- Abierto el plazo de inscripción para la II Liga Intermunicipal de Minecraft en la Comunidad de Madrid, con 100 plazas para equipos de Primaria.
- Los escolares recrearán en Minecraft un monumento emblemático de su municipio tras una fase de investigación y documentación.
- La competición se estructura en tres fases clasificatorias vinculadas al currículo académico y evaluadas por un jurado.
- La iniciativa busca potenciar competencias digitales, pensamiento crítico y conocimiento del patrimonio cultural madrileño.
La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha una nueva edición de la II Liga Intermunicipal de Minecraft, una propuesta educativa que vuelve a las aulas de Primaria con el objetivo de unir patrimonio, investigación y mundo digital. Los centros de la región ya pueden preparar a sus alumnos para participar en un torneo que busca consolidarse como una cita fija en el calendario escolar madrileño.
Este programa, impulsado por la Consejería de Digitalización junto con la de Educación, Ciencia y Universidades, aprovecha el conocido videojuego Minecraft PE adaptado al entorno educativo para que los más pequeños investiguen, interpreten y reconstruyan elementos clave del patrimonio cultural de sus localidades. Tras el buen resultado de la primera convocatoria, la región redobla su apuesta por este formato de aprendizaje innovador.
Plazo de inscripción y quién puede participar
El periodo de inscripción para esta segunda edición de la Liga Intermunicipal de Minecraft abarca desde el 18 de enero hasta el 31 de enero, ambos inclusive. Durante estas fechas, los centros de Educación Primaria de toda la Comunidad de Madrid pueden registrar a sus equipos a través de los canales habilitados por la Administración autonómica.
En total se han dispuesto 100 plazas para grupos escolares, lo que permitirá que un número significativo de colegios participe en la competición. La convocatoria está dirigida al segundo y tercer ciclo de Primaria, es decir, a los cursos intermedios y superiores de esta etapa, con la intención de que los alumnos cuenten ya con cierta autonomía a la hora de investigar y trabajar en equipo.
Las plazas se adjudicarán entre los centros que formalicen la inscripción dentro del plazo establecido, y cada colegio podrá organizar sus propios equipos para representar a su municipio. La Consejería de Digitalización recalca que la liga está abierta a todos los centros de la región que cumplan los requisitos, con el fin de favorecer una participación lo más amplia y diversa posible.
La anterior edición ya demostró la capacidad de convocatoria de este formato: participaron 2.550 escolares de 30 colegios repartidos en nueve municipios distintos. Con estos números sobre la mesa, el Gobierno regional confía en que la nueva entrega siga atrayendo a más centros y se consolide como un proyecto estable.
Cómo funciona la II Liga Intermunicipal de Minecraft
La estructura de la II Liga Intermunicipal de Minecraft se organiza en tres fases clasificatorias, diseñadas para acompañar paso a paso el proceso de aprendizaje del alumnado. A lo largo de estas etapas, los estudiantes trabajarán con el apoyo constante de sus docentes, que ejercerán de guías y coordinadores del proyecto dentro de cada centro.
En las primeras actividades, los equipos deberán explicar sus motivaciones para participar en el torneo, algo que puede materializarse, por ejemplo, en una carta o presentación donde detallen qué esperan aprender, por qué han elegido su monumento y cómo piensan abordarlo. Esta fase inicial sirve para introducir a los escolares en la planificación del proyecto y fomentar la reflexión sobre sus propias expectativas.
Posteriormente, se pasa a una segunda etapa centrada en la investigación y documentación. Aquí, los estudiantes seleccionan un monumento emblemático de la localidad donde se encuentra su colegio: puede tratarse de un edificio histórico, una plaza, una escultura o cualquier otro elemento significativo del entorno urbano o rural.
En la fase final, todo ese trabajo previo se traslada al entorno digital del videojuego. Usando Minecraft adaptado a la escuela (y, en ocasiones, cambiando la versión de Minecraft cuando sea necesario), los equipos deben recrear el monumento y su entorno con el mayor nivel de detalle posible, construyendo además un mundo virtual que ayude a contextualizar el edificio o espacio elegido. La idea no es solo copiar la apariencia, sino reinterpretarla creativamente con base en lo que han aprendido.
Investigación más allá de la pantalla y recreación del patrimonio
Uno de los elementos más destacados de esta liga es que no se limita al uso del ordenador. La organización insiste en que los alumnos combinen recursos digitales con métodos de investigación tradicionales, de forma que el proyecto vaya mucho más allá de una partida de videojuego.
Para conocer a fondo el monumento escogido, los equipos pueden realizar entrevistas a vecinos, historiadores locales o responsables municipales, visitar el espacio en persona, tomar fotografías y recopilar documentación escrita o gráfica. Todo este material sirve como base para entender el contexto histórico, el valor simbólico y las características arquitectónicas o artísticas del lugar.
