Todo lo que se sabe del nuevo Steam Controller de Valve

Última actualización: abril 26, 2026
  • Filtraciones, registros de aduanas y SteamDB apuntan a un lanzamiento inminente del nuevo Steam Controller
  • Precio filtrado de 99 dólares que en Europa podría rondar entre 110 y 120 euros
  • Mejoras técnicas: joysticks TMR sin drift, doble trackpad, vibración háptica, giroscopio y batería de más de 35 horas
  • Será el primer hardware de la nueva hornada de Valve, adelantándose a Steam Machine y Steam Frame

nuevo Steam Controller de Valve

Valve lleva tiempo moviendo ficha para volver al terreno de los mandos propios para PC, y todo indica que el nuevo Steam Controller está mucho más cerca de lo que parece dentro del ecosistema Steam. Entre envíos detectados en aduanas, registros en SteamDB y hasta una reseña en vídeo publicada por error, las pistas se han ido acumulando hasta dibujar un panorama bastante claro: el sucesor del controvertido Steam Controller de 2015 está a punto de llegar.

Aunque la compañía sigue sin un anuncio oficial, el volumen de filtraciones apunta a un lanzamiento inminente dentro del ecosistema Steam, con un mando que busca mejorar los fallos del modelo original y encajar mejor con dispositivos como Steam Deck, SteamOS y hasta los futuros Steam Machine y Steam Frame. El enfoque esta vez parece más maduro, con un hardware orientado sobre todo a quienes ya viven de lleno en el entorno de Valve.

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Filtraciones, envíos y unboxing oculto: las señales de un lanzamiento cercano

En las últimas semanas se han detectado varios movimientos que señalan que el nuevo Steam Controller está prácticamente listo. Por un lado, en Estados Unidos se registró un envío masivo etiquetado como “Wireless PC Controller”, con un peso total cercano a los 12.970 kilos de mandos inalámbricos. Este tipo de remesas suele asociarse a unidades de lanzamiento o a stock inicial para distribución.

Al mismo tiempo, la base de datos no oficial SteamDB ha recogido la aparición de una aplicación de vídeo llamada “steam_controller_unboxing_2026”. El archivo figura como contenido promocional dentro del ecosistema de Steam y, aunque no se puede reproducir de manera pública, el sistema indica que el vídeo está subido pero aún no se ha procesado para su emisión. Es decir, el material de presentación existe y solo falta que Valve pulse el botón de publicar.

El analista y filtrador Brad Lynch fue uno de los primeros en difundir la existencia de este supuesto unboxing a través de redes sociales, mostrando capturas de SteamDB donde se apreciaba el título del vídeo. Este movimiento reactivó toda clase de especulaciones sobre la fecha de anuncio, que muchos sitúan ya en cuestión de semanas.

Por si fuera poco, el distribuidor oficial de Valve en Asia llegó a activar durante unas horas la página de producto del nuevo mando en su tienda (Komodo Station), con ficha técnica, imágenes y materiales promocionales. Parte de ese contenido fue retirado después, pero la propia presencia del artículo en el catálogo indica que el Steam Controller se encuentra en fase muy avanzada y preparado para su comercialización.

Todo esto encaja con la hoja de ruta que Valve había señalado para 2026, año en el que planea lanzar tres nuevos dispositivos de hardware: Steam Machine, Steam Frame y el renovado Steam Controller. La diferencia es que, por lo que se ve, el mando va por delante del resto y podría salir al mercado antes de que los otros proyectos terminen de cuadrar sus problemas de producción.

Mando nuevo Steam Controller de Valve

Precio filtrado y posible coste en España y Europa

Uno de los datos más sensibles, el precio del nuevo Steam Controller, también se ha escapado antes de tiempo. El youtuber TechyTalk publicó por error un vídeo de unboxing y análisis del mando en su canal, que fue retirado poco después, pero no lo bastante rápido como para evitar que parte de la comunidad capturase la información clave y la compartiese en foros como Reddit.

Según esta reseña temprana, el mando llegaría a Estados Unidos con un precio de 99 dólares. Esa cifra encajaría con la gama media-alta del mercado de controladores, situándose por encima de los mandos estándar de Xbox o PS5, pero por debajo de modelos “pro” como el Xbox Elite Series 2 o el DualSense Edge. En términos de posicionamiento, Valve parece apostar por un producto avanzado, pero sin llegar a los precios de los periféricos más exclusivos.

