- Las nuevas cuentas Roblox Kids y Roblox Select segmentan el contenido y el chat según la edad del menor.
- Los padres disponen de herramientas avanzadas para aprobar juegos de forma individual y limitar el tiempo de uso.
- La verificación facial y de identidad se convierte en el requisito principal para acceder a funciones sociales.
- Se restringen los enlaces a redes sociales y el intercambio de archivos multimedia para aumentar la protección.
Roblox acaba de dar un paso de gigante en lo que a seguridad infantil se refiere con el lanzamiento a nivel mundial de sus nuevas cuentas segmentadas por edad. Se trata de un sistema que busca que los chavales naveguen por la plataforma de una forma mucho más controlada y acorde a su madurez, algo que los padres y tutores en toda Europa venían reclamando ante la inmensidad de contenidos que aloja este metaverso.
Tras unas pruebas iniciales que funcionaron bastante bien en sitios como Australia o los Países Bajos, la compañía ha decidido que ya es hora de que todos los mercados disfruten de estas capas extra de protección. La idea de fondo es bastante lógica: la experiencia digital de un niño de seis años no tiene por qué ser la misma que la de un adolescente de catorce, por lo que el chat y el acceso a ciertos juegos se adaptarán automáticamente a cada etapa del crecimiento.
¿Cómo funcionan las nuevas cuentas Roblox Kids y Select?
El sistema se divide principalmente en dos categorías bien diferenciadas para cubrir todo el espectro de la infancia y la adolescencia temprana. Por un lado tenemos Roblox Kids, pensada para los más peques de la casa, concretamente entre los 5 y los 8 años. En este modo, el chat viene desactivado por defecto y solo se permite entrar en experiencias que tengan una calificación de contenido mínima o leve, asegurando que los chavales no se topen con nada raro mientras juegan.
Por otro lado, para los que ya son un poco más mayores, se ha creado Roblox Select, que abarca desde los 9 hasta los 15 años. Aquí la cosa se abre un poco más, permitiendo el acceso a juegos con una madurez moderada, aunque siempre bajo la lupa de los sistemas de moderación de la empresa. Lo bueno es que el paso de una cuenta a otra es automático; en cuanto el usuario cumple los 9 o los 16 años, el sistema actualiza sus permisos para que no tengan que andar configurando todo de nuevo.
Para que un juego aparezca en estos catálogos restringidos, los desarrolladores ahora lo tienen un poco más difícil, ya que deben pasar filtros adicionales de identidad y seguridad. Se acabó eso de publicar cualquier cosa sin control, puesto que Roblox exige ahora autenticación de doble factor y revisiones en tiempo real para verificar que las etiquetas de madurez coinciden realmente con lo que el niño se va a encontrar al darle al play.
Control parental con mucha más miga
Uno de los puntos donde más se nota el cambio es en la gestión que pueden hacer los padres desde sus propios dispositivos. Ahora, al vincular las cuentas, es posible ver de un vistazo qué están haciendo los hijos, cuánto tiempo pasan pegados a la pantalla y con quién hablan. Se ha añadido una función muy útil que permite aprobar juegos específicos de forma manual, incluso si se salen de la configuración estándar de privacidad y control parental que tenga el perfil del menor en ese momento.
Además del control sobre los títulos, la gestión del chat se ha vuelto mucho más fina. Los padres pueden decidir si sus hijos hablan con cualquiera o si solo lo hacen con lo que la plataforma llama amigos de confianza, que son contactos que el usuario ya conoce. Hasta que el chaval cumpla los 13 años, los responsables podrán revisar y bloquear solicitudes de amistad directamente, lo que quita un peso de encima a muchas familias que no quieren que extraños interactúen con los menores.
La plataforma también ha decidido cortar por lo sano con el tema de los enlaces externos para evitar que los niños acaben en sitios web que no deben. De esta forma, se prohíben los links a redes sociales en los perfiles de usuario y en las descripciones de los juegos para todos los menores de 16 años. Solo aquellos que hayan verificado fehacientemente que superan esa edad podrán ver o compartir este tipo de información social.
Verificación facial y nuevos estándares de la industria
Para que todo este tinglado funcione, la verificación de edad se ha puesto en el centro de la experiencia. Roblox se ha convertido en una de las primeras grandes plataformas en exigir una estimación facial de edad o el uso del DNI para habilitar funciones críticas como el escaneo facial para verificar la edad en el chat o el acceso a cuentas estándar. Si un usuario no pasa por este aro de verificación, se le limitarán muchas funciones sociales aunque jure y perjure que ya es mayor de edad.
Este movimiento se alinea con la futura adopción del sistema IARC, un estándar internacional que califica los juegos de forma parecida a como se hace con el cine o los videojuegos tradicionales en las tiendas. La idea es que la moderación no se base solo en algoritmos, sino que haya una estructura clara que los padres puedan entender sin complicaciones, haciendo que el entorno digital sea mucho más transparente y predecible para todos los involucrados.
Esta renovación del sistema de cuentas y seguridad supone un cambio de paradigma en cómo se gestionan las comunidades masivas en internet hoy en día. Al priorizar la seguridad de los más vulnerables mediante la segmentación por edades y el refuerzo de la identidad, se establece un marco de convivencia digital más saludable que permite a los jóvenes disfrutar del ocio online mientras los adultos mantienen las herramientas necesarias para guiarles en su crecimiento sin ser demasiado intrusivos.






