- Conocer el comportamiento y los puntos débiles de cada enemigo permite ahorrar munición y evitar muertes innecesarias.
- Los Oozes, B.O.W.s y variantes de Hunters definen la amenaza principal en Resident Evil Revelations.
- En Revelations 2, la combinación de Claire, Barry y sus compañeras es clave para detectar y controlar nuevas abominaciones.
- La estructura por episodios marca qué criaturas aparecen en cada tramo y cómo evoluciona la dificultad.
Si te estás adentrando en los pasillos del Queen Zenobia o recorriendo la nieve en las misiones de tierra, tarde o temprano vas a cruzarte con una buena colección de monstruos. Conocer a fondo a los enemigos de Resident Evil Revelations y Revelations 2 marca la diferencia entre avanzar con soltura o malgastar munición y hierbas a lo loco.
En esta guía vas a encontrar un repaso completo a todas las criaturas que aparecen en la campaña principal y en las historias de Claire y Barry. Verás qué hace cada enemigo, cuál es su punto débil y cómo aprovechar cada arma y objeto para neutralizarlos sin pasar más apuros de los necesarios. Todo explicado en castellano de España, con consejos prácticos y sin dejarnos ningún tipo en el tintero. Consulta nuestras mejores estrategias.
Enemigos de Resident Evil Revelations
En la primera entrega la mayoría de rivales están ligados al virus T-Abyss y a los experimentos realizados en el Queen Zenobia. Los Oozes y las B.O.W.s son la base del elenco de enemigos, a los que se suman criaturas marinas mutadas, variantes de Hunters y varios jefes muy específicos de cada capítulo.
Ooze: son los infectados estándar del juego, los que más vas a ver. Se mueven despacio y son bastante torpes, pero intentan agarrarte y golpear con sus extremidades. Un truco muy útil es disparar a los brazos para dejarlos aturdidos, lo que abre la puerta a un ataque cuerpo a cuerpo o a rematarlos sin que lleguen a tocarte.
Ooze Tricorn: esta variante de Ooze lleva una especie de “tricornio” óseo en la cabeza y, sobre todo, dispara proyectiles de hueso a distancia. Son frágiles, pero cuando aparecen junto a otros enemigos se vuelven muy molestos, porque te obligan a moverte constantemente. Lo ideal es eliminarlos rápido con el rifle, aprovechando que suelen mantenerse quietos cuando apuntan.
Ooze explosivo: versión hinchada del Ooze que se acerca tambaleándose y detona al tenerte a rango. Lo suyo es reventarlos desde lejos con pistola o rifle. Bien gestionados, son una herramienta: si los haces explotar cerca de otros enemigos, te quitas varios de un plumazo a costa de un par de balas.
Ooze con espinas: estos tienen el cuerpo cubierto de púas afiladas y son bastante más peligrosos que el resto. Su alcance de ataque es amplio y pueden dejarte aturdido con facilidad. A corta distancia, la escopeta es tu mejor amiga para frenarlos en seco. Disparar a las extremidades también funciona bien para dejarlos tambaleándose y aprovechar ataques cuerpo a cuerpo.
Globster: enormes masas de carne mutada que ves por primera vez en la playa. En tierra son torpes y lentos y sufren mucho daño si apuntas a la boca cuando la abren. El problema viene en el episodio 12, cuando los encuentras en el agua: ahí son letales, se mueven rápido y, si te agarran, básicamente estás muerto, así que mejor mantener distancia y no confiarte.
Fenrir: son lobos mutados que te salen al paso en las secciones de nieve. Aunque sean cánidos infectados, no son tan veloces como otros perros de la saga y aparecen en varios tamaños. Caen fácil con la pistola o escopeta, pero hay que tener mucho ojo con sus saltos, porque pueden cogerte a mitad de animación si no esquivas a tiempo.
Larvas: caen del techo en determinadas zonas y, aunque son muy débiles, esconden un peligro enorme: si consiguen agarrarte, es muerte instantánea. Nada más aparecer, se lanzan corriendo hacia ti, así que lo más seguro es pararlas con la escopeta, que barre grupos sin complicarse demasiado.