Tras aplicar impuestos y tipos de cambio, es razonable pensar que, en la zona euro, el coste final se sitúe en torno a 110 o 120 euros en países como España. No sería extraño que el PVP quedase alineado con otros mandos de gama alta del mercado europeo, sobre todo teniendo en cuenta el impacto del IVA y los costes de importación.

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Para ponerlo en contexto, el primer Steam Controller que se lanzó en 2015 costaba alrededor de 54,99 euros en Europa. Si se confirman estas cifras, la nueva versión prácticamente duplicaría el precio de aquel modelo original, algo que Valve intentaría justificar con una lista de funciones ampliada, una construcción más cuidada y un posicionamiento muy centrado en el ecosistema Steam.

TechyTalk, en su valoración provisional, señalaba que estaba “realmente impresionado” con el mando, pero también recalcaba que no es un producto para todo el mundo. Subrayaba que, si un usuario no suele jugar con mando, probablemente este periférico no le haga cambiar de hábitos, y que los 99 dólares no lo convierten precisamente en una opción barata, aunque lo veía competitivo frente a otros controladores de gama alta del mercado.

Diseño, ergonomía y materiales: mejoras frente al modelo de 2015

Una de las grandes críticas al primer Steam Controller fue su ergonomía poco convencional. Esta vez, Valve parece haber apostado por un diseño más cercano a un gamepad tradicional, pero manteniendo algunas señas de identidad propias. El nuevo modelo apuesta por una forma más redondeada y una distribución de botones más familiar, tratando de hacer el salto menos brusco para quienes llegan de mandos de Xbox o PlayStation.

El mando mantiene los trackpads duales icónicos del original, pensados para emular el control de un ratón con un nivel de precisión superior al de un stick analógico. Sin embargo, ahora se combinan con sticks simétricos convencionales, lo que ofrece un equilibrio entre la precisión tipo PC y el control habitual de consola. Estos trackpads son hápticos, es decir, incluyen vibración y retroalimentación táctil para simular sensaciones al deslizar el dedo.

En cuanto a los materiales, algunas impresiones tempranas señalan que la superficie del mando presenta un plástico rugoso que, curiosamente, puede resultar algo resbaladizo si se tienen las manos secas. Algunos creadores de contenido comentan que un recubrimiento gomoso o un acabado suave al tacto habría aportado más seguridad en el agarre, un detalle que puede pesar en sesiones largas de juego.

El diseño busca ser más cómodo que el del modelo de 2015, pero no todos los comentarios son totalmente positivos. Se describe como un mando grande, quizá algo voluminoso para manos pequeñas o para quienes prefieren controladores más compactos. En cualquier caso, el enfoque parece claro: priorizar la ergonomía para juego prolongado en PC y Steam Deck, con más superficie y curvas diseñadas para apoyar bien las manos.

En la parte posterior se mantienen los botones adicionales programables, orientados a brindar opciones extra sin tener que soltar los sticks o los trackpads. Esta zona trasera también integra sensores capacitivos que detectan el agarre, algo que se utiliza en combinación con el giroscopio para mejorar la precisión del apuntado o activar funciones específicas según cómo se sujeta el mando.

Joysticks TMR, trackpads hápticos y vibración avanzada

Uno de los elementos más llamativos del nuevo Steam Controller es la adopción de sticks analógicos con sensores TMR (Tunnel Magnetoresistance), también descritos como sticks de efecto Hall magnético. Esta tecnología reemplaza los potenciómetros tradicionales, reduciendo el contacto físico interno y, con ello, el desgaste que suele provocar el temido “drift” en muchos mandos actuales.

La promesa de Valve es ofrecer mayor precisión y una vida útil más larga, algo especialmente relevante para jugadores que usan el mando de forma intensiva, ya sea en shooters competitivos, títulos de acción o juegos con mucho movimiento de cámara. Esta característica coloca al Steam Controller en línea con otras propuestas de gama alta que también han empezado a adoptar sticks magnéticos.

Además, el mando conserva y refuerza uno de los rasgos más distintivos del modelo original: los trackpads hápticos duales. Su función principal es permitir un control similar al del ratón, algo que puede resultar útil en juegos de estrategia, simuladores, títulos de gestión o cualquier obra pensada originalmente para teclado y ratón. No es un sistema para todo el mundo, pero para cierto tipo de usuario puede marcar una diferencia real.

