- El litigio entre Sony y Tencent por Light of Motiram se cierra con un acuerdo confidencial y desestimación definitiva del caso.
- El juego, acusado de ser un clon de la saga Horizon, ha desaparecido de Steam y Epic Games Store y su futuro es incierto.
- Los documentos judiciales indican que no habrá nuevas acciones legales por los mismos hechos y cada parte asume sus propios costes.
- El conflicto marca un precedente sobre los límites entre inspiración y plagio en grandes superproducciones de mundo abierto.
Tras varios meses de cruce de acusaciones, escritos judiciales y mucha conversación en la comunidad gamer, la batalla legal entre Sony y Tencent por Light of Motiram ha quedado zanjada de forma inesperadamente rápida. Lo que arrancó como un caso sonado por presunto plagio de la saga Horizon se ha resuelto sin juicio, sin veredicto público y con un pacto cuyos detalles se guardan bajo llave.
Lo único que ha trascendido de manera oficial es que existe un acuerdo confidencial entre ambas compañías y que el procedimiento judicial en Estados Unidos se ha dado por concluido. Mientras tanto, el juego señalado como clon de Horizon Zero Dawn y Horizon Forbidden West ha desaparecido de las principales tiendas digitales de PC, dejando más preguntas que respuestas sobre su futuro.
Un acuerdo confidencial que cierra el caso de Light of Motiram

La disputa se formalizó el pasado julio, cuando Sony Interactive Entertainment presentó una demanda en un tribunal federal de California acusando a Tencent de vulnerar derechos de autor y marca registrada con Light of Motiram. En esa denuncia, la compañía japonesa describía el proyecto como un “clon servil” que reproducía de forma casi calcada los elementos visuales y de diseño de la franquicia Horizon.
La documentación del caso detallaba que el juego de Tencent copiaba escenarios, tono general, criaturas mecánicas y hasta la figura de la protagonista, a la que se señalaba como una versión apenas disimulada de Aloy. Sony hablaba sin rodeos de una “copia loca y desvergonzada” que, en su opinión, podía confundir al público y diluir el valor de una de sus licencias más reconocibles.
Frente a estas acusaciones, Tencent respondió que Sony pretendía apropiarse de ideas habituales dentro del género de supervivencia y mundo abierto, defendiendo que muchos de los conceptos presentes en Light of Motiram eran compartidos por otros títulos y no podían considerarse exclusivos de Horizon. Durante meses, la tecnológica china llegó a sugerir que tenía la partida ganada, criticando errores formales en la presentación inicial de la demanda de Sony.
Pese al tono combativo de ambas partes, la causa no ha llegado ni siquiera a la fecha del gran juicio que se preveía para 2026. Según documentos judiciales hechos públicos en Estados Unidos, Sony y Tencent han solicitado la desestimación del caso tras alcanzar un arreglo extrajudicial. La decisión del tribunal especifica que se retiran todas las mociones pendientes, que cada parte corre con sus propios honorarios y que el procedimiento queda cerrado de manera definitiva.
Este punto es clave: la desestimación con carácter definitivo impide que las compañías vuelvan a litigar por los mismos hechos en esa jurisdicción. A partir de ahí, lo que haya sobre compensaciones económicas, compromisos sobre el juego o condiciones para futuros proyectos se queda en el terreno privado del acuerdo.
La versión oficial de Sony y Tencent: silencio y puertas abiertas a colaborar
Más allá de los papeles del juzgado, la postura pública de las dos gigantes ha sido extremadamente medida. El portavoz de Tencent para América, Sean Durkin, se ha limitado a confirmar ante medios como The Verge que “Sony Interactive Entertainment y Tencent se complacen en haber llegado a un acuerdo confidencial y no harán más comentarios públicos sobre este asunto”.
En la misma línea, Durkin añadía que ambas compañías “esperan poder trabajar juntas en el futuro”, una frase que deja la puerta abierta a posibles colaboraciones, pese a haber estado enfrentadas por un caso de presunto plagio que ha ocupado titulares durante meses. Por parte de Sony, la consigna ha sido aún más hermética: la compañía japonesa no ha realizado declaraciones adicionales.
Ese mutismo contrasta con la dureza de las alegaciones iniciales de Sony. En sus escritos, la empresa reclamaba una indemnización de hasta 150.000 dólares por cada infracción y la destrucción de todos los materiales relacionados con Light of Motiram, insistiendo en que Tencent trataba de engañar a los jugadores haciéndoles creer que su título formaba parte del universo Horizon o contaba con su visto bueno.
