- La Comisión Europea concluye que las cuentas de menores en TikTok no cumplen con la Ley de Servicios Digitales, lo que podría acarrear una sanción de hasta el 6% de su facturación global.
- El Consejo Audiovisual de Andalucía ha denunciado ante la Fiscalía la difusión masiva de un vídeo en TikTok que muestra la agresión a una menor en Moguer, y exige su retirada inmediata.
- Bruselas pide a TikTok que modifique la configuración predeterminada de las cuentas públicas de adolescentes para que su contenido solo sea visible para usuarios aceptados, y que deje de recomendar sus publicaciones en el feed 'Para ti'.
- Ambos casos ponen de relieve la creciente presión regulatoria sobre la plataforma en Europa y España para garantizar la protección de la infancia.
La plataforma de vídeos cortos TikTok se enfrenta a un doble frente en Europa. Por un lado, la Comisión Europea ha emitido unas conclusiones preliminares en las que considera que la configuración de las cuentas de los menores no cumple con los requisitos de seguridad exigidos por la Ley de Servicios Digitales (DSA). Por otro, en España, el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) ha puesto en conocimiento de la Fiscalía la difusión masiva de un vídeo que muestra la agresión a una menor en Moguer, y ha solicitado a la plataforma que lo retire de forma inmediata.
Ambos episodios reflejan la creciente preocupación de las autoridades por la protección de la infancia en el entorno digital. Mientras Bruselas apunta a fallos sistémicos en el diseño de la plataforma, el caso andaluz evidencia los riesgos concretos de la viralización de contenidos violentos. La compañía china tiene ahora la oportunidad de presentar alegaciones ante la Comisión, pero si se confirman las infracciones, podría enfrentarse a una multa de hasta el 6% de su volumen de negocio mundial anual.
La investigación de Bruselas sobre la seguridad de los menores
La Comisión Europea ha determinado, de forma preliminar, que las cuentas de los menores en TikTok no garantizan un alto nivel de privacidad y seguridad por defecto. Según el Ejecutivo comunitario, los adolescentes pueden configurar sus perfiles como públicos, lo que permite que cualquier usuario, incluso sin tener cuenta en la plataforma, pueda ver sus publicaciones. Además, los contenidos de menores de entre 16 y 17 años pueden ser recomendados a través de la función ‘Para ti’ a cualquier persona, lo que incrementa el riesgo de contactos no deseados y ciberacoso.
Incluso cuando los menores optan por cuentas privadas, sus perfiles pueden localizarse fácilmente a través de las listas de seguidores y seguidos de otros usuarios, y sus fotos de perfil siguen siendo visibles para cualquiera. La vicepresidenta de la Comisión para la Soberanía Tecnológica, Henna Virkkunen, ha subrayado que «un alto nivel de protección no debería ser una opción que haya que activar, sino la configuración por defecto». Bruselas exige que TikTok modifique la configuración predeterminada para que el contenido de los menores solo sea visible para los usuarios que ellos mismos hayan aceptado, y que deje de recomendar sus publicaciones en el feed ‘Para ti’. La empresa podrá ahora acceder al expediente y presentar alegaciones.
El caso de Moguer: un vídeo que desata la alerta

Paralelamente, en Andalucía, el Consejo Audiovisual ha trasladado a la Fiscalía de Criminalidad Informática la difusión masiva de un vídeo en TikTok que muestra la agresión física y verbal de cuatro menores contra otra menor en la localidad de Moguer. El organismo considera que las imágenes «podrían afectar gravemente a los derechos de las personas implicadas» y ha solicitado a la plataforma que retire el contenido de forma urgente. El CAA recuerda que la viralización de este tipo de material supone una vulneración de derechos fundamentales como la protección de la infancia, la intimidad y la propia imagen, además de generar un efecto multiplicador del daño causado a la víctima.
El Consejo ha instado a TikTok a actuar con la máxima diligencia, recordando que las plataformas tienen la obligación de retirar contenidos que puedan causar un perjuicio continuado y de colaborar con las autoridades. La denuncia se ampara en el Reglamento de Servicios Digitales (DSA), que refuerza la responsabilidad de las grandes plataformas en la gestión de contenidos ilícitos. Asimismo, el CAA ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que no comparta el vídeo, ya que contribuye a la revictimización de la menor y puede acarrear consecuencias legales para quienes lo difundan.
La respuesta de TikTok y las exigencias de las autoridades
Ante las conclusiones de Bruselas, TikTok ha emitido un comunicado en el que asegura que comparte el objetivo de proteger a los menores en Internet y que analizará las conclusiones preliminares mientras sigue colaborando con la Comisión. La empresa defiende que las cuentas de adolescentes cuentan con más de 50 medidas de privacidad y seguridad integradas de forma predeterminada, diseñadas con el asesoramiento de expertos. Sin embargo, la Comisión considera que estas medidas no son suficientes y que la exposición de los menores sigue siendo excesiva.
En el caso del vídeo de Moguer, el CAA ha exigido a TikTok que retire el contenido de forma inmediata y que adopte las medidas oportunas para impedir su difusión. La plataforma se enfrenta a la presión de las autoridades españolas y europeas para que refuerce sus mecanismos de moderación y cumpla con la normativa comunitaria. La protección de la infancia se ha convertido en una prioridad compartida entre instituciones públicas, empresas tecnológicas y la sociedad en su conjunto.
La Comisión Europea ha abierto un procedimiento formal que podría derivar en una sanción millonaria si se confirma el incumplimiento de la DSA, similar a otras investigaciones de la Unión Europea sobre TikTok. Mientras tanto, el caso de Moguer sirve como recordatorio de que la viralización de contenidos violentos en redes sociales tiene consecuencias reales y duraderas para las víctimas. Las autoridades insisten en la necesidad de un uso responsable de las plataformas y en la importancia de denunciar cualquier contenido que vulnere los derechos de los menores.