En el apartado de sensaciones, el Steam Controller integra cuatro motores hápticos repartidos por el mando, capaces de generar vibración y retroalimentación táctil más precisa que la vibración tradicional. Esta configuración permite efectos más sutiles, como golpes diferenciados en cada lado, respuestas específicas en los trackpads o sensaciones ligadas a acciones concretas del juego.

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Sobre los gatillos, el dispositivo no parece ofrecer opciones avanzadas como gatillos ajustables o topes regulables, un punto en el que algunos mandos de gama alta de la competencia sí marcan diferencias. Es una de las ausencias destacadas, sobre todo si se compara con el Xbox Elite Controller Series 2, que incorpora modos de recorrido corto para disparos más rápidos.

Conectividad, batería y limitaciones de hardware

En el terreno de la conectividad, el nuevo Steam Controller apuesta por una solución mixta. Por un lado, dispone de conexión Bluetooth, lo que permite enlazarlo con PC, Steam Deck y otros dispositivos compatibles de forma relativamente sencilla. Por otro, hace uso de un receptor inalámbrico tipo “puck” propietario, que actúa como dongle y garantiza una conexión más estable y con menor latencia.

Este puck inalámbrico no solo sirve para conectar el mando, sino que permite enlazar hasta cuatro Steam Controller a la vez en un mismo equipo, algo especialmente útil para configuraciones de salón con Steam Machine o PC conectado a la televisión. Además, el receptor también cumple función de base de carga, simplificando el proceso de recarga sin necesidad de cables adicionales enchufados al mando durante el uso.

La batería interna promete una autonomía de más de 35 horas de juego en condiciones normales, una cifra bastante competitiva respecto a otros mandos actuales. Sin embargo, se matiza que este número puede reducirse si se combina el controlador con otros dispositivos de Valve, como el futuro Steam Frame para realidad virtual, donde el uso intensivo de vibración háptica y sensores puede disparar el consumo energético.

Uno de los puntos más criticados es que la batería recargable no resulta especialmente sencilla de sustituir. A diferencia de mandos que permiten cambiar pilas o accesos rápidos a módulos de batería, aquí el proceso sería más engorroso, algo que a la larga puede suponer un inconveniente si la capacidad disminuye con el tiempo y el usuario no quiere recurrir a servicios técnicos.

Otra limitación a tener en cuenta es la ausencia de conector de audio integrado en el propio mando. No se incluye entrada jack para auriculares, por lo que quienes quieran audio por cable deberán seguir conectándolo al dispositivo principal (PC, Steam Deck, etc.) o recurrir a soluciones inalámbricas externas. En un contexto donde muchos controladores ya incorporan esta opción, es una decisión que puede sorprender.

Integración con SteamOS, Steam Deck y Steam Machine

Más allá del hardware, el nuevo Steam Controller tiene sentido como pieza central del ecosistema de Valve. La compañía lleva años desarrollando su propia capa de entrada, Steam Input, que permite personalizar prácticamente cualquier botón, eje o gesto del mando y adaptarlo a juegos que ni siquiera tienen soporte oficial para controlador.

Esta flexibilidad será clave en su uso con SteamOS y Steam Deck, donde la mezcla de trackpads, sticks, giroscopio y botones adicionales se puede traducir en esquemas de control híbridos pensados para títulos de PC complejos. Según las filtraciones, el nuevo mando hereda muchas de las lecciones de diseño aprendidas con Steam Deck, tanto en lo técnico como en lo funcional.

La integración con la interfaz de Steam en salón (Big Picture o su equivalente modernizado) también se perfila como uno de los pilares del producto. La idea es facilitar que un usuario pueda navegar por la biblioteca, gestionar descargas, ajustar opciones y lanzar juegos desde el sofá sin tener que recurrir al teclado y al ratón, algo que el primer Steam Controller ya intentó, aunque de forma menos pulida.

En cuanto a los otros dispositivos de la marca, todo apunta a que el mando será compatible tanto con PC como con Steam Deck desde el primer día, y preparado para integrarse con Steam Machine y Steam Frame cuando estos lleguen finalmente al mercado. De hecho, algunos materiales filtrados sugieren que el adaptador inalámbrico podría venir integrado en Steam Machine, permitiendo conectar hasta cuatro mandos sin necesidad de dongles adicionales.