Scagdead: mutación masiva equipada con una especie de motosierra gigantescada. Es uno de los enemigos más intimidantes del juego. Si te alcanza con la sierra, prácticamente da por hecho que te mata al instante. Además, escupe cepos al suelo que te inmovilizan. El punto a explotar es la cabeza humana incrustada en el cuerpo: concéntrate en dispararle ahí. Cuando reciba varios impactos seguidos o daño explosivo, se quedará aturdido; es el momento de cargar al máximo el ataque cuerpo a cuerpo. Las granadas de pulsos le sientan de maravilla, ya que lo dejan vendido para disparos a la cabeza y remates cargados.
Hunter: los clásicos Hunters de la saga vuelven en Revelations. Se mueven rápido, atacan con zarpazos y saltan a por ti. Tienden a quedar aturdidos con relativa facilidad, así que la escopeta es ideal cuando se acercan. También puedes mantener algo más de distancia con pistola o rifle si los pillas corriendo hacia tu posición.
Farfarello: son Hunters especiales con la capacidad de hacerse invisibles. Aparecen únicamente en zonas de nieve y son más agresivos que los normales. Los oirás y verás pequeñas pistas de su movimiento, pero el combate exige moverse mucho, disparar donde intuyes su posición y aprovechar cualquier momento en el que se “materialicen” para encajarles daño antes de que vuelvan a ocultarse.
Sea Creeper: enemigos que se mueven bajo el agua y emergen para atacarte. No son los rivales más duros del juego, pero su rapidez y lo escurridizos que resultan bajo la superficie pueden darte un susto. Si los ves antes de que se sumerjan del todo, intenta eliminarlos en ese momento para evitar que te persigan desde ángulos complicados.
Ghiozzo: peces mutados por el T-Abyss que dan grandes saltos fuera del agua. Su aspecto impresiona, pero en realidad son muy frágiles. Unos pocos disparos de pistola suelen ser suficientes para limpiar la zona y dejar de preocuparte por ellos.
Scarmiglione: criatura con cierto aire de tiburón bípedo, tremendamente resistente y con una coraza que actúa como escudo. Cuando se cubre, tus balas rebotan, así que debes disparar siempre a la parte que deje desprotegida. Ataca con embestidas y golpes con sus garras. Con frecuencia, al hacerle suficiente daño, pierde la mitad superior del cuerpo y se queda solo con las piernas y un tentáculo aturdidor, que puede dejarte inmóvil. Las granadas eléctricas le causan muchísimo daño, así que conviene reservar alguna para estos encuentros.
Draghinazzo: enemigo al que te enfrentas camino de la antena del Queen Zenobia. Tiene casi todo el cuerpo cubierto por un caparazón y se basa en embestidas y puñetazos devastadores que pueden aturdirte. La clave está en esquivar sus cargas y luego disparar a los dos ganglios de la parte superior (especialmente al de la derecha). Si encadenas suficientes impactos, caerá al suelo y tendrás unos segundos de oro para vaciarle cargadores encima. Es un combate largo si fallas muchos tiros, así que conviene apuntar con calma.
Rachael: compañera de Raymond que ves ser infectada por dos Oozes al principio de la historia. A partir de ahí, su versión mutada se cruza contigo en varias ocasiones a lo largo del Queen Zenobia. Es más rápida y fuerte que los Oozes normales, golpea con los brazos y puede agarrarte, aunque ambos ataques se esquivan con cierto margen si estás atento. Dispararle a la cabeza le quita mucha vida. Cuando la dejas tocada en determinados encuentros, huye por tuberías; mientras se cuela por ellas puedes seguir disparándole para incrementar el daño. Normalmente, al derrotarla suelta piezas ilegales muy jugosas, así que merece la pena esforzarse (especialmente en el episodio 4).
Malacoda: gigantesca criatura tentacular que actúa como jefe del capítulo 11. El combate se centra en disparar a sus tentáculos y esquivar sus proyectiles. El rifle y la magnum funcionan de maravilla aquí, ya que el punto débil no es precisamente grande y agradecerás el alto daño por bala. Más adelante, el enfrentamiento continúa a bordo de un helicóptero, con una dinámica similar pero más espectacular.
