- Chrome ha reducido un 48% la frecuencia de los desplazamientos bruscos (scroll jank) en Android entre 2023 y 2026.
- La mejora se ha logrado optimizando la entrega de fotogramas y la gestión de eventos táctiles.
- Google ha implementado cinco mecanismos técnicos, como Input Vizard y predicción de entrada.
- El resultado no acelera la carga de páginas, pero hace que la navegación sea mucho más fluida.
Si alguna vez has estado leyendo un artículo en tu móvil y de repente la pantalla se ha quedado congelada o ha dado un salto al deslizar el dedo, sabes de lo que hablamos. Ese molesto efecto, conocido técnicamente como scroll jank o desplazamiento brusco, ha sido durante años uno de los grandes quebraderos de cabeza de la navegación móvil. Google ha anunciado que, tras tres años de trabajo, ha conseguido reducir su frecuencia en un 48% en Chrome para Android entre 2023 y 2026, según ha detallado el ingeniero Petr Čermák en el blog oficial de Chromium.
El problema no es de velocidad, sino de consistencia. En una pantalla de 60 Hz, el navegador dispone de apenas 16,7 milisegundos para generar cada fotograma. Si se retrasa, la pantalla repite la imagen anterior y el usuario percibe un frenazo. La arquitectura multiproceso de Chrome, con procesos separados para el navegador, el renderizador y la GPU, complica aún más la tarea, ya que cualquier mínimo retraso en una de esas etapas puede provocar un efecto dominó. La clave ha sido optimizar la entrega de fotogramas y no tanto la velocidad bruta de procesamiento.

Cómo Chrome ha logrado reducir los tirones al desplazar la pantalla
Para atajar el scroll jank, el equipo de Chrome ha implementado cinco mecanismos específicos. El primero, llamado Input Vizard, consiste en redirigir las instrucciones del dedo del usuario a un canal dedicado exclusivamente al movimiento de la pantalla, de modo que una tarea pesada en segundo plano ya no interrumpe el desplazamiento. El segundo, Input Framer, da al navegador una pequeña ventana de espera de un tercio del tiempo entre refrescos para recibir la información del toque antes de dibujar el fotograma, evitando así fotogramas vacíos.
El tercer mecanismo es la predicción de entrada: cuando ni siquiera esa espera es suficiente, Chrome estima la posición siguiente basándose en la trayectoria del movimiento ya registrado y genera un fotograma provisional que el usuario no percibe como anómalo. El cuarto, Direct2Thread, simplifica la comunicación interna eliminando intermediarios innecesarios, estableciendo una línea directa para las instrucciones de desplazamiento. Por último, Browser controls in Viz traslada la sincronización de la barra de navegación a la unidad gráfica, evitando desajustes entre el movimiento de la barra y el del contenido.
Un trabajo de tres años para mejorar la fluidez
Google comenzó a trabajar en esta mejora hace tres años, con el objetivo de reducir la frecuencia de los desplazamientos bruscos. Para localizar los cuellos de botella, el equipo registró todo el recorrido de los eventos táctiles, desde que el móvil detecta el dedo hasta que se muestra el nuevo fotograma, utilizando herramientas como Perfetto y consultas automatizadas. Cada solución fue probada mediante experimentos A/B antes de extenderse a todos los usuarios, según detalla la compañía en su comunicado.
Uno de los cambios más importantes ha sido sacar la gestión del desplazamiento del hilo principal del navegador, que suele estar ocupado con otras tareas. Ahora, parte de las señales táctiles y de sincronización llegan directamente al proceso gráfico. Esto permite que una web pesada tenga menos posibilidades de bloquear el movimiento de la página. Además, se ha elevado la prioridad de los hilos de Android que recogen las pulsaciones, y se han eliminado pasos intermedios entre procesos.

El impacto en la navegación diaria
Es importante aclarar que esta reducción del 48% no significa que las páginas carguen más rápido. La mejora afecta a la regularidad con la que Chrome entrega cada fotograma, algo que se nota especialmente al leer artículos largos o navegar por páginas con mucho contenido. La experiencia se vuelve mucho más fluida, sin esos molestos saltos que interrumpen la lectura. Los usuarios de Android en España y Europa notarán una navegación más agradable, especialmente en sitios web con muchos elementos gráficos o scripts pesados.
El resultado se suma a otros hitos recientes de Chrome, como el nuevo diseño para Android o su ciclo de actualizaciones más rápido. Sin embargo, en este caso el objetivo no era añadir herramientas, sino mejorar una acción tan básica como recorrer una página. La consistencia en la entrega de fotogramas se ha convertido en la prioridad, y los datos demuestran que el esfuerzo ha dado sus frutos.
En definitiva, Google ha logrado que Chrome para Android ofrezca una experiencia de desplazamiento mucho más suave, reduciendo a la mitad los tirones que tanto molestaban a los usuarios. Gracias a una combinación de optimizaciones técnicas como Input Vizard, la predicción de entrada y la simplificación de la comunicación entre procesos, la navegación diaria se vuelve más agradable sin necesidad de cambiar de navegador. Los tres años de trabajo han dado como resultado una mejora notable en la fluidez, que ya está disponible para todos los usuarios de Chrome en Android.

