- Starfield es un RPG espacial de Bethesda ambientado en los Sistemas Colonizados, con una extensa cronología que explica su compleja situación política.
- El juego combina facciones enfrentadas, exploración de más de mil planetas, construcción de puestos avanzados y una profunda personalización de personaje y nave.
- La historia principal gira en torno a artefactos misteriosos, los Starborn y la Unidad, introduciendo un sistema de universos paralelos vinculado al Nuevo Juego+.
- Su recepción crítica ha sido mayoritariamente positiva, con elogios a la ambientación y la música, aunque la comunidad está dividida respecto a la historia y la exploración.

Si te atrae la idea de perderte entre cientos de planetas, facciones enfrentadas y misterios cósmicos, Starfield es probablemente el juego que tienes en el punto de mira. La nueva gran apuesta de Bethesda Game Studios lleva años generando expectación y, ahora que ya está consolidada, es buen momento para repasar todo lo que ofrece: desde su universo y su historia hasta sus mecánicas de juego más profundas.
En este artículo vas a encontrar todo sobre Starfield explicado con calma: cómo está montado su mundo, qué papel juegan las facciones, cómo funciona el combate, la exploración, la personalización de personaje, de nave y de puestos avanzados, así como el contexto de su desarrollo, su rendimiento en distintas plataformas y la recepción crítica y comercial. Ponte el traje espacial que arrancamos.
Qué es Starfield y en qué plataformas está disponible
Starfield es un RPG de acción ambientado en el espacio desarrollado por Bethesda Game Studios y publicado por Bethesda Softworks. Es la primera propiedad intelectual completamente nueva del estudio en unos 25 años, después de sagas como The Elder Scrolls y Fallout, y su director Todd Howard llegó a describirlo como un “Skyrim en el espacio”.
El juego se lanzó el 6 de septiembre de 2023 para PC (Windows) y Xbox Series X|S, con acceso anticipado de varios días para quienes compraron la Premium Edition o la Constellation Edition. Posteriormente se anunció una versión para PlayStation 5 con fecha prevista de lanzamiento el 7 de abril de 2026, ampliando así todavía más su base potencial de jugadores.
En PC, Starfield puede adquirirse tanto en Steam como en Microsoft Store. En la versión de la tienda de Microsoft existe progresión cruzada con Xbox Series X|S gracias al programa Xbox Play Anywhere, lo que permite continuar la partida indistintamente en consola o en ordenador manteniendo el mismo guardado.
El motor del juego es el Creation Engine 2, una versión muy revisada del motor clásico de Bethesda que introduce, entre otras cosas, un sistema de generación procedural de planetas y entornos y un nuevo enfoque visual bautizado como “NASApunk”: tecnología futurista, pero anclada a diseños creíbles inspirados en misiones y hardware de la NASA.

El universo de Starfield: cronología y ambientación
Para entender bien lo que ocurre en Starfield conviene tener clara su línea temporal oficial y el trasfondo político del universo. El juego arranca en el año 2330 en una región del espacio conocida como los Sistemas Colonizados, un volumen de unos 50 años luz alrededor del sistema solar, pero la historia se remonta varios siglos atrás.
En la década de 2050 la humanidad logra pisar Marte. A partir de ahí la exploración se acelera y hacia el año 2100 ya hay humanos viviendo de manera relativamente estable fuera de la Tierra. El siguiente gran hito llega en 2156, cuando se alcanza Alfa Centauri, el sistema estelar más cercano al nuestro, abriendo definitivamente la veda a la colonización interestelar.
En 2159 nacen las Colonias Unidas (CU), una potencia política y militar que pronto establece su capital en Nueva Atlántida, ciudad fundada en 2160 en el planeta Jemison (sistema Alfa Centauri) y declarada capital oficial un año más tarde. Es la urbe más grande que Bethesda ha creado en toda su historia, y actúa como corazón institucional del juego.
