- La Circular 08/2026 impone la verificación obligatoria de titulares de SIM a través de VNeID y otros canales digitales desde el 15 de abril.
- No todos los abonados tienen que volver a identificarse, pero quienes tengan datos incompletos o incongruentes se arriesgan al bloqueo y revocación del número.
- La verificación puede hacerse en remoto con VNeID o apps de los operadores, o de forma presencial en puntos de atención, con apoyo especial a personas vulnerables.
- La medida busca eliminar SIM anónimas, frenar el fraude tecnológico y reforzar la protección de los datos personales en el entorno digital.

A partir del 15 de abril entra en vigor una nueva normativa que cambia la forma de usar el teléfono móvil: la verificación obligatoria de la titularidad de las tarjetas SIM a través de VNeID y de las aplicaciones de los operadores. El objetivo es acabar con las líneas anónimas, ajustar los datos de los abonados y poner freno al fraude tecnológico que se apoya en números difíciles de rastrear.
Esta medida, recogida en la Circular 08/2026 del Ministerio de Ciencia y Tecnología, obliga a sincronizar los datos de cada línea móvil con la Base de Datos Nacional de Población y con la identidad electrónica VNeID. Para muchos usuarios supone una simple confirmación de que su número sigue en uso; para otros, con información antigua o incompleta, implicará un proceso de actualización y verificación biométrica, con el riesgo real de que su SIM quede bloqueada si no actúan a tiempo.
Qué implica la verificación obligatoria de la SIM en VNeID
La nueva regulación establece que la información de todos los abonados móviles debe ser exacta y estar plenamente identificada con una persona concreta. Esto afecta tanto a números ya activos como a nuevas altas, con especial foco en las llamadas tarjetas SIM “basura” o no registradas, utilizadas con frecuencia en estafas, suplantaciones o acoso telefónico.
Para los usuarios, la gran novedad es que ya no es imprescindible acudir a una tienda física para revisar la situación de la línea: la aplicación oficial VNeID mostrará la lista de todos los números registrados a nombre del ciudadano, permitiendo marcar cuáles se usan realmente y denunciar aquellos que no están bajo su control.
La Circular 08/2026 define además un marco de responsabilidad legal muy claro: cada número se vincula a una identidad verificada, de modo que resulta más sencillo rastrear abusos, fraudes y usos indebidos. Este cambio pretende, a medio plazo, reducir de forma drástica el volumen de SIM no identificadas y los delitos asociados.
Desde el punto de vista de las autoridades, la verificación masiva crea una base de datos de abonados coherente y homogénea, útil no solo para la seguridad nacional y el orden público, sino también para el desarrollo de servicios digitales, trámites en línea y actividades económicas basadas en la identidad electrónica.
Otro elemento clave es la incorporación de datos biométricos: en la práctica, los operadores y VNeID integran el reconocimiento facial como parte del proceso de alta y actualización, reduciendo la posibilidad de que un tercero se apropie de una línea sin el conocimiento del titular real.
Quién debe verificar y quién está exento de repetir el proceso
La obligación de verificación no es uniforme para todos los clientes. La Circular distingue entre abonados plenamente identificados y abonados con información incompleta o desactualizada, a la vez que introduce varias exenciones para quienes ya están correctamente dados de alta en el sistema.
No tendrán que volver a pasar por todo el proceso quienes ya hayan utilizado su número de teléfono para registrar una cuenta VNeID de nivel 2 y cuya información coincida con la Base de Datos Nacional de Población. Tampoco deberán reidentificarse los usuarios que se dieron de alta aportando una tarjeta de identidad ciudadana con chip o un documento nacional de identidad electrónico ya verificado a través de VNeID, siempre que no hayan cambiado de dispositivo desde entonces.
En cambio, sí deben prestar atención y completar la verificación los usuarios cuya línea figure con un documento de identidad de 9 dígitos, datos incoherentes o campos vacíos en los registros del operador. Este grupo deberá actualizar su información con un documento moderno (12 dígitos o tarjeta con chip) y someterse al escaneo facial si así lo exige el sistema.