Esta parte más «analógica» del proceso permite que los estudiantes desarrollen habilidades de observación, análisis crítico y síntesis de información, acostumbrándose a contrastar fuentes y a organizar los datos antes de dar el salto al mundo virtual. De este modo, la experiencia se convierte en una actividad completa que combina campo, biblioteca y ordenador.
Una vez recopilada la información necesaria, los escolares trasladan lo aprendido al entorno de Minecraft. El reto consiste en dar forma digital al monumento, ajustando proporciones, materiales y detalles, pero también incorporando elementos creativos que enriquezcan el escenario (como entornos naturales, rutas de visita o paneles informativos virtuales).
El resultado final no solo es una construcción dentro del juego, sino un pequeño proyecto de divulgación del patrimonio cultural local, pensado y diseñado por los propios alumnos, que demuestra cómo la tecnología puede ser una aliada para mirar con otros ojos aquello que tienen más cerca.
Objetivos educativos y competencias que se trabajan
La II Liga Intermunicipal de Minecraft no se plantea como un simple torneo de ocio, sino como una herramienta educativa transversal integrada en el trabajo de aula. La iniciativa enlaza con distintos contenidos curriculares y busca potenciar una serie de competencias clave entre el alumnado participante.
En primer lugar, el programa está orientado a reforzar las habilidades digitales de los estudiantes: manejo de entornos virtuales, uso responsable de la tecnología, lógica de programación básica y dominio de herramientas colaborativas dentro del propio juego. Todo ello se enmarca en la apuesta regional por mejorar la competencia digital desde edades tempranas.
En paralelo, el proyecto impulsa la investigación histórica y la reinterpretación de espacios. Al tener que indagar sobre el origen, función y evolución de un monumento, los alumnos se acercan a la historia local de una manera más cercana y aplicada que en una clase tradicional, lo que contribuye a que comprendan mejor su entorno.
El trabajo en equipo es otro pilar fundamental. Los grupos deben organizarse, repartir tareas, consensuar decisiones y resolver los problemas que vayan surgiendo durante el proceso. Esta dinámica fortalece competencias como el pensamiento crítico, la comunicación y la capacidad de negociación, muy valoradas en cualquier ámbito académico y profesional.
Además, la recreación en Minecraft exige una buena dosis de creatividad y resolución de problemas: desde cómo adaptar las dimensiones reales del monumento al tamaño de los bloques, hasta decidir qué partes destacar o cómo representar elementos complejos con recursos limitados. Todo esto se convierte en un laboratorio práctico de ensayo y error en el que el alumnado aprende diseñando.
Evaluación, jurado y vinculación con la estrategia digital
Durante las distintas fases de la competición, los proyectos serán valorados por un jurado designado por la Comunidad de Madrid. Este comité se encargará de revisar las propuestas presentadas, otorgar puntuaciones y determinar qué equipos avanzan a las etapas siguientes según los criterios fijados en las bases.
Las puntuaciones se irán acumulando a lo largo de las fases, de modo que los grupos con mejores registros serán los que continúen en el torneo. No se trata únicamente de premiar la estética de la construcción, sino de tener en cuenta la calidad de la investigación previa, la originalidad del enfoque, el trabajo conjunto y la coherencia global del proyecto.
La II Liga Intermunicipal de Minecraft se enmarca dentro de la Estrategia de Digitalización de la Comunidad de Madrid 2023-2026, que persigue reforzar las competencias tecnológicas de la población y reducir la brecha digital, especialmente entre los más jóvenes. Iniciativas como esta buscan que el alumnado no solo consuma tecnología, sino que la utilice de forma creativa y con sentido educativo.
Desde la Consejería de Digitalización, su responsable, Miguel López-Valverde, ha destacado en distintas intervenciones que esta clase de proyectos ayudan a «impulsar el talento» de las nuevas generaciones, que serán las encargadas de liderar el futuro digital de la región. La liga, por tanto, se concibe como una pieza más dentro de un plan más amplio de modernización educativa.
Al incorporar actividades como la realización de entrevistas, visitas presenciales y trabajos de campo, el programa también contribuye a reforzar el vínculo entre la escuela y el entorno social inmediato de los estudiantes. De esta forma, los centros no solo miran a la pantalla, sino también a la realidad que les rodea.
Con la apertura del plazo de inscripción y la confirmación de sus tres fases clasificatorias, la II Liga Intermunicipal de Minecraft en la Comunidad de Madrid se presenta como una oportunidad para que los colegios combinen patrimonio, investigación y videojuegos en un mismo proyecto. Los alumnos de Primaria que participen tendrán la ocasión de conocer mejor sus municipios, practicar competencias digitales y trabajar en equipo mientras levantan, bloque a bloque, una versión virtual de los monumentos que forman parte de su día a día.

