Ubisoft cancela el remake de Prince of Persia y recorta seis juegos

Última actualización: enero 22, 2026
  • Ubisoft suspende de forma definitiva el remake de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo tras más de cinco años de desarrollo problemático.
  • La compañía cancela en total seis proyectos y retrasa otros siete juegos para elevar su estándar de calidad.
  • El plan forma parte de una reestructuración profunda con cierres de estudios, despidos y un nuevo modelo de cinco divisiones creativas.
  • Prince of Persia sigue considerada una franquicia estratégica, aunque sin nuevos juegos a la vista en el corto plazo.

Ubisoft cancela el remake de Prince of Persia

Después de años de rumores, retrasos y cambios de rumbo, Ubisoft ha confirmado lo que muchos jugadores temían: el remake de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo no llegará nunca a las tiendas. El proyecto, anunciado en 2020 y señalado en su día como uno de los regresos más potentes del catálogo de la compañía, ha sido definitivamente suspendido.

La decisión no llega sola. Forma parte de un “reinicio estratégico” más amplio dentro de Ubisoft, que incluye la cancelación de otros cinco juegos, el retraso de siete lanzamientos ya en marcha, el cierre de estudios y una reorganización profunda de su estructura creativa. El golpe se siente con fuerza en toda la industria, pero especialmente entre los seguidores europeos de la saga, que daban por hecho que volverían a revivir la aventura del Príncipe en plataformas actuales.

Un remake maldito que nunca ha logrado despegar

Remake cancelado de Prince of Persia Las Arenas del Tiempo

El remake de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo nació con la intención de recuperar uno de los clásicos más queridos de la era de PlayStation 2, Xbox y PC. Se presentó en 2020 como el primer gran proyecto liderado por los estudios indios de Ubisoft Pune y Ubisoft Bombay, con la promesa de actualizar gráficos y jugabilidad para adaptarlos a los estándares actuales.

Sin embargo, las primeras muestras públicas no convencieron. Las críticas a su apartado visual y a la sensación general de producto desfasado obligaron a la compañía a parar máquinas y replantear casi desde cero el desarrollo. En 2022 el proyecto cambió de manos: Ubisoft Montreal, el estudio responsable del juego original, tomó el control con la idea de enderezar el rumbo.

Durante un tiempo pareció que el desarrollo había retomado vuelo. Ubisoft llegó a situar el lanzamiento en el calendario para 2026 e incluso el título apareció en listados de agencias de clasificación por edades, un indicio habitual de que la producción entra en su tramo final. Pese a ello, internamente seguían sin ver claro el resultado y las noticias oficiales brillaban por su ausencia.

La compañía ha terminado admitiendo que el proyecto no cumplía con sus expectativas renovadas. Según reconoce en su comunicado, finalizar el juego habría requerido “más tiempo e inversión de la que podíamos asumir responsablemente”, tras más de cinco años de trabajo repartido entre varios equipos y con constantes reajustes de diseño.

Seis juegos cancelados y siete retrasos en plena reestructuración

Reestructuración de Ubisoft y cancelaciones de juegos

El remake de Las Arenas del Tiempo no ha sido la única víctima de este giro de timón. Ubisoft ha decidido cancelar un total de seis videojuegos en desarrollo, incluyendo casos de proyectos cancelados como el port cancelado de Resident Evil. Junto al proyecto de Prince of Persia, la lista incluye cuatro títulos que nunca se habían anunciado públicamente (tres de ellos nuevas propiedades intelectuales) y un juego para móviles ligado a la ya extinguida oficina de Halifax, especializada precisamente en el mercado smartphone.

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En paralelo, la editora francesa ha optado por dar más tiempo de desarrollo a otros siete juegos con el argumento de asegurar que alcanzan los “nuevos estándares de calidad” fijados por la empresa. Entre esos títulos figura, según distintas filtraciones y rumores, un proyecto sin anunciar que estaba previsto para el actual año fiscal y que muchos señalan como un posible remake de Assassin’s Creed IV: Black Flag.

