- La ciencia ficción en videojuegos abarca desde shooters futuristas hasta MMOs espaciales y terror cósmico, con gran peso de la tecnología y los futuros posibles.
- Muchos jugadores buscan ser un simple soldado en grandes batallas online, evitando battle royale y hero shooters en favor de clases más genéricas.
- Existen grandes referentes single player que han marcado el género y han influido en el diseño de experiencias multijugador posteriores.
- El futuro del género está repleto de lanzamientos ambiciosos que cubren acción, rol, estrategia, supervivencia y terror en universos de ciencia ficción.

Si te atraen los juegos de ciencia ficción multijugador, seguramente buscas algo muy concreto: partidas relativamente cortas, acción intensa, sensación de formar parte de una gran guerra futurista y, sobre todo, cero ganas de tragarte una campaña larguísima o cinemáticas eternas. Muchos jugadores comentan que, tras meses de experiencias para un solo jugador, les apetece “desconectar” con rondas de 20-30 minutos en las que puedan saltar, disparar y salir sin atarse a una historia.
Dentro de ese perfil encajan como un guante propuestas tipo Titanfall 2, Helldivers 2, Planetside 2 o los Battlefield y Call of Duty más futuristas, donde eres un soldado de a pie, un engranaje más en una batalla enorme, con armas avanzadas, vehículos, explosiones sincronizadas y momentos que parecen sacados de una superproducción de ciencia ficción… pero que en realidad son pura casualidad emergente del combate online.
Qué entendemos por juegos de ciencia ficción multijugador
Cuando hablamos de ciencia ficción en videojuegos solemos pensar en futuros lejanos, tecnología avanzada, viajes espaciales y amenazas cósmicas, pero el género es bastante más amplio. Un juego puede ser sci‑fi por su ambientación, por los temas que trata o por el tipo de tecnología que propone, incluso aunque no salgas del planeta Tierra. Así, caben desde shooters militares futuristas hasta mundos abiertos postapocalípticos, pasando por aventuras cyberpunk, simuladores espaciales o MMO galácticos.
En muchos títulos de este tipo, la trama gira en torno a colonización de otros mundos, viajes interestelares, civilizaciones alienígenas, inteligencias artificiales, robots y mutaciones. A menudo aparecen escenarios límite: sociedades al borde del colapso, apocalipsis tecnológicos, realidades virtuales paralelas o conflictos por el control de recursos en el espacio. Esa mezcla de ideas permite que la ciencia ficción se infiltre en casi cualquier género: FPS, RPG, estrategia, terror, sandbox e incluso juegos de gestión.
La industria del videojuego lleva aprovechando ese potencial desde los tiempos de Space Invaders, que en 1978 ya popularizó la fantasía de enfrentarnos a invasores alienígenas píxel a píxel. A partir de ahí han ido llegando referentes de todo tipo: shooters espaciales, sagas de rol galáctico, MMOs donde pilotas tu propia nave o propuestas de exploración infinita como No Man’s Sky. Hoy la cosa se ha diversificado tanto que resulta útil distinguir entre ciencia ficción “espacial” (con naves, planetas, colonias) y otras vertientes como el cyberpunk urbano o futuros distópicos centrados en la Tierra.
En el terreno multijugador, la ciencia ficción brilla especialmente porque permite batallas masivas con armas imposibles, exoesqueletos, mechas, láseres y gadgets que sería difícil justificar en escenarios históricos o contemporáneos. Además, se integra de maravilla con la realidad virtual: pilotar una nave desde la cabina, manejar un mecha, reparar sistemas en gravedad cero o participar en una escaramuza en una estación orbital ganan mucha fuerza cuando la inmersión es total.
Ser un simple soldado en una gran guerra futurista
Muchos jugadores que buscan juegos de ciencia ficción multijugador quieren sentirse un soldado raso en medio del caos, no el héroe predestinado. Les atrae la idea de formar parte de una batalla grande, con cientos de cosas ocurriendo a la vez, pero sin que su personaje tenga nombre, habilidades únicas ni un pasado dramático. Ese papel de “grunt”, de infantería anónima, ofrece una inmersión diferente a la de los hero shooters.