Poco después, en 2167, Solomon Coe coloniza el sistema Cheyenne y funda Akila, un asentamiento que con los años se convertirá en la base del Colectivo Freestar. En 2188 Coe tiende la mano al sistema Volii para formar una alianza, y en 2189 el Colectivo Freestar se separa de las Colonias Unidas, consolidando un segundo gran bloque político independiente.
Conflictos y nacimiento de los Sistemas Colonizados
La coexistencia entre Colonias Unidas y Colectivo Freestar está marcada por tensiones permanentes y guerras abiertas. En 2194, los habitantes del sistema Narion exigen a la CU que retire una nave llamada La Clínica de la órbita de Deepala. Al negarse, Narion decide unirse al Colectivo Freestar y en 2195 ambos bandos comienzan a desplegar defensas en la zona.
En 2196 las Colonias Unidas movilizan su flota y en 2197 estalla la primera gran guerra entre las dos facciones. El conflicto se prolonga hasta 2216, año en el que se firma el Tratado de Narion, acuerdo que pone fin a la guerra e introduce por primera vez el término “Sistemas Colonizados” para referirse al conjunto de regiones humanas asentadas más allá del sistema solar.
Años más tarde, en 2275, Sebastian Banks funda Constelación junto a Chloe Bao, Aja Mamasa y otros personajes clave. Este grupo está formado por científicos, exploradores, médicos e incluso un excontrabandista, todos unidos por la obsesión por el conocimiento y el descubrimiento. Su base de operaciones, la Logia, se sitúa en Nueva Atlántida y desde allí rastrean reliquias y anomalías por toda la galaxia.
En 2310, Constelación adquiere su primer artefacto misterioso, pieza central de los eventos que acabaremos viviendo en el juego. Pero antes de que puedas perderte en templos extraños y visiones cósmicas, el universo de Starfield vuelve a sacudirse con otro conflicto.
La Guerra Colonial y el auge de la Vanguardia
En 2307, el Colectivo Freestar monta explotaciones agrarias en el planeta Vesta, dentro del sistema Lunara. Un año después, las Colonias Unidas acusan al Colectivo de romper el Tratado de Narion por colonizar un cuarto sistema estelar. La diplomacia fracasa, la CU asedia Vesta y extermina a los defensores del planeta. Es el punto de partida de la Guerra Colonial.
El conflicto alcanza su punto decisivo con la batalla de Cheyenne en 2311, en la que una flota combinada civil y militar del Colectivo destroza la armada de las Colonias Unidas mediante ataques relámpago: entran, golpean y saltan de nuevo al espacio antes de poder ser cazados.
Como respuesta a esta humillación militar, las Colonias Unidas fundan en 2315 la Vanguardia de las UC, una milicia civil compuesta por voluntarios que juran defender el territorio de la CU a cambio de obtener la ciudadanía completa. Es una de las facciones jugables más importantes que encontrarás en tu aventura.
Poco después, en 2320, se produce el cierre del Cuerpo de Navegantes, lo que lleva a su líder, Sarah Morgan, a unirse a Constelación. En 2321 el magnate de la construcción de naves Walter Stroud se convierte en mecenas principal de la organización, lo que dispara sus recursos y capacidades.
A lo largo de la década de 2320 se van sumando nuevos miembros clave a Constelación: Vladimir Sall (ex de la Flota Carmesí) en 2322, el teólogo Matteo Khatri en 2325, la científica Noel en 2326, Sam Coe y su hija Cora en 2327, y Andreja en 2328. Ese mismo año Constelación adquiere la estación L‑868 y la transforma en un centro de escaneo de largo alcance al que llaman “El Ojo”.
Y finalmente, en 2330, entras tú en escena. El protagonista, un minero que trabaja para Argos Extractors, encuentra un artefacto enterrado cuya extracción provoca una visión imposible que atraviesa tiempo y espacio. Este incidente desencadena el contacto con Constelación y da inicio a la trama principal del juego.
