- Gentleman’s Violence es un FPS independiente inspirado en el estilo de acción de John Wick y el cine Gun-Fu moderno.
- El juego combina disparos tácticos, posturas avanzadas como el C.A.R. y técnicas como el “Mozambique Drill”.
- Incluye combate cuerpo a cuerpo CQC, uso de enemigos como cobertura y remates Gun-Fu altamente coreografiados.
- Está disponible gratis en Steam vía playtest, con un sistema de progresión basado en la destreza y el dominio de sus mecánicas.
El auge de los shooters inspirados en John Wick sigue dando que hablar en PC, y uno de los proyectos que más ruido está generando es Gentleman’s Violence. Este título en primera persona apuesta por una acción extremadamente calculada y coreografiada, en la que el jugador debe moverse y disparar como si fuera un asesino profesional entrenado en Gun-Fu.
Lejos de ser otro FPS genérico, Gentleman’s Violence propone una mezcla muy particular de disparos tácticos, artes marciales y puesta en escena cinematográfica. El resultado es una experiencia que recuerda inevitablemente al universo de John Wick y a esa nueva ola de acción moderna que prioriza la claridad, la técnica y el estilo frente al caos visual.
Un shooter de Gun-Fu con alma de John Wick
El proyecto nace de la mano de Shawn Hua, un desarrollador independiente que trabaja en solitario en este FPS. El juego, todavía sin fecha cerrada de lanzamiento, ya permite apuntarse a un playtest en Steam para probarlo antes de su debut oficial, lo que está ayudando a pulir mecánicas y recopilar impresiones de la comunidad.
Su creador ha dejado claro que no pretende copiar ninguna licencia concreta, aunque las referencias son evidentes. Él mismo ha llegado a decir que no es John Wick, ni Kingsman ni Extraction, pero si el juego recuerda a esas películas “probablemente está haciendo algo bien”. La base de la propuesta es el Gun-Fu moderno, ese estilo de combate a corta distancia en el que se mezclan disparos precisos, cambios de postura y golpes rápidos en el cuerpo a cuerpo.
Visualmente y a nivel de ritmo, Gentleman’s Violence mira más a la acción contemporánea que a los clásicos de Hong Kong de los 80. Aunque el Gun-Fu tuvo uno de sus grandes referentes en el cine de John Woo, aquí el enfoque se alinea con la acción limpia, directa y coreografiada que han popularizado sagas recientes como la protagonizada por Keanu Reeves.
Todo ello se traduce en un FPS donde cada enfrentamiento funciona casi como una pequeña escena de acción: enemigos que entran en oleadas, espacios cerrados, movimientos rápidos y una obsesión por mantener la fluidez entre disparos y golpes. El jugador debe encadenar decisiones en cuestión de segundos para no quedar vendido.
Jugabilidad: Gun-Fu, precisión quirúrgica y posturas tácticas
La jugabilidad de Gentleman’s Violence gira en torno a un sistema de Gun-Fu que mezcla disparos muy medidos con técnicas de artes marciales. No se trata de ir corriendo y disparando sin pensar, sino de ejecutar patrones de ataque con lógica propia, tal y como haría un especialista de cine de acción.
Uno de los elementos más llamativos es la inclusión del “Mozambique Drill”, una técnica real de tiro que consiste en dos disparos al torso y uno a la cabeza. Esta secuencia obliga al jugador a apuntar con precisión y a rematar a los enemigos de forma eficiente, evitando desperdiciar balas y tiempo en plena refriega.
Además, el título incorpora un sistema de posturas avanzadas como el Center Axis Relock (C.A.R.), una guardia de tiro cercana que permite sujetar el arma de forma diferente según la distancia al objetivo o la posición en la zona de combate. Cambiar de postura no es un simple detalle visual: afecta al control del arma, a la visibilidad y al modo de enfrentarse a enemigos en pasillos, esquinas o espacios muy reducidos.
Este enfoque hace que cada intercambio de disparos tenga una capa táctica poco habitual en los shooters más arcade. Es necesario valorar si conviene mantener la distancia, entrar agresivo en C.A.R., cubrir ángulos concretos o combinar disparos rápidos con cambios de posición para no quedar expuesto.
El juego también introduce un traje antibalas como elemento defensivo clave. Esta protección otorga un margen adicional de supervivencia en tiroteos prolongados y anima a asumir ciertos riesgos calculados, aunque no convierte al personaje en un tanque invulnerable: la gestión del movimiento y de la cobertura sigue siendo fundamental.
Combate cuerpo a cuerpo, CQC y ejecuciones al más puro estilo cine de acción
En Gentleman’s Violence no todo se resuelve apretando el gatillo. El combate cuerpo a cuerpo y el CQC (Close Quarters Combat) tienen un peso central en el diseño, reforzando esa sensación de estar encarnando a un asesino que domina tanto el arma de fuego como el contacto directo.
Los jugadores pueden desarmar enemigos, reducirlos rápidamente o capturarlos para utilizarlos como cobertura humana en medio de los tiroteos. Esta mecánica encaja con la iconografía de John Wick, donde es habitual ver cómo el protagonista se protege detrás de oponentes mientras continúa disparando a otros objetivos.