Dentro de ese perfil encajan experiencias como el multijugador de Titanfall 2, Helldivers 2, Planetside 2 o Battlefield 2042. Comparten varios rasgos: disparos en primera o tercera persona, temática claramente futurista (armas energéticas, armaduras avanzadas, a veces mechas o naves), enfoque en el trabajo en equipo y partidas que combinan momentos tácticos con fases de acción desenfrenada. El jugador siente que aporta a un esfuerzo bélico mayor, aunque no sea la pieza clave.
Algunos shooters recientes se apoyan demasiado en el formato battle royale o en equipos de héroes con nombres, habilidades y ultimates diferenciadas. Sin embargo, hay quien está saturado de esa fórmula y prefiere volver a estructuras más “clásicas”: clases intercambiables al estilo Battlefield, roles definidos pero sin personalidad única y sin esa sensación de que el juego gira alrededor de unas pocas estrellas del plantel.
También están en auge los shooters de extracción cooperativos, donde un grupo se infiltra en escenarios hostiles, completa objetivos, recoge botín y trata de escapar con vida. Cuando se combinan con una capa de ciencia ficción (instalaciones en otros planetas, estaciones orbitales, zonas contaminadas por tecnología alienígena), logran un equilibrio perfecto entre tensión táctica y fantasía futurista, manteniendo la estructura de partidas cortas muy rejugables.
Para quienes rehúyan el battle royale y los hero shooters, el filtro es claro: partidas cerradas, sin círculo que se estrecha, sin personajes con nombres propios, sin necesidad de ser “la estrella”. Las clases tipo médico, ingeniero o asalto siguen siendo bienvenidas, porque refuerzan el trabajo en equipo, pero se integran en un ejército más grande donde nadie es único, y eso hace que el ritmo y el “feeling” del combate sean distintos.
Grandes referentes de la ciencia ficción multijugador y MMO
Al margen de los shooters de infantería, la ciencia ficción brilla en propuestas online masivas. Uno de los casos más emblemáticos es EVE Online, uno de los primeros MMO de ciencia ficción que apostó por un universo espacial impasible y regido por una economía compleja. Aquí los jugadores pilotan sus propias naves, se organizan en corporaciones, comercian, se declaran guerras o se dedican a la piratería interestelar.
En este tipo de MMO de ciencia ficción, la gracia es que no hay clases rígidas: puedes convertirte en comerciante, explorador, industrial, minero, espía o pirata, o mezclar varios roles según te convenga. Cada jugador contribuye a una economía global en la que todo, desde las materias primas hasta las naves capitales, pasa por manos de la comunidad. Es un enfoque radicalmente distinto a un shooter de rondas rápidas, pero sigue siendo multijugador y profundamente sci‑fi.
El mundo abierto de EVE y títulos similares se apoya en elementos como la personalización de naves y pilotos, la libertad para elegir facción o profesión y la posibilidad de vivir tanto aventuras solitarias como conflictos a gran escala. Aunque para muchos sea una experiencia más lenta y exigente que un shooter directo, demuestra lo bien que funciona la ciencia ficción cuando se combina con sistemas sociales y económicos profundos.
Fuera del espacio puro, otros MMO y juegos como servicio han explorado futuros distópicos o universos inspirados en sagas clásicas. Se pueden encontrar experiencias basadas en Star Trek, mundos de ciencia ficción “duros” con énfasis en la exploración, o incluso propuestas híbridas que mezclan combate terrestre con batallas espaciales. Todos se benefician de ese anhelo de explorar estrellas, visitar planetas remotos o enfrentarse a amenazas biomecánicas que serían imposibles en un setting realista.
Incluso en MMORPG más clásicos, dominados por la fantasía heroica, la ciencia ficción ha sabido hacerse un hueco. Títulos centrados en razas alienígenas, universos paralelos y tecnologías exóticas aportan árboles de habilidades más complejos, viajes entre planetas y la posibilidad de “vivir” en el mundo de tus películas o series de ciencia ficción favoritas. Es una demostración de cómo el género se adapta a casi cualquier estructura de juego siempre que se mantenga la coherencia temática.
Los mejores juegos de ciencia ficción para un jugador (que ayudan a entender el género)
Aunque aquí nos centramos en el multijugador, conviene conocer algunos de los grandes referentes de ciencia ficción para un solo jugador, porque han marcado la estética, el tono y las mecánicas de muchos títulos online posteriores. Son juegos que mezclan historias potentes con sistemas de juego innovadores.
