- El Galaxy Z TriFold apuesta por un diseño de triple pliegue con pantalla principal de 10 pulgadas y panel externo de 6,5 pulgadas.
- Incorpora Snapdragon 8 Elite para Galaxy, hasta 16 GB de RAM, hasta 1 TB de almacenamiento y batería de 5.600 mAh en tres celdas.
- Estrena DeX independiente, multitarea avanzada con hasta tres apps en paralelo y funciones de Galaxy AI optimizadas para gran pantalla.
- Se lanza primero en Corea y otros mercados seleccionados, con dudas aún sobre fechas y precio para España y el resto de Europa.
Tras años de rumores, patentes y prototipos mostrados en ferias, Samsung por fin ha hecho oficial el Galaxy Z TriFold, su primer móvil con triple pliegue. Un dispositivo que busca ir un paso más allá de los plegables tradicionales y que combina en un solo cuerpo la experiencia de un smartphone, una tablet de 10 pulgadas y un panel ultrapanorámico pensado para la multitarea.
Lejos de plantearlo como una simple rareza tecnológica, la marca surcoreana posiciona este modelo como una pieza clave en su estrategia de movilidad avanzada y de integración de la IA. El Z TriFold llega con un diseño tipo tríptico, dos bisagras reforzadas, un grosor mínimo de apenas 3,9 mm cuando está abierto y especificaciones de gama muy alta que lo sitúan claramente en la franja ultra-premium del mercado.
Un diseño en tríptico que protege la pantalla y apuesta por la portabilidad
El Galaxy Z TriFold utiliza un formato multiplegable con dos bisagras y tres paneles que se cierran hacia dentro, uno sobre otro, de forma similar a un tríptico. Este enfoque difiere de propuestas como el Huawei Mate XT, que se dobla en forma de “Z” dejando parte de la pantalla principal expuesta hacia el exterior.
En el caso de Samsung, la pantalla interna de 10 pulgadas queda completamente protegida cuando el dispositivo está cerrado, mientras que el usuario interactúa con un panel externo dedicado de 6,5 pulgadas. Este diseño reduce el riesgo de golpes directos sobre el panel flexible principal y hace que, a simple vista, el TriFold se parezca a un smartphone “clásico”, solo que algo más grueso.
Cuando está plegado, el terminal mide 159,2 x 75,0 x 12,9 mm. Al desplegarse por completo, se convierte en una especie de tablet muy delgada, con unas dimensiones de 159,2 x 214,1 x unos 4 mm de grosor, dependiendo del panel. Su peso se sitúa en 309 gramos, una cifra elevada para un móvil, pero asumible si se tiene en cuenta que sustituye, en la práctica, a un smartphone y a una tablet de tamaño medio.
Para conseguir este perfil tan contenido, Samsung ha recurrido a una combinación de materiales de gama alta: carcasa de bisagra en titanio, marco en Advanced Armor Aluminum y una trasera de polímero reforzado con fibra de vidrio y cerámica que ayuda a reducir las posibilidades de grietas sin engordar el chasis.
Bisagras Armor FlexHinge y sistema de plegado con alarma incorporada
El punto crítico de cualquier dispositivo de este tipo está en las bisagras. En el Galaxy Z TriFold, Samsung ha desarrollado una nueva generación de Armor FlexHinge con dos bisagras de tamaños distintos y una estructura de doble riel que reparte tensiones y busca un movimiento más suave y estable pese al peso adicional de un tercer panel.
Este mecanismo permite que las pantallas se acerquen lo máximo posible entre sí al cerrarse, reduciendo el hueco interno y contribuyendo a que el dispositivo no se sienta excesivamente voluminoso en el bolsillo. Aun así, hablamos de un formato que, inevitablemente, recuerda a llevar dos móviles superpuestos.
Un detalle particular del TriFold es la presencia de una alarma automática que detecta plegados incorrectos. Si el usuario intenta forzar el cierre en un ángulo inadecuado, el sistema lanza avisos en pantalla y activa vibraciones hápticas para advertir del posible problema, algo que puede evitar daños en el panel flexible a largo plazo.
En el interior, la pantalla principal incorpora una capa reforzada para absorber mejor los impactos, mientras que el marco ayuda a que los paneles nunca lleguen a tocarse entre sí. Cada unidad pasa, además, por controles de calidad avanzados, como tomografía computarizada del circuito flexible y escaneos láser para comprobar que todos los componentes internos están montados con la altura exacta prevista.
Pantallas: 10 pulgadas internas y 6,5 externas con brillo de hasta 2.600 nits
La gran protagonista del Galaxy Z TriFold es su pantalla principal Dynamic AMOLED 2X de 10 pulgadas, con resolución QXGA+ (2160 x 1584 píxeles), densidad de 269 ppp y brillo máximo de 1.600 nits. La tasa de refresco es adaptativa, pudiendo variar entre 1 y 120 Hz según el contenido para equilibrar fluidez y consumo de energía.
Este panel, al desplegarse, se comporta como si se hubieran juntado tres móviles de 6,5 pulgadas en una única superficie. Es decir, ofrece espacio real para trabajar con varios elementos a la vez, ya sea en vertical o aprovechando el ancho completo para vídeos, lectura o edición.
