- Estudios recientes revelan que la mayoría de las VPN gratuitas filtran datos, rastrean usuarios y usan cifrados obsoletos.
- Las VPN de pago con auditorías independientes y política de no registros son la opción más fiable para proteger la privacidad.
- Servicios como NordVPN, Surfshark y Proton VPN destacan por su equilibrio entre velocidad, seguridad y transparencia.
- Una VPN no garantiza el anonimato total ni sustituye al sentido común digital, especialmente en redes públicas.
En los últimos años, el uso de redes privadas virtuales (VPN) se ha disparado, tanto para proteger la privacidad online como para acceder a contenido bloqueado por regiones. Sin embargo, no todas las VPN son iguales, y las versiones gratuitas esconden riesgos que pueden comprometer seriamente los datos de los usuarios. Varios estudios independientes han puesto el foco en estas aplicaciones, revelando que muchas de ellas no solo no protegen, sino que exponen la información personal a terceros.
La idea de que una VPN gratuita es mejor que nada se ha desmentido con datos concretos. Investigaciones de universidades y firmas de seguridad han analizado cientos de aplicaciones gratuitas en Android e iOS, y los resultados son alarmantes: fugas de datos, permisos excesivos, cifrados obsoletos y, en algunos casos, la venta de información a redes publicitarias. A continuación, repasamos los hallazgos más relevantes y ofrecemos claves para elegir una VPN que realmente cumpla su función.

Los peligros de las VPN gratuitas
Uno de los estudios más completos lo ha llevado a cabo Top10VPN, que desde 2018 analiza las VPN gratuitas. En su último informe, de las 100 aplicaciones más populares para Android, el 88% sufrió fugas de datos y una de cada diez presentó fallos de cifrado que exponían la actividad completa del usuario. Además, casi el 70% solicitaba permisos que comprometían la privacidad, como el seguimiento de la ubicación o el escaneo de otras aplicaciones instaladas.
Por su parte, investigadores de la Universidad de Michigan, la Universidad de Nuevo México y el IIT Delhi examinaron 281 VPN gratuitas de la Play Store. El hallazgo más grave afecta a cinco aplicaciones que descargan su archivo de configuración sin cifrar, lo que permite a un atacante en la misma red redirigir la conexión. Entre ellas están BambooVPN, VPN Pro, Free VPN, Hexa VPN y 101 VPN. Solo dos de ellas corrigieron el problema tras ser notificadas.
El rastreo publicitario es otro de los grandes problemas. 76 de las aplicaciones analizadas envían el identificador de publicidad del dispositivo, un código único que las empresas usan para seguir al usuario de una app a otra. Más del 80% se conectan con servidores conocidos de publicidad y rastreo. Incluso se detectó una app que enviaba la ubicación GPS exacta del usuario.

Cómo elegir una VPN segura y fiable
Frente a estos riesgos, los expertos coinciden en que la mejor opción es optar por una VPN de pago con auditorías independientes. Servicios como NordVPN, Surfshark y Proton VPN han sido evaluados por firmas como Deloitte, KPMG o Securitum, verificando que no almacenan registros de actividad. NordVPN, por ejemplo, cuenta con una red de más de 9.200 servidores en 129 países y ha sido auditada seis veces consecutivas por Deloitte.
La velocidad también es un factor clave. En pruebas realizadas sobre una línea de fibra de 600 Mbps en Madrid, NordVPN registró una caída de solo el 8,8%, la mejor cifra entre los principales proveedores. Surfshark, por su parte, ofrece conexiones ilimitadas por un precio muy competitivo, mientras que Proton VPN destaca por su sede en Suiza y su código abierto, lo que permite una revisión pública de su software.
Otra característica esencial es el kill switch o interruptor de apagado, que bloquea todo el tráfico si la conexión VPN se interrumpe. En las pruebas, NordVPN activó este mecanismo en 218 milisegundos, frente a los 600 de CyberGhost. Además, funciones como la protección contra fugas DNS y WebRTC son imprescindibles para evitar que la ubicación real se filtre.

La importancia de la auditoría y el no registro
Una política de no registros (no-logs) es la base de cualquier VPN que se precie. Sin una auditoría externa, esa promesa es solo marketing. CyberGhost, por ejemplo, es auditado trimestralmente por Deloitte desde 2011, una cadencia que ningún otro competidor iguala. Private Internet Access (PIA) ha sido auditado en 2022, 2024 y 2025, y además su software es 100% open source.
La jurisdicción también importa. Proton VPN tiene su sede en Suiza, fuera de las alianzas de inteligencia de los Cinco Ojos, lo que añade una capa legal de protección. NordVPN opera desde Panamá, también fuera de esas alianzas. En cambio, Surfshark está en Países Bajos, dentro de los Nueve Ojos, aunque su política de no registros ha sido verificada.
Los estudios también advierten sobre los permisos excesivos que solicitan muchas VPN gratuitas. Zimperium, empresa de seguridad móvil, analizó 800 aplicaciones y encontró que algunas pedían permisos como AUTHENTICATE_ACCOUNTS, que permite gestionar cuentas en el dispositivo, algo que una VPN no necesita para funcionar. En iOS, más del 6% de las aplicaciones de VPN para Android y iOS solicitaban permisos de privacidad que otorgan un control extenso sobre el dispositivo.
Más allá de la VPN: limitaciones y recomendaciones
Es importante recordar que una VPN no es sinónimo de impunidad ni de invisibilidad total. Como advierten los expertos, enmascarar la dirección IP no garantiza que, si se comete una infracción, no se pueda ser identificado. Tampoco transforma una red pública en una red segura; solo añade una capa de cifrado. Por eso, desaconsejan usar una VPN para acceder a información bancaria en redes Wi-Fi de hoteles o aeropuertos.
Además, una VPN no sustituye a un antivirus ni al sentido común digital. No evita la entrada de malware ni protege contra estafas de phishing. Para una protección completa, es necesario combinar la VPN con buenas prácticas: no hacer clic en enlaces sospechosos, mantener el sistema actualizado y usar contraseñas seguras.
Por último, si se necesita una VPN para uso diario, lo más recomendable es elegir un servicio que ofrezca garantía de devolución de al menos 30 días, como NordVPN, Surfshark o CyberGhost. Esto permite probar el rendimiento real en el propio entorno sin riesgo económico. La mejor VPN no es la más cara ni la que más servidores tiene, sino la que se adapta al uso concreto de cada persona, ya sea para streaming, trabajo remoto o simplemente navegar con mayor privacidad.