La saga Mass Effect es probablemente el ejemplo más citado. Construye una ópera espacial donde cada decisión moral tiene peso gracias a un sistema de reputación que te permite actuar como figura heroica o más implacable. La política entre especies, las antiguas inteligencias artificiales hostiles y los conflictos galácticos han inspirado a multitud de juegos posteriores a la hora de diseñar facciones, razas y trasfondos de universos persistentes.
Otro caso singular es Outer Wilds, que no apuesta por combates ni niveles, sino por un bucle temporal de 22 minutos en un pequeño sistema solar. La ciencia ficción aquí se centra en leyes físicas, arqueología espacial y curiosidad del jugador. El planteamiento demuestra que la sci‑fi no siempre va de láseres y explosiones, sino también de ideas y de cómo las descubres poco a poco, algo que algunos juegos cooperativos han tratado de trasladar en forma de exploración compartida.
En el terreno del cyberpunk, Cyberpunk 2077 muestra una ciudad futurista donde implantes, megacorporaciones y realidades virtuales se cruzan de manera constante. Sus mecánicas de hackeo, la personalización cibernética y los braindance (inmersión en recuerdos ajenos) han marcado un estilo que muchos shooters y RPGs multijugador miran de reojo cuando diseñan habilidades tecnológicas, gadgets y sistemas de espionaje o infiltración online.
También hay ejemplos que combinan ciencia ficción con mundos postapocalípticos naturales, como Horizon: Forbidden West, donde sociedades tribales conviven con máquinas animalizadas y una IA hostil. Ese choque entre naturaleza exuberante y tecnología desbocada ayuda a entender por qué tantos juegos multijugador apuestan por mapas con ruinas, selvas tecnológicas y ecos de un pasado avanzado que salió mal.
Clásicos como Half-Life 2, con su icónica pistola de gravedad y su visión de una Tierra ocupada por una fuerza alienígena, influyeron no solo en la narrativa, sino en la forma de usar la física como base de la jugabilidad. Muchos juegos multijugador posteriores han intentado replicar esa sensación de entorno reactivo, ya sea con destrucción de escenarios, gadgets de movimiento o habilidades que manipulan el escenario.
Otros grandes nombres, como Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, combinan sigilo, guerra de alta tecnología y biotecnología en un mundo abierto, permitiendo a los jugadores abordar objetivos de múltiples formas. Esa libertad, junto con sistemas de bases y reclutamiento, ha influido en diseños de juegos cooperativos donde el grupo puede planificar asaltos, dividir tareas y ejecutar estrategias complejas en entornos de ciencia ficción.
La saga Halo también merece mención; su colección remasterizada repasa la evolución de los shooters espaciales con una mitología propia (el Covenant, el Flood, los Forerunners) y un multijugador que fue referencia durante años. Las batallas con vehículos, la variedad de modos y el uso de armas futuristas han dejado huella en muchos proyectos que buscan recrear la adrenalina de enfrentamientos galácticos a gran escala.
Juegos como No Man’s Sky han demostrado que incluso una experiencia centrada en la exploración y la supervivencia puede reconvertirse en una aventura cooperativa de ciencia ficción a lo grande. Gracias a las actualizaciones, ahora permite que grupos de jugadores compartan viajes a través de un universo prácticamente infinito, terraformen mundos, construyan bases y descubran criaturas exóticas en compañía.
En el ámbito del sigilo y la filosofía, Deus Ex: Human Revolution propone un futuro donde los aumentos cibernéticos generan conflictos éticos profundos. El jugador decide entre infiltrarse, dialogar o abrir fuego, y esas posibilidades de elección se han trasladado a experiencias cooperativas donde cada miembro del equipo puede representar un enfoque diferente dentro de una misma misión.
Y en clave de humor inteligente, Portal 2 se sitúa como una comedia de ciencia ficción basada en rompecabezas de portales, con un cooperativo que exige coordinación y comunicación constantes. A través del sarcasmo de GLaDOS, la ética de la IA y los experimentos fallidos de Aperture, demuestra que la ciencia ficción puede hacerte reír mientras te exprime el cerebro, algo que varios juegos multijugador de puzles y escape rooms han tomado como referencia.
