- La Generalitat Valenciana publica una guía para implantar el control parental en juegos y chats online.
- El documento del CSIRT-CV explica paso a paso cómo configurar límites y supervisión responsable.
- La guía aborda riesgos como grooming, estafas, acoso y lenguaje tóxico en plataformas como Roblox o Fortnite.
- Incluye normas imprimibles y consejos específicos para menores de 13 años y para configurar dispositivos.
La Generalitat Valenciana ha lanzado una nueva guía pensada para que las familias tengan más claro cómo proteger a los menores cuando juegan y se relacionan en videojuegos online y chats. El documento, elaborado por el Centro de Seguridad TIC de la Comunitat Valenciana (CSIRT-CV), pone el foco en el uso práctico del control parental como herramienta de acompañamiento, y no como un sistema de castigo o vigilancia intrusiva.
En un momento en el que títulos como Roblox, Fortnite o Stumble Guys se han convertido en espacios de socialización además de entretenimiento, la administración autonómica quiere que madres, padres y tutores sepan cómo establecer límites razonables, detectar a tiempo posibles riesgos y fomentar un uso más seguro y equilibrado de estos entornos digitales. Además, organizaciones y medios han publicado advertencias de seguridad en Roblox que ilustran algunos de esos riesgos.
Una guía oficial para reforzar la seguridad en juegos online
La iniciativa parte del CSIRT-CV, un centro especializado en ciberseguridad adscrito a la Dirección General de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (DGTIC), que desde hace años impulsa acciones de formación, divulgación y sensibilización en el ámbito digital. Entre sus actividades habituales figuran la publicación de guías, recomendaciones y materiales didácticos en su portal y en redes sociales para extender la cultura de la seguridad entre la ciudadanía; casos como la demanda de Texas contra Roblox han incrementado la atención sobre estas cuestiones.
Con esta nueva publicación, el organismo autonómico quiere facilitar a las familias pautas claras y sencillas para implantar el control parental en los juegos online y sus chats incorporados, de forma que los menores puedan disfrutar del ocio digital, pero con un marco de protección adecuado a su edad y grado de madurez.
El director general de TIC, Javier Balfagón, subraya que plataformas populares como Roblox, Fortnite o Stumble Guys «no son solo lugares de ocio, sino también entornos de interacción social en los que los menores se relacionan con otras personas igual que en el mundo real». Esa doble vertiente, de juego y conversación, exige que los adultos presten atención a lo que ocurre en pantalla y participen activamente en la educación digital de sus hijos; en ese sentido, plataformas como Roblox han empezado a introducir medidas como la verificación de edad en Roblox para controlar quién puede chatear.
Según explica Balfagón, estos espacios «requieren la misma atención y acompañamiento que los entornos físicos», ya que los más pequeños pueden no reconocer a tiempo determinadas amenazas. Por eso la guía remarca que el control parental debe verse como una ayuda para acompañar, orientar y dialogar, evitando la idea de que se trata de una herramienta basada en la desconfianza.
El documento incide en que aplicar medidas de control parental no equivale a espiar ni a castigar, sino a establecer un marco de seguridad en el que los menores sepan qué se espera de ellos y a quién pueden acudir cuando algo les incomoda. La clave está en combinar las opciones técnicas que ofrecen las plataformas con la comunicación habitual en casa.

Control parental: acompañamiento activo y no castigo
Uno de los mensajes centrales de la guía es que el control parental debe entenderse como una herramienta educativa. Balfagón insiste en que su objetivo es facilitar un acompañamiento activo de los adultos, ajustando la experiencia digital del menor a su edad y a su capacidad para gestionar ciertas situaciones. No se trata de desconfiar por sistema, sino de poner normas claras, razonadas y adaptadas a cada caso.
El CSIRT-CV advierte de que muchas familias se encuentran con que estas herramientas se convierten en una barrera por puro desconocimiento: existen opciones de control en juegos, consolas, móviles y ordenadores, pero no siempre resulta evidente dónde están ni cómo se configuran. Para ayudar en dispositivos concretos ofrece guías prácticas, como instrucciones para bloquear un iPhone con una app y activar restricciones.