Abyss Norman: Norman se inyecta el virus T-Abyss y se convierte en el jefe final del juego, una bestia que recuerda en porte y presencia a un Tyrant. Sus golpes tienen tanto alcance que te pueden mandar al suelo incluso a media distancia. Además, utiliza ilusiones para confundir tu puntería y hacer que gastes balas en copias. Su punto débil real está en la espalda, así que debes aprovechar sus ataques para colocarte detrás, distinguir al verdadero entre las proyecciones y acertar cuando abra esa zona al descubierto.
Clasificación de B.O.W. y variantes especiales
Dentro del universo Revelations también hay toda una serie de armas biológicas clasificadas como B.O.W.s, cada una con su propia forma de atacar. Aprender cómo se comporta cada tipo te ayuda a priorizar objetivos y ahorrar recursos en las secciones más duras.
B.O.W.s “normales”: son mutantes de gran tamaño, movimiento lento y aspecto muy voluminoso. Se reconocen por su larga lengua y sus brazos desproporcionados. Su ataque principal combina mordiscos y estrangulamientos: si te agarran, pueden quitarte una cantidad de vida enorme. Aprovéchate de su paso pesado disparando a puntos estratégicos como piernas, brazos y cabeza para derribarlos. Evita centrar el fuego en el tórax porque los disparos ahí son casi inútiles.
B.O.W.s lobos: antes eran lobos salvajes corrientes, pero tras la infección se han convertido en depredadores que cazan en grupo. Se sienten atraídos por la carne humana y suelen rodearte si te descuidas. Un disparo a la cabeza es el remedio más seguro, aunque una granada o la escopeta pueden barrer varios de golpe cuando las cosas se complican y te ves superado por la manada.
B.O.W.s gigantes: versión aún más descomunal de los B.O.W.s estándares. Son menos ágiles pero compensan con unas extremidades superiores puntiagudas con las que atrapan, acercan y despedazan a sus víctimas. Su daño es altísimo, de los que te obligan a ir con el inventario cargado de munición y hierbas si sabes que vas a toparte con uno. La prioridad al combatirlos es no quedarte encerrado contra una pared; mantén espacio para rodar o esquivar.
B.O.W.s saltadores (Hunters Jumpers): a efectos prácticos son como “diablos de Tasmania” gigantes. Se mueven a cuatro patas y se erguirán cuando se lanzan al ataque. Su agresividad y velocidad los convierten en una amenaza constante. No te cortes con la munición: necesitan una auténtica ducha de plomo para caer. Aun así, apuntar a la cabeza compensa, porque la tienen grande y es fácil de impactar cuando se te echan encima.
B.O.W.s arqueros: comparten base con los B.O.W.s normales, pero han aprendido a suplir su lentitud utilizando un arco biológico para atacar a distancia. Las flechas son letales, pero se esquivan relativamente bien desplazándote lateralmente. Son carne de rifle: suelen quedarse quietos mientras apuntan, así que un tiro limpio a la cabeza los borra antes de que disparen. Importante: mientras te encaran con el arco, este también les sirve de escudo, así que evita malgastar balas en el cuerpo y céntrate solo en la cabeza o espera a que bajen el arma. Los señuelos también funcionan de lujo contra ellos.
Híbridos piraña: peces pacíficos en su origen cuyo entorno fue infectado por el T-Abyss. Ahora son pirañas de gran tamaño capaces de sobrevivir fuera del agua. En tierra se mueven despacio, pero en bancos pueden ser un peligro serio a corta distancia, mordiendo en grupo. Una granada o un señuelo son sus mayores enemigos: con cualquiera de esos objetos puedes deshacerte de medio banco en un instante.
Ballenas B.O.W.: antiguas ballenas de plancton convertidas en depredadores carnívoros gigantescos. Su enfrentamiento es muy particular, porque solo puedes plantarle cara con granadas de pulsos para aturdirlas. Si te pones a tiro y te enganchan, no hay segundas oportunidades: el encuentro termina para ti. Hay que medir bien cuándo acercarse, cuándo lanzar la granada y cómo aprovechar la ventana de aturdimiento.
Hunters invisibles: estos Hunters comparten base con los Hunters Jumpers, pero cuentan con la habilidad de volverse invisibles. La usan para provocar pequeños “fenómenos” a tu alrededor y hacerte disparar al aire. Puedes localizarlos con el escáner GÉNESIS o aprovechando la mira láser: si la línea acaba en un simple punto rojo suspendido en el aire, es que le estás apuntando aunque no lo veas. En comportamiento y dureza son idénticos a sus primos visibles, así que una vez localizados, mismo plan: mucha munición y puntería a la cabeza.