Top de juegos de ciencia ficción destacados por la comunidad
Varias webs especializadas han analizado los datos de plataformas como Steam para identificar los juegos de ciencia ficción mejor valorados, combinando reseñas, recomendaciones y tiempo de juego de usuarios reales. La idea es huir de la mera popularidad y centrarse en calidad, recepción y soporte a largo plazo.
Al elaborar estos rankings, se tiene en cuenta que no todos los lanzamientos llegan en buen estado: algunos se publican con bugs graves, otros se abandonan por sus estudios y quedan a medio hacer pese a seguir a la venta. Por eso, proyectos de comparación de precios y análisis de valor, como los que realizan ciertas tiendas digitales, filtran títulos y solo muestran una selección de los 15 mejores para que el jugador no se pierda entre cientos de opciones mediocres.
El método habitual para construir estas listas pasa por verificar que quienes votan realmente poseen el juego y lo tienen asociado a su cuenta, además de cruzar datos de reseñas, puntuaciones y actividad. De esta forma se evitan valoraciones falsas o campañas de reseñas interesadas, y se intenta ofrecer la fotografía más precisa posible de qué propuestas de ciencia ficción merecen más atención.
Dentro de esos top sueles encontrar una mezcla equilibrada de RPG espaciales, shooters futuristas, experiencias de terror en el espacio, juegos de estrategia interplanetaria y títulos de supervivencia. No todos son multijugador, pero muchos incluyen modos online cooperativos o competitivos que enriquecen la experiencia principal.
Lo interesante es que estos rankings se actualizan con frecuencia, porque el catálogo de ciencia ficción está en constante movimiento: cada año aparecen nuevos proyectos, otros se amplían con expansiones enormes, y algunos resucitan gracias a parches y contenido adicional que los convierten, tiempo después de su lanzamiento, en experiencias recomendables.
Qué es exactamente un videojuego de ciencia ficción
Un videojuego de ciencia ficción es aquel cuyo argumento, ambientación, personajes o mecánicas se apoyan de forma significativa en conceptos científicos o tecnológicos. No es necesario que la ciencia que propone sea posible hoy, pero sí que se base, al menos, en una extrapolación creíble o en ideas especulativas coherentes.
Esto puede abarcar desde viajes espaciales, colonización de planetas, robots y androides, IA avanzadas y realidades simuladas, hasta pandemias provocadas por biotecnología, ciudades controladas por megacorporaciones, guerras con mechas gigantes o experimentos cuánticos que se van de madre. La frontera con la fantasía a veces es difusa, pero suele estar en si las explicaciones se basan en “magia” o en tecnología (aunque sea futurista).
Ejemplos muy claros son StarCraft II como RTS espacial, Horizon Zero Dawn como aventura postapocalíptica con máquinas, Titanfall 2 como FPS de mechas y movilidad extrema o Star Wars Jedi: Fallen Order, que mezcla misticismo con una galaxia tecnológicamente avanzada. Todos ellos se consideran ciencia ficción, aunque cada uno explora un subgénero distinto.
La ciencia ficción también tiene una presencia notable en los MMO, aunque la fantasía domina el panorama. Más allá de los mundos clásicos de espadas y magia, hay propuestas que se centran en la exploración del espacio, los sistemas de facciones y las razas alienígenas. Juegos como EVE Online, Star Trek Online o Entropia Universe son ejemplos sólidos de cómo la sci‑fi encaja en lo masivo, ofreciendo grandes mapas espaciales, habilidades tecnológicas profundas y economías complejas.
Con el auge y la abaratamiento de la realidad virtual, la ciencia ficción ha ganado aún más protagonismo. La VR te permite entrar literalmente en la cabina de tu nave, interactuar a mano limpia con paneles holográficos o vivir de primera mano un paseo por una estación espacial en órbita. Esa inmersión extrema encaja tan bien con el género que muchos ven en la combinación de VR y ciencia ficción el siguiente paso natural en la evolución del medio.
En definitiva, el atractivo de estos juegos reside en que permiten vivir experiencias imposibles: descubrir especies alienígenas, sentir el miedo de adentrarte en planetas desconocidos y empuñar armas que desafían las leyes de la física. Da igual si prefieres acción pura, terror, estrategia o exploración pausada: casi siempre habrá una variante de ciencia ficción que encaje con tus gustos.
