- Zach Cregger firma una entrega centrada en Bryan y ajena al canon habitual.
- La cinta logra buenas cifras de taquilla y una recepción positiva.
- Resident Evil Requiem supera los 500 millones de dólares impulsado por las rebajas.
- Capcom prepara el regreso de Claire Redfield con Code: Veronica.
La franquicia Resident Evil ha vuelto a colocarse en el primer plano de la actualidad por dos frentes que caminan casi en paralelo: el estreno de una nueva película y el rendimiento comercial de su videojuego más reciente. Lejos de ser dos mundos separados, ambos lanzamientos se han mirado de reojo y han generado un debate interesante sobre hasta qué punto una adaptación puede empujar las ventas de una saga.
El punto de partida es la cinta dirigida por Zach Cregger, responsable de títulos como Barbarian o Weapons. Su propuesta no se limita a repetir lo ya visto en los juegos, sino que se apoya en un protagonista nuevo, Bryan, interpretado por Austin Abrams, un repartidor de suministros médicos que debe cumplir una entrega en el hospital de Raccoon City en pleno brote vírico.
Una película que se aparta del canon para buscar su propio camino
La historia no sigue los pasos de Leon S. Kennedy, Claire Redfield o Jill Valentine, personajes habituales de la franquicia, y eso ha sido una de las decisiones más comentadas. El relato se centra en Bryan, un chaval normal que se ve metido en una pesadilla para la que no está preparado: le cuesta superar obstáculos, no acierta con las armas y vive pendiente de cuántas balas le quedan. Ese perfil acerca al espectador a la experiencia de un jugador de survival horror.
Cregger ha reconocido en distintas entrevistas que conoce los videojuegos, y la película lo demuestra con guiños que no interrumpen la acción. Aparecen objetos reconocibles, mapas o armas que se van encontrando como parte del decorado, sin forzar una fidelidad literal. La intención es que el fan reconozca detalles, pero que quien no haya jugado nunca pueda seguir la trama sin sentirse perdido.
El lenguaje visual también bebe del videojuego. La cámara acompaña a Bryan por encima del hombro, con planos en tercera persona que recuerdan a Resident Evil 4, y en ciertos momentos se recurre a la primera persona para aumentar la sensación de agobio. No es un simple homenaje: esa forma de rodar busca trasladar al cine la tensión de moverse por un escenario lleno de amenazas.
El bestiario propuesto por la película también ha dado que hablar. La amenaza viral permite crear criaturas deformes y masas de cuerpos que funcionan como un peligro persistente, persiguiendo al protagonista sin descanso. La cinta mezcla horror, acción y algunos toques de humor negro, una combinación que encaja con el tono irregular pero característico de la saga.
Un desenlace que deja poso y abre nuevas preguntas
Aviso para quien no haya visto la película: a continuación se mencionan detalles de su final. Bryan consigue llegar al laboratorio de Umbrella, pero no logra evitar el desenlace. Termina transformado en una criatura mutante con rasgos que recuerdan al monstruo del doctor Birkin en Resident Evil 2.
Ese cierre, agridulce y trágico, ha alimentado las teorías sobre una posible continuación. La transformación de Bryan conecta con la estela del doctor Birkin y con la idea de que Umbrella sigue convirtiendo a personas en experimentos. Con todo, no hay confirmación de una secuela y el propio Cregger ha insinuado que no le interesa quedarse atrapado en una franquicia.
Recepción y taquilla: buenos datos para la marca
En el plano comercial, la película ha firmado el arranque más fuerte de la saga en sus más de dos décadas de presencia en cines. A nivel global acumula alrededor de 196 millones de dólares, una cifra que supone un resultado sólido para el género.
La recepción también ha acompañado. En Rotten Tomatoes mantiene un 96% de valoración, un dato muy alto para una adaptación de videojuego, y buena parte del público ha respondido igual de bien. La película se ha convertido en uno de los estrenos de terror más comentados del momento.
Lo llamativo es que ese buen rendimiento en salas no se ha traducido en un aumento espectacular de las ventas de los juegos. Los analistas señalan que la película ayudó a que más gente volviera a títulos ambientados en Raccoon City, pero el empujón principal llegó de otro lado: las rebajas que Capcom aplicó antes del estreno.
Resident Evil Requiem y el efecto real de las rebajas
El gran protagonista del lado videojueguil es Resident Evil Requiem, el nuevo gran lanzamiento de la saga. Según Alinea Analytics, ha superado los 500 millones de dólares en ingresos desde su llegada al mercado, una cifra que equivale a unos 439 millones de euros al cambio actual. Se trata de uno de los debuts más potentes de la franquicia, solo por detrás de Resident Evil 4 Remake en el acumulado histórico.
Los datos de jugadores también son relevantes. La firma de análisis habla de más de 8,5 millones de jugadores, con PlayStation 5 como plataforma dominante al concentrar el 48,1% de las ventas. Steam se queda con un 43,4% y Xbox Series se reparte el resto. En el caso de PS5, el 30,8% de las copias se compraron en formato físico, lo que supone alrededor de 1,2 millones de unidades.
El informe insiste en que las ofertas de Capcom fueron el verdadero motor. Los descuentos aplicados antes del estreno de la película elevaron de forma clara las ventas de varios títulos de la saga. La cinta aumentó el interés, sobre todo entre quienes ya conocían la franquicia, pero no fue la puerta de entrada masiva para nuevos jugadores que algunos esperaban.
La razón principal es que la película sigue a un personaje nuevo, Bryan, sin relación directa con los protagonistas clásicos. Eso limita el efecto llamada para quien no esté familiarizado con la saga, aunque también permite que la historia funcione como pieza independiente. Capcom ha sabido jugar con esa dualidad: mantener el universo reconocible y, al mismo tiempo, ofrecer algo distinto.
El futuro apunta a Code Veronica y a Claire Redfield
De cara a los próximos meses, los analistas ven una oportunidad clara en el lanzamiento de Resident Evil Code: Veronica, conocido también como Resident Evil Veronica. La entrega estaría protagonizada por Claire Redfield y conecta con el interés renovado por la parte clásica de la cronología ligada a Raccoon City.
Ese regreso de un personaje familiar podría movilizar a los jugadores que ahora mismo están volviendo a los títulos antiguos gracias a las rebajas. Si la película mantiene el interés del público general y el nuevo juego llega con una campaña potente, Capcom tendría una combinación difícil de repetir: cines, catálogo antiguo y lanzamiento principal alimentándose entre sí.
La situación actual de Resident Evil es la de una franquicia que ha aprendido a moverse en varios frentes sin depender de uno solo. La película de Zach Cregger ha funcionado en taquilla y ha sido bien recibida, aunque su influencia sobre las ventas de videojuegos haya sido más modesta de lo que se podía imaginar. Mientras Resident Evil Requiem sigue sumando ingresos y las rebajas de Capcom demuestran su peso, el futuro inmediato pasa por Code: Veronica y por ver si ese personaje clásico logra arrastrar a más público. La marca, con todo, sigue teniendo cuerda para rato.


