- La CNMC amplía la investigación a Apple por supuesta imposición de precios a desarrolladores en la App Store.
- El expediente podría implicar infracciones graves de la Ley de Defensa de la Competencia y la normativa europea.
- Apple defiende que sus normas buscan seguridad y competencia, mientras colabora con las autoridades.
- La Comisión Europea también ha sancionado a Apple por prácticas similares, exigiendo cambios en la App Store.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha decidido intensificar su investigación sobre Apple tras detectar nuevas evidencias que podrían suponer una infracción de la normativa nacional y europea de competencia, centrando el foco en las condiciones comerciales de la App Store. El organismo español sospecha que la tecnológica estadounidense podría estar obligando a los desarrolladores a seguir un esquema obligatorio de precios para distribuir sus aplicaciones, lo que limita su capacidad de establecer precios de forma autónoma.
En julio de 2024, la CNMC ya había abierto expediente a Apple por la posible imposición de condiciones comerciales discriminatorias a los desarrolladores que utilizan la App Store, conductas que entrarían en conflicto con el artículo 2 de la Ley de Defensa de la Competencia (LDC) y el artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE). Ahora, con los nuevos indicios, el organismo amplía el alcance del expediente al artículo 1 de la LDC y el artículo 101 del TFUE, centrados en la prohibición de acuerdos o prácticas empresariales que restrinjan la competencia efectiva en el mercado.
El debate sobre la libertad de precios en la App Store

Lo que está en juego es si Apple estaría obligando a los creadores de aplicaciones a adaptarse a un cronograma cerrado de precios predeterminados, impidiendo que puedan establecer tarifas personalizadas según el contexto de mercado o la evolución de la demanda. Según la CNMC, esto podría homogeneizar la oferta y reducir incentivos para competir en precios, algo que restringiría la competencia entre desarrolladores y podría perjudicar tanto a empresas como a usuarios finales.
Desde la entidad reguladora matizan que la investigación sigue en curso y que, aunque la ampliación del expediente refuerza las sospechas, no prejuzga el resultado final. El plazo para resolver el caso se mantiene en un máximo de 24 meses desde la fecha de incoación, lo que da margen a la CNMC para continuar con las gestiones, solicitudes de información y declaraciones a los afectados.
Por su parte, Apple sostiene que diseña la App Store pensando en la seguridad de los usuarios y en la igualdad de condiciones para los desarrolladores. Subrayan que colaboran activamente con las autoridades españolas para aclarar cualquier inquietud. Además, la compañía recuerda que la plataforma ha generado oportunidades de negocio para miles de empresas en España, apoyando, según sus cifras, más de 120.000 empleos en el país y facilitando el acceso a mercados de 175 países.
Un contexto de presión regulatoria europea

La investigación española no es un caso aislado. En 2024 y 2025, la Comisión Europea ha intensificado el escrutinio sobre las grandes plataformas digitales, especialmente tras la entrada en vigor del Digital Markets Act (DMA). Bruselas ya ha impuesto sanciones millonarias a Apple por impedir a los desarrolladores informar a los usuarios sobre métodos de pago alternativos más económicos fuera de la App Store, considerando que eso va en contra de la competencia en el entorno digital.
Como respuesta a estas presiones, Apple ha introducido reformas en la App Store en la Unión Europea. Ahora es posible instalar aplicaciones desde tiendas alternativas y los desarrolladores pueden informar abiertamente sobre otros sistemas de pago. No obstante, la Comisión Europea evalúa si estas adaptaciones cumplen plenamente la normativa vigente o si sería necesario implementar medidas adicionales para garantizar un entorno digital más justo y abierto.
Posibles consecuencias para Apple y el mercado digital

El resultado de la investigación de la CNMC puede conllevar sanciones de gran envergadura. De demostrarse que Apple ha limitado de forma injustificada la competencia mediante cronogramas de precios obligatorios, la compañía podría enfrentarse a multas de hasta el 10% del volumen de negocio mundial correspondiente al ejercicio anterior a la resolución.
Más allá de las sanciones económicas, la investigación pone de manifiesto la creciente tensión entre plataformas tecnológicas y organismos reguladores a la hora de fijar las reglas del mercado digital. Los marketplaces como la App Store son canales esenciales para la distribución de aplicaciones, especialmente para pequeñas y medianas empresas, y las condiciones de acceso y tarifas influyen directamente en la variedad de la oferta y en la competencia real.
El debate sobre la necesidad de garantizar que los desarrolladores puedan establecer precios de forma autónoma sigue en la agenda y podría marcar el rumbo de cómo se estructura el mercado digital en los próximos años. Mientras tanto, tanto Apple como la CNMC aseguran su disposición a seguir colaborando durante el curso de la investigación, conscientes de su impacto en el futuro de la economía digital en España y Europa.

El proceso abierto por la CNMC refleja hasta qué punto el sector tecnológico está en el punto de mira de las autoridades de competencia. Apple, aunque defiende su modelo y su aportación a la economía digital, deberá adaptar sus políticas si finalmente se confirman las sospechas sobre restricciones a la competencia. Las próximas decisiones marcarán el equilibrio entre innovación, protección de usuarios y libertad de mercado en el contexto digital actual.