Sin embargo, la relación exacta entre el mando y Steam Machine sigue siendo un poco difusa, ya que la consola/PC de Valve se ha visto más afectada por la escasez de componentes y, en la práctica, ha ido perdiendo protagonismo frente a la estrategia centrada en Steam Deck y el propio controlador como puerta de entrada al salón. Además, Valve ha señalado en varias ocasiones que la Steam Machine costará como un PC, un dato que afecta al posicionamiento de todo el ecosistema.

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Retrasos en Steam Machine y Steam Frame: por qué el mando se adelanta

Valve ya dejó caer a principios de año que su línea de hardware para 2026 se compondría de tres productos principales: Steam Machine, Steam Frame y el nuevo Steam Controller. Sin embargo, los problemas globales de suministro han alterado los planes iniciales, y todo apunta a que el mando será el primero en ver la luz.

Los componentes que más problemas están dando a la industria, como memoria y determinados chips clave, afectan de manera directa a dispositivos como Steam Deck, un PC completo o un visor de realidad virtual. Steam Machine y Steam Frame encajan en esa categoría, de modo que Valve se ha visto obligada a replantear tiempos y prioridades, retrasando su lanzamiento sin una nueva fecha pública clara.

En cambio, el Steam Controller, al ser un periférico relativamente menos dependiente de esos componentes críticos, puede producirse y distribuirse con más facilidad en el contexto actual. Esto explicaría por qué el mando aparece ya con ficha de producto, materiales promocionales listos y envíos registrados, mientras que el resto de dispositivos apenas han mostrado avances visibles.

Este cambio de estrategia supone pasar de una presentación conjunta de la gama a una implementación escalonada, donde el controlador actúa como “punta de lanza” de la nueva etapa de hardware de Valve. Mientras la compañía intenta resolver los desafíos de fabricación de Steam Machine y Steam Frame, mantiene viva la atención con un mando que refuerza la cohesión del ecosistema Steam.

En la práctica, esto significa que muchos usuarios de PC y Steam Deck en Europa podrían acceder al nuevo mando meses antes de ver una Steam Machine renovada en las tiendas. De momento no hay fechas cerradas, pero la diferencia en el grado de preparación entre productos es cada vez más evidente.

¿Para quién tiene sentido este nuevo Steam Controller?

Una de las grandes cuestiones que se plantean en la comunidad es si este nuevo mando será o no una compra recomendable para el usuario medio. A tenor de lo filtrado y de las primeras impresiones, no parece que Valve esté apuntando al jugador casual que solo quiere enchufar y jugar sin tocar nada.

Este Steam Controller vuelve a apoyarse con fuerza en la personalización avanzada mediante Steam Input. Configurar perfiles, ajustar sensibilidad de los trackpads, calibrar el giroscopio o adaptar el esquema de botones a cada juego llevará tiempo. Para algunos usuarios, esa flexibilidad es un punto muy positivo; para otros, puede suponer una barrera de entrada poco apetecible.

El dispositivo tiene mucho sentido para quienes juegan principalmente en PC o Steam Deck y buscan un mando que permita abarcar tanto shooters como juegos de estrategia, gestión o títulos pensados para ratón y teclado. También puede encajar bien para quienes aprovechan la salida al televisor y quieren controlar todo el sistema desde el sofá sin renunciar a la precisión.

Por el contrario, quien solo quiera un mando sencillo para usar en varios dispositivos, sin complicarse con configuraciones y a un precio más ajustado, probablemente encontrará opciones más simples y baratas tanto de fabricantes de consolas como de terceros. El nuevo Steam Controller se perfila como un periférico de nicho dentro del propio público de Valve.

A nivel técnico es un producto ambicioso, con ideas potentes como los sticks TMR, los trackpads hápticos y la fuerte integración con SteamOS. Pero el propio diseño y el precio lo sitúan claramente en un segmento concreto, más cercano a usuarios que ya conocen y aprecian los experimentos de Valve con el control que al gran público generalista.

Con todo lo que se ha ido filtrando, el cuadro que se dibuja es el de un mando que busca corregir los fallos del modelo de 2015 y aprovechar el tirón actual de la Steam Deck y el juego portátil en PC para recuperar una idea que en su día llegó quizá demasiado pronto. Falta por ver cómo responde en la práctica, cómo se comporta en manos de los jugadores europeos y si el precio final en España encaja con las expectativas, pero todo apunta a que su llegada servirá para completar una pieza importante del puzle de hardware de Valve.