En el exterior encontramos otra pantalla Dynamic AMOLED 2X de 6,5 pulgadas con resolución Full HD+ (2520 x 1080), formato 21:9, densidad de 422 ppp y un brillo máximo de 2.600 nits, también con refresco adaptativo de hasta 120 Hz. Es, en la práctica, un panel muy similar al de los Galaxy Z Fold más recientes, pensado para usarse como móvil “normal” en el día a día.
Combinando ambas, el TriFold ofrece una experiencia de visualización que alterna entre la comodidad del uso a una mano y un entorno más cercano a una tablet. Samsung acompaña esta propuesta con Vision Booster, una función que ajusta contraste y color en función de la luz ambiente para mejorar la legibilidad en exteriores.
Hardware de gama muy alta: Snapdragon 8 Elite y hasta 1 TB de memoria
En el apartado interno, el Galaxy Z TriFold apuesta por un hardware que se sitúa en la parte más alta del catálogo Android. El corazón del dispositivo es la plataforma Snapdragon 8 Elite Mobile Platform for Galaxy de 3 nm, una versión personalizada del chip de Qualcomm orientada a maximizar rendimiento y eficiencia, especialmente en tareas de IA.
Este procesador se acompaña de 16 GB de RAM y opciones de almacenamiento interno de 512 GB o 1 TB, sin posibilidad de ampliación mediante microSD. En la práctica, el conjunto apunta a mover sin problemas tanto aplicaciones exigentes como varios procesos en paralelo, algo fundamental en un dispositivo que invita a abrir varias ventanas a la vez.
Sobre el papel, este chip no es la iteración más avanzada dentro de la gama de Qualcomm, pero sigue situándose claramente en la franja de los SoC más potentes del mercado. Es el mismo enfoque que hemos visto en la familia Galaxy S25, con prioridad para el rendimiento sostenido y la integración con las funciones de IA del ecosistema de Samsung.
Batería repartida en tres celdas y carga rápida de 45 W
El TriFold aloja en su interior una batería de 5.600 mAh distribuida en tres celdas, una por cada panel. Esta arquitectura busca equilibrar el reparto de peso y mejorar la gestión térmica, algo especialmente importante al manejar una pantalla de gran tamaño y un procesador de alto rendimiento en un cuerpo tan delgado.
En términos de carga, el dispositivo admite carga rápida por cable de hasta 45 W, con la que Samsung estima que se puede alcanzar alrededor del 50 % de batería en unos 30 minutos, siempre que se utilice un cargador compatible. También cuenta con carga inalámbrica rápida de 15 W y función de carga inversa Wireless PowerShare para alimentar otros dispositivos, como relojes o auriculares.
Si se compara con otros modelos de la casa, estos 5.600 mAh superan la capacidad de los Galaxy S y de la mayoría de plegables de la marca, que suelen rondar los 4.400-5.000 mAh. Queda por ver cómo se traduce esta cifra en autonomía real, teniendo en cuenta que el uso intensivo de la pantalla de 10 pulgadas puede disparar el consumo.
Cinco cámaras y sensor principal de 200 MP
El apartado fotográfico también se sitúa a la altura de la gama más alta de Samsung. El Galaxy Z TriFold monta un sistema de cinco cámaras en total: tres en la parte trasera y dos en la frontal (una asociada a cada pantalla).
El módulo principal trasero combina:
- Cámara gran angular de 200 MP, con apertura f/1.7, enfoque Quad Pixel AF, estabilización óptica OIS, tamaño de píxel de 0,6 μm y campo de visión de 85º. Incluye un modo de zoom de calidad óptica 2x basado en el sensor.
- Ultra gran angular de 12 MP, apertura f/2.2, tamaño de píxel de 1,4 μm y ángulo de 120º.
- Teleobjetivo de 10 MP, con PDAF, OIS, apertura f/2.4, píxeles de 1,0 μm, zoom óptico 3x y zoom digital de hasta 30x apoyado por IA.
En la parte frontal, el TriFold cuenta con dos cámaras selfie de 10 MP: una integrada en la pantalla externa y otra en la interna, con diferente campo de visión (85º en el panel de cubierta y 100º en el panel principal). Esta doble configuración permite aprovechar cada modo de uso del dispositivo sin renunciar a una calidad similar en videollamadas o autorretratos.
Galaxy AI y DeX independiente: el móvil que quiere trabajar como un portátil
Más allá de la ficha técnica, buena parte del atractivo del Galaxy Z TriFold está en el software. El dispositivo llega con Android 16 y One UI 8, con una serie de funciones específicas para sacar partido a la pantalla de 10 pulgadas y a las capacidades de IA del ecosistema Galaxy.
En la vertiente de productividad, una de las grandes novedades es que se trata del primer teléfono de Samsung con DeX independiente integrado. Esto significa que el usuario puede activar un entorno de escritorio directamente en la propia pantalla del TriFold, sin necesidad de conectar un monitor externo, y configurar hasta cuatro escritorios distintos con hasta cinco aplicaciones ejecutándose en cada uno.