La normativa también exige verificación en el caso de nuevas altas de SIM, cambios de información del titular o modificaciones del equipo en el que se utiliza la tarjeta, cuando ello implique extraer la SIM e introducirla en otro terminal, por ejemplo cómo sacar la tarjeta SIM del iPhone 14.
Por otra parte, los abonados denominados H2H (los usuarios de telefonía móvil “tradicional”, de voz, SMS y datos) que ya han verificado sus datos en VNeID solo deberán volver a autenticarse si cambian de dispositivo o si se detectan discrepancias con la base de datos poblacional.
Cómo funciona la verificación desde el 15 de abril
A partir del 15 de abril, la puesta en marcha del sistema sigue una hoja de ruta escalonada. En una primera fase, todos los usuarios recibirán una notificación en la app VNeID con el listado completo de números que figuran registrados con sus datos personales.
El procedimiento básico es sencillo: la persona accede a VNeID, revisa cada número y marca si está “actualmente en uso” o “no en uso”. Esta acción sirve para indicar al operador qué líneas deben mantenerse activas y cuáles deben cancelarse o ser objeto de revisión más detallada.
Cuando el abonado confirma que una línea está activa, la compañía dispone de un plazo —habitualmente entre 30 y 60 días, según la casuística— para completar la actualización de datos y asociar la biometría facial si todavía no se ha hecho. Si la información sigue incompleta o no coincide con la base oficial, el operador aplicará medidas de restricción de servicio.
Si, por el contrario, el usuario indica que un número no le pertenece o no lo utiliza, la compañía debe iniciar un bloqueo progresivo de esa SIM: primero un bloqueo unidireccional en un plazo aproximado de 5 días (solo se podrán recibir llamadas y SMS), y posteriormente, tras un nuevo periodo, un bloqueo bidireccional y eventual revocación del número.
En paralelo a VNeID, las grandes operadoras han habilitado funciones similares en sus propias aplicaciones de atención al cliente, de modo que los usuarios puedan estandarizar sus datos directamente desde el móvil sin necesidad de desplazarse salvo en situaciones específicas.
Verificación biométrica y cambio de dispositivo
Uno de los aspectos más llamativos de la nueva regulación es la obligación de realizar reconocimiento facial cuando se cambia la tarjeta SIM de dispositivo. No se trata solo de la alta inicial: la movilidad de la SIM entre teléfonos también activa el sistema de control.
Cuando un usuario extrae su tarjeta SIM e introduce esa misma SIM en otro terminal (por ejemplo, al insertar la tarjeta SIM en el iPhone 15), la compañía dispone de un máximo de dos horas para detectar el cambio y bloquear las llamadas salientes si no se ha realizado la autenticación facial correspondiente en el nuevo dispositivo.
En esa ventana de tiempo, el sistema envía una notificación solicitando al abonado que complete el escaneo de rostro a través de VNeID o de la app del operador. Si en los 30 días siguientes no se ha completado el reconocimiento, el servicio se bloquea en ambos sentidos y, tras un nuevo periodo de gracia, el contrato puede ser rescindido y el número revocado.
Esta obligación también afecta a quienes se registraron en su día con documentos antiguos de 9 dígitos. En su caso, el plazo máximo para completar la actualización biométrica y documental es de unos 60 días desde la entrada en vigor de la Circular. Superado ese margen, la línea se enfrenta a suspensión y posible cancelación definitiva.
Los suscriptores extranjeros no quedan al margen de este esquema: si disponen de una identidad electrónica emitida en el país y vinculada a VNeID, pueden seguir el mismo proceso en remoto. En caso contrario, deberán personarse en los puntos de atención con su pasaporte u otros documentos reconocidos para completar la verificación.
Qué hacer paso a paso para verificar la SIM mediante VNeID
Para los usuarios que cuentan con una cuenta VNeID de nivel 2, el proceso se ha diseñado para que pueda completarse en pocos minutos desde el móvil, sin colas ni desplazamientos. Los pasos básicos son prácticamente los mismos con independencia del operador, con pequeñas variaciones de interfaz.
