- Google retirará Gmailify y el acceso a cuentas externas mediante POP en Gmail a lo largo de 2026.
- Los nuevos usuarios ya no podrán activar estas funciones desde el primer trimestre de 2026.
- Los correos importados hasta ahora se conservarán en Gmail, no se borrará el historial.
- Google propone alternativas basadas en reenvío automático, IMAP en la app móvil y clientes de correo externos.
Google ha confirmado un cambio de calado en su servicio de correo: Gmail dejará de ofrecer Gmailify y el acceso a cuentas externas mediante POP a lo largo de 2026. Son dos funciones veteranas que, durante años, han permitido agrupar en la bandeja de entrada de Gmail correos procedentes de otros proveedores como Outlook, Yahoo o iCloud.
La decisión no pilló del todo por sorpresa, porque la compañía ya había adelantado este movimiento antes de 2026, pero muchos usuarios en España y el resto de Europa todavía no tienen claro cómo les puede afectar ni qué opciones tienen para seguir gestionando varias cuentas de correo desde un mismo sitio. El impacto no será igual para todo el mundo, pero quienes utilizaban Gmail como centro neurálgico de varias direcciones sí notarán el cambio y tendrán que reorganizar su forma de trabajar.
Qué funciones desaparecen: adiós a Gmailify y al acceso POP
Según ha detallado la propia compañía, la retirada de Gmailify y del acceso POP será gradual a lo largo de 2026. A los nuevos usuarios se les cierran las puertas a estas funciones desde el primer trimestre del año, mientras que quienes ya las tienen activas podrán seguir utilizándolas solo durante unos meses más, con un horizonte que apunta a finales de 2026 para su apagado definitivo.
Gmailify nació como una solución para “vitaminar” cuentas de terceros, sobre todo de servicios como Outlook o Yahoo. Permitía aplicar a esos correos el filtro de spam de Google, la clasificación automática en pestañas (Principal, Social, Promociones) y otras funciones inteligentes de Gmail, sin necesidad de abandonar la dirección original. En la práctica, muchos usuarios aprovechaban Gmailify para disfrutar de casi toda la experiencia de Gmail sin cambiar de proveedor.
Con su retirada, las cuentas externas dejarán de beneficiarse de ese “tratamiento especial” dentro de la versión web de Gmail. Google seguirá permitiendo el uso de cuentas de otros proveedores a través de IMAP estándar en la app móvil, pero ya no habrá esa integración tan profunda que hacía que una cuenta de Outlook, por ejemplo, pareciera casi un Gmail más dentro del navegador.
El otro pilar que desaparece es el acceso mediante POP (Post Office Protocol) a cuentas externas desde Gmail. Esta función hacía posible que Gmail descargase el correo de otros buzones y lo almacenase en la cuenta de Google. POP es un protocolo histórico que, a diferencia de IMAP, se basa en la descarga de mensajes desde el servidor a un dispositivo o servicio concreto, con la opción de mantener o borrar las copias originales.
Dentro de Gmail, el acceso POP permitía centralizar correos de distintas direcciones y conservarlos de forma indefinida, incluso aunque el buzón original se cerrase o se quedara sin espacio. Con la eliminación de esta opción, ya no será posible configurar nuevas conexiones POP para traer correo externo a Gmail desde la web, lo que cambia de raíz la forma en que muchos usuarios unificaban sus bandejas. Si dependías de POP para conservar históricos, valora hacer una copia de seguridad.
A quién afecta más en España y Europa
Google transmite que el impacto global será limitado, entre otras cosas porque Gmailify solo estaba oficialmente soportado para unos pocos proveedores, principalmente Outlook y Yahoo, y porque el uso de POP lleva años cayendo en favor de IMAP. Sin embargo, en España y en otros países europeos hay un perfil de usuario para el que este anuncio no es un cambio menor.
Se trata de personas que habían convertido Gmail en el panel de control de todas sus cuentas de correo: direcciones personales, cuentas profesionales, buzones antiguos de Yahoo u Outlook, correos de pequeños negocios, etc. Todo terminaba en la bandeja de entrada de Gmail, donde podían leer, responder y archivar mensajes sin saltar de una web a otra.
Entre autónomos, microempresas y usuarios avanzados era habitual aprovechar POP para descargar todo el histórico de correos de otras cuentas y guardarlo en Gmail como copia de seguridad. En muchos casos, esto permitía cerrar viejas direcciones sin perder información valiosa. A partir de ahora, esta forma de “archivar” en Gmail dejará de estar disponible para nuevas configuraciones.
