Requisitos y rendimiento de Crimson Desert en PC y consolas

Última actualización: marzo 11, 2026
  • Crimson Desert detalla requisitos y modos de rendimiento en PC, consolas, Mac y ROG Ally
  • En PC se exigen 16 GB de RAM y SSD, con cinco presets desde 900p/30 hasta 4K/60
  • PS5, PS5 Pro y Xbox Series X comparten modos Rendimiento, Equilibrado y Calidad, con diferencias en reescalado y ray tracing
  • Mac y ASUS ROG Ally reciben configuraciones específicas con fuerte apoyo en técnicas de reescalado

requisitos y rendimiento de Crimson Desert

Queda muy poco para que Crimson Desert llegue a las tiendas y, con la fecha marcada en el calendario, Pearl Abyss ha decidido aclarar por fin cómo se va a comportar el juego en cada plataforma. Tras varios días de dudas por haber mostrado solo la versión de PC, el estudio ha hecho públicos los requisitos de hardware en ordenador y los objetivos de resolución y FPS en consolas, Mac y dispositivos portátiles como ASUS ROG Ally.

La desarrolladora surcoreana ha optado por un enfoque bastante transparente: no solo ha fijado requisitos mínimos y recomendados en PC, sino que también ha concretado, modo por modo, qué rendimiento se puede esperar en PS5, PS5 Pro, Xbox Series X|S, Mac y ROG Ally. Un movimiento poco habitual que permite a quienes vayan a jugar en España y Europa saber con bastante precisión qué pueden esperar en su pantalla el día del lanzamiento.

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Un mundo abierto muy exigente: motor y planteamiento técnico

Crimson Desert está construido sobre el BlackSpace Engine, el motor gráfico propio de Pearl Abyss, pensado para ofrecer un mundo abierto sin pantallas de carga en el continente de Pywel. Esto implica escenarios amplios, combates multitudinarios, abundantes efectos y un nivel de detalle que, lógicamente, se traduce en unas exigencias de hardware nada triviales.

La aventura se centra en una experiencia para un solo jugador, con énfasis en la inmersión, la exploración y las misiones narrativas, pero a nivel técnico pone el foco en altas resoluciones, uso intensivo de reescalado y trazado de rayos en casi todos los modos de las consolas más potentes. Sobre el papel, no es un juego ligero, pero las configuraciones disponibles intentan abarcar tanto equipos modestos como PCs y consolas de gama alta.

Requisitos de Crimson Desert en PC: cinco presets y SSD obligatorio

En ordenador, Pearl Abyss ha dividido las especificaciones en cinco categorías de calidad que combinan ajustes gráficos y resolución objetivo. Todas ellas comparten dos puntos en común: 16 GB de memoria RAM y al menos 150 GB de almacenamiento en unidad SSD, algo que en la práctica se vuelve imprescindible para cargar un mundo tan grande sin tirones ni esperas eternas.

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El primer escalón es la configuración mínima, orientada a mover el juego a 900p y 30 FPS. Por encima se sitúa un preset «bajo», pensado para quienes quieran jugar a 1080p y 30 FPS con ajustes recortados, donde el estudio indica que basta con una NVIDIA GeForce GTX 1660 o una AMD Radeon RX 6500 XT y un procesador tipo Ryzen 5 2600X o Intel Core i5-8500. Es una combinación modesta que permite entrar al juego sin necesidad de un PC de nueva generación.

La configuración que Pearl Abyss considera deseable para la mayoría es la recomendada, que apunta a 1080p y 60 FPS o 4K a 30 FPS con calidad media. Aquí ya se pide un equipo más serio: una RTX 2080 o Radeon RX 6700 XT como mínimo, acompañada de un Ryzen 5 5600 o un Intel Core i5-11600K. Es un perfil muy habitual en muchos jugadores europeos con PCs de gama media-alta de hace unos años, así que no resulta descabellado para quien tenga un equipo relativamente actualizado.

Para quienes quieran ir un paso más allá, hay un preset «alto» que se sitúa en torno a 1440p y 60 FPS, aumentando las exigencias tanto en GPU como en CPU, y un modo Ultra destinado a exprimir al máximo el motor. Este último apunta a 4K y 60 FPS con los ajustes al máximo, y ya exige componentes de última hornada: una NVIDIA GeForce RTX 5070 Ti o una AMD Radeon RX 9070 XT, junto a un procesador como Ryzen 7 7700X o Intel Core i5-13600K. El procesador no es el cuello de botella principal, pero la tarjeta gráfica sí que tiene que ser de gama muy alta.

Rendimiento en PlayStation 5 y PS5 Pro

Uno de los puntos que más debate ha generado es la ausencia, hasta ahora, de gameplay real en consolas. Sin embargo, el estudio ha detallado los modos gráficos de Crimson Desert en PS5 y PS5 Pro, con diferencias claras entre ambas máquinas y con un uso intensivo de técnicas de reescalado como FSR 3 y la nueva PSSR.

En PlayStation 5 estándar habrá tres modos principales. El modo Rendimiento funciona a 1080p con objetivo de 60 FPS y activa el ray tracing en calidad baja, una opción pensada para quienes prioricen fluidez. El modo Equilibrado se orienta a televisores 4K, pero reescala desde 1280p mediante FSR 3, ofreciendo unos 40 FPS con trazado de rayos también en bajo. El modo Calidad, por su parte, apuesta por un 4K reescalado desde 1440p con FSR 3, limitando la tasa de refresco a 30 FPS y elevando el ray tracing a nivel alto.