Los lanzamientos de ciencia ficción más esperados
El futuro cercano está plagado de proyectos de ciencia ficción muy ambiciosos que cubrirán casi todos los subgéneros imaginables: desde aventuras espaciales narrativas hasta shooters cooperativos, pasando por RTS galácticos o juegos de terror en bases lejanas. Muchos de ellos tienen la mirada puesta en 2025 y años posteriores.
Por ejemplo, Citizen Sleeper 2: Starward Vector continuará uno de los indies de sci‑fi más sorprendentes de los últimos años. Volveremos al papel de un androide fugitivo sin recuerdos, esta vez viajando por el cinturón de Starward, reclutando tripulantes, explorando planetas y avanzando en una experiencia que combina rol de mesa, tiradas de dados y mapa abierto lleno de oportunidades.
En el terreno del terror, Directive 8020 inaugurará la segunda temporada de The Dark Pictures con una expedición colonial a Tau Ceti f. Liderando a la comandante Young, la tripulación se topará con una forma de vida alienígena capaz de infectar cuerpos humanos, en una clara oda a Alien y otras obras clásicas del género. Será una aventura espacial donde las decisiones morales y la gestión de la tensión serán clave.
Para los amantes del looter-shooter, Earth from Another Sun promete combates a gran escala en Kepler-452, mezclando FPS multijugador con elementos roguelike, survival y estrategia en tiempo real. Controlaremos infantería, vehículos y realizaremos misiones en un planeta abierto, con un enfoque muy centrado en el juego online y la progresión de equipo.
Otro de los nombres que más miradas acapara es Exodus, un RPG AAA de ciencia ficción con Matthew McConaughey implicado, desarrollado por veteranos de Bioware y Naughty Dog. Apostará por la exploración espacial, combates en tercera persona y una narrativa muy apoyada en el llamado efecto mariposa, donde las decisiones alteran radicalmente el curso de la historia y el estado del universo.
En estrategia espacial, Falling Frontier se presenta como un RTS centrado en la logística de la exploración: diseñarás tu propia corporación, construirás naves, establecerás rutas comerciales, saquearás a tus rivales y operarás en un sistema solar enorme generado de forma procedural. Es una especie de eurogame espacial trasladado al videojuego, con énfasis en planificación y gestión a largo plazo.
Los fans de las aventuras de acción con estética indie tienen en el radar Hyper Light Breaker, secuela de Hyper Light Drifter que dará el salto al 3D. Plantea expediciones cooperativas, exploración de mazmorras y plataformeo en el mundo sombrío de Overgrowth, enfrentándonos a los Crowns y al Abyss King en un acceso anticipado que comenzará en Steam.
El creador de BioShock, Ken Levine, prepara Judas, una nueva IP que traslada la fórmula de acción narrativa a una gigantesca arca interestelar llamada Mayflower. Allí, los restos de la humanidad viven bajo el férreo control de sistemas automatizados, y nuestro protagonista desencadena una revolución. Se espera una mezcla de tiroteos, poderes especiales y decisiones con peso real al más puro estilo “BioShock en el espacio”.
En el terreno de los shooters competitivos, Marathon traerá de vuelta una IP clásica de Bungie como shooter de extracción centrado en combates PvP espectaculares en Tau Ceti IV. Aunque se inspira en Destiny, apostará por un formato de partidas donde los jugadores entran, completan objetivos, extraen botín y se enfrentan a otros equipos en entornos futuristas de alta movilidad.
La ciencia ficción tampoco se olvida del humor y la gestión. Mars Attracts plantea dirigir un parque temático en Marte donde los humanos son exhibidos como “atracciones”, en un concepto inspirado libremente en Mars Attacks y juegos tipo Zoo Tycoon. Con un director ejecutivo marciano al mando, será una sátira cargada de experimentos, recintos y humor negro.
Entre los grandes exclusivos, Metroid Prime 4: Beyond por fin ha mostrado sus cartas como uno de los mayores espectáculos de Nintendo. Con Samus Aran de regreso, se espera un gunplay frenético, gráficos muy cuidados y una nueva confrontación con Sylux, en una aventura de ciencia ficción en primera persona que promete exprimir el hardware de la compañía.