En términos generales, el procedimiento recomendado es el siguiente: en primer lugar, el usuario debe abrir e iniciar sesión en la aplicación VNeID con sus credenciales habituales. Desde la pantalla principal puede acceder a la sección de servicios o utilizar el buscador interno introduciendo términos como “Verificación de abonado móvil”.
Una vez dentro de esa sección, el sistema mostrará la lista de todos los números de teléfono registrados a su nombre. Es importante revisar con calma la relación de líneas para detectar posibles tarjetas olvidadas, averiguar el número de una tarjeta SIM, números dados de alta hace años o incluso líneas que estén siendo utilizadas por terceras personas sin autorización.
Sobre cada uno de los números se puede pulsar para marcar si está efectivamente “en uso” o “no en uso”. En el caso de los que siguen activos, la app solicitará completar un escaneo facial (autenticación biométrica), guiando al usuario para que encuadre el rostro y permita la comparación con la fotografía almacenada en la base de datos nacional.
Si se detecta un número desconocido o que no se utiliza, la plataforma ofrece funciones específicas para informar de la anomalía y pedir que el operador revise el registro. De este modo se evita que la línea siga vinculada a la identidad del ciudadano y se reduce el riesgo de que terceros contraten servicios o soliciten créditos en su nombre.
Aplicaciones de los operadores y canales alternativos
Además de VNeID, los principales operadores móviles han desplegado sus propias soluciones digitales para que el cliente pueda actualizar la información de la SIM y completar la verificación desde casa. Viettel, VNPT (VinaPhone) y MobiFone concentran estas funciones en sus apps MyViettel, MyVNPT y MyMobiFone.
En el caso de VNPT/VinaPhone, por ejemplo, el usuario puede entrar en la app MyVNPT, acceder al apartado “Información del suscriptor” y pulsar el botón de “Hacerlo ahora” o “Verificar ahora” que aparece en el banner de verificación. La aplicación solicita un código OTP enviado al número de teléfono, tras lo cual ofrece dos vías principales: vincular la cuenta con VNeID o escanear directamente la tarjeta de identidad con chip usando la tecnología NFC del móvil.
Si se elige la ruta VNeID, habrá que tomar fotografías del documento de identidad y un retrato del rostro, abrir VNeID desde el enlace facilitado por la app, aceptar la vinculación y finalmente firmar electrónicamente la confirmación en MyVNPT. El sistema notifica el éxito de la verificación una vez se han cotejado los datos con la base demográfica.
Quienes opten por la verificación mediante tarjeta física con chip deberán escanear el documento acercándolo a la parte posterior del teléfono, mantenerlo en posición hasta que el lector NFC complete la lectura y, posteriormente, firmar el formulario de confirmación. El procedimiento es muy similar en MyViettel y MyMobiFone, con pasos guiados y mensajes claros en pantalla.
Para los usuarios menos familiarizados con las aplicaciones, o que no disponen de smartphone compatible, los operadores mantienen una red amplia de puntos de atención presencial y equipos de soporte móvil. En estos centros, basta con presentar la tarjeta de identidad ciudadana con chip o la identificación electrónica para que el personal complete los trámites en el sistema.
Plazos, bloqueos y riesgos de no verificar a tiempo
La normativa no solo establece qué hay que hacer, sino también qué ocurre si el usuario ignora los avisos de actualización y verificación. El proceso sancionador es gradual, con varios niveles de bloqueo antes de la revocación definitiva del número.
En una primera etapa, transcurridos los plazos marcados sin que se haya regularizado la situación, el operador puede proceder al bloqueo unidireccional de la SIM. Esto significa que el cliente dejará de poder realizar llamadas o enviar mensajes, aunque seguirá recibiendo comunicaciones entrantes y códigos OTP, lo que ya sirve como aviso contundente de que algo no va bien.
Si aun así no se completa la verificación, se pasa al bloqueo bidireccional: la tarjeta deja de funcionar tanto para llamadas y SMS salientes como entrantes, y no se pueden recibir códigos de verificación de bancos, redes sociales u otros servicios. En este escenario, la gestión de cualquier trámite en línea se complica notablemente.
En último término, si el usuario no comparece ni actualiza su información en el margen adicional concedido —que ronda los 5 días tras la fase de bloqueo más severa—, el operador puede rescindir el contrato y revocar definitivamente el número, que dejará de estar asignado al abonado y podrá ser reasignado más adelante.