El título incluye también ejecuciones y remates Gun-Fu con una puesta en escena muy marcada. Estos movimientos finales buscan reforzar la identidad visual del juego: son rápidos, contundentes y buscan mantener la coherencia con la coreografía general de cada encuentro, evitando que la acción pierda fluidez.
La suma de disparos tácticos, cambios de postura y golpes cuerpo a cuerpo hace que cada enfrentamiento se sienta como una pequeña secuencia de acción planificada. No vale con disparar al primero que asoma, sino que hay que tener en cuenta la posición de los rivales, las vías de entrada y salida y las posibilidades de usar el entorno a favor del jugador.
Para muchos aficionados al género, esta combinación supone una alternativa interesante frente a los FPS más centrados en el caos y la velocidad pura. Aquí la prioridad es la disciplina y la precisión, con la violencia y la elegancia yendo de la mano, algo que casa muy bien con la fantasía de “ser” un personaje al estilo John Wick.
Un FPS independiente que aprovecha el modelo gratuito y el playtest de Steam
Uno de los aspectos que más está ayudando a la visibilidad del proyecto es su disponibilidad gratuita a través de Steam. Actualmente, los usuarios pueden descargar el juego como playtest o solicitar acceso a la fase de pruebas, lo que abre la puerta a que más jugadores se animen a darle una oportunidad sin desembolso inicial.
El propio desarrollador ha señalado que lanzar el juego en una fase temprana le permite obtener una especie de “promoción gratuita” gracias a los jugadores, que comparten clips y experiencias en redes sociales. Este boca a boca está siendo clave para que un proyecto independiente consiga hacerse un hueco en un mercado dominado por grandes producciones.
En lo jugable, el título apuesta por un sistema de progresión centrado en la habilidad y el dominio de las mecánicas, más que en el azar. La idea es que mejorar como jugador, aprender las técnicas de tiro y explotar las posibilidades del CQC tenga recompensa directa en el rendimiento dentro de las misiones.
Este enfoque encaja con una tendencia cada vez más presente en la industria del videojuego en Europa y a nivel global: combinar experiencias intensas y cinematográficas con modelos de acceso gratuitos o muy asequibles, como ocurre en otros shooters cooperativos. Steam se ha convertido en uno de los principales escaparates para este tipo de propuestas, facilitando que proyectos pequeños encuentren su público.
En el caso de Gentleman’s Violence, la etiqueta de shooter inspirado en John Wick actúa casi como una carta de presentación inmediata. Los jugadores que buscan un FPS centrado en el estilo, la precisión y el combate cercano encuentran aquí una alternativa distinta al multijugador competitivo tradicional, con un enfoque más cercano al espectáculo coreografiado del cine de acción moderno.
La huella de John Wick en el diseño de Gentleman’s Violence
El impacto de John Wick en la acción contemporánea es difícil de pasar por alto, y este juego es un buen ejemplo de cómo esa influencia se traslada al terreno interactivo. La saga dirigida por Chad Stahelski y encabezada por Keanu Reeves cambió la percepción de lo que podía ser una película de tiros, priorizando la claridad visual, el uso de tomas largas y el respeto por la técnica de los especialistas.
Esa filosofía se refleja en Gentleman’s Violence a través de la búsqueda de un Gun-Fu creíble, donde cada movimiento del personaje tenga sentido. Las coreografías no se basan en cortes constantes de cámara, sino en la continuidad de las acciones: disparar, girar, cambiar de postura, utilizar a un enemigo como cobertura, rematar a otro en el suelo… todo debe encadenarse de forma lógica.
También se percibe la influencia del estilo neo-noir y del mundo criminal con reglas propias que caracteriza a la franquicia John Wick. Aunque este proyecto no utiliza la licencia oficial, sí adopta cierta atmósfera de profesionalidad fría, códigos no escritos y una estética cuidada que se aleja del tono más desenfadado de otros shooters.
El propio hecho de que el jugador deba comportarse como un “sicario de élite” al que se le exige disciplina y cálculo refuerza ese paralelismo. No basta con sobrevivir, la gracia está en hacerlo con eficacia y estilo, encadenando disparos y golpes como si se tratase de una escena que podría verse en la gran pantalla; un contraste con la conducta reportada entre algunos jugadores de Call of Duty.
Gracias a este enfoque, Gentleman’s Violence se suma a la lista de juegos que, sin ser adaptaciones oficiales, canalizan el espíritu de John Wick y del cine de acción moderno, demostrando hasta qué punto estas películas han influido en el diseño de videojuegos actuales.
Con su apuesta por el Gun-Fu, las posturas tácticas y un combate cercano que mezcla disparos y artes marciales, Gentleman’s Violence se coloca como una de las propuestas más particulares dentro del terreno de los shooters inspirados en John Wick: un FPS independiente, accesible desde Steam y construido alrededor de la idea de que la violencia puede ser tan metódica como espectacular.