Durante el proceso, también se supo que Tencent había intentado en el pasado licenciar oficialmente la IP de Horizon para desarrollar un juego propio. Según la información recogida en la demanda, la compañía china habría planteado a Sony una colaboración durante la GDC, acercamiento que fue rechazado. Pese a ese no, el proyecto siguió adelante con otro nombre y ligeros cambios, algo que terminó de encender las alarmas en PlayStation.
En este contexto, que las dos partes cierren filas y renuncien a airear más detalles sugiere una solución delicada, pensada para proteger tanto la imagen de la marca Horizon —muy relevante para la estrategia de Sony a medio plazo en PC y dispositivos móviles en Europa y otros mercados— como las relaciones con Tencent, un socio clave en otros ámbitos del sector.
Light of Motiram: un mundo postapocalíptico demasiado familiar
El origen de la polémica está en el propio planteamiento de Light of Motiram. Anunciado el año pasado por un estudio ligado a Tencent, el título se presentaba como un juego de mundo abierto y supervivencia ambientado en una Tierra postapocalíptica dominada por bestias mecánicas. Los tráilers mostraban paisajes exuberantes, ruinas tecnológicas y enormes criaturas robóticas con formas animales, un cóctel que muchos espectadores asociaron inmediatamente con Horizon Zero Dawn y Horizon Forbidden West.
A nivel jugable, el proyecto mezclaba exploración, combate en tiempo real y construcción. Se hablaba de climas extremos, culturas primitivas que trataban de sobrevivir entre restos de civilizaciones avanzadas y la posibilidad de entrenar y personalizar más de un centenar de “mecanimales”, cada uno con habilidades propias. Como elemento diferenciador, el juego apostaba por un modo cooperativo para hasta diez jugadores, algo alejado del enfoque estrictamente para un solo jugador de la saga Horizon.
Estos matices no evitaron que la comunidad viera el conjunto como un “Horizon con otro nombre”. Las comparaciones se multiplicaron en foros y redes sociales, donde el parecido de la protagonista con Aloy, el uso de hierba alta para el sigilo, el tipo de arco y las animaciones de combate fueron analizados al detalle. Muchos usuarios llegaron a considerar el título como un plagio directo de la IP de Guerrilla Games.
Ante la presión, Tencent trató de marcar distancias con una serie de ajustes discretos en la ficha del juego en Steam: se cambiaron textos que recordaban demasiado a las descripciones de Horizon, se retocaron recursos gráficos y se sustituyeron algunas capturas que evidenciaban de forma especialmente clara las similitudes. No obstante, estos movimientos no frenaron ni la percepción pública de clon ni las acciones legales de Sony.
Lo más llamativo es que, pese a todo el ruido, Light of Motiram nunca llegó a manos de los jugadores. El juego se podía añadir a la lista de deseos en Steam y aparecía también listado en Epic Games Store, pero no pasó de las fases preliminares de promoción. En un principio se barajaba un lanzamiento a partir de 2025, con horizonte máximo en el último trimestre de 2027, pero estos planes han quedado en el aire tras el acuerdo.
Retirada fulminante de Steam y Epic Games Store
En paralelo al cierre del caso en los juzgados, Light of Motiram ha ido desapareciendo de los escaparates digitales. El juego ya no se puede encontrar ni en Steam ni en la Epic Games Store, y bases de datos como SteamDB lo marcan como una aplicación retirada y no disponible para su compra o descarga.
Los enlaces que todavía figuran en la web oficial del proyecto redirigen ahora a las páginas principales de las tiendas, sin rastro de la ficha original del juego. Se trata de un cambio significativo si se tiene en cuenta que, hace apenas unas semanas, aún era posible consultar imágenes oficiales y tráilers de presentación en estas plataformas.
De hecho, parte del material promocional publicado en YouTube —incluidos tráilers con gameplay que confirmaban versiones para PlayStation 4, Steam, iOS y Android bajo modelo free-to-play— ha pasado a ser privado. Esta limpieza de huella digital refuerza la impresión de que, como mínimo, el proyecto tal y como se conocía ha sido guardado en un cajón.
Aunque ninguna de las dos empresas ha querido confirmar si el juego está oficialmente cancelado, en la práctica el título ha desaparecido del radar. Cabe la posibilidad de que Tencent intente reciclar ideas o tecnologías del proyecto en el futuro, quizá con una estética más diferenciada, pero por ahora todo son conjeturas.
