conversaciones de WhatsApp acumulan una cantidad enorme de audios, imágenes, vídeos y documentos que pueden llegar a ocupar varios gigabytes. En cuentas con planes gratuitos de Google Drive o iCloud, ese límite se alcanza con relativa facilidad.
Cuando el almacenamiento se llena, el usuario suele verse obligado a borrar contenido, eliminar copias antiguas o pasar por caja para ampliar capacidad.
En Europa y en España, donde es habitual que los planes gratuitos de almacenamiento se queden cortos tras unos años de uso intensivo, esta opción podría ser especialmente útil para quienes usan WhatsApp a diario tanto a nivel personal como profesional. Al concentrar el respaldo en una solución específica de la app, se ganaría margen para organizar mejor el resto de archivos en la nube.
Además, al tratarse de un sistema controlado por la propia WhatsApp, la compañía podrá ajustar mejor los límites, ofrecer notificaciones más claras sobre el espacio disponible y simplificar el proceso cuando el usuario necesite limpiar o revisar sus copias para recuperar almacenamiento.
Cuánto espacio ofrecerá la nube propia de WhatsApp
Las filtraciones y pruebas iniciales apuntan a que WhatsApp tiene sobre la mesa un plan gratuito con alrededor de 2 GB de espacio en su nube para copias de seguridad. Esta capacidad se destinaría exclusivamente a respaldar chats y contenido de la aplicación.
Además, la compañía estudia un modelo de pago con más capacidad, que podría alcanzar los 50 GB a cambio de una cuota reducida cercana a 0,99 dólares al mes. Aunque estas cifras han salido a la luz en versiones en desarrollo, los detalles todavía están sujetos a cambios antes del lanzamiento definitivo, tanto en precio como en espacio ofrecido.
No está claro aún si los 2 GB gratuitos se aplicarán por igual a todos los usuarios o si habrá alguna distinción entre cuentas normales y posibles modalidades premium. En cualquier caso, la idea es que incluso sin pagar se disponga de un margen mínimo para mantener al menos una copia relativamente reciente del historial.
En mercados como el europeo, donde existe una fuerte competencia entre servicios en la nube y un escrutinio regulatorio importante, será clave ver cómo encaja WhatsApp esta oferta de almacenamiento para no entrar en conflicto con normativas de privacidad y competencia, especialmente bajo el paraguas del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
Cifrado de extremo a extremo obligatorio en la nube de WhatsApp
La seguridad es uno de los pilares de este proyecto. WhatsApp quiere que todas las copias que se almacenen en su nube propia estén protegidas obligatoriamente con cifrado de extremo a extremo. Esto significa que solo el usuario tendrá acceso real al contenido de la copia, incluso aunque los archivos estén guardados en servidores de la compañía.
Actualmente, el cifrado de extremo a extremo ya se aplica a los mensajes en tránsito entre dispositivos, pero no siempre ha estado tan claro en el caso de las copias almacenadas en servicios externos. Con la nueva solución, el objetivo es garantizar que ni WhatsApp, ni Meta, ni proveedores terceros puedan leer el contenido de los respaldos.
Para acceder a estas copias, la aplicación ofrecerá varias opciones de protección. La configuración por defecto se basaría en una clave de acceso segura, aunque también se mantendrán alternativas como una contraseña personalizada o una clave de cifrado de 64 dígitos para quienes busquen un nivel extra de control.
Este enfoque refuerza el mensaje de la compañía sobre la privacidad: aunque la nube sea de WhatsApp, el contenido de las conversaciones seguirá estando bajo el control del usuario. Eso sí, esta protección tiene una consecuencia clara: si se pierde la clave de cifrado, puede resultar imposible recuperar las copias de seguridad.
Passkeys y nuevos métodos de verificación
Otra de las grandes novedades en desarrollo es la integración de passkeys como sistema de autenticación para gestionar el acceso a las copias cifradas. Las passkeys sustituyen a las contraseñas tradicionales por métodos vinculados al propio dispositivo y al gestor de credenciales del usuario.