Facciones principales y el papel de Constelación
Starfield se apoya fuertemente en un sistema de facciones con intereses enfrentados. No solo determinan el trasfondo político de los Sistemas Colonizados, sino que además ofrecen líneas de misiones propias que funcionan casi como campañas paralelas a la historia principal.
Las Colonias Unidas (CU) representan el bloque más institucional y militar, con Nueva Atlántida como capital. Dentro de este entramado destaca la Vanguardia de las UC, fuerza de voluntarios que patrulla el espacio de la CU, y que puedes llegar a integrar para vivir aventuras marcadas por la disciplina militar y la defensa de la ley.
El Colectivo Freestar se presenta como un conjunto de sistemas y colonias con un enfoque más libertario, centrado en la defensa de la libertad individual. Su brazo armado de élite son los Freestar Rangers, especie de sheriff galácticos que protegen a los colonos frente a piratas, corporaciones sin escrúpulos y amenazas varias.
Fuera de estos dos grandes bloques encontramos facciones más oscuras o ambiguas. House Va’ruun funciona como un culto religioso peligroso con una visión casi apocalíptica del cosmos. Por otro lado, la corporación Ryujin es un conglomerado empresarial enorme y con ética bastante dudosa, capaz de cualquier cosa por aumentar sus beneficios.
Entre los grupos armados independientes están Ecliptic, una red mercenaria poco transparente, y la Flota Carmesí, banda de piratas espaciales que siembra el caos por rutas comerciales y sistemas remotos. Todas estas facciones se cruzan de una forma u otra en tus viajes, con opciones de alianza, infiltración o enfrentamiento directo, según el estilo de juego que prefieras.
Historia principal: artefactos, Starborn y el concepto de la Unidad
La campaña central de Starfield gira en torno a una colección de artefactos de origen desconocido y a un misterioso grupo de individuos llamados Starborn. Nada más empezar, tras extraer el primer artefacto en una mina para Argos Extractors, tu personaje sufre una visión que desafía cualquier explicación racional. A partir de ahí, te ponen en contacto con Barrett, miembro de Constelación, y comienzas el viaje hacia Nueva Atlántida para entregar la pieza a la Logia.
Tras un primer ataque de la Flota Carmesí que sirve como bautismo de fuego, te integras oficialmente en Constelación. A partir de ese momento, tu objetivo pasa a ser localizar y reunir más artefactos repartidos por distintos sistemas. Cada hallazgo desvela más información sobre este enigmático conjunto y agranda las preguntas sobre quién lo creó y con qué propósito.
En uno de estos encargos descubres un templo antiguo vinculado a los artefactos. Al activarlo, tu personaje obtiene poderes de tipo sobrenatural, habilidades que cambian de forma considerable la forma de abordar los combates y la exploración. Este descubrimiento llama la atención de nuevos jugadores en la partida cósmica.
Poco después entras en contacto con una figura que se hace llamar Starborn, que exige el artefacto que acabas de conseguir. Aunque consigues escapar con ayuda de Constelación, queda claro que hay otros interesados en estas reliquias y que juegan con ventaja. No tardarás en descubrir que el Starborn no está solo: comparte protagonismo con otro individuo conocido como el Emisario.
En un encuentro clave, bajo una bandera de tregua, te revelan que los Starborn son humanos procedentes de universos paralelos. El Emisario resulta ser una versión alternativa de uno de los miembros de Constelación que ha muerto en tu línea temporal. Tanto él como el Cazador (otro Starborn) te explican que quien logre reunir todos los artefactos en su universo podrá acceder a la Unidad, el centro de ese universo y una especie de puerta de salto hacia infinitas realidades alternativas.
Viaje a la Tierra, la verdad sobre la magnetosfera y la elección final
En el tramo avanzado de la historia, tu búsqueda de artefactos te lleva a las ruinas de Cabo Cañaveral en la Tierra. Allí descubres documentación que conecta el desarrollo del motor de salto gravitatorio (Grav Drive) con el deterioro de la magnetosfera terrestre, evento que terminó por hacer el planeta prácticamente inhabitable y obligó a la humanidad a emigrar a otros sistemas.