Desde la cúpula de Ubisoft insisten en que el objetivo es pasar de una estrategia de volumen a otra de mayor selección. Frederick Duguet, responsable financiero de la compañía, lo resume destacando que han elevado el listón de calidad y afinado el proceso de priorización, intentando concentrar recursos en aquellos juegos con opciones reales de destacar en un mercado AAA cada vez más disputado.

La contrapartida económica no es menor. La empresa calcula que este movimiento, sumado a los retrasos, implicará un impacto negativo de varios cientos de millones de euros en su flujo de caja del próximo ejercicio fiscal. Aun así, la dirección defiende que se trata de un sacrificio necesario para volver a crecer de forma sostenible en los próximos tres años.

Para los jugadores europeos, acostumbrados a ver a Ubisoft como uno de los pilares del desarrollo continental, estos anuncios confirman que la compañía atraviesa un momento delicado, en el que las grandes franquicias siguen siendo prioritarias pero el margen para experimentar se ha reducido al mínimo.

Cierres de estudios, despidos y vuelta obligatoria a la oficina

Más allá de las cancelaciones, la reestructuración tiene consecuencias visibles en la plantilla. Ubisoft ha procedido al cierre completo de los estudios de Halifax y Estocolmo, y ha iniciado recortes adicionales en equipos como Abu Dhabi (Growtopia), RedLynx (Trials) y Massive Entertainment (The Division). En total, se habla de miles de despidos repartidos en varios territorios, con una comunicación que, según han denunciado algunos empleados, ha llegado a menudo antes a través de la prensa que por cauces internos.

La empresa también ha cambiado su política laboral instaurando un mandato de vuelta al trabajo presencial cinco días a la semana. El teletrabajo se limita ahora a una bolsa anual de días remotos, gestionados caso por caso. El argumento oficial apunta a la necesidad de mejorar la colaboración y la eficiencia, pero muchos trabajadores ven el movimiento como un paso atrás en flexibilidad, especialmente en estudios europeos donde el trabajo híbrido se había asentado tras la pandemia.

En su informe financiero, Ubisoft presume de haber cumplido antes de lo previsto sus objetivos de reducción de costes fijos, y se fija una nueva meta: rebajar los gastos básicos en otros 200 millones de euros adicionales durante los dos próximos años fiscales. Para la dirección, el mensaje es el de una empresa que se ajusta el cinturón para poder competir con gigantes globales; para la plantilla, la realidad pasa por una etapa de incertidumbre y recortes continuos.

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En este contexto, los cierres y despidos no solo afectan a proyectos concretos, sino también al tejido creativo de la propia compañía. Parte del talento que dio forma a algunas de las sagas más influyentes de la última década en Europa ha salido ya de Ubisoft o espera noticias sobre su futuro a corto plazo.

Nuevo modelo: cinco grandes divisiones creativas

La reorganización no se limita a números y recortes: Ubisoft está reestructurando su negocio en torno a cinco grandes “Casas Creativas” o firmas creativas, diseñadas para agrupar juegos por género y tipo de experiencia, combinando desarrollo y publicación bajo un mismo paraguas con mayor autonomía.

En la cúspide se sitúa Vantage Studios, una subsidiaria en la que Tencent ha invertido más de mil millones de euros y que pasa a gestionar las tres grandes marcas de la compañía: Assassin’s Creed, Rainbow Six y Far Cry. El resto del catálogo se reparte en cuatro divisiones adicionales: una orientada a shooters cooperativos y competitivos (con sagas como The Division, Ghost Recon o Splinter Cell), otra a experiencias online y juegos como servicio (For Honor, The Crew, Riders Republic, Skull & Bones o Brawlhalla), una cuarta centrada en mundos de fantasía y universos narrativos (donde encajan Anno, Might & Magic, Rayman, Beyond Good & Evil y la propia Prince of Persia) y una última enfocada a juegos familiares y casual (Just Dance, títulos de Ketchapp, Hungry Shark, Uno, etc.).