Conviene subrayar, no obstante, un punto que Google ha dejado claro en su documentación de soporte: los mensajes ya importados no se borrarán. Todo el correo que haya sido sincronizado o descargado mediante Gmailify o POP antes de su retirada seguirá accesible en la cuenta de Gmail, con sus etiquetas, búsquedas y adjuntos tal y como hasta ahora.
Además, la compañía recuerda que Gmail seguirá siendo compatible con clientes de correo de terceros mediante POP o IMAP. Lo que desaparece es la capacidad de Gmail, desde la web, de conectarse por POP a otros servicios para importar correo. Pero seguirás pudiendo configurar tu cuenta de Gmail en aplicaciones externas que hablen estos protocolos, como Outlook, Thunderbird o Apple Mail.
Por qué Google se deshace de estas herramientas históricas
Google no ha ofrecido una explicación pública demasiado extensa, pero la decisión encaja con una tendencia general a simplificar servicios y reducir funciones poco usadas. Mantener integraciones específicas como Gmailify o el acceso POP a cuentas externas implica un coste de mantenimiento técnico y de soporte que, a estas alturas, quizá no compensa frente al uso real.
En los últimos años, IMAP se ha consolidado como el estándar dominante para el acceso al correo, especialmente en smartphones y tablets. Permite sincronizar mensajes entre múltiples dispositivos sin necesidad de descargarlos de forma permanente en un solo equipo, algo que encaja mejor con la realidad actual, en la que el móvil es el punto principal para consultar el correo.
En ese contexto, POP ha quedado relegado a casos de uso muy concretos, como la creación de copias locales completas o la consolidación de buzones antiguos. Para Google, tener que seguir manteniendo la capa de POP dentro de Gmail como herramienta de importación de cuentas externas parece cada vez menos rentable, más aún si existen alternativas como el reenvío automático o el uso de clientes externos.
Con Gmailify ocurre algo similar: el nicho de usuarios que dependen de él se ha ido encogiendo a medida que más personas migraban directamente a Gmail o se apoyaban en aplicaciones que gestionan varias cuentas IMAP de forma transparente. Mantener una capa propia de funciones avanzadas para unos pocos proveedores concretos encaja con la estrategia de “limpieza de producto” que Google suele aplicar de vez en cuando.
Al final, la compañía parece apostar por un modelo más uniforme: Gmail como servicio centrado en su propia cuenta, acceso estándar vía IMAP (y, en menor medida, POP) desde apps externas, y una gestión de varias cuentas apoyada sobre todo en la app oficial para Android e iOS. Es una jugada que simplifica el ecosistema, aunque recorta opciones a quienes exprimían al máximo la plataforma web.
Qué alternativas propone Google al fin de Gmailify y del POP externo
De cara a los usuarios, Google ha esbozado varias vías para seguir gestionando cuentas de correo de otros proveedores sin Gmailify ni POP integrado en la web. No son sustitutos perfectos, pero pueden cubrir la mayoría de necesidades si se ajustan bien.
La primera opción pasa por configurar el reenvío automático de correo desde el proveedor original hacia Gmail. De este modo, cada nuevo mensaje que llegue a tu cuenta de Outlook, Yahoo, iCloud u otro servicio se enviará de forma automática a tu dirección de Gmail, donde lo verás como si hubiera llegado directamente allí.
Este enfoque se parece bastante a lo que se conseguía con POP en lo relativo a los mensajes nuevos, aunque depende de que el otro proveedor ofrezca reenvío y, en algunos casos, puede implicar un coste. Por ejemplo, ciertos servicios solo permiten reenviar el correo a otra dirección si se contrata una versión de pago. Además, para responder mostrando la dirección original habrá que configurar alias y ajustes adicionales en Gmail.
La segunda gran alternativa se centra en el móvil: añadir las otras cuentas directamente en la app de Gmail para Android o iPhone utilizando IMAP estándar. Aquí la lógica cambia: no traes los correos a la cuenta de Gmail, sino que consultas cada buzón desde la misma aplicación, saltando entre ellos o usando la bandeja unificada.
La ventaja es clara: esta opción funciona con casi cualquier proveedor que soporte IMAP, más allá de Outlook o Yahoo, y el proceso de configuración suele ser bastante rápido gracias a los ajustes automáticos. La contrapartida es que parte de las funciones avanzadas de Gmail (clasificación en pestañas, algunas características inteligentes) no se aplican igual a esos buzones externos, sobre todo en la versión web.