Con este conocimiento en mente, llega el momento de tomar partido. Puedes apoyar al Cazador, al Emisario o a ninguno de los dos, lo que influye en cómo se desarrollan los últimos compases de la historia. En cualquier caso, el objetivo final es el mismo: reunir los artefactos que faltan, derrotar a los Starborn rivales y alcanzar la Unidad. Si necesitas decidirte sobre bando, hay guías específicas para elegir alianza en Starfield.
Al llegar a ese punto, te encuentras con una versión alternativa de ti mismo que ya ha pasado por la Unidad en otro universo. Esta figura te explica las consecuencias de cruzar definitivamente el umbral: te convertirás en Starborn, obtendrás un nuevo cuerpo y conservarás tus recuerdos esenciales, pero dejarás atrás tu universo original, tus relaciones y tu progreso material.
Al aceptar entrar en la Unidad, se inicia una especie de Nuevo Juego+ integrado en la narrativa. Puedes volver a jugar la historia principal con ligeras variaciones argumentales y de diálogos que reconocen tu condición de Starborn, o bien centrarte en reunir de nuevo los artefactos para acelerar el siguiente salto de universo. Cada nuevo ciclo puede deparar universos con cambios significativos en la trama o el estado del mundo.
Personaje, trasfondos, rasgos y sistema de progresión
Al crear tu protagonista, Starfield permite una personalización visual y narrativa muy profunda. Puedes ajustar cuerpo, rostro, peinados y rasgos faciales, pero también elegir un trasfondo y varios rasgos de personalidad que afectan tanto a tus estadísticas iniciales como a opciones de diálogo y situaciones de juego.
El trasfondo determina tres habilidades de inicio y una pequeña historia previa de tu personaje. Puede ser algo tan marcadamente técnico como ingeniero espacial, tan social como diplomático o tan orientado al combate como soldado o forajido. Esta elección se mantiene durante toda la partida y no puede cambiarse, de modo que conviene pensarla bien porque marca bastante tu arranque.
Los rasgos son características especiales que suelen otorgar una ventaja acompañada de una desventaja. Por ejemplo, el rasgo Introvertido mejora tu aguante cuando viajas solo, pero reduce tu resistencia si vas acompañado. Otros rasgos vinculan al personaje con determinadas facciones, religiones o incluso con sus propios padres (lo que permite visitarlos, ayudarlos y, de paso, hacerse cargo de su hipoteca si escoges el rasgo de “casa de tus sueños”).
A diferencia del trasfondo, muchos rasgos se pueden eliminar a través de misiones o acciones concretas, de modo que si alguna penalización te resulta demasiado molesta, puedes buscar la forma de neutralizarla en el propio juego.
La progresión se basa en un sistema de cinco árboles de habilidades: Físicas, Sociales, Combate, Ciencia y Tecnología. Subes de nivel ganando experiencia por misiones, exploración y combate, y cada nivel te concede un punto de habilidad. Para mejorar un talento concreto no basta con gastar puntos: antes debes superar una serie de desafíos asociados, como utilizar cierto tipo de arma un número específico de veces o completar acciones de sigilo.
Exploración, planetas y construcción de puestos avanzados
Starfield ofrece un mosaico de más de mil planetas visitables, además de lunas y estaciones espaciales. La mayoría de estos mundos se generan de forma procedural, combinando datos del tipo de estrella, atmósfera, gravedad y otros parámetros con ubicaciones de interés prediseñadas y contenido hecho a mano para historias y misiones.
Cuando exploras, te encuentras con NPCs, asentamientos, ruinas, bases científicas o instalaciones industriales. Muchos de estos lugares albergan misiones secundarias, oportunidades de comercio, combates o simplemente historias ambientales contadas con notas, terminales y detalles visuales, y además puedes consultar el registro de misiones para seguir tus objetivos.
