- La nueva herramienta 'Microsoft Recommended Search Settings' se instala por separado y cambia el buscador predeterminado en varios navegadores.
- Chrome y Brave advierten de la extensión, pero Microsoft contraataca con mensajes para evitar el cambio de vuelta.
- El proceso termina redirigiendo al usuario a Microsoft Rewards como recompensa por adoptar Bing.
- No se distribuye mediante Windows Update y requiere interacción del usuario, aunque su funcionamiento resulta intrusivo.

Microsoft ha puesto en marcha una nueva estrategia para tratar de conquistar el buscador web en los dispositivos Windows 11, centrada en una aplicación independiente llamada Microsoft Recommended Search Settings (Configuración de búsqueda recomendada). El objetivo es que Bing se convierta en el buscador por defecto no solo dentro de su ecosistema Edge, sino también en navegadores ajenos como Chrome, Firefox o Brave, aunque no se llega a través de las actualizaciones habituales del sistema ni desde la Microsoft Store. Se trata de un ejecutable denominado MicrosoftSettings.exe que se descarga de los servidores oficiales, lo que ya despierta cierta curiosidad al no estar integrado en Windows Update.
De hecho, el instalador pesa algo más de 22 MB y durante el proceso muestra una pantalla en la que, con el “Sí” ya activado por defecto, se ofrece al usuario dejar Bing como su buscador de cabecera. Si aceptas y continuas, la herramienta se encarga de añadir una extensión específica, denominada Microsoft Bing Homepage & Search, en todos los navegadores que detecta. Una vez completada la instalación, la app finaliza con un botón que nos lleva directamente a la página de Microsoft Rewards, ese sistema de recompensas de la compañía.
Una herramienta para cambiar el buscador en varios navegadores
Según las pruebas realizadas por Windows Latest y Digital Trends, la aplicación actúa sobre Chrome, Edge y Firefox, aunque también ha confirmado que interfiere con Brave. Lo que hace es instalar una extensión que tiene la capacidad de modificar la configuración de búsqueda, de la página de inicio y de la página de nueva pestaña, siempre apuntando a Bing. En Google Chrome, la advertencia es clara: la extensión puede leer y modificar todos los datos de los sitios web, además de mostrar notificaciones y cambiar los ajustes de búsqueda en Chrome.
Después de la instalación, es común que Chrome detecte el cambio y pregunte al usuario “¿Cambiar de nuevo a Google?”. Sin embargo, Microsoft ha colocado un segundo cuadro de diálogo, casi como un contrapunto, que intenta persuadir al usuario con mensajes como “Espera, no lo cambies” para evitar que se vuelva al buscador original. Esta curiosa disputa, en la que ambas multinacionales se pelean dentro del navegador, ya se ha visto antes, aunque ahora parece más elaborada.
La batalla por el buscador predeterminado
El enfrentamiento tecnológico no es nuevo. Ya en marzo de 2024 se había visto un movimiento parecido, cuando Microsoft utilizaba ventanas emergentes para presionar a los usuarios a conservar Bing, mientras Google intentaba devolver los ajustes de búsqueda a su propio buscador. La novedad es que con esta aplicación, Redmond da un paso más allá: no se conforma con promocionar el servicio, sino que instala sus extensiones en navegadores que el usuario ya había configurado, algo que resulta bastante invasivo para muchos.
El usuario, ante esta situación, tiene la posibilidad de aceptar y que Bing pase a ser su buscador, o bien negarse. Pero la herramienta no se queda de brazos cruzados, porque además ofrece la posibilidad de “Keep it” para mantener Bing, incluso hay una advertencia que avisa de que si deshaces el cambio puedes perder el acceso a Bing y sus fondos de pantalla. Todo ello, además, con la apertura de la página de Microsoft Rewards al terminar, lo que sugiere que se trata de una estrategia de recompensa para fomentar el uso del buscador.
En el fondo, no se trata de una novedad completa. Microsoft lleva tiempo poniendo en marcha acciones para intentar que su Bing gane cuota de mercado. Hasta ha permitido la identificación con cuentas de Google o Apple, incluso ha llegado a anunciar un sorteo de un millón de dólares entre los usuarios de Bing. Algo que tiene sentido si tenemos en cuenta que su buscador ha cruzado el billón de usuarios, aunque la calidad de los resultados sigue siendo el principal caballo de batalla.

La polémica del buscador y la experiencia del usuario
Entre los datos curiosos, destaca que la extensión Microsoft Bing Homepage & Search cuenta con una valoración de 4 estrellas en Chrome Web Store y se ha instalado en más de 5 millones de dispositivos, un dato que contrasta con la supuesta reacción negativa que genera en muchos usuarios. Las peticiones para instalar la extensión aparecen en Chrome, Firefox y Brave, y no hace falta que estén instaladas; la aplicación se encarga de hacerlo por todos, pero no la instala si no hay más que uno solo.
La cuestión clave es que se está generando un tira y afloja, muy visible para el que lo ve, entre Microsoft y Google, en un intento por captar el interés del usuario. Aunque Windows 11 ya ofrecía Bing como buscador de default en el sistema, esta nueva aplicación da la impresión de que quieren ir más lejos, y busca que Bing esté en toda la vida digital del usuario, incluso si este ha elegido poner a Google como buscador predeterminado.
La reacción de la comunidad no ha sido muy positiva, tal como muestran los comentarios en redes. Varios usuarios lo consideran una publicidad agresiva o un componente no deseado, mientras que otros lo ven como una forma más de Microsoft de exprimir su ecosistema para tratar de competir con el rey indiscutible en búsquedas, Google. Sin embargo, los expertos recuerdan que también hay opiniones que justifican la medida porque, al fin y al cabo, son solo una promoción; y se entiende que en una empresa, después de todo, se tiene que luchar por el mercado.

Por otro lado, no se debe olvidar que Microsoft, mientras está limpiando otros elementos de su sistema de noticias, está desarrollando herramientas que se publican de forma independiente. Todo eso hace que los usuarios se sientan observados, aunque el resultado final siempre está bajo el control: uno puede detener la instalación o quitar el buscador Bing en cualquier momento, sin necesidad de borrar de forma forzosa el resto de aplicaciones.
Lo que es cierto es que la compañía de Redmond no abandona su objetivo de hacerse con el monopolio de las búsquedas. Esta nueva herramienta es el último intento, y aunque pueda parecer una estrategia discutible, también es una clara señal de que la pugna entre los buscadores se va a intensificar en los próximos meses, especialmente en Europa, donde el nivel de competencia es mayor que nunca.
Esperamos que esta información haya sido de ayuda para entender lo que está pasando con la aplicación de Bing en Windows 11. Al final, la decisión de qué buscador utilizar sigue siendo del usuario, pero Microsoft ha demostrado que está dispuesta a hacer todo lo posible para que Bing se convierta en tu primer encendido.




