- Microsoft retira la recomendación de 32 GB de RAM para Windows 11 y apunta a 16 GB como nuevo estándar.
- La compañía trabaja en optimizaciones para mejorar el rendimiento en equipos con 8 GB y 16 GB.
- La actualización 26H2 llegará en otoño de 2026 como un paquete de habilitación, sin cambios de hardware.
- La modernización de la interfaz con WinUI 3 avanza lentamente para garantizar la compatibilidad.
Windows 11 lleva tiempo en el punto de mira por su elevado consumo de recursos, y Microsoft parece haber escuchado las críticas. La compañía ha empezado a tomar medidas para aligerar el sistema, pero no sin antes rectificar algunas de sus propias recomendaciones. En los últimos meses, los usuarios han visto cómo la empresa eliminaba sin previo aviso documentos que sugerían configuraciones de hardware muy exigentes, y ahora se prepara para lanzar una actualización que promete mejorar el rendimiento en equipos modestos.
El contexto no podía ser más complicado: la crisis de la memoria RAM, disparada por la demanda de la inteligencia artificial, ha encarecido los componentes y ha obligado a Microsoft a replantearse sus directrices. La compañía ya no habla de 32 GB como lo ideal, sino que apunta a 16 GB como el nuevo punto óptimo, y asegura que está trabajando en optimizaciones para que Windows 11 funcione decentemente incluso con 8 GB. Todo esto llega en un momento en el que la próxima gran actualización del sistema, la 26H2, está a la vuelta de la esquina.
Microsoft rectifica: adiós a los 32 GB de RAM recomendados
Durante meses, Microsoft mantuvo en su web oficial que un PC con Windows 11 para juegos debería contar con 32 GB de RAM para funcionar ‘sin preocupaciones’. Esa recomendación, que aparecía en varios materiales promocionales y en un documento de soporte específico, ha desaparecido sin dar explicaciones. La retirada coincide con la escalada de precios de la memoria DDR5, que alcanzó máximos históricos en julio y no parece que vaya a bajar pronto.
La decisión no es casual. La compañía es plenamente consciente de que pedir 32 GB en plena crisis de la RAM es poco realista para la mayoría de los usuarios. Por eso, ha optado por retirar su recomendación de 32 GB de RAM para Windows 11 y centrar sus esfuerzos en optimizar el sistema para que funcione bien con menos memoria. De hecho, en sus últimas comunicaciones, Microsoft ya no habla de 32 GB, sino de 16 GB como el nuevo punto óptimo, y promete mejoras para equipos con 8 GB.

Optimización para 8 y 16 GB: el nuevo objetivo
El plan de Microsoft para mejorar el rendimiento de Windows 11 incluye varias frentes. Según ha confirmado Pavan Davuluri, máximo responsable de la plataforma, la compañía está trabajando en reducir el consumo de memoria en equipos con 8 GB o más. Esto implica optimizar Windows 11 para que funcione bien con 8 GB de RAM, mejorando componentes basados en Chromium y WebView2, así como agilizar el arranque, el inicio de sesión y la apertura de aplicaciones como el Explorador de archivos o la Herramienta de recortes.
Además, la empresa ha prometido simplificar la configuración inicial del equipo y mejorar las herramientas de control parental. Todo ello forma parte de un esfuerzo más amplio para adelgazar el sistema y eliminar el bloatware que tantas críticas ha generado. La idea es que Windows 11 no consuma recursos de forma innecesaria, algo que los usuarios llevan pidiendo desde hace años.
El nuevo punto óptimo, según las últimas declaraciones, serían 16 GB de RAM. No es una cifra casual: con esa cantidad, un PC puede mover juegos modernos y aplicaciones exigentes sin problemas, y además deja margen para la multitarea. Microsoft ya no recomienda 32 GB, y eso es un cambio significativo en su discurso.

Windows 11 26H2: un paquete de habilitación para el otoño
La próxima gran actualización de Windows 11, la 26H2, está prevista para el otoño de 2026. Siguiendo el patrón de los últimos lanzamientos, Microsoft la entregará como un paquete de habilitación, lo que significa que no será necesario realizar una instalación completa desde cero. Los equipos que ya tengan la 24H2 o la 25H2 podrán pasar a la futura actualización de Microsoft 26H2 con un simple reinicio, algo que agiliza el proceso y reduce el riesgo de fallos.
Esta actualización no cambiará los requisitos de hardware, por lo que los usuarios que ya cumplen con los mínimos actuales no tendrán que preocuparse por actualizar componentes. La previsibilidad es clave, sobre todo para las empresas, que dependen de un ciclo anual estable para planificar sus despliegues. Aunque Microsoft no ha confirmado la fecha exacta, todo apunta a que llegará entre finales de septiembre y principios de octubre.
La 26H2 no traerá grandes novedades visuales, pero sí incluirá las optimizaciones de rendimiento que la compañía ha estado probando en los últimos meses. Se espera que el sistema sea más ligero y responda mejor en equipos con poca memoria, algo que los usuarios agradecerán.

Modernización con WinUI 3: un proceso lento pero necesario
Microsoft también está trabajando en la modernización de la interfaz de Windows 11 mediante el marco WinUI 3. Sin embargo, este proceso está resultando más lento de lo esperado. En una entrevista reciente, el jefe de Diseño e Investigación, Marcus Ash, explicó que la compañía debe tener mucho cuidado al reemplazar componentes antiguos como el Panel de Control, ya que muchos usuarios y empresas dependen de funciones heredadas.
La estrategia es gradual: primero se trasladan las funciones a la nueva interfaz y, solo cuando están estables, se eliminan las antiguas. Esto explica por qué todavía hay tantas herramientas con aspecto de Windows 98. Microsoft prioriza la compatibilidad sobre la velocidad, y eso tiene un coste en términos de coherencia visual.
Entre las prioridades actuales se encuentran el Explorador de archivos y otras aplicaciones grandes. La compañía está analizando el flujo completo del usuario para entender qué necesita antes de tocar nada. También se está trabajando en el Editor del Registro, una de las herramientas más antiguas y temidas, aunque su renovación no llegará hasta 2026.
En definitiva, Microsoft ha dado un giro a su estrategia con Windows 11. La compañía ha retirado sus recomendaciones de 32 GB de RAM, ha prometido optimizaciones para equipos con 8 y 16 GB, y prepara una actualización para el otoño que llegará como un paquete de habilitación. El camino no será fácil, pero al menos parece que la empresa ha escuchado las críticas y está dispuesta a hacer que su sistema operativo sea más ligero y eficiente. Los próximos meses serán clave para ver si estas promesas se cumplen.


