- Presentación prevista para septiembre junto a iPhone 18 Pro.
- Primeras impresiones positivas: bisagra sólida y pantalla tipo iPad.
- Cámara sin teleobjetivo y Touch ID en lugar de Face ID.
- Precio desde 2.000 euros.

El iPhone plegable está a la vuelta de la esquina. Después de meses de rumores y filtraciones, cada vez falta menos para que Apple lo presente oficialmente. Y mientras tanto, ya hay quien lo ha probado. Las primeras impresiones, filtradas por Mark Gurman, pintan muy bien, aunque no todo son buenas noticias.
Según las personas que han tenido acceso al dispositivo, el teléfono, que podría llamarse iPhone Ultra, destaca por su comodidad, su bisagra y su pantalla interior. Pero también hay un pero: la cámara se queda corta para un precio tan alto. Te contamos todos los detalles.
Primeras impresiones: un plegable que convence

Los que lo han probado coinciden en que el iPhone plegable es sorprendentemente cómodo en el bolsillo. A pesar de tener una pantalla interna de casi 7,8 pulgadas, cuando está cerrado se siente ligero y delgado. La bisagra, ese punto débil de muchos plegables, transmite solidez y resistencia. Y al abrirlo, la experiencia recuerda a la de un iPad, con apps que aprovechan el espacio extra.
El software también ha gustado. Apple ha preparado una interfaz que permite usar dos aplicaciones a la vez, algo que en un iPhone no se había visto hasta ahora. Los probadores aseguran que la multitarea funciona de maravilla y que la pantalla grande invita a consumir contenido multimedia.
Diseño y pantalla: un iPad de bolsillo

El formato es de tipo libro, similar al mercado de móviles plegables de Samsung. La pantalla exterior es de 5,5 pulgadas, más pequeña que la de otros plegables, pero suficiente para un uso rápido. La interior, de aproximadamente 7,8 pulgadas, ofrece un lienzo casi cuadrado que recuerda al iPad Mini. El grosor cuando está abierto es de solo 4,5 milímetros, una cifra impresionante para un dispositivo con bisagra.
Apple ha cuidado hasta el último detalle. El pliegue de la pantalla, según las primeras impresiones, es casi imperceptible. Y la bisagra, fabricada con materiales de titanio y aluminio, aguanta el uso continuo sin holguras. Todo apunta a que la construcción está a la altura de un producto premium.
Cámaras y seguridad: los sacrificios

Aquí llegan las malas noticias. El iPhone plegable contará con una cámara trasera doble: un sensor principal de 48 megapíxeles y un ultra gran angular. Pero no habrá teleobjetivo, algo que muchos esperaban en un dispositivo de este precio. Las primeras impresiones indican que la calidad de las fotos es buena, pero no llega al nivel de los iPhone Pro.
Otro cambio importante es la autenticación. Apple ha decidido sustituir Face ID por Touch ID, integrado en el botón lateral. La razón es mantener el grosor reducido. Aunque algunos lo verán como un paso atrás, tiene sentido en un plegable que se usa abierto y cerrado. La huella funciona desde cualquier posición.
Precio y disponibilidad
El precio será elevado, como era de esperar. Se estima que el modelo básico costará alrededor de 2.000 euros, y las versiones con más almacenamiento podrían superar los 2.500. Apple lo presentará previsiblemente el 8 o 9 de septiembre, junto a los iPhone 18 Pro y Pro Max. Aunque aún no hay confirmación oficial, todo apunta a que será el lanzamiento más importante del año.
Habrá que esperar a la keynote para conocer todos los detalles. Pero las primeras impresiones dejan claro que Apple ha conseguido un plegable sólido y bien construido, aunque con concesiones en cámara y biometría. La pregunta es si los usuarios estarán dispuestos a pagar tanto por un dispositivo que no es perfecto.
En definitiva, el primer móvil flexible de Apple promete ser un dispositivo muy interesante, con un diseño cuidado y una experiencia de uso única. Pero su precio alto y la falta de teleobjetivo pueden echar para atrás a más de uno. Habrá que ver cómo responde el mercado cuando esté disponible. Por ahora, las sensaciones son positivas, pero con matices.