En PS5 Pro la situación mejora de forma notable, sobre todo gracias al uso de PSSR mejorado, la tecnología de reescalado renovada que Sony está impulsando en su consola más potente. El modo Rendimiento trabaja con una resolución final 4K generada desde 1080p con PSSR, manteniendo 60 FPS y subiendo el ray tracing a calidad alta. El modo Equilibrado ofrece también 4K reescalado desde 1440p, con un objetivo de 40 FPS que puede superar los 48 FPS en pantallas con VRR, manteniendo RT alto. Por último, el modo Calidad busca un 4K nativo a 30 FPS con ray tracing en ultra, pensado para quienes prioricen exclusivamente el aspecto visual.

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Rendimiento en Xbox Series X y Xbox Series S

En el caso de Xbox, Pearl Abyss ha equiparado en gran medida la experiencia de Xbox Series X con la de PS5, aunque con diferencias puntuales en el uso de las tecnologías de reescalado de AMD. De nuevo, se ofrecen tres modos en la consola más potente y dos en el modelo más modesto.

En Xbox Series X el modo Rendimiento apunta a 1080p y 60 FPS con ray tracing en bajo, de forma similar a PS5. El modo Equilibrado escala a resolución 4K partiendo de 1280p con FSR 3, ofreciendo 40 FPS y manteniendo un RT modesto. En el modo Calidad, el juego se renderiza a 4K reescalado desde 1440p mediante FSR 3, limitando la fluidez a 30 FPS y elevando el trazado de rayos a alto.

La Xbox Series S es la que sale peor parada en la comparativa. El modo Rendimiento funciona a 720p y 40 FPS, pero sin ray tracing, y el modo Calidad sube la resolución a 1080p a costa de bajar el objetivo a 30 FPS, también sin RT. Para quienes jueguen en España o Europa con televisores Full HD, la experiencia será aceptable pero lejos de lo que ofrecen las consolas más potentes.

Crimson Desert en Mac: qué necesitas para jugar

Que un gran lanzamiento de acción en mundo abierto llegue a Mac no es lo habitual, pero Pearl Abyss ha querido concretar también el comportamiento del juego en los equipos de Apple con chips propios. Igual que en consola, aquí no se habla de componentes sueltos, sino de familias de procesadores M y de resoluciones objetivo.

Como punto de partida, se considera que un Apple M2 Pro es el mínimo razonable para mover el juego: con este chip se puede jugar a 720p y 30 FPS, o subir a 60 FPS recurriendo al escalado MetalFX. Es una configuración que permite disfrutar del título, aunque lejos de las mejores calidades.

Para una experiencia más consistente se recomienda dar el salto a chips como Apple M3 Pro, M4 Pro o M5. Con esas configuraciones, Crimson Desert está planteado para 1080p a 30 FPS o hasta 60 FPS con técnicas de reescalado, ofreciendo un equilibrio razonable entre nitidez y fluidez, sobre todo en portátiles y sobremesas recientes.

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La mejor calidad queda reservada a los modelos más potentes. Con Apple M3 Ultra o M4 Max el estudio sitúa el listón en 4K y 60 FPS, apoyándose igualmente en técnicas de escalado cuando sea necesario. Además, Pearl Abyss ha incluido un preset específico llamado “Para Mac”, pensado para ajustar de forma automática la configuración según el hardware, lo que facilita bastante la vida a quienes no quieran trastear con cada parámetro.

ASUS ROG Ally: objetivos de rendimiento en la portátil de AMD

Otro de los dispositivos que recibe un tratamiento detallado es la ASUS ROG Ally, una consola-PC portátil basada en hardware de AMD que cada vez es más popular en Europa. Dado que su configuración es fija, Pearl Abyss se ha centrado en explicar a qué resolución y con cuántos FPS se puede jugar, aprovechando a fondo FSR 3 y la generación de fotogramas.

En el modelo estándar, la desarrolladora estima que se puede aspirar a 40 FPS jugando a 720p, siempre que se active AMD FSR 3 con Frame Generation. Es una solución intermedia que sacrifica algo de nitidez para mantener la fluidez en una pantalla relativamente pequeña.

La ROG Ally X, versión revisada con mejoras internas, amplía las posibilidades. Habrá tres modos predefinidos: en el modo Rendimiento, el juego se mostrará reescalado a 1080p desde 720p con FSR 3 y generación de fotogramas, con un objetivo de 60 FPS; el modo Equilibrado hace algo similar pero se queda en 40 FPS; y el modo Calidad apuesta por 1080p nativos y 30 FPS, reduciendo la carga sobre la GPU a costa de mayor estabilidad visual.

Para otras consolas portátiles tipo PC, la referencia es similar: cuanto más se parezca el hardware al de la ROG Ally, más probable será obtener resultados parecidos, siempre y cuando se recurra a las mismas técnicas de reescalado y a resoluciones en torno a 720p o 1080p.

Con todas estas tablas de requisitos y objetivos de rendimiento sobre la mesa, Crimson Desert se perfila como un título que intenta adaptarse a casi cualquier configuración moderna, desde PCs gaming de gama media hasta consolas de última generación, Mac con chip M y dispositivos portátiles. La exigencia es alta, sobre todo si se quiere llegar a 4K y 60 FPS con calidad máxima, pero la variedad de presets y modos gráficos permite ajustar bastante la experiencia a cada equipo, algo que quienes vayan a jugar en España y Europa agradecerán para saber, con bastante claridad, qué les espera en su pantalla el 19 de marzo.