- Meta lanzó Muse Image, su nuevo generador de imágenes con IA, integrado en Meta AI.
- La función permitía usar fotos de cuentas públicas de Instagram como referencia, activada por defecto.
- Tras críticas por privacidad y riesgo de deepfakes, Meta desactivó la función a los tres días.
- Los usuarios pueden desactivar manualmente el permiso en los ajustes de Instagram.
Meta ha tenido que dar marcha atrás en una de las funciones más polémicas de su nuevo modelo de inteligencia artificial. La compañía activó por defecto la posibilidad de que cualquier usuario generara imágenes con la cara de otras personas a partir de sus fotos públicas de Instagram, sin necesidad de consentimiento explícito. La reacción no se hizo esperar: organizaciones de derechos digitales, sindicatos de actores y miles de usuarios denunciaron el riesgo de deepfakes y usos no autorizados de la imagen personal.
El lanzamiento de Muse Image, el primer modelo de generación de imágenes de Meta Superintelligence Labs, se produjo el 7 de julio de 2026. La herramienta, integrada en Meta AI, permitía crear y editar imágenes con lenguaje natural, y una de sus capacidades más llamativas era la de mencionar con una ‘@’ a cualquier cuenta pública de Instagram para que el sistema usara sus fotos como referencia visual. Apenas tres días después, el 10 de julio, Meta anunció que desactivaba esta función por no cumplir con las expectativas de los usuarios y tras una oleada de críticas.
La polémica función de Muse Image

Muse Image se presentó como un socio creativo para ayudar a los usuarios a generar imágenes de alta calidad directamente desde Instagram, WhatsApp y la web de Meta AI. Entre sus capacidades destacaban la edición conversacional, el renderizado de texto legible y la posibilidad de rediseñar habitaciones usando productos reales. Sin embargo, la función que permitía utilizar las fotos de perfiles públicos como referencia para nuevas creaciones fue la que generó mayor controversia. Según Meta, la intención era facilitar invitaciones a eventos o borradores de colaboraciones, pero la configuración por defecto dejaba a millones de cuentas públicas expuestas sin que sus titulares lo supieran.
El principal sindicato de actores de Estados Unidos, SAG-AFTRA, calificó la medida de «inaceptable» y exigió un sistema de autorización voluntaria (opt-in) en lugar de la exclusión voluntaria (opt-out) que Meta había implementado. Organizaciones de defensa de la privacidad también señalaron que el diseño de la función cargaba sobre el usuario la responsabilidad de protegerse, en lugar de pedir permiso antes de usar sus imágenes. En Europa, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) podría haber clasificado las imágenes faciales como datos biométricos, lo que habría exigido una base legal explícita que Meta no había confirmado para la UE.
Cómo proteger tu privacidad
Aunque Meta ha desactivado la función de forma general, los expertos recomiendan revisar la configuración de Instagram por si la compañía decide reactivarla en el futuro. Para ello, hay que entrar en el perfil, pulsar el menú de las tres líneas en la esquina superior derecha y acceder al apartado «Compartir y reutilizar». Allí se encuentra la opción «Permitir que las personas reutilicen tu contenido en Instagram y con las funciones de IA de Meta», que debe desactivarse tanto para publicaciones como para reels. También se puede hacer la cuenta privada, ya que Meta AI no tiene acceso al contenido de cuentas privadas ni de menores de 18 años.
La polémica ha puesto de manifiesto un problema recurrente en las grandes plataformas: la tendencia a activar por defecto funciones que usan datos personales de formas que los usuarios no anticipan. En el caso de Muse Image, la función de mención de perfiles ya no está disponible, pero el modelo sigue operativo para el resto de sus capacidades creativas. Meta ha anunciado que Muse Image se expandirá próximamente a Facebook y Messenger, y que los anunciantes podrán acceder a él mediante Advantage+ creative. La compañía también ha confirmado que Muse Video está en desarrollo.
La rápida desactivación de esta función demuestra que, cuando la presión social y regulatoria es suficientemente fuerte, las empresas pueden rectificar. Sin embargo, el debate sobre el consentimiento y el uso de la imagen personal en la era de la inteligencia artificial está lejos de cerrarse. Los usuarios deben mantenerse alerta y revisar periódicamente la configuración de privacidad de sus aplicaciones, porque lo que hoy está desactivado puede volver a activarse mañana sin previo aviso.