- El productor Masato Kumazawa confirma que el equipo de desarrollo ha debatido internamente llevar la saga a Japón.
- La intención de Capcom es introducir nuevos retos para evitar que los jugadores se aburran de la fórmula tradicional.
- El éxito de propuestas como Silent Hill f ha demostrado el interés del público por el terror en entornos orientales.
- A pesar del posible cambio de localización, la compañía asegura que el ADN de bioterrorismo y sus personajes icónicos se mantendrán intactos.

Aunque los protagonistas de la saga como Leon S. Kennedy o Jill Valentine han recorrido medio planeta, desde los callejones de Raccoon City hasta aldeas perdidas en la geografía española, Japón sigue siendo una asignatura pendiente. Recientemente, Masato Kumazawa, productor de la última entrega, ha arrojado algo de luz sobre este asunto en una charla con el medio Futaman, reconociendo que es una posibilidad que está muy presente en las oficinas de la empresa de Osaka.
El debate interno en Capcom sobre el escenario nipón

Hasta la fecha, lo más cerca que ha estado la serie de este entorno fue con Resident Evil 6, que nos llevó por diversas zonas de China, pero el territorio japonés ha permanecido inexplorado en los videojuegos principales. El productor admite que, si bien no hay nada grabado a fuego, es una opción muy real para el futuro, ya que el equipo siente que tiene una deuda pendiente con su propia cultura a la hora de plasmarla bajo el sello de la corporación Umbrella.
Innovación frente al estancamiento de la fórmula
Uno de los puntos clave que destaca Kumazawa es la necesidad imperante de no dormirse en los laureles. La directiva tiene claro que si repiten el mismo esquema constantemente, los usuarios acabarán por cansarse de la saga. Por ello, se imponen el reto de buscar localizaciones y situaciones que rompan con lo establecido, manteniendo siempre ese toque tan característico que nos hace saltar del sofá.

El ejemplo de la competencia y el terror folclórico
No se puede obviar que otras grandes franquicias ya han dado este paso con resultados muy prometedores. El caso más evidente es el de Silent Hill f, donde Konami ha decidido trasladar su niebla característica a un pueblo japonés de los años sesenta. Este movimiento ha servido como termómetro para medir el interés del mercado europeo y americano por el terror oriental, confirmando que hay un hueco muy jugoso para este tipo de propuestas.
Incluso figuras históricas de la saga como Shinji Mikami ya coquetearon con esta ambientación en Ghostwire: Tokyo, demostrando que la mezcla de lo sobrenatural con entornos urbanos nipones funciona de perlas. No obstante, desde Capcom aseguran que, de producirse este viaje, no se perdería la esencia de la serie. No se trataría de un juego de fantasmas al uso, sino que se mantendrían los virus y las conspiraciones que tanto gustan a los fans de toda la vida.
Un éxito que permite arriesgar en el futuro

La puerta a un Resident Evil ambientado en Japón está más abierta que nunca, impulsada por un equipo que busca desafíos constantes y nuevas formas de aterrorizarnos. La flexibilidad con la que Capcom maneja su cronología y la excelente acogida de los personajes veteranos en sus versiones más maduras dan pie a pensar que un hipotético Resident Evil 10 o un nuevo spin-off podría tener lugar perfectamente en los asfixiantes callejones de Tokio o en templos olvidados. La posibilidad de enfrentarse a los horrores biológicos en suelo japonés es una idea que, lejos de ser un simple rumor, forma parte de la hoja de ruta creativa de la compañía para mantener viva la llama del survival horror durante muchos años más.


