- Pickmon mezcla captura de criaturas con supervivencia y construcción de bases al estilo Palworld.
- Las criaturas se capturan con cartas, no con esferas, intentando esquivar similitudes legales con Pokémon.
- El diseño de monstruos y personajes recuerda fuertemente a Pokémon, Palworld e incluso Zelda y Overwatch.
- Llegará en acceso anticipado a Steam y planea versiones para Nintendo Switch y otras consolas con modo online para hasta 32 jugadores.

El fenómeno de los juegos de captura de criaturas vive un momento de lo más agitado y Pickmon se ha metido de lleno en ese avispero. Este nuevo proyecto mezcla sin pudor ideas de Pokémon y Palworld, añadiendo mecánicas de supervivencia, construcción de bases y armas de fuego en un mundo abierto pensado para ser jugado en cooperativo.
En cuestión de días, el título ha pasado de ser un nombre desconocido a ocupar titulares y debates en redes sociales y foros. No tanto por su propuesta jugable, que recuerda a otros survival modernos, sino porque las similitudes visuales con Pokémon y Palworld son imposibles de ignorar y han encendido las alarmas sobre hasta qué punto el juego se inspira, homenajea o directamente imita a esas franquicias.
Qué es Pickmon y quién está detrás del proyecto
Pickmon se presenta como un juego de supervivencia en mundo abierto con captura de criaturas, desarrollado por el estudio PocketGame y publicado por NETWORKGO, una compañía vinculada previamente a Hainya World, un survival de acceso anticipado que pasó bastante desapercibido en Steam.
El juego ha sido mostrado en el Summer Game Fest y cuenta ya con su ficha en Steam, donde se define como un título de cooperación online para hasta 32 jugadores, con exploración de biomas variados (junglas, desiertos, tundras, zonas volcánicas) y un fuerte componente de crafteo y automatización. Detrás del proyecto vuelve a estar la industria china especializada en juegos online y survival, un sector que en los últimos años ha encontrado un filón en la mezcla de criaturas coleccionables y mundos abiertos persistentes.
Según la información disponible en la tienda de Valve, Pickmon llegará a PC en acceso anticipado a través de Steam, con un lanzamiento previsto para 2027, aunque en algunas presentaciones se habla de un estreno anticipado ya en 2026. En cualquier caso, la hoja de ruta pasa por un periodo prolongado de Early Access para ajustar sistemas de captura, combate, balanceo de criaturas y progreso.

Una mezcla directa entre Pokémon y Palworld
En lo jugable, la propuesta es clara: capturar criaturas, construir una base y sobrevivir en un mundo hostil. La estructura general recuerda más a Palworld que al RPG clásico de Pokémon: los Pickmon acompañan al jugador tanto en combate como en tareas de apoyo, pueden trabajar en granjas, ayudar a defender el asentamiento, formar parte de cadenas de producción o incluso transformarse en vehículos.
Las comparaciones con Palworld se disparan cuando entran en escena las armas de fuego. En el material mostrado se ve a los personajes empunando rifles y otras armas modernas mientras combaten junto a sus criaturas, que también pueden portar armamento pesado o realizar ataques coordinados. Este enfoque, muy alejado del combate por turnos tradicional, sitúa el título dentro de la actual ola de survival shooters con tintes de simulación.
Los desarrolladores insisten en que la esencia del juego pasa por un sistema de vida basado en la colaboración con los Pickmon. Cada criatura tiene habilidades únicas, útiles tanto en combate como en exploración y gestión de recursos: algunas vuelan y permiten desplazarse a gran velocidad, otras queman vegetación, rompen rocas o trabajan en plantaciones y cadenas industriales.
Más allá de los guiños directos, el conjunto se percibe como una “copia de la copia”: hereda la fórmula de captura y progresión de Pokémon, la mezcla con la supervivencia cooperativa y armas de Palworld y adorna el resultado con un mundo abierto colorido que parece un collage de referencias a otros juegos de éxito.
Cartas en lugar de Poké Balls: el sistema de captura
Uno de los elementos que más se repite en la comunicación oficial del juego es su sistema de captura. En Pickmon no hay esferas ni dispositivos que recuerden a las Poké Balls; en su lugar, el jugador utiliza cartas especiales para atrapar a las criaturas.