Los puestos avanzados son estructuras que puedes construir en casi cualquier planeta. Pueden servir como base personal, con cama y contenedores de almacenamiento, o como centros de extracción de recursos. Puedes colocar extractores, generadores de energía, depósitos y líneas logísticas entre planetas para automatizar la obtención de materiales necesarios para fabricar objetos y mejorar equipamiento; entre esos recursos puedes extraer metales como tungsteno para ciertas recetas.
La construcción de puestos puede hacerse tanto en vista en primera persona como desde una perspectiva isométrica, lo que facilita ajustar la colocación de módulos. Además, tienes la opción de instalar laboratorios para investigar recetas de farmacología, comida y bebida, desarrollo de puestos, equipo y armamento, desbloqueando mejoras cada vez más potentes.
Naves espaciales, combate en el vacío y contrabando
Uno de los pilares de la experiencia es la gestión de tu propia nave espacial. Puedes comprar modelos nuevos en diferentes astilleros, robar naves enemigas o construir naves en Starfield desde cero mediante un sistema modular que permite cambiar el casco, los motores, la bahía de carga, los compartimentos internos, las armas y hasta la pintura exterior.
Las naves mayores ofrecen más espacio de carga y habitaciones, ideales para transportar mercancías y alojar a una tripulación numerosa, pero suelen ser más lentas y con menor alcance de salto. Las naves ligeras, en cambio, son perfectas para incursiones rápidas o para moverte con agilidad por sistemas peligrosos. Puedes asignar o quitar miembros de tripulación según tus necesidades.
En combate espacial entra en juego el sistema de asignación de energía. La nave dispone de un número limitado de barras de potencia que puedes distribuir entre motores, escudos, armas y el Grav Drive. Esto te obliga a priorizar: desviar energía del motor a los cañones para rematar a un enemigo, o bajarle potencia a las armas para reforzar el salto gravitatorio y escapar del combate espacial.
Durante los enfrentamientos puedes dañar subsistemas específicos de las naves rivales, forzarlas a rendirse, abordarlas, eliminar a la tripulación y quedarte con la nave para venderla o añadirla a tu flota personal. También es posible tratar con naves neutrales, comerciar con ellas o directamente asaltarlas si decides seguir un camino más pirata.
El juego introduce además el concepto de contrabando en Starfield. Algunos objetos recuperados de bases, enemigos o mercados negros se consideran ilegales en la mayoría de sistemas. Si intentas entrar con ellos en puertos con escáneres de seguridad, te arriesgas a multas, cárcel o directamente a que abran fuego contra tu nave. Hay formas de reducir el riesgo, como equipar módulos de escudo para contrabando o recurrir a contactos menos escrupulosos.
Combate, sigilo, equipo y poderes
En tierra, Starfield combina disparos en primera y tercera persona con elementos de RPG clásicos. Puedes cambiar de perspectiva en cualquier momento, tanto en combate como durante la exploración. El arsenal incluye pistolas, fusiles de asalto, escopetas, armas de energía, explosivos y armas cuerpo a cuerpo, muchas de ellas personalizables con miras, silenciadores, cargadores especiales y otros adjuntos.
Las modificaciones permiten adaptar un arma a un estilo de juego más sigiloso o más agresivo. Un rifle con mira telescópica y silenciador es ideal para eliminar objetivos a distancia sin levantar alarmas, mientras que una escopeta con cargador ampliado se convierte en una máquina de picar carne a corta distancia.
El equipo de protección incluye trajes espaciales, cascos y mochilas propulsoras (boost packs). Estas mochilas actúan como pequeños jetpacks que permiten ganar altura en combates o superar desniveles complicados durante la exploración. La gravedad del cuerpo celeste en el que te encuentras influye en la altura del salto, el impulso del boost pack y el daño por caída. Aprende a usar el jetpack en Starfield para aprovecharlo al máximo.