B.O.W.s serradores: con diferencia, los B.O.W.s más peligrosos del grupo. Son muy duros y te obligan a tirar de todo tu arsenal para tumbarlos. Su punto débil son las granadas, que les hacen bastante daño y pueden romper su ofensiva. Debes mantener las distancias siempre: llevan una enorme sierra en uno de los brazos con la que despedazan al personaje en un suspiro. Si te cogen cerca, es muy probable que no lo cuentes.
B.O.W.s explosivos: equivalentes a los B.O.W.s normales pero visiblemente más hinchados. Al morir provocan una explosión que hace bastante daño, así que conviene liquidarlos desde cierta distancia o asegurarte de tener vida suficiente y postura defensiva. No te acerques a rematarlos cuerpo a cuerpo porque la detonación puede pillarte a traición.
Cebos de B.O.W.: trampas orgánicas colocadas en el suelo, de gran tamaño, que se cierran en cuanto detectan la presión de un cuerpo. Están hechos con caparazón de B.O.W. y dañan gravemente la pierna o la extremidad atrapada. Conviene evitarlos por todos los medios, observando bien el suelo y avanzando sin prisas en zonas sospechosas. Dispararles desde lejos puede desactivarlos sin riesgo.
Enemigos de Resident Evil Revelations 2
En Revelations 2 la variedad de monstruos aumenta y, además, las compañeras de Claire y Barry (Moira y Natalia) aportan mecánicas clave para gestionarlos. Algunas criaturas solo aparecen en la campaña de Claire y otras en la de Barry, pero conocer su comportamiento y vulnerabilidades te servirá tanto en historia como en Modo Asalto, y puedes consultar trucos de Revelations 2.
Arañas Látigo: pequeñas arañas que se despachan sin ningún problema con el cuchillo. No cuentan para las medallas de matar enemigos con arma blanca, así que puedes eliminarlas sin miedo a estropear retos específicos. Son más un estorbo que una amenaza real.
Orthrus: los equivalentes en este juego a los perros zombi de otras entregas. Con el sistema de apuntado de Revelations 2, son bastante escurridizos, porque se mueven rápido y cambian de dirección de golpe. Cuidado con sus embestidas: intenta anticipar sus carreras, esquivar y disparar justo cuando se lanzan.
Afligidos: humanos torturados y alterados que atacan cuerpo a cuerpo con carreras, saltos y golpes usando diferentes armas. Disparar a la cabeza o cegarlos con la linterna de Moira es la mejor manera de controlarlos. La esquiva funciona de lujo contra ellos, especialmente si tienes bien cogido el timing. Algunos llevan bultos rojos en la cabeza: al morir, dejan bolas de pus por el suelo que explotan cuando pasas por encima, así que conviene vigilar dónde pisas. En capítulos avanzados, ciertos Afligidos pueden transformarse en Sploders, añadiendo un plus de peligro.
Rotten: seres en estado de putrefacción, similares a los Afligidos, pero mucho más lentos. Su lentitud engaña, porque sus ataques físicos pegan bastante más fuerte. La esquiva también es muy efectiva aquí. Muchas veces los encontrarás arrastrándose por el suelo, lo que puede pillarte por sorpresa si entras confiado en una sala aparentemente despejada.
Sploder: Afligidos que han sufrido una mutación: se hinchan y se acercan a ti para explotar. Además del daño directo de la explosión, te dejarán cegado unos segundos, lo que en zonas con muchos enemigos es una receta para el desastre. Hay que mantenerlos lejos y eliminarlos en cuanto los detectes. Si puedes forzar que exploten cerca de otros monstruos, mejor aún: conviertes una amenaza en un recurso ofensivo.
Glasp: insectos grandes y muy molestos que tienen la capacidad de hacerse invisibles. Solo Natalia puede verlos con su “visión especial”, así que, cuando vas con Barry, dependerás mucho de lo que te señale tu compañera. Su único ataque consiste en agarrarte para matarte al instante, sin margen de error. Si notas que la pantalla se distorsiona, significa que uno está cerca. Las bombas de humo revelan su posición y son la única forma de poder matarlos con el cuchillo. Si juegas en portátil, también puedes mirar nuestros trucos para PS Vita para ajustes y controles.
