- ETA Prime instala SteamOS en un mini PC con Ryzen AI Max+ 395 y Radeon 8060S, superando a la Steam Machine oficial en juegos.
- En Shadow of the Tomb Raider a 4K, el Ryzen AI Halo alcanza 62 FPS frente a 44 FPS de la Steam Machine, un 41% más.
- El precio del mini PC (unos 3.500 €) multiplica por tres el de la Steam Machine, lo que hace inviable la comparación para el público general.
- SteamOS 3.8 demuestra su madurez en hardware AMD potente, aunque el soporte para NVIDIA sigue siendo una asignatura pendiente.

El youtuber especializado en hardware ETA Prime ha instalado SteamOS en un mini PC AMD Ryzen AI Halo para comprobar si puede funcionar como una Steam Machine de altas prestaciones. El resultado es claro: el sistema operativo de Valve corre sin problemas en este hardware, y el rendimiento en juegos supera con creces al de la consola oficial. Sin embargo, la diferencia de precio hace que esta conversión tenga más valor como demostración técnica que como recomendación de compra.
El equipo utilizado está basado en el procesador Ryzen AI Max+ 395, con 16 núcleos y 32 hilos Zen 5 que alcanza los 5,1 GHz, acompañado de una GPU integrada Radeon 8060S con 40 unidades de cómputo RDNA 3.5. Para la prueba, ETA Prime asignó 96 GB de los 128 GB de memoria LPDDR5 como VRAM, dejando 31 GB para el sistema. Enfrente, la Steam Machine oficial monta una CPU AMD Zen 4 semipersonalizada de 6 núcleos y una GPU RDNA 3 con 28 unidades de cómputo y 8 GB de VRAM dedicada.
El hardware del Ryzen AI Halo frente a la Steam Machine

La comparativa deja claro que el Ryzen AI Max+ 395 es un chip diseñado para IA y cargas de trabajo profesionales, no específicamente para gaming. Aun así, al instalar SteamOS 3.8.14, el sistema se comportó como una consola de salón: todas las funciones funcionaron, incluida la activación desde el modo reposo con el mando de Steam. El youtuber desactivó cualquier tecnología de reescalado para medir el rendimiento nativo en tres títulos exigentes.
En Shadow of the Tomb Raider con perfil Muy Alto y renderizado nativo, el mini PC AMD logró 138 FPS a 1080p frente a 118 FPS de la Steam Machine (un 17% más). A 1440p, la ventaja fue de 103 FPS contra 86 FPS, y en 4K alcanzó 62 FPS frente a 44 FPS, lo que supone un 41% de mejora. En Cyberpunk 2077 con ajuste Ultra, los resultados fueron igual de favorables: 84 FPS frente a 74 FPS a 1080p (14% más), 52 FPS frente a 45 FPS a 1440p, y 27 FPS frente a 18 FPS a 4K, una diferencia del 50%.
Resultados en juegos: Shadow of the Tomb Raider, Cyberpunk 2077 y Horizon Zero Dawn
En Horizon Zero Dawn Remastered con preset Muy Alto y sin FSR, el Ryzen AI Halo también se impuso. A 1080p obtuvo 72 FPS frente a 58 FPS (24% más), a 1440p 56 FPS frente a 48 FPS (17% más) y a 4K 32 FPS frente a 26 FPS (23% más). Estas cifras demuestran que la Radeon 8060S integrada, con 40 unidades de cómputo RDNA 3.5 y 96 GB de VRAM asignada, ofrece un rendimiento muy superior al de la GPU de la Steam Machine, especialmente en resoluciones altas.
Sin embargo, el precio del mini PC utilizado por ETA Prime ronda los 3.999 dólares (unos 3.502 euros), mientras que la Steam Machine en España parte de 1.039 euros en su configuración base. Incluso la variante más cara de la consola de Valve, con 2 TB y mando, se queda en 1.428 euros. Pagar más del doble o casi el triple solo tiene sentido si el usuario también necesita la potencia de CPU, la memoria masiva y la capacidad de ejecutar modelos de IA localmente.
El precio lo cambia todo
Una alternativa más razonable sería el GMKtec EVO-X2 AI Mini PC, que también monta el Ryzen AI Max+ 395 y cuesta unos 1.999 dólares (aproximadamente 1.750 euros) en Amazon. Sigue siendo más caro que la Steam Machine, pero ya no entra en la barrera de los 3.999 dólares. La diferencia está en la memoria: esta configuración trae 64 GB LPDDR5X, por lo que no permite asignar 96 GB como VRAM. Aun así, para juegos actuales, dedicar más de 32 GB a la memoria gráfica probablemente no cambie mucho el rendimiento real.
Lo más interesante de estas pruebas no es que un mini PC de 3.500 euros gane a una consola mucho más barata. Lo relevante es que SteamOS 3.8 ya permite convertir hardware AMD potente en una consola de salón muy capaz. Esto abre la puerta a que fabricantes de mini PC con Ryzen AI Max+ 395, futuros Strix Halo o Gorgon Point ofrezcan alternativas tipo Steam Machine con más margen de configuración y potencia, sin depender del hardware oficial de Valve.
SteamOS como plataforma de futuro
El experimento también refuerza el papel de Linux en el gaming. SteamOS, con Proton, interfaz de consola y una experiencia pulida, demuestra que el PC de salón puede tener una vía clara fuera de Windows. El gran límite sigue siendo NVIDIA: aunque SteamOS puede funcionar en muchos PCs, el soporte más maduro está en AMD. Valve estaría trabajando con NVIDIA para mejorar la situación, pero por ahora los usuarios que quieran montar su propia Steam Machine tendrán más opciones seguras con hardware AMD y gráficos Radeon.
El vídeo de ETA Prime deja clara una cosa: SteamOS 3.8 puede rendir muy bien fuera del hardware oficial de Valve. Un mini PC con Ryzen AI Max+ 395 supera a la Steam Machine en los títulos probados, especialmente a 4K. Pero también deja otra conclusión igual de importante: no todo rendimiento extra compensa su precio. Un equipo de 3.502 euros no es una alternativa lógica a una Steam Machine que en España parte de 1.039 euros, salvo que el usuario necesite ese hardware para mucho más que jugar. SteamOS 3.8 es la noticia importante: el sistema operativo de Valve permite que mini PC AMD mucho más potentes ofrezcan una experiencia tipo consola, más rendimiento y mayor libertad de hardware para quien quiera construir su propia máquina.