Otros proyectos singulares incluyen Otherskin, donde un soldado equipado con un traje IA viaja al planeta Vandermire para investigar a una antigua civilización llamada Magna y absorber poderes alienígenas; Pragmata, una enigmática aventura de Capcom que se intuye centrada en dos robots tras un intento fallido de colonizar la Luna; o Retrieval, un título de terror retrofuturista desarrollado dentro de PlayStation Talents que nos llevará a descubrir una amenaza oscura en el planeta Ryhalian.
No faltan secuelas que regresan con fuerza, como Revenge of the Savage Planet, que amplía la exploración cómica del original con nuevos planetas y biomas, o Routine, un proyecto de terror espacial que recupera la estética de las películas de los 70 y 80 con una base lunar abandonada y un enemigo que nos percibe como amenaza máxima.
Entre las obras mastodónticas, Star Citizen continúa expandiendo su universo con un modo MMO en acceso anticipado y una campaña cinematográfica en camino, Squadron 42, repleta de estrellas de Hollywood y con la ambición de convertirse en una de las mayores epopeyas de ciencia ficción jamás vistas en videojuegos.
También veremos propuestas más ligeras y coloridas como Star Overdrive, un juego de acción y plataformas sobre un hoverboard galáctico en mundos alienígenas; nuevas incursiones en la galaxia de Star Wars con Eclipse (aventura narrativa en la Alta República) y el remake de KOTOR; o experimentos originales como The Alters, donde un único hombre genera clones de sí mismo para sobrevivir en un planeta hostil cuyo sol es letal.
Incluso sagas olvidadas regresan en versiones mejoradas, como Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition, que rescata uno de los mundos abiertos de ciencia ficción más impresionantes de la era Wii U con mejoras gráficas y ajustes de diseño para darle una merecida segunda vida.
A todo esto se suman desarrollos más lejanos o apenas esbozados: nuevas entregas de Mass Effect, un Borderlands 4, proyectos potenciales como Alien: Isolation 2, Cyberpunk 2 (Orion) o The Outer Worlds 2, junto a muchos otros juegos multiplataforma con ambientaciones futuristas o tecnológicas que aprovecharán motores como Unreal Engine 5 para lucirse visualmente.
Preguntas frecuentes sobre juegos de ciencia ficción
Elegir el “mejor” juego de ciencia ficción es complicado porque depende mucho de lo que cada jugador busque. Para quienes priorizan la narrativa y las decisiones, Mass Effect suele estar en los primeros puestos. Si lo que se valora es la construcción de mundos y la sensación de estar en un universo verosímil, Half-Life 2 continúa siendo una referencia. Y para los exploradores empedernidos, No Man’s Sky ofrece un universo prácticamente inagotable.
En cuanto a qué juegos espaciales se están desarrollando hoy en día, hay varios nombres que suenan con fuerza: propuestas de supervivencia de mundo abierto inspiradas en sagas como Dune, galaxias de exploración estilo Starfield y proyectos que mezclan misterio postapocalíptico con tecnología alienígena en mundos semiabiertos. Todos ellos tratan de aportar un giro nuevo al imaginario de naves, colonias y planetas exóticos.
También se habla de nuevos grandes juegos espaciales previstos para los próximos años, centrados en supervivencia, política y alianzas cambiantes en universos hostiles llenos de amenazas ambientales y criaturas gigantes como gusanos de arena o estructuras colosales. Son proyectos que apuntan a convertirse en pilares del género si cumplen lo prometido.
La eterna discusión de si la ciencia ficción es mejor que la fantasía no tiene una respuesta definitiva. Al final, todo se reduce a gustos personales: la ciencia ficción tiende a explorar tecnología, consecuencias sociales de los avances científicos y futuros posibles, mientras que la fantasía se centra más en mitos, magia y mundos legendarios. Ambas pueden ofrecer historias profundas y sistemas jugables riquísimos; lo ideal es probar de todo y quedarse con lo que más te enganche.
Mirando todo lo anterior, queda claro que los juegos de ciencia ficción multijugador viven un momento especialmente dulce: ofrecen desde batallas masivas en las que eres un soldado anónimo hasta MMO espaciales con economías completas, pasando por cooperativos tácticos, experiencias de terror compartidas o exploración en grupo de mundos procedurales. Tanto si prefieres ser un “grunt” en medio del tiroteo como si quieres pilotar tu propia nave en un universo persistente, la ciencia ficción te da un abanico enorme de opciones para jugar acompañado sin renunciar a la emoción de imaginar futuros imposibles.