En cuanto a objetos de apoyo, hay consumibles que restauran salud, otorgan resistencias temporales, mejoran estadísticas o provocan estados alterados. Entre ellos destaca Aurora, una droga que ralentiza el tiempo y que sólo es legal en la ciudad de Neon, mientras que en el resto de lugares se considera contrabando.
A medida que avanzas en la historia principal y exploras más templos relacionados con los artefactos, desbloqueas poderes especiales de origen aparentemente sobrenatural. Estos poderes amplían enormemente tus posibilidades tácticas, tanto en combate como en situaciones de exploración y huida.
Guía de primeros pasos y consejos esenciales
Los primeros compases de Starfield pueden abrumar por la cantidad de sistemas, menús y posibilidades. Conviene tener en mente algunas recomendaciones para hacer el arranque más llevadero y evitar errores que luego cueste corregir.
Para empezar, dedica tiempo a elegir trasfondo y rasgos con cabeza. Aunque luego puedas quitar algunos rasgos mediante misiones, el trasfondo marca tus tres habilidades iniciales y puede facilitarte mucho la vida según tu estilo de juego preferido (más social, más combativo o más científico/técnico).
Tampoco está de más centrarse en unas pocas habilidades clave al principio, especialmente las relacionadas con el manejo de armas que planees usar y con la gestión del peso y el inventario. Estar constantemente sobrecargado es una de las molestias típicas, así que merece la pena invertir pronto en capacidades que aumenten la carga máxima o faciliten el almacenamiento.
Otra recomendación es no obsesionarse con minar absolutamente todos los recursos que veas en el primer planeta. Es mejor avanzar en la historia principal y en algunas misiones de facciones para desbloquear mejores herramientas, módulos y puestos avanzados, y luego ya crear cadenas de extracción eficientes.
Por último, conviene aprender cuanto antes a forzar cerraduras y piratear sistemas. Muchas recompensas jugosas, rutas de acceso alternativas e información importante están tras puertas cerradas o terminales protegidas, así que dominar estas mecánicas abre (literalmente) muchas posibilidades.
Rendimiento, versiones y soporte técnico
En el terreno técnico, Starfield ha generado bastante conversación por su rendimiento y opciones gráficas en distintas plataformas. En Xbox Series X el juego corre a resolución 4K con reescalado mediante AMD FSR 2 partiendo de un render interno de 1440p, mientras que en Series S se mueve a 1440p reescalado desde 900p.
En su lanzamiento, ambas consolas estaban limitadas a 30 fotogramas por segundo, con la promesa de priorizar la estabilidad y la consistencia de la experiencia. Más adelante se añadieron modos opcionales que permiten apuntar a 60 FPS, aunque con ajustes en resolución y otros parámetros. En zonas muy cargadas, como algunas ciudades, siguen produciéndose caídas puntuales de rendimiento.
La versión de PC llegó inicialmente con AMD FSR 2.2 como única tecnología de reescalado, sin soporte oficial para DLSS de NVIDIA ni XeSS de Intel, lo que generó críticas y suspicacias por el acuerdo de colaboración entre Bethesda y AMD. También se echaban en falta opciones habituales como control de campo de visión (FOV), HDR en PC, ajuste de gamma o anisotrópico avanzado.
La comunidad de modders reaccionó muy rápido y aparecieron mods que añadían DLSS, incluso con generación de frames. Algunos de ellos fueron polémicos por estar tras un muro de pago y usar DRM, lo que a su vez dio lugar a alternativas gratuitas que ofrecían funcionalidad similar sin coste. Con el tiempo, Bethesda actualizó el juego para incorporar soporte oficial de DLSS, sliders de FOV y varias mejoras de calidad de vida.
El soporte para GPUs de Intel fue escaso en el lanzamiento y se ha ido mejorando mediante actualizaciones de drivers y parches. Aun así, el rendimiento suele ser mejor en tarjetas AMD, algo lógico dado el acuerdo de colaboración, mientras que en muchas configuraciones con NVIDIA se ha tenido que recurrir a DLSS y ajustes específicos para conseguir tasas de FPS cómodas.
