- El Galaxy Z Flip 7 presenta una pantalla exterior más grande y funcional en un formato aún más delgado.
- Samsung apuesta por una bisagra más resistente, nuevos acabados y mejoras en la experiencia de IA integrada.
- Mantiene su potencia premium, aunque la batería y el procesador Exynos siguen dando que hablar.
- La opción FE acerca la experiencia Flip a quienes buscan un precio más ajustado sin grandes renuncias.

El Samsung Galaxy Z Flip 7 ya es oficial y ha aterrizado decidido a mantener su puesto entre los plegables con formato tipo concha. Con un diseño cada vez más fino, materiales premium, nuevas opciones de color y una pantalla exterior que ocupa casi todo el frontal, este modelo busca hacer aún más prácticas las ventajas de su formato. Las grandes novedades llegan tanto por fuera como por dentro, y la integración de funciones de inteligencia artificial es ya una realidad a bordo.
La firma coreana ha apostado por una evolución enfocada al día a día, depurando detalles clave tanto en la bisagra, como en la reducción de marcos y en la usabilidad de la pantalla externa, mientras sigue cuidando el look y aligera aún más el peso. En esta generación, el Z Flip 7 FE también se introduce como alternativa más económica, acercando la experiencia plegable a más bolsillos sin sacrificar lo esencial.
Pantalla exterior más grande y diseño más refinado

Uno de los principales reclamos del Galaxy Z Flip 7 es su pantalla exterior Flex Window, que ahora alcanza las 4,1 pulgadas y elimina casi por completo los bordes. El bisel se reduce hasta los 1,25 mm y la cámara se ha reubicado para lograr simetría y aprovechar al máximo la superficie útil. El panel presume de un brillo máximo de 2.600 nits y tasa de refresco de 120 Hz, ideal para no perder detalle ni bajo la luz del sol ni en movimiento.
La usabilidad de esta pantalla externa se ha mejorado notablemente. Gracias a las nuevas funciones y widgets, es posible consultar notificaciones, responder mensajes, controlar música, gestionar agendas e incluso tomar selfies de calidad sin necesidad de abrir el móvil. El modo FlexCam, apoyado en la inteligencia artificial, aprovecha toda la superficie y adapta el encuadre automáticamente. Además, ahora se pueden aplicar filtros en tiempo real desde la Flex Window.
El diseño no solo apuesta por la estética: con únicamente 6,5 mm de grosor abierto y 13,7 mm cerrado, el Z Flip 7 es el Flip más delgado hasta la fecha. El marco de aluminio y la parte trasera de cristal refuerzan el acabado premium. Para esta edición, se suman colores como azul marino Blue Shadow, verde menta y rojo coral, además del clásico negro, para quienes buscan un móvil tan llamativo como resistente.
En cuanto a su protección, se mantiene Gorilla Glass Victus 2 y un nivel de resistencia al agua IPX8, lo que permite usar el terminal con tranquilidad bajo la lluvia o salpicaduras accidentales.
Mejoras internas, inteligencia artificial y rendimiento

Bajo el capó, el Samsung Galaxy Z Flip 7 renueva plataforma y potencia su integración con IA. El corazón del dispositivo es el nuevo Exynos 2500 (en lugar de Snapdragon, decisión criticada por algunos), que aun así ofrece un rendimiento ágil para multitarea, juegos y las funciones más avanzadas de la gama alta.
La memoria RAM parte de 12 GB y el almacenamiento está disponible en versiones de 256 GB y 512 GB, asegurando espacio y fluidez para cualquier usuario exigente. Todo ello se apoya en la moderna interfaz One UI 8 basada en Android 16, que incluye funciones exclusivas pensadas para el formato plegable; la inteligencia artificial asiste en tareas como la edición avanzada de imágenes, traducción, productividad o recomendaciones contextuales a través de la pantalla exterior.
Una de las novedades más llamativas es la compatibilidad con Samsung Dex, que permite transformar el Flip 7 en un pequeño ordenador conectándolo a una pantalla, teclado y ratón. También se mantienen conexiones de última generación como WiFi 7, Bluetooth 5.4, 5G, SIM dual y eSIM.
En el apartado de autonomía, la batería asciende a 4.300 mAh, un ligero aumento respecto a la generación anterior, aunque sigue siendo un aspecto susceptible de mejora. La carga rápida se mantiene en 25W, suficiente para completar un ciclo en poco más de una hora, aunque sin cargador incluido en la caja. También ofrece carga inalámbrica de 15W. En días de uso intensivo, podría ser necesario cargar el móvil antes de finalizar la jornada, especialmente si se utilizan mucho funciones como juegos o cámara.
Cámaras: sencillas pero muy cumplidoras
El Galaxy Z Flip 7 mantiene la apuesta por la versatilidad y la facilidad de uso en sus cámaras. La configuración principal consta de un sensor gran angular de 50 MP, un ultra gran angular de 12 MP y una cámara frontal para selfies de 10 MP. Sin buscar competir con los buques insignia fotográficos, sus prestaciones son más que suficientes para capturar imágenes vivas y detalladas en la mayoría de escenarios.
El procesado típico de Samsung resalta los colores, y la IA ayuda tanto en modos nocturnos como en efectos creativos. La principal innovación está en el uso de la pantalla exterior como visor, lo que facilita selfies y encuadres desde cualquier ángulo. En grabación de vídeo, el móvil permite capturas en 4K a 60 fps y añade modos de estabilización avanzados.
La cámara ultra gran angular cumple bien en condiciones diurnas, aunque de noche presenta más ruido y pérdida de detalle. El modo retrato resulta convincente en la mayoría de las situaciones, recortando las figuras y desenfocando el fondo con naturalidad.
Los usuarios más creativos apreciarán los filtros y las opciones de personalización disponibles en la Flex Window antes de guardar la foto, además de poder alternar entre cámaras según la necesidad y el contenido que quieran crear.
Samsung Galaxy Z Flip 7 FE: el plegable más accesible
Este año Samsung amplía la familia con el Galaxy Z Flip 7 FE, que ofrece la experiencia Flip a quienes buscan un precio más ajustado. Se mantiene la pantalla principal Dynamic AMOLED 2X de 6,7 pulgadas con 120 Hz y 2.600 nits, además de una pantalla exterior Super AMOLED más pequeña (3,4 pulgadas), muy útil para tareas básicas sin desplegar el móvil.
El procesador Exynos 2400, 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento aseguran un rendimiento óptimo en el día a día. Este modelo sacrifica algunos acabados premium y solo está disponible en negro o blanco, pero representa una opción atractiva para quienes desean iniciarse en el mundo de los plegables sin gastar demasiado.
Las cámaras mantienen la misma configuración principal de 50 MP y 12 MP, además de la frontal de 10 MP. La batería de 4.000 mAh promete una jornada completa, y funciona con Android 16 y One UI 8, facilitando la gestión eficiente de recursos y funciones inteligentes.
El Flip 7 ofrece una experiencia completa en formato compacto a un precio más accesible, permitiendo a más usuarios disfrutar de las ventajas de los teléfonos plegables.