Además, es posible añadir una pantalla secundaria en “Modo Expandido”, conectando un monitor externo para trabajar en doble pantalla, arrastrando y soltando ventanas de un panel a otro. Si se completa el conjunto con un teclado y un ratón Bluetooth, la experiencia se acerca bastante a la de un portátil ligero, especialmente para tareas como edición de documentos, presentaciones o gestión de correos.
La interfaz también incorpora multiventana avanzada, con soporte para hasta tres aplicaciones abiertas en orientación vertical a la vez en la pantalla interna. El usuario puede ajustar el tamaño de cada ventana, priorizar el contenido que necesita ver con más claridad y acceder rápidamente a las apps recientes mediante una barra de tareas situada en la parte inferior.
Funciones de IA: Gemini Live, asistente fotográfico y ayuda en la navegación
El Galaxy Z TriFold integra el paquete de Galaxy AI, adaptado a una pantalla mucho más grande de lo habitual. Entre las funciones disponibles se encuentran herramientas como Photo Assist, Generative Edit y Sketch to Image, que permiten editar imágenes, generar contenido o transformar bocetos en ilustraciones, con la ventaja de mostrar las versiones “antes y después” en paralelo.
En el navegador Samsung Internet entra en juego Browsing Assist, capaz de resumir páginas web, traducir automáticamente el contenido o extraer información relevante sin necesidad de copiar y pegar en otras aplicaciones. Este tipo de funciones se benefician especialmente del espacio de la pantalla de 10 pulgadas, donde cabe más texto y más elementos al mismo tiempo.
Otra pieza importante es Gemini Live, el asistente conversacional multimodal que entiende lo que el usuario ve, dice y hace. Mediante la cámara o el uso compartido de pantalla, se le pueden plantear dudas sobre un mueble, una habitación, un producto en una tienda online o una combinación de colores, y la IA responde con sugerencias contextuales sin salir de la app en uso.
Para potenciar este apartado, Samsung ofrece a los compradores del Galaxy Z TriFold seis meses de acceso a Google AI Pro con 2 TB de almacenamiento en la nube, así como funciones avanzadas como la generación de vídeo con Veo3, según el mercado. Pasado el periodo de prueba, el servicio pasa a ser de pago.
Resistencia, conectividad y seguridad
En cuanto a durabilidad, el dispositivo cuenta con certificación IP48. Esto implica protección frente a la inmersión en agua dulce a baja profundidad durante un periodo limitado y frente a objetos sólidos de más de 1 mm, aunque no está sellado contra el polvo fino o la arena, por lo que conviene extremar precauciones en playa o entornos similares.
La parte frontal utiliza Corning Gorilla Glass Ceramic 2, mientras que el resto del chasis se apoya en el citado polímero reforzado con fibra de vidrio y cerámica. En términos de conectividad, el TriFold es compatible con 5G, LTE, Wi‑Fi 7 y Bluetooth 5.4, e integra sensor de huellas dactilares en el lateral, además de acelerómetro, giroscopio, barómetro, sensores de luz y proximidad, sensor geomagnético y sensor Hall.
En el apartado de seguridad, el terminal se beneficia de Samsung Knox y Knox Vault, la arquitectura de protección de la compañía, y soporta configuraciones con hasta dos tarjetas nanoSIM físicas más eSIM múltiple, según la región.
Precio y disponibilidad: dudas para Europa y España
Samsung ha confirmado que el Galaxy Z TriFold saldrá a la venta primero en Corea del Sur el 12 de diciembre, en color único Crafted Black. Después llegará a otros mercados como China, Taiwán, Singapur, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos, aunque en cantidades limitadas.
En Corea, el precio de partida se sitúa en torno a 3.594.000 wones coreanos, unos 2.100 euros al cambio directo. Sin embargo, las conversiones de divisas no siempre se trasladan tal cual al PVP europeo, por lo que habrá que esperar a un anuncio específico para saber qué cifra manejará Samsung en la zona euro.
Por ahora, no hay una fecha confirmada para España ni para el resto de Europa, lo que sitúa a la región en un segundo plano respecto a los mercados prioritarios para la primera oleada. Teniendo en cuenta que se trata de un dispositivo muy caro y de distribución previsiblemente limitada, no sería extraño que la compañía adoptase una estrategia conservadora, introduciéndolo solo en determinados países o a través de canales concretos.
Como incentivo adicional, los compradores del Galaxy Z TriFold dispondrán de un descuento único del 50 % en una reparación de pantalla, una ventaja que busca rebajar el temor a los costes asociados a posibles daños en un formato todavía percibido como delicado.
El Galaxy Z TriFold se presenta como un experimento ambicioso que quiere marcar una nueva categoría dentro de los plegables: no pretende sustituir de golpe a móviles y tablets, pero sí acercar un escenario donde un solo dispositivo pueda asumir la mayor parte de las tareas de ambos, con una fuerte apuesta por la multitarea, la potencia y la integración de la IA. Falta por ver cómo responderán los usuarios europeos si finalmente llega a España y a la Unión Europea con un precio que, casi con total seguridad, no estará al alcance de todos los bolsillos.