La idea declarada es que estas casas creativas tengan mayor responsabilidad tanto creativa como financiera, tomen decisiones más rápidas y se orienten con más claridad a lo que piden los jugadores. Menos burocracia interna y más foco en proyectos concretos, especialmente en aventuras de mundo abierto y juegos como servicio, que Ubisoft sigue viendo como el núcleo de su negocio a medio plazo.

La compañía también ha dejado claro que seguirá apostando por tecnologías de vanguardia e inteligencia artificial generativa para optimizar procesos y reducir costes de producción. Este enfoque encaja con la tendencia global de las grandes editoras, aunque abre debates sobre el impacto que puede tener en el tipo de juego que se produce y en las condiciones de trabajo de los equipos.

En Europa, donde Ubisoft mantiene varios de sus estudios clave, esta reconfiguración supone un cambio profundo en la forma de trabajar. Equipos tradicionalmente centrados en proyectos muy concretos pasan ahora a formar parte de estructuras más amplias, con objetivos marcados a nivel global y una presión elevada por justificar cada inversión.

El futuro incierto de Prince of Persia

La gran pregunta entre los aficionados es qué va a pasar con la franquicia Prince of Persia a partir de ahora. En los últimos años, Ubisoft había intentado reactivarla con propuestas como Prince of Persia: The Lost Crown o el roguelite The Rogue Prince of Persia, desarrollado externamente. Aunque ambos recibieron buenas críticas, sus ventas no estuvieron a la altura de las expectativas internas, hasta el punto de que se habría descartado una secuela directa de The Lost Crown y recolocado a parte de su equipo en otros proyectos.

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Pese a este panorama, Ubisoft insiste en que no ha abandonado la saga. La inclusión de Prince of Persia en la cuarta Casa Creativa, junto a otras propiedades narrativas de peso como Beyond Good & Evil, demuestra que la marca sigue considerada un activo estratégico dentro del catálogo de la compañía. La cancelación del remake, según remarca el comunicado, no implica que el universo se cierre para siempre.

El mensaje difundido a través de la cuenta oficial de la franquicia reconoce que se trata de una decisión “profundamente decepcionante” tanto para los fans como para los equipos implicados en el desarrollo. Ubisoft asegura que el proyecto “tenía un gran potencial”, pero que no lograron alcanzar el nivel de calidad que consideraban indispensable y que no estaban dispuestos a lanzar un producto que no hiciera justicia a lo que Las Arenas del Tiempo representa para la historia del videojuego.

Entre la comunidad, las reacciones oscilan entre la frustración y la resignación. Jugadores que llevaban más de media década esperando el remake han expresado su enfado en redes sociales, sorprendidos por el hecho de que, tras tantos cambios de estudio y anuncios de fechas orientativas, la decisión final haya sido tirar la toalla. Otros reconocen que la situación se veía venir, a la vista del largo silencio informativo y de la deriva general de Ubisoft en los últimos años.

Por ahora, la realidad es que no hay ningún nuevo proyecto de Prince of Persia confirmado. La marca sigue viva en el papel, encajada en el nuevo organigrama, pero sin un juego en el horizonte cercano. Para muchos jugadores europeos que crecieron con la trilogía de Las Arenas del Tiempo en consolas y PC, la sensación es la de haber perdido una oportunidad única de reencontrarse con un clásico en condiciones modernas.

El movimiento que ha llevado a Ubisoft a cancelar el remake de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo y otros cinco proyectos, a retrasar siete juegos y a recortar plantilla y estudios marca un punto de inflexión para una de las editoras más influyentes de Europa. La compañía se reordena alrededor de sus grandes franquicias y de un nuevo modelo creativo más selectivo, pero el coste se mide en empleos, en pérdida de diversidad en su catálogo y en la decepción de quienes esperaban volver a disfrutar de uno de los iconos del videojuego moderno. Mientras el grupo apuesta por recuperar músculo financiero y liderazgo en el segmento AAA, Prince of Persia vuelve, una vez más, a quedar atrapado entre las arenas del tiempo.

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