En la práctica, esto se traduce en el uso de huella dactilar, reconocimiento facial o el bloqueo del móvil para confirmar la identidad de la persona que quiere restaurar o crear una copia. Estas credenciales se almacenan en el gestor de contraseñas y pueden sincronizarse entre dispositivos de confianza, lo que facilita el acceso seguro al cambiar de móvil.
Frente a las contraseñas de siempre, las passkeys resultan más difíciles de robar o adivinar, ya que no dependen de un texto fijo que pueda filtrarse en un ataque o reutilizarse en otros servicios. Para quienes prefieran seguir con métodos clásicos, WhatsApp permitirá mantener contraseñas de toda la vida o la ya mencionada clave de 64 dígitos.
Esta combinación de passkeys, contraseñas y claves largas ofrece un abanico de opciones de seguridad que se adapta tanto a usuarios que quieren configuraciones sencillas y rápidas como a quienes buscan un nivel máximo de protección a costa de una mayor complejidad.
Qué cambia para los usuarios en España y Europa
Para los usuarios españoles y europeos, esta nube propia de WhatsApp puede marcar un antes y un después en cómo se gestionan los cambios de móvil y las restauraciones de chats. Poder decidir si se usa Google Drive, iCloud o la nube de WhatsApp añade flexibilidad a la hora de organizar los datos y transferir mensajes entre dispositivos, lo que ayuda a reducir la dependencia de un único proveedor.
Muchas personas acumulan años de conversaciones con información relevante: desde mensajes personales hasta documentos de trabajo compartidos por chat. En este contexto, una herramienta específica para copias, con cifrado robusto y espacio dedicado, puede convertirse en una especie de «seguro» para no perder nada al pasar de un dispositivo a otro.
Además, en Europa existe una sensibilidad especial respecto a la privacidad y la protección de datos. El cifrado de extremo a extremo obligatorio en la nube de WhatsApp encaja con esa preocupación, aunque siempre habrá debate sobre hasta qué punto una compañía del tamaño de Meta concentra demasiada información, incluso si no puede leer el contenido cifrado.
La clave estará en cómo implemente WhatsApp esta función en relación con las exigencias del RGPD y otras normativas europeas, así como en el grado de control y transparencia que ofrezca sobre la gestión de las copias, la eliminación de datos y la portabilidad entre servicios.
Despliegue progresivo y fase de pruebas
Por el momento, la nueva nube de WhatsApp para copias de seguridad sigue en fase de desarrollo y pruebas internas. Las referencias encontradas en versiones beta apuntan a que la función se activará primero para un grupo reducido de usuarios, probablemente mediante el programa de betas de la aplicación.
Tras esa etapa inicial, y dependiendo de los resultados, la compañía iría extendiendo la función de forma gradual al resto del mundo. No hay aún una fecha oficial de lanzamiento ni un calendario detallado para regiones concretas como España, pero todo indica que el despliegue será progresivo para poder ajustar detalles en tiempo real.
Durante este proceso, es posible que cambien algunos aspectos clave: desde el espacio gratuito y los precios de los planes de pago hasta la forma de configurar el cifrado o el uso de passkeys. No sería raro que WhatsApp introdujera la función primero con unas condiciones y las fuera modificando a medida que recopila datos de uso y opiniones de los usuarios.
En cualquier caso, todo apunta a que esta nube propia se convertirá en una pieza importante de la estrategia de WhatsApp para reforzar su imagen como servicio de mensajería centrado en la privacidad y la seguridad, al tiempo que intenta retener a los usuarios dentro de su propio ecosistema de servicios.
Con la llegada de esta nube propia para copias de seguridad, WhatsApp se encamina hacia un modelo en el que ofrece su propio espacio cifrado para respaldar chats y archivos, reduce la dependencia de Google Drive e iCloud, incorpora sistemas de seguridad avanzados como las passkeys y plantea nuevos planes de almacenamiento, todo ello con la vista puesta en que los usuarios, tanto en España como en el resto de Europa, tengan más control sobre sus datos sin renunciar a la comodidad de conservar años de conversaciones en la aplicación.