Este cambio no solo tiene un efecto visual, también pretende introducir un componente estratégico y coleccionable diferente. En teoría, las cartas pueden determinar cómo se captura a cada Pickmon, qué tipo de vínculo se establece y qué ventajas se obtienen a partir de esa relación. Es, además, una forma bastante evidente de alejarse de cualquier conflicto directo con las patentes de Nintendo relacionadas con las icónicas bolas de captura.
Una vez que un Pickmon pasa a formar parte del equipo, sus capacidades se integran en todos los aspectos de la experiencia: combate, exploración, agricultura, construcción e incluso transporte. Algunas criaturas sirven como monturas que se desplazan como motos, otras dominan elementos del entorno y permiten acceder a nuevas zonas, y muchas de ellas pueden ser asignadas a tareas específicas dentro de la base.
Este enfoque encaja con la estrategia de otros títulos del género survival: las criaturas dejan de ser simples “monstruos de combate” y se convierten en mano de obra semi-automatizada que sostiene el progreso del jugador en un mundo que exige producción constante de recursos y materiales.
Supervivencia, construcción de bases y automatización
Pickmon apuesta fuerte por el bucle de supervivencia moderno. El jugador empieza con recursos limitados y tiene que levantar una base desde cero, recolectar materiales, cultivar alimentos, fabricar equipo y organizar defensas para hacer frente a amenazas del entorno y a posibles enemigos.
La construcción de bases no se limita a unas pocas estructuras básicas. El estudio promete sistemas avanzados de agricultura, gestión de recursos y cadenas de montaje industriales. Aquí los Pickmon son piezas clave: cada criatura tiene una especialidad (siembra, riego, minería, transporte, vigilancia) y puede automatizar parte del trabajo diario, algo que recuerda mucho a las “granjas automatizadas” que hicieron tan popular a Palworld.
Además de la parte productiva, el título introduce elementos de riesgo extra con las llamadas “zonas prohibidas”, áreas donde habitan especies al borde de la extinción que solo pueden capturarse de forma ilegal. Entrar en estas zonas promete grandes recompensas, pero también implica enfrentarse a patrullas de cazadores furtivos y otros peligros más duros, añadiendo un punto moral al avance del jugador.
En paralelo, el combate en tiempo real combina las acciones del personaje con las de sus criaturas. El jugador puede luchar cuerpo a cuerpo o con armas de fuego mientras coordina ataques con su equipo de Pickmon, lo que, sobre el papel, debería ofrecer encuentros más dinámicos que los sistemas por turnos clásicos, aunque a costa de alejarse aún más del tono familiar de Pokémon.
Un mundo abierto multijugador para hasta 32 jugadores
Otro pilar importante del proyecto es el apartado online. Pickmon está concebido como un juego de mundo abierto con fuerte énfasis en el multijugador cooperativo. Según la información oficial, hasta 32 personas podrán compartir servidor y explorar el mismo mapa simultáneamente.
En este entorno compartido, la gestión del territorio cobra protagonismo: levantar bases defensivas, expandir infraestructuras y proteger recursos clave será una tarea que, en muchos casos, se afrontará en grupo. El diseño apunta a servidores persistentes donde el mundo evoluciona a medida que los jugadores construyen, destruyen y conquistan zonas.
Este enfoque encaja bien con la realidad del mercado de PC y, en particular, de Steam, donde los survival multijugador con construcción y progreso compartido se han consolidado como uno de los géneros más seguidos en la última década. Pickmon intenta situarse justo en esa intersección entre juego de criaturas coleccionables y sandbox cooperativo.
En paralelo al lanzamiento en PC, los responsables del proyecto han mencionado su intención de llevar el juego a Nintendo Switch y otras consolas. En la propia campaña de presentación se habla de versiones para Switch y PlayStation, algo que pondría el título frente a frente con la base más fiel de Pokémon en territorio europeo si llega finalmente a la híbrida de Nintendo.
Diseños en el punto de mira: Pokémon, Palworld, Zelda y hasta Overwatch
Si hay un aspecto de Pickmon que ha levantado cejas, ese es el de su diseño artístico. Las primeras imágenes y tráilers han hecho que buena parte de la comunidad señale parecidos difícilmente casuales con criaturas y personajes de Pokémon, así como con monstruos de Palworld e incluso héroes de otras franquicias.
En redes sociales se han compartido comparativas donde se ven criaturas que recuerdan poderosamente a Pikachu, Pawmi, Lapras, Piplup, Charizard o Meganium. Un usuario llegó a describir al monstruo naranja que aparece volando en el arte principal como una mezcla entre Charizard y un Quivern de Palworld, mientras que otro señalaba que un Pickmon azul y negro podría confundirse sin esfuerzo con Lucario.
