- Un modder ha transformado una PS4 Slim en una consola realmente portátil con pantalla OLED de 7 pulgadas y resolución 1080p.
- La placa base se ha recortado y rediseñado para reducir tamaño, consumo y mejorar la refrigeración sin perder rendimiento.
- Integra una batería de 130 Wh con autonomía aproximada de entre 1,5 y 3 horas según el juego.
- Incluye varios puertos USB, salida HDMI y microcontrolador ESP32 para monitorizar temperatura y energía, pero no se venderá ni producirá en masa.

Mientras el mercado portátil se lo reparten propuestas como Nintendo Switch, Steam Deck o las distintas handhelds con Windows, un proyecto casero está llamando la atención: una PS4 Slim convertida en consola portátil con pantalla OLED de 7 pulgadas, capaz de ejecutar los juegos de forma nativa y sin depender de la nube.
Frente al enfoque de dispositivos como PlayStation Portal, pensados sobre todo para jugar en streaming desde PS5 o la nube, este mod va en dirección opuesta: utiliza el hardware original de PS4 Slim, lo compacta y lo adapta a un formato tipo «consola en las manos» que recuerda a las portátiles clásicas de Sony, pero con prestaciones actuales.
Un proyecto personal que devuelve a PS4 al formato portátil
El artífice del invento es el modder conocido como «wewillmakeitnow» en Reddit, que se propuso tomar una PS4 Slim de sobremesa y transformarla en un sistema portátil completo, estable y seguro, sin trucos de emulación ni juego remoto. Tras meses de trabajo, pruebas y rediseños, asegura que la máquina funciona como una PS4 normal, pero en un cuerpo pensado para llevarla encima.
Su punto de partida fue la placa base original de la PS4 Slim. Este componente se ha recortado de forma minuciosa para eliminar todo lo prescindible sin comprometer el funcionamiento del sistema. El objetivo era rebajar el tamaño, el consumo y las necesidades de refrigeración, manteniendo intacto el rendimiento del hardware.
El creador explica que uno de los desafíos clave ha sido la gestión térmica: disipación de calor y flujo de aire dentro de una carcasa mucho más pequeña. Reimaginar el sistema de refrigeración ha resultado imprescindible para evitar sobrecalentamientos al encerrar una consola de salón en un chasis portátil.
Para proteger el conjunto, ha diseñado una carcasa específica impresa en 3D, realizada en ABS para soportar mejor las temperaturas. El resultado son unas dimensiones en torno a 270 mm x 113 mm x 57 mm, un tamaño voluminoso comparado con una portátil convencional, pero notablemente más compacto que una PS4 Slim original.
El propio modder insiste en que se trata de un desafío de ingeniería personal, sin intención comercial. No ha publicado, al menos por ahora, una guía detallada, archivos de impresión 3D ni una lista de materiales completa, por lo que no existe todavía una receta replicable paso a paso para que otros usuarios copien el proyecto.
Pantalla OLED de 7 pulgadas y juego local en formato híbrido
Uno de los elementos más llamativos del diseño es la inclusión de una pantalla OLED de 7 pulgadas con resolución Full HD 1080p y formato 16:9. Este tipo de panel, más habitual en dispositivos portátiles de gama alta actuales, permite ofrecer buena nitidez, contraste elevado y una respuesta rápida, cualidades particularmente interesantes para juegos de acción.
Además de servir como consola portátil, el sistema puede comportarse como un equipo híbrido gracias a la salida HDMI disponible para conectar a un monitor o televisor externo. De este modo, es posible alternar entre el uso en modo handheld y el juego en pantalla grande, acercando el concepto a la experiencia de una PS4 tradicional.
En la parte de conectividad, la máquina incorpora varios puertos USB y USB-C, que permiten enchufar periféricos y mandos, accesorios o incluso discos duros externos para ampliar el almacenamiento. También se ha contemplado un puerto dedicado para jugar mientras el equipo está cargándose, algo prácticamente imprescindible en un dispositivo con un consumo de este nivel.
El modder ha integrado además un microcontrolador ESP32 con firmware personalizado, encargado de monitorizar parámetros críticos como la temperatura, la carga y el consumo de energía en tiempo real. Gracias a este controlador se han programado umbrales de seguridad y apagado de emergencia, de forma que el sistema pueda protegerse si algo se sale de lo previsto.
Todo este conjunto de hardware y control convierte a esta PS4 Slim portátil en un equipo funcionalmente muy cercano a una consola comercial, aunque con el matiz de que cada decisión de diseño responde a las limitaciones físicas y energéticas de reutilizar una máquina pensada para el salón.
Batería de 130 Wh, autonomía de entre 1,5 y 3 horas
La parte menos flexible de todo el proyecto es, como era de esperar, la energía. Para alimentar una consola de sobremesa en formato portátil, el creador ha recurrido a seis celdas 21700 de 6.000 mAh cada una, dispuestas en configuración 3S2P. El resultado es una batería de alrededor de 130 Wh de capacidad total, una cifra superior a la de muchos portátiles convencionales.