El documento detalla que el uso de controles parentales permite, entre otras cosas, limitar tiempos de juego, filtrar contenidos inapropiados y restringir el contacto con desconocidos en los chats. También ayuda a que los tutores tengan una visión más global del entorno digital de los menores, sin necesidad de revisar cada conversación, manteniendo así un equilibrio entre protección y privacidad.
Desde el CSIRT-CV insisten en que el control parental no debe sustituir al diálogo familiar, sino complementarlo. Las familias, señalan, obtendrán mejores resultados si combinan las restricciones técnicas con explicaciones claras sobre los motivos de esas normas, fomentando que los menores participen en la definición de las reglas y se sientan parte de la solución.
Riesgos en los juegos online: grooming, estafas y acoso
La guía dedica un apartado importante a explicar por qué son necesarias estas medidas. Los especialistas de CSIRT-CV recuerdan que los juegos y plataformas de chat online son espacios compartidos por personas de todas las edades y con intenciones muy diversas. En ese contexto, los menores pueden enfrentarse a amenazas como el grooming (acoso sexual a través de internet), las estafas, diversas formas de acoso o la exposición continuada a lenguaje tóxico. Precisamente para reducir estos riesgos algunas plataformas han anunciado que verificarán la edad para usar el chat.
El informe explica que, en muchos casos, los riesgos no son evidentes para los niños y adolescentes. Comentarios aparentemente inofensivos, peticiones de datos o invitaciones a partidas privadas pueden esconder intentos de manipulación o de obtención de información personal. Por eso se recomienda estar atentos al comportamiento online y al estado de ánimo de los menores, y mantener canales de confianza para que cuenten lo que les ocurre.
El control parental, bien configurado, actúa como una primera barrera frente a estos peligros. Al limitar quién puede interactuar con el menor, qué tipo de contenido puede ver y cuánto tiempo permanece conectado, se reduce la probabilidad de que se vea envuelto en situaciones complejas. Además, muchas plataformas han reforzado sus medidas internas; por ejemplo, existen artículos que recogen cómo Roblox refuerza su seguridad y control parental para mejorar la protección.
Otro punto señalado es el impacto que puede tener el lenguaje agresivo, las burlas constantes o el juego competitivo mal gestionado en la salud emocional y autoestima de los menores. La supervisión adulta, unida a la configuración adecuada de los chats, permite intervenir cuanto antes si se detectan señales de malestar, aislamiento o cambios bruscos en el comportamiento.
Controles en juegos, chats y dispositivos
Más allá del propio videojuego, la guía pone el acento en que la protección debe abarcar toda la cadena de dispositivos y servicios que utiliza el menor. Los expertos recuerdan que no basta con bloquear o limitar los chats dentro de un título concreto: consolas, tabletas, móviles y ordenadores suelen incluir sistemas de mensajería independientes, navegadores o aplicaciones adicionales que también requieren revisión y configuración. Por ejemplo, la guía remite a recursos prácticos para bloquear sitios web en tabletas Android cuando sea necesario.
El documento del CSIRT-CV ofrece indicaciones prácticas para activar y ajustar el control parental tanto en los juegos online más habituales como en los chats integrados de estas plataformas. De este modo, las familias pueden restringir con quién se comunica el menor, filtrar mensajes y contenidos, o impedir el uso de ciertos servicios en función de la edad; además, algunas aplicaciones externas han anunciado requisitos de verificación, como los relativos a verificación de edad en Discord.
Además, se anima a revisar con calma las opciones de seguridad disponibles en cada dispositivo: creación de perfiles de menor, fijación de horarios, autorización de compras dentro del juego o bloqueo de aplicaciones. El objetivo es que los adultos cuenten con una visión de conjunto del ecosistema digital y no se limiten a actuar solo sobre un título concreto. Para consolas concretas existe documentación práctica sobre cómo aplicar estas medidas, como guías para usar el control parental en Xbox.