Starfield en la nube y modos de juego
Además de en hardware local, Starfield se puede jugar en varios servicios de juego en la nube. Forma parte de la biblioteca de Xbox Game Pass y está disponible a través de Xbox Cloud Gaming, lo que permite a usuarios de Xbox One disfrutarlo en streaming pese a no existir versión nativa para esa consola.
El juego también se incorporó a GeForce Now poco después de su lanzamiento, de modo que quienes lo tienen en Steam pueden ejecutarlo en servidores equipados con GPUs equivalentes a una RTX 4080 dentro del nivel Ultimate del servicio. En máquinas menos potentes, esto supone una mejora notable de rendimiento respecto a ejecutarlo localmente.
En todos estos servicios en la nube se mantiene la progresión cruzada siempre que se utilice la misma cuenta y ecosistema (por ejemplo, entre Xbox, Microsoft Store y Xbox Cloud Gaming). Dado que Starfield es un juego muy exigente a nivel de CPU y GPU, para muchos jugadores el streaming se ha convertido en una alternativa atractiva.
Recepción crítica, premios y opinión de la comunidad
En cuanto a crítica especializada, Starfield ha cosechado valoraciones mayoritariamente favorables, con medias en el entorno de 83‑85 sobre 100 en agregadores como Metacritic y OpenCritic. Numerosos medios destacan la amplitud del mundo, la ambientación NASApunk, la música de Inon Zur y la enorme cantidad de contenido disponible.
Algunas publicaciones lo han considerado uno de los mejores trabajos de Bethesda en muchos años, alabando especialmente la sensación de descubrimiento constante, la variedad de misiones y la solidez de sus sistemas jugables. Varios análisis también han remarcado que, comparado con otros títulos del estudio, el lanzamiento de Starfield estuvo relativamente libre de bugs graves, aunque sigue habiendo fallos y situaciones extrañas.
En el lado menos positivo, buena parte de la crítica se ha mostrado dividida respecto a la historia principal y los personajes. Hay quien elogia el worldbuilding y el elenco de compañeros, mientras que otros consideran que la trama central puede resultar algo fría o falta de alma. El sistema de exploración espacial, muy apoyado en pantallas de carga y viajes rápidos entre puntos, también ha sido objeto de debate.
Entre los jugadores, la recepción ha sido más desigual. En Steam, por ejemplo, la versión de PC ha pasado de valoraciones mayoritariamente positivas a un equilibrio más bien mixto con el paso de los meses, y el primer gran DLC, Shattered Space, ha recibido críticas bastante duras por parte de los usuarios, quedándose en torno a opiniones mayoritariamente negativas.
Aun así, el juego ha conseguido cifras impresionantes: más de un millón de jugadores concurrentes entre todas las plataformas en sus primeras horas de acceso anticipado, picos de más de 330.000 usuarios simultáneos en Steam, y más de 15 millones de jugadores acumulados hacia finales de 2024. Comercialmente, también se ha colado entre los títulos más vendidos de su año.
Starfield ha acumulado nominaciones y premios en diferentes certámenes: categorías de Juego más esperado antes de su lanzamiento, nominaciones a mejor RPG, reconocimientos a su dirección artística, a la música de Inon Zur y a su innovación tecnológica. Destacan el premio a Xbox Game of the Year en los Golden Joystick Awards 2023, el de jugabilidad más innovadora en los Steam Awards y galardones a su banda sonora en premios especializados.
Con todo este bagaje, Starfield se ha consolidado como uno de los proyectos más ambiciosos y discutidos de Bethesda: un enorme RPG espacial que mezcla política interestelar, viajes a mundos lejanos, facciones enfrentadas, poderes casi divinos y un diseño pensado para darle al jugador tanta libertad como la tecnología actual permite, aunque eso implique lidiar con aristas, decisiones arriesgadas y un universo tan vasto que siempre parece que queda algo por descubrir.