Este tamaño de batería tiene una contrapartida importante: rebasa el límite de 100 Wh que suelen imponer las aerolíneas para llevar baterías en cabina. En la práctica, eso implica que este dispositivo difícilmente podría acompañar al usuario en un viaje en avión sin entrar en conflicto con la normativa de transporte.
En lo que respecta a consumo, el sistema puede llegar a rondar los 88 W a plena carga, algo lógico teniendo en cuenta el hardware que alberga. Con esa potencia, la autonomía se mueve aproximadamente en torno a 1,5 horas cuando se ejecutan juegos exigentes que mantienen la máquina al máximo.
En títulos menos demandantes, donde el consumo puede situarse alrededor de los 44 W, la duración aumenta hasta unas 3 horas de juego continuado. No son cifras espectaculares si se comparan con consolas portátiles diseñadas desde cero, pero sirven para demostrar que una PS4 Slim portátil es viable sin depender de streaming.
Para gestionar este apartado, el microcontrolador ESP32 no solo supervisa el estado de la batería, sino que integra un monitor de energía y sistemas de protección pensados para reaccionar ante situaciones anómalas. De este modo, el dispositivo puede apagar la consola o limitar su funcionamiento si detecta un problema que ponga en riesgo el hardware o la batería.
Refrigeración, seguridad y puertos: una consola hecha a medida
La refrigeración ha necesitado una atención especial. Encerrar el hardware de una PS4 Slim en un cuerpo más pequeño obliga a rediseñar por completo el sistema de disipación. El resultado es un conjunto formado por disipador y ventilador dedicados, con un flujo de aire estudiado para evacuar el calor en un espacio muy contenido.
Una curiosidad del diseño es que el ventilador, pese a estar aparentemente expuesto, se detiene de forma electrónica en cuanto detecta contacto con algún objeto. Esta medida busca reducir el riesgo de accidentes al manipular la consola, añadiendo una capa de seguridad adicional a un proyecto que ya de por sí exige precauciones.
En términos de puertos físicos, la máquina dispone de tres conectores USB-C multifunción, además de un puerto USB 3.0 orientado a discos externos y accesorios. También cuenta con una conexión directa al sistema de la PS4 y un puerto específico ligado al microcontrolador ESP32 para programación y ajustes.
El modder ha incluido sistemas de corte de energía y monitorización continua que permiten conocer en todo momento el estado de la consola. Este enfoque, más propio de un prototipo de laboratorio que de un producto masivo, refleja que la prioridad no es solo que la PS4 Slim portátil funcione, sino que lo haga de forma razonablemente segura.
Pese al interés que ha despertado el proyecto, su creador ha sido claro: no tiene intención de vender unidades ni producir la consola en masa. Se define como un experimento personal nacido de la curiosidad y la pasión por el hardware, aunque en redes no han faltado usuarios dispuestos a ofrecer dinero —y hasta bromas sobre pagar con «las almas de sus enemigos»— por hacerse con una unidad.
Contexto: portátiles, streaming y aficionados reimaginando consolas
Este tipo de iniciativas aparecen en un momento en el que el mercado de juego portátil vive cierta efervescencia. En los últimos años hemos visto cómo Steam Deck y las handhelds con APU de AMD han consolidado un segmento intermedio entre la consola tradicional y el PC, mientras Nintendo ha mantenido su propia línea con Switch y su sucesora.
En paralelo, Sony ha apostado por un enfoque muy distinto con PlayStation Portal, un dispositivo centrado en el juego remoto desde PS5 y, más recientemente, en la nube tras una actualización que permitió ejecutar títulos sin tener la consola encendida en casa. No obstante, este modelo no ofrece potencia de cálculo propia para jugar de forma local a gran escala.
Proyectos como la PS4 Slim portátil del modder reflejan una demanda latente de consolas PlayStation realmente portátiles con juego nativo, algo que la marca japonesa no ofrece desde la etapa de PSP y PS Vita. Aunque en internet circulan rumores sobre una hipotética versión portátil de futuras generaciones como PlayStation 6, por ahora se mueven en el terreno de la especulación.
En la comunidad hispanohablante también se han visto otros intentos de convertir la PS4 en una especie de handheld, como el trabajo del creador de contenido Víctor Sánchez, que documentó el proceso de adaptación de hardware y montaje en varios vídeos. Cada uno con su propio enfoque, estos proyectos caseros marcan líneas distintas de lo que podría ser una PlayStation portátil si se diseñara con soporte oficial.
Tomados en conjunto, estos mods caseros ponen de manifiesto que, más allá de las soluciones basadas en streaming, una parte de los jugadores sigue valorando la posibilidad de llevarse una consola de sobremesa “debajo del brazo”, con sus juegos y rendimiento completos, aunque el precio a pagar sea un dispositivo voluminoso y con autonomía limitada.
Lo que deja este proyecto de PS4 Slim portátil con pantalla OLED de 7 pulgadas es la sensación de que la tecnología actual permite, con suficientes conocimientos y paciencia, trasladar una consola de salón a un formato portátil funcional. No es un producto que vaya a llegar a las tiendas ni un candidato a sustituir a las handhelds comerciales, pero sí un ejemplo claro de hasta dónde puede llegar la escena modder cuando se propone llenar vacíos que, por ahora, los grandes fabricantes no han querido cubrir.