Entre la comunidad se especula con que la retirada de las tiendas podría ser una de las condiciones directas del acuerdo, ya sea de forma permanente o como paso previo a una reformulación profunda del juego. Sin acceso a los términos del pacto, resulta imposible saber si Light of Motiram tiene alguna opción real de reaparecer.
El contexto: la estrategia de Horizon y el papel de Europa
El conflicto llega en un momento delicado para Sony, que lleva tiempo trabajando en expandir el universo de Horizon más allá de las consolas PlayStation. En los últimos años hemos visto la llegada de la saga a PC, la apuesta por experiencias derivadas como Lego Horizon Adventures y el anuncio de nuevos proyectos online ambientados en el mismo mundo.
Uno de los movimientos más comentados ha sido el acuerdo con NCSoft para desarrollar Horizon Steel Frontiers, un MMORPG para PC y dispositivos móviles que comparte universo con los juegos principales. Este tipo de proyectos apuntan claramente a mercados clave como Europa y España, donde la base de jugadores de PC y móvil es enorme, y donde Horizon se ha consolidado como una de las franquicias estrella de PlayStation Studios.
En ese contexto, la existencia de un producto externo que recordase tan de cerca a la IP original podía suponer un problema de imagen de marca y posicionamiento, especialmente en territorios donde se está intentando reforzar el reconocimiento de Horizon como sello propio de Sony. Evitar confusiones sobre quién firma qué proyecto es crucial cuando se planean años de contenidos, merchandising y posibles adaptaciones audiovisuales.
Además, Europa es una región donde las autoridades y los consumidores son especialmente sensibles a la protección de la propiedad intelectual. Para Sony, mostrarse firme ante lo que considera una vulneración clara del ADN visual y narrativo de Horizon también envía un mensaje al resto de actores del mercado: existen líneas rojas a la hora de “inspirarse” en grandes franquicias.
Tencent, por su parte, tiene un interés evidente en mantener abiertos los puentes con Sony y otros grandes titulares de IP occidentales, tanto para acuerdos de distribución como para colaboraciones futuras. En este sentido, un pacto confidencial evita un choque frontal prolongado que podría complicar negocios en curso o por venir en Europa y otros territorios.
¿Hasta dónde llega la inspiración y dónde empieza el clon?
Más allá del caso concreto, el enfrentamiento por Light of Motiram vuelve a poner sobre la mesa un debate recurrente en la industria del videojuego: dónde está la línea entre inspiración legítima y copia inaceptable. Muchos géneros comparten mecánicas, estructuras de misiones y tropes visuales, pero cuando las similitudes se acumulan en elementos clave, el riesgo legal aumenta.
En este caso, Sony argumentaba que Tencent no solo había tomado ideas generales de supervivencia en un mundo postapocalíptico con máquinas animales, sino que había replicado la combinación específica de estética, diseño de criaturas, paleta de colores, composición de planos y presentación del personaje principal que hace reconocible a Horizon a primera vista.
Tencent replicaba que el género ya contaba con otros referentes de mundos hostiles, criaturas mecánicas y mezcla de arcos y alta tecnología, y que la originalidad absoluta es prácticamente imposible. También insistió en que había introducido elementos diferenciadores, como el cooperativo masivo, un sistema de construcción con físicas avanzadas y un enfoque más marcado en la domesticación de mecanimales.
Al no haber sentencia, no existe un pronunciamiento público que sirva de guía jurídica clara sobre qué se considera plagio en este caso concreto. Sin embargo, el propio desenlace —con el juego retirado de las tiendas y las empresas cerrando el tema en privado— lanza un mensaje práctico a estudios y editores: acercarse demasiado al “look and feel” de una superproducción puede salir muy caro, incluso si nunca se llega a juicio.
Para los jugadores europeos, acostumbrados a ver cómo ciertos éxitos generan “clones” a gran velocidad, este episodio será otro punto de referencia a la hora de valorar hasta qué punto algunos lanzamientos cruzan esa línea fina entre homenaje y copia descarada.
Con el caso archivado, Light of Motiram queda como un proyecto rodeado de incógnitas que ha hecho mucho ruido sin llegar a estrenarse, mientras que Sony protege la identidad de Horizon y Tencent evita un enfrentamiento prolongado con uno de los pesos pesados del sector; el tiempo dirá si aquel juego acusado de clon encuentra una nueva forma de existir o si su historia termina aquí, como ejemplo de los riesgos de jugar demasiado cerca de la frontera del plagio.