La guía subraya que un uso correcto de estas herramientas puede ser clave para detectar de forma precoz comportamientos problemáticos o situaciones de riesgo. Al disponer de límites claros y notificaciones, resulta más sencillo intervenir a tiempo si se observa un aumento excesivo de horas de juego, contactos inadecuados o accesos a contenidos no acordes con la edad.
Supervisión responsable y normas adaptadas a cada edad
Otro de los ejes del documento es la idea de supervisión responsable. Los especialistas del CSIRT-CV señalan que no todos los menores necesitan el mismo nivel de control ni las mismas reglas. No es lo mismo un niño de 8 años que un adolescente de 15, ni todas las familias tienen las mismas dinámicas o necesidades.
Por ello, la guía propone que los adultos se tomen un tiempo para valorar la madurez, autonomía y experiencia previa de cada menor antes de establecer límites. En función de estos factores, pueden fijarse horarios de juego, tipos de títulos permitidos, posibilidades de interacción con otros usuarios o acceso a compras dentro de la plataforma.
La publicación insiste en que es recomendable que las normas se acuerden de forma explícita, se expliquen con claridad y se revisen periódicamente. De este modo, se fomenta que los menores asuman parte de la responsabilidad sobre su comportamiento online, en lugar de percibir las restricciones como algo arbitrario.
Según el CSIRT-CV, la supervisión responsable no consiste en estar constantemente mirando por encima del hombro, sino en saber qué se hace, con quién se interactúa y qué herramientas están activadas. Cuando surge alguna situación incómoda, resulta más sencillo intervenir si ya existe un marco de confianza y unas pautas de actuación previamente acordadas en casa.
Consejos y recordatorios para menores de 13 años
Como complemento práctico, la guía incluye un listado imprimible de reglas básicas de seguridad digital, pensado para tenerlo a la vista en el hogar, cerca de la consola, el ordenador o la tableta. Este resumen recoge los puntos esenciales que los menores deben recordar antes de conectarse a un juego online o a un chat.
Entre las recomendaciones dirigidas a menores de 13 años destacan varias ideas clave: no compartir el nombre real ni datos personales (dirección, teléfono, centro escolar, contraseñas, etc.), evitar enviar fotos o vídeos a desconocidos y no aceptar solicitudes de amistad de personas a las que no conocen en la vida real.
La guía también aconseja jugar solo con amigos o conocidos del entorno físico, especialmente en las edades más tempranas, y ser prudente con las invitaciones a grupos, servidores privados o partidas organizadas por usuarios desconocidos. De esta forma se reduce la posibilidad de cruzarse con perfiles malintencionados.
Otro mensaje repetido es la importancia de contar cualquier situación rara, molesta o preocupante a los tutores de confianza: mensajes que incomodan, presiones para compartir información, insultos o amenazas, así como intentos de que el menor abandone la plataforma para continuar la conversación en otro servicio.
Una apuesta de la Generalitat por la cultura de ciberseguridad
La publicación de esta guía se enmarca en la estrategia de la Generalitat Valenciana para reforzar la concienciación en ciberseguridad entre la ciudadanía. Desde el CSIRT-CV recuerdan que su labor no se limita a la atención a la Administración pública o a las empresas, sino que también incluye acciones destinadas a familias, centros educativos y público general.
Con recursos como este manual, el organismo autonómico busca que la sociedad incorpore progresivamente buenas prácticas en el uso de la tecnología, especialmente en un contexto en el que el ocio, la educación y las relaciones personales pasan cada vez más por canales digitales. La idea es que la protección de los menores no dependa únicamente de la buena voluntad de las plataformas, sino también de la implicación informada de los adultos.
La guía sobre control parental en juegos online se suma a otras iniciativas formativas, cursos y materiales divulgativos impulsados desde el CSIRT-CV, todos ellos orientados a mejorar las capacidades de la población a la hora de identificar riesgos, configurar dispositivos y tomar decisiones seguras en internet.
En conjunto, la Generalitat refuerza así un mensaje claro: los entornos digitales forman parte de la vida cotidiana de niños y adolescentes y, como ocurre con cualquier otro espacio que frecuentan, requieren reglas, acompañamiento y herramientas adecuadas para que resulten lo más seguros posible para quienes son más vulnerables.
