- Un juez de Nuevo México ordena a Meta abonar 567 millones de dólares adicionales a un fondo de salud mental infantil.
- La sentencia impone límites de uso, restricciones de notificaciones y controles parentales para menores de 18 años.
- Meta ya había sido sancionada con 375 millones en marzo; el total asciende a 942 millones.
- La compañía anuncia que recurrirá el fallo mientras crece la presión legal en EE.UU. y Europa.
La justicia estadounidense ha vuelto a poner el foco sobre las grandes tecnológicas y su relación con los más jóvenes. Un tribunal de Nuevo México ha dictado una sentencia histórica contra Meta, la matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, por considerar que sus plataformas causan un daño real a la salud mental de los adolescentes. La multa asciende a 567 millones de dólares (unos 492 millones de euros), que se suman a los 375 millones impuestos en una fase anterior del mismo caso.
El juez Bryan Biedscheid, del tribunal de Santa Fe, ha concluido que la compañía creó una “molestia pública” al diseñar productos que fomentan la adicción entre los menores y no protegerles adecuadamente frente a riesgos como la explotación sexual. La resolución obliga a Meta a destinar el dinero a un fondo de reparación y a implementar cambios profundos en el funcionamiento de sus aplicaciones para usuarios menores de edad.
Una condena que marca un antes y un después

El caso se remonta a 2023, cuando el fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, presentó una demanda contra Meta. La acusación sostenía que la empresa anteponía sus beneficios económicos a la seguridad infantil y que ocultaba información interna sobre los peligros que corrían los jóvenes en sus redes. El jurado ya había declarado a Meta responsable en marzo de violar la ley de protección al consumidor por ofrecer una imagen engañosa de la seguridad de Facebook e Instagram.
Ahora, el juez ha ido más allá y ha fijado una compensación adicional de 567 millones. De esa cantidad, el 75% se destinará a programas de tratamiento de salud mental para menores afectados, mientras que el resto se repartirá entre iniciativas de prevención, cribado y auditoría externa. La sentencia también exige a Meta presentar informes semestrales de cumplimiento ante el tribunal durante los próximos cinco años.
Medidas inéditas para proteger a los adolescentes
La resolución no se limita a la sanción económica. El juez ha ordenado una serie de cambios obligatorios en el funcionamiento de las plataformas para los usuarios menores de 18 años en Nuevo México. Entre las medidas más destacadas figura un límite de 90 horas mensuales de uso combinado de Facebook e Instagram, así como la restricción de notificaciones push durante la noche y en horario escolar.
Además, Meta deberá ocultar el número de “me gusta” por defecto, salvo que un padre o tutor lo autorice expresamente. También tendrá que reforzar los controles sobre la comunicación entre adultos y menores, aplicar salvaguardas específicas en sus chatbots de inteligencia artificial y mejorar el sistema de revisión de denuncias relacionadas con abusos sexuales infantiles. Estas obligaciones estarán vigentes durante cinco años y suponen un precedente único en la industria tecnológica.
Meta anuncia que recurrirá la sentencia
La compañía de Mark Zuckerberg no ha tardado en reaccionar. En un comunicado oficial, Meta ha asegurado que discrepa de la decisión judicial y que presentará un recurso. “Trabajamos arduamente para mantener seguros a los usuarios y hemos sido transparentes sobre los desafíos de identificar y eliminar a malos actores y contenido dañino”, ha declarado un portavoz.
Por su parte, el fiscal general de Nuevo México ha celebrado el fallo como una victoria para las familias. “Esto no es solo una sentencia contra una empresa. Es un modelo a seguir”, ha afirmado Torrez, quien confía en que otros estados y países puedan utilizar esta resolución como hoja de ruta para exigir responsabilidades a las grandes tecnológicas. La decisión llega en un momento de creciente litigiosidad contra las redes sociales en Estados Unidos, donde más de 40 estados y 1.300 distritos escolares han presentado demandas similares.
Repercusiones en Europa y España

Aunque la sentencia se limita al territorio de Nuevo México, su impacto trasciende fronteras. En la Unión Europea, el Reglamento de Servicios Digitales (DSA) ya obliga a las plataformas de gran tamaño a evaluar y mitigar los riesgos sistémicos para la infancia, pues Bruselas acusa a Meta de no impedir el acceso de menores, con sanciones que pueden alcanzar el 6% de la facturación global anual. Este caso estadounidense podría servir de inspiración para futuras acciones legales en Europa contra las empresas tecnológicas.
En España, la Agencia Española de Protección de Datos y el Ministerio de Juventud e Infancia podrían apoyarse en este tipo de resoluciones para impulsar investigaciones propias o reforzar los mecanismos de control sobre los contenidos accesibles a menores. La sentencia demuestra que las autoridades locales pueden lograr condenas millonarias si logran acreditar que la compañía ocultó información y engañó sobre la seguridad de sus productos.

El fallo también ha reabierto el debate sobre la responsabilidad de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes. Francia ya ha aprobado una ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a menores de 15 años sin consentimiento paterno, y la Comisión Europea prepara una normativa específica para reforzar la protección de la infancia en el entorno digital. La presión social y judicial sobre las grandes plataformas no deja de aumentar, y este caso sienta un precedente que podría marcar el rumbo de futuras regulaciones.
En definitiva, la condena a Meta en Nuevo México supone un punto de inflexión en la lucha por la seguridad infantil en internet. La empresa tendrá que pagar una cifra millonaria y modificar sus prácticas, aunque ya ha anunciado que apelará. Mientras tanto, el resto del mundo observa con atención un caso que podría cambiar las reglas del juego para toda la industria tecnológica.