Cabeza de Hierro: enemigos voluminosos, muy resistentes y armados con mazas y otros chismes contundentes. Llevan un casco de hierro que les protege la cabeza, aunque se les puede cegar. Son lentos pero con un rango de ataque amplísimo: un mazazo suyo puede causarte heridas graves y hacer que empieces a desangrarte, obligándote a usar un torniquete para no seguir perdiendo salud. La esquiva es más complicada contra ellos que contra los enemigos pequeños, precisamente por lo que ocupan. Si logras tumbarlos, puedes rematarlos.
Revenant: abominaciones formadas a partir de trozos de cadáveres cosidos. Son rápidos y peligrosos, y solo mueren si destruyes un punto concreto de su cuerpo, un bulto naranja oculto. Para descubrirlo, primero tienes que golpear hasta quitarlos la capa de carne que lo recubre; el bulto puede estar en la cabeza, brazos o piernas. Natalia puede señalarte exactamente dónde está para ahorrar munición. Si juegas en PC, consulta los trucos para PC. Cuando caen al suelo tras exponer el punto débil, pueden desplazarse a gran velocidad como si fueran arañas, así que no te confíes. Tienen tres variantes: los normales, los que llevan dos sierras en los brazos (más agresivos) y los que poseen un brazo enorme que, si te golpea, explota y te ciega. Los cócteles Molotov funcionan especialmente bien contra ellos.
Slinger: criaturas que atacan desde la distancia lanzando proyectiles. Son bastante certeros y, además de daño, sus disparos te provocan ceguera. En cuanto veas uno, lo suyo es apuntar directamente al bulto naranja que tienen y eliminarlo antes de que arruine el enfrentamiento con otros enemigos.
Vulcano: enemigos pesados que combaten usando fuego. Llevan un barril y una antorcha con la que lo cargan y te disparan proyectiles incendiarios. Son tercos y bastante resistentes. Cuando veas que se preparan para disparar, lo más sano es huir y recolocarte. Para derribarlos con eficiencia, céntrate en disparos precisos a la cabeza.
Dhurlga: otra criatura poderosa, con su punto débil naranja recubierto de tentáculos y una enorme pinza con la que golpea y puede matarte de un solo agarre. Son extremadamente resistentes y utilizan la pinza para cubrir su zona vulnerable. Hay que evitar aproximarse en exceso porque su radio de ataque es amplio. De nuevo, los Molotovs son tus mejores aliados: queman rápidamente los tentáculos que esconden el punto crítico y te dejan más margen para disparar donde importa.
Pedro: antiguo compañero que, consumido por el miedo, termina transformándose en una criatura muy peligrosa. Su combate es clave en el capítulo 2 y exige buena gestión de munición y posicionamiento para que no te arrincone.
Neil: tu exjefe, que acaba convertido en una abominación de enorme poder. La forma en la que lo derrotes influye en el final que obtendrás al completar el juego, así que sus encuentros en los capítulos 3 y 4 no son solo cuestión de sobrevivir, también de decidir qué desenlace quieres ver. Si juegas en Xbox One, puedes echar un vistazo a los trucos para Xbox One que facilitan algunos enfrentamientos.
Alex Wesker: la gran responsable de todo lo que ocurre en la isla y de las criaturas que la habitan. Su obsesión por apoderarse del cuerpo de Natalia y su creciente locura marcan el clímax de la historia. En el capítulo 4 vivirás sus fases decisivas, en las que se mezcla la historia con combates intensos.
Estructura de episodios en Resident Evil Revelations
Además de conocer los enemigos, es útil tener una visión rápida de cómo se organiza la aventura por episodios. Cada capítulo presenta objetivos concretos y suele introducir o repetir ciertos tipos de criaturas, así que saber qué te espera ayuda a prepararte en armas y recursos.
Episodio 1: Directos al infierno
En este primer capítulo tus metas pasan por investigar la desaparición de Chris. Debes buscar a Chris, examinar un cadáver, conseguir un análisis al 100% con el escáner GÉNESIS y después reunirte con O’Brian. Más adelante volverás a buscar a Chris, hallar una llave y dirigirte finalmente a su habitación.
