- La fecha límite para recibir parches de seguridad oficiales se ha pospuesto hasta el 12 de octubre de 2027.
- Los usuarios residentes en España y la Unión Europea podrán acceder a esta protección de forma gratuita vinculando su cuenta.
- El programa ESU solo incluye correcciones de vulnerabilidades críticas, dejando fuera nuevas funciones o mejoras visuales.
- La medida busca proteger a los millones de equipos que no pueden actualizarse a Windows 11 por requisitos técnicos.

Aunque parecía que el destino de uno de los sistemas operativos más queridos de la última década estaba sellado, los planes han dado un giro inesperado para alegría de muchos. Microsoft ha decidido, de forma bastante discreta y sin grandes despliegues publicitarios, que la vida útil de Windows 10 se alargue un poco más de lo que todos esperábamos tras su teórico final en octubre de 2025.
Este movimiento se traduce en una ampliación del programa de Actualizaciones de Seguridad Extendidas, más conocido como ESU por sus siglas en inglés, que ahora nos da un margen de maniobra hasta el 12 de octubre de 2027. Se trata de un balón de oxígeno para quienes no ven claro el salto al sistema actual o, simplemente, tienen un equipo que funciona de maravilla pero no cumple con los caprichos técnicos de la nueva versión.
Un respiro necesario para los usuarios domésticos
Es importante tener claro que esto no significa que el sistema vaya a recibir nuevas herramientas o un lavado de cara. Lo que realmente nos ofrece la compañía es mantener el blindaje ante ciberataques y malware mediante parches críticos e importantes. Básicamente, se trata de que tu ordenador no se convierta en un colador de seguridad mientras decides cuándo renovar tu hardware.
Para los que andamos por España o cualquier rincón de la Unión Europea, hay noticias especialmente buenas. Debido a la normativa comunitaria y la presión de diversas asociaciones, el acceso a estas actualizaciones será gratuito para los particulares. El único requisito que se pide es que el usuario utilice una cuenta de Microsoft y mantenga la sesión activa, algo que hoy en día es lo más habitual para casi todo el mundo.
Fuera de nuestras fronteras o para aquellos que prefieren usar una cuenta local a toda costa, el panorama cambia un poco. En esos casos, Microsoft ha establecido un pago único de unos 30 dólares, aunque también existe la opción de canjear puntos del programa Rewards, lo cual es un detalle curioso para premiar la fidelidad de quienes usan sus servicios a diario.
Requisitos y compatibilidad del programa ESU
Para poder acogerte a esta prórroga, hay que cumplir un par de condiciones básicas. La más importante es que tu equipo debe estar ejecutando la versión 22H2 de Windows 10, ya sea en su edición Home, Pro o alguna de las destinadas al ámbito educativo. Si tienes el ordenador actualizado a la última versión disponible, no deberías tener el más mínimo problema para ver la opción de inscripción en el menú de Windows Update.
Un punto que ha llamado la atención es la flexibilidad de las licencias. Una sola suscripción o registro podrá dar cobertura a un máximo de diez dispositivos, lo que viene genial para familias con varios portátiles o torres por casa. Si ya estabas apuntado al programa desde el año pasado, no tienes que mover ni un dedo; la fecha de caducidad se actualizará sola en los servidores de la empresa.
Esta prórroga también tiene efectos secundarios positivos en otros programas. Por ejemplo, los responsables de proyectos de software como el emulador RPCS3 han confirmado que, gracias a este cambio, garantizarán la plena compatibilidad de sus aplicaciones con Windows 10 hasta bien entrado el año 2027, lo que demuestra que el ecosistema se mantiene muy vivo.

¿Por qué Microsoft ha dado marcha atrás?
La razón de este cambio de parecer no es ningún misterio si miramos las estadísticas de uso. Aunque Windows 11 sigue creciendo, hay cerca de un 26% de ordenadores en todo el mundo que se resisten a abandonar la versión anterior. Muchos de estos equipos se han quedado en un limbo tecnológico: son perfectamente potentes para el día a día, pero carecen del famoso chip TPM 2.0 que exige la nueva entrega.
Además, no podemos ignorar que la situación económica no invita precisamente a cambiar de PC cada dos por tres. Con el precio de los componentes al alza, forzar a millones de personas a jubilar sus máquinas podría haber provocado un problema de seguridad masivo a nivel global, algo que Microsoft ha preferido evitar dándose un poco más de tiempo para convencer a la gente.

Si decides tirar por la vía de la cuenta de administrador vinculada para ahorrarte el pago, recuerda que es conveniente entrar en el sistema con esa cuenta de vez en cuando. Se comenta que si el equipo pasa más de tres meses sin detectar actividad con esa cuenta específica, las actualizaciones podrían detenerse, así que mejor no jugársela y mantener el inicio de sesión al día.

A fin de cuentas, disponer de dos años adicionales de tranquilidad es una noticia estupenda para quienes no tienen prisa por renovar sus equipos. Este aplazamiento silencioso nos otorga una red de seguridad necesaria para seguir usando nuestros ordenadores con total normalidad, sabiendo que, al menos hasta finales de 2027, Microsoft seguirá enviando los parches necesarios para que navegar por internet no sea un deporte de riesgo.