Como tercera vía, Google recuerda que muchos usuarios más avanzados llevan años optando por clientes de escritorio clásicos como Outlook, Apple Mail o Thunderbird. Estos programas permiten añadir múltiples cuentas por IMAP (o POP, si el servicio lo mantiene) y ofrecen una experiencia unificada de correo sin depender tanto de lo que Gmail permita hacer en su interfaz web.
Cómo añadir una cuenta externa en la app de Gmail paso a paso
Para quienes estaban acostumbrados a gestionar todas sus direcciones desde el navegador, una de las recomendaciones más prácticas es empezar a utilizar la app de Gmail en el móvil o en la tablet como centro de operaciones. Añadir una cuenta que no sea de Gmail es un proceso relativamente sencillo y rápido.
Lo primero es abrir la aplicación de Gmail en tu dispositivo Android o iOS. En la parte superior derecha, junto a la barra de búsqueda, aparece el icono de tu foto de perfil o inicial. Al tocar ahí, se despliega un menú con las cuentas ya configuradas y varias opciones.
En ese menú, hay que pulsar sobre “Añadir otra cuenta”. La app mostrará entonces una lista de servicios habituales (Outlook, Hotmail, Live, Office 365, Yahoo, iCloud, Exchange, entre otros), además de una opción genérica para otros tipos de correo que utilicen IMAP o POP.
Tras seleccionar el proveedor correspondiente, solo queda seguir las instrucciones que van apareciendo en pantalla: introducir la dirección de correo, la contraseña y, en su caso, aceptar permisos adicionales o completar la verificación en dos pasos. En la mayoría de configuraciones, la aplicación detecta automáticamente los servidores y puertos necesarios.
Para quienes tengan más experiencia técnica o trabajen con proveedores menos habituales, existe la posibilidad de realizar una configuración manual detallada, indicando los servidores entrante y saliente, los puertos, el tipo de seguridad (SSL/TLS) y otros parámetros. Es una opción útil para escenarios específicos, pero más propensa a errores si no se conoce bien qué datos hay que introducir.
Preguntas frecuentes sobre el fin de Gmailify y del acceso POP
Una de las dudas que más se repite entre los usuarios es si con estos cambios se van a perder los correos que ya están en la cuenta. La respuesta es clara: no. Todos los mensajes que se hayan importado o sincronizado mediante Gmailify o POP antes de su retirada seguirán almacenados en tu Gmail, con sus etiquetas y búsquedas intactas.
Otra cuestión habitual es si, sin Gmailify, todavía será posible gestionar cuentas de otros proveedores desde la app de Gmail. Google confirma que sí: se podrán seguir añadiendo y utilizando direcciones externas, pero a través de las aplicaciones para smartphones y tablets, recurriendo a IMAP estándar. Lo que desaparece es esa capa adicional de funciones avanzadas que aplicaba Gmail a correos de terceros en la versión web.
También hay quien se pregunta si cambia algo a la hora de acceder a Gmail desde clientes de correo de terceros. En este terreno todo se mantiene igual: podrás seguir configurando tu cuenta de Gmail en programas y apps externas utilizando IMAP (recomendado) o POP, siempre cumpliendo los requisitos de seguridad y autenticación que exige Google, como la verificación en dos pasos o las contraseñas de aplicación (consulta cómo proteger tu cuenta de Gmail).
Por último, en entornos donde se utilizaba POP para mantener copias locales completas de todo el correo, la retirada del acceso POP a cuentas externas desde Gmail obliga a replantear la estrategia. Una combinación posible es usar IMAP para la sincronización cotidiana y complementarlo con herramientas específicas de copia de seguridad o exportación, ya sea dentro del proveedor de correo o con software dedicado de backup.
Al final, la decisión de Google de eliminar Gmailify y el acceso POP externo encaja con un escenario en el que Gmail se orienta cada vez más a su propia cuenta y al uso intensivo de IMAP, especialmente en móviles. Para muchos usuarios en España y Europa que ya consultaban el correo sobre todo desde la app oficial o desde clientes de escritorio, el impacto será moderado; para quienes tenían montado todo su flujo de trabajo en torno a la importación vía POP y a las ventajas de Gmailify, este es un buen momento para revisar con calma sus cuentas, activar reenvíos, configurar IMAP en el móvil y, en definitiva, adaptar su día a día a un Gmail algo más sencillo, pero también con menos margen para centralizar todo el correo de terceros en la web.