Episodio 2: Misterio doble
Aquí la acción se reparte entre la investigación en tierra y el barco. Tus tareas incluyen ir al lugar del accidente, inspeccionar los restos, atravesar una mina en dos ocasiones, esperar a Jessica, huir de una habitación peligrosa, encontrar a Parker, recuperar las armas y dirigirte al puente del navío.
Episodio 3: Fantasmas de Veltro
En este episodio tienes que eliminar enemigos en el hall, avanzar hasta un ascensor, cambiar a otro ascensor diferente, salir al helipuerto, investigar el puente del barco y, por último, dirigirte a la sala de comunicaciones.
Episodio 4: Retorno a una pesadilla
Tu objetivo principal será la sentina. Debes bajar hasta allí, encontrar la llave del elevador, conseguir esa llave y regresar a la sentina para seguir progresando en la historia y enfrentarte a nuevas oleadas de monstruos.
Episodio 5: Secretos descubiertos
En este capítulo investigas un escondite secreto. Tendrás que buscar un objeto perdido, restablecer la corriente eléctrica, localizar la sala de máquinas, examinar otro panel, encontrar la llave de reinicio, volver a restablecer la energía, regresar al lugar del accidente, destruir a un enemigo importante y, por último, arrancar un terminal.
Episodio 6: Gato y ratón
La trama te lleva a ir tras Jill y Parker. Tus pasos pasan por localizarlos, volver a la sentina, salir de la sala de máquinas, cerrar un mamparo crítico para contener el agua, regresar al hall, rechazar a un enemigo muy duro, acabar con él y, como colofón, poner en marcha la antena para avanzar en la historia.
Episodio 7: El Regia Solis
En este tramo debes llegar a la cubierta, eliminar a los Hunters, abrir el contenedor del avión y después dirigirte a la sala de control, donde se desarrollan parte de los eventos clave relacionados con el arma biológica.
Episodio 8: Todo en juego
El barco empieza a pasarlo mal y tus objetivos giran en torno a sobrevivir. Tienes que aguantar la inundación, ir hasta el hall, embarcar en el Zenobia de nuevo y, a partir de ahí, avanzar hacia el centro de investigación.
Episodio 9: Sin salida
Aquí la parte técnica cobra protagonismo: buscar un PC, arrancar un generador, neutralizar oleadas de enemigos, reiniciar el ordenador, volver a neutralizar amenazas, detener la propagación del virus, encontrar una contraseña, reunirte otra vez con Chris y asegurar la zona.
Episodio 10: Redes enredadas
El plan es abandonar el barco. Deberás ir al puente, intentar evacuar, sacar a Parker del barco y, en última instancia, lograr la huida definitiva del navío.
Episodio 11: Revelaciones
Capítulo cargado de acción, en el que tendrás que derrotar a un superenemigo en dos fases, llegar a la sala de mando, conseguir un torniquete, ayudar a Raymond, volver a la sala de mando, poner a salvo a Raymond, eliminar a varios Hunters y regresar otra vez a la sala de mando para cerrar esa parte de la historia.
Episodio 12: Hundido
El cierre de la campaña te lleva a registrar el barco hundido, buscar una fuente de energía, volver con Chris, encontrar pruebas, huir con la PDA que contiene esas pruebas y, finalmente, enfrentarte a Norman transformado para poner punto final a la amenaza del T-Abyss.
Con todo este repaso a los enemigos de Resident Evil Revelations y Revelations 2, desde los Oozes más básicos hasta los jefazos como Abyss Norman, pasando por los B.O.W.s especiales, los Hunters invisibles, los Revenants o mutaciones clave como Pedro y Neil, queda claro que la clave está en saber qué hace cada criatura, dónde tiene el punto débil y cómo aprovechar tus armas, granadas y compañeras. Entender bien la estructura por episodios y las situaciones en las que aparece cada tipo de enemigo te permite anticiparte, elegir mejor el equipo y superar cada zona sin malgastar recursos, disfrutando de lo que realmente ofrece la saga: tensión constante, gestión de inventario y combates muy medidos contra algunas de las criaturas más icónicas de Resident Evil.