Estos plazos se aplican también en el contexto del cambio de dispositivo: si el titular no realiza el reconocimiento facial cuando se le pide, la línea entra en la secuencia de advertencias y bloqueos. Por eso, las operadoras recomiendan no apurar hasta el último día y revisar la situación de todas las líneas con antelación, especialmente cuando están vinculadas a servicios bancarios, laborales o de administración electrónica.
Grupos vulnerables y asistencia especial de los operadores
La implementación de esta normativa se ha diseñado con cierto margen de flexibilidad para usuarios con más dificultades. Personas mayores, residentes en zonas rurales, regiones fronterizas o islas, así como quienes no utilizan teléfonos inteligentes, disponen de mecanismos específicos de apoyo.
En estos casos, las compañías trabajan de la mano de las fuerzas policiales y de las administraciones locales para organizar servicios de verificación a domicilio o en puntos móviles de atención instalados en barrios, centros culturales y edificios con alta densidad de población. El objetivo es evitar que ningún abonado se quede fuera del sistema por falta de medios tecnológicos.
Los centros de atención al cliente de operadores como VNPT VinaPhone, MobiFone o Viettel han reforzado sus plantillas y horarios, incluyendo aperturas en festivos y fines de semana, para absorber el aumento de demanda que se viene produciendo a medida que se aproxima la fecha límite.
También se han intensificado las campañas informativas: envío de SMS recordando la necesidad de actualizar datos, llamadas directas, distribución de folletos y despliegue de personal en comunidades de vecinos para explicar in situ cómo funciona la verificación y qué consecuencias puede tener descuidarla.
En paralelo, los operadores advierten de que no se deben compartir códigos OTP, contraseñas ni datos personales con nadie que se presente por teléfono como empleado de la compañía, ni hacer clic en enlaces sospechosos que prometan acelerar el proceso. Toda gestión oficial debe realizarse a través de las aplicaciones y sitios web corporativos o en puntos de servicio reconocidos.
Objetivo de la medida: menos SIM anónimas y más seguridad
Más allá de la carga administrativa que supone para los usuarios, la verificación obligatoria de tarjetas SIM persigue un propósito de fondo: limpiar el mercado de líneas anónimas y reducir el margen de actuación de los estafadores que se apoyan en ellas para operar con impunidad, como la clonación de una tarjeta SIM.
Casos como el de personas que reciben llamadas de cobro de deudas por préstamos que nunca pidieron, o que descubren que su número ha servido para abrir cuentas en plataformas digitales, ponen de manifiesto que las altas poco estrictas de años anteriores han dejado un rastro de tarjetas “olvidadas” pero todavía activas.
Al exigir que cada número esté vinculado a una identidad verificada, con biometría incluida, las autoridades esperan disuadir las prácticas de suplantación y facilitar las investigaciones cuando se produzcan delitos cometidos por teléfono o mediante SMS.
Para los usuarios cumplidores, la medida tiene también un lado positivo: la posibilidad de revisar desde VNeID todos los números asociados a su documento, cancelar los que ya no utilizan y reducir así los puntos débiles por los que alguien podría acceder a su información o contratar servicios en su nombre.
En la práctica, la combinación de VNeID, documentos con chip y verificación facial crea un sistema de identidad digital más robusto, en el que el número de móvil deja de ser un dato aislado y pasa a integrarse en un ecosistema de autenticación más amplio, clave para la evolución de los servicios públicos y privados en línea.
Con la entrada en vigor de la verificación obligatoria en VNeID a partir del 15 de abril, los abonados móviles se enfrentan a un periodo de adaptación en el que conviene actuar con previsión: comprobar qué líneas están asociadas a su identidad, actualizar documentos antiguos, completar el reconocimiento facial y, en su caso, acudir a los canales de ayuda que han desplegado los operadores para no quedarse sin servicio. Todo apunta a que, aunque el proceso pueda resultar algo engorroso al principio, sentará las bases de un entorno de comunicaciones más seguro, transparente y controlado para ciudadanos, empresas y administraciones.