Las sospechas no se quedan ahí. Algunos personajes humanos lucen atuendos y rasgos que evocan directamente a Link con túnica azul de The Legend of Zelda: Breath of the Wild o a figuras corpulentas enmascaradas que recuerdan a Roadhog de Overwatch. Todo ello ha alimentado la sensación de que el juego funciona como un collage de influencias reconocibles.
Estas similitudes han llevado a muchos jugadores a preguntarse si Pickmon busca realmente encontrar una voz propia o si su objetivo es aprovecharse de la controversia y la exposición mediática que generó Palworld, que también estuvo en el centro del debate por su parecido con Pokémon antes de alcanzar más de 25 millones de copias vendidas a principios de 2026.
Polémica, debates legales y estrategia de marketing
La repercusión de Pickmon en Europa y en España no se entiende sin mirar el contexto: el género de los “monster tamers” está más vigilado que nunca. Tras la avalancha de juegos inspirados en Pokémon, cada nuevo título que se acerca demasiado al estilo de la saga de Nintendo despierta suspicacias inmediatas.
En este escenario, Pickmon ha conseguido lo que parece buscar: visibilidad inmediata a base de polémica. Los debates sobre si es una copia fiel, una parodia, un proyecto oportunista o un simple heredero de tendencias actuales se han multiplicado en redes sociales y medios especializados, desde webs centradas en Steam hasta portales generalistas de videojuegos.
La propia elección de las cartas como método de captura se interpreta a menudo como una forma de marcar distancia legal respecto a las Poké Balls, intentando evitar el mismo tipo de litigios que muchos pensaban que llegarían a Palworld. Sin embargo, los diseños de criaturas y personajes han encendido todas las alarmas sobre posibles conflictos de propiedad intelectual.
Por ahora no hay noticias de acciones legales, pero la sensación extendida entre la comunidad es que los abogados de Nintendo y otras compañías no perderán de vista el desarrollo. En un mercado saturado de propuestas de supervivencia, la línea entre inspiración y copia se ha vuelto extremadamente fina, y Pickmon camina justo por ese filo.
Calendario de lanzamiento, acceso anticipado y dudas por resolver
En lo relativo a fechas, la información aún no es del todo coherente. El juego dispone ya de página oficial en Steam con planes de acceso anticipado en 2027, pero en varios eventos y comunicaciones se ha hablado de un lanzamiento anticipado alrededor de 2026. Esa horquilla temporal sugiere que el proyecto todavía está en una fase de desarrollo en la que pueden producirse retrasos y cambios de rumbo.
La editora NETWORKGO ha señalado que, durante el Early Access, se irán puliendo las mecánicas clave: sistema de captura con cartas, equilibrio de criaturas, economía de recursos, construcción de bases, progresión multijugador y contenido de alto riesgo como las zonas prohibidas y los cazadores furtivos.
También se espera que el título llegue con soporte para varios idiomas, incluyendo al menos japonés, y no sería extraño que, si el juego gana tracción en Europa, acabe recibiendo localización completa al español, algo casi imprescindible para asentarse en países como España, donde los survival cooperativos y los juegos de criaturas tienen una comunidad muy activa en PC y Nintendo Switch.
Mientras tanto, el estudio PocketGame tiene el reto de demostrar que Pickmon no es solo un proyecto diseñado para generar ruido. El precedente de Palworld pesa: aquel juego pasó de ser acusado de clon sin alma a convertirse en un éxito masivo gracias a una base sólida de mecánicas y a una hoja de ruta clara de actualizaciones. Pickmon aspira a emular ese camino, aunque por ahora la percepción general es que se parece todavía más a Palworld que este a Pokémon.
Con todo lo mostrado hasta ahora, Pickmon se perfila como un título que combina sin complejos captura de criaturas, supervivencia, armas de fuego y construcción cooperativa en grandes mapas abiertos, apoyándose en diseños y mecánicas que recuerdan mucho a éxitos recientes. El verdadero examen llegará cuando los jugadores puedan probar su acceso anticipado en Steam y, más adelante, sus posibles versiones para Switch y otras consolas; solo entonces quedará claro si estamos ante una simple amalgama de ideas conocidas o ante un juego capaz de sostenerse por sí mismo dentro de un género que, a base de polémicas, no deja de reinventarse.