- Diseño continuista: cuatro colores y chasis más delgado y ligero
- Pantalla Dynamic AMOLED 2X de 6,7 pulgadas con 120 Hz y HDR10+
- Exynos 2400, 8 o 12 GB de RAM y 128/256 GB de almacenamiento
- Batería de 4.900 mAh con carga de 45 W y 15 W inalámbrica; presentación apuntaría a IFA

El próximo Galaxy S25 FE centra el foco con una ronda de filtraciones que dibujan un panorama bastante claro: diseño continuista con retoques, más autonomía y una carga rápida que se pone al nivel de modelos de precio superior. Todo ello mantiene el espíritu de la gama Fan Edition: acercar prestaciones de la serie S a un público más amplio.
Las imágenes y listados adelantados por medios y filtradores habituales coinciden en una fórmula reconocible: cuatro colores (negro, blanco, azul claro y azul oscuro), un cuerpo más estilizado y una hoja técnica equilibrada. Sobre la mesa aparecen mejoras en pantalla, batería y selfie, junto a la promesa de un soporte de software prolongado.
Diseño y colores: continuidad con retoques

El S25 FE adopta la estética sobria de la familia S25: líneas planas, trasera limpia y módulo de triple cámara en disposición vertical con aros metálicos. La paleta vuelve a apostar por tonos neutros: negro, blanco, azul claro y un azul oscuro que recuerda al Blue Shadow visto en los últimos plegables de la marca.
Los materiales y acabados apuntan a una combinación de aluminio y cristal con protección Gorilla Glass Victus, reforzando la sensación de solidez sin perder ligereza. Se mantiene la certificación IP68 contra agua y polvo, algo ya habitual en esta categoría.
Las dimensiones filtradas hablan de un terminal más manejable que su predecesor: 161,3 x 76,6 x 7,4 mm y 190 gramos, recortando grosor y peso respecto al S24 FE. Es la típica puesta a punto generacional que busca mayor comodidad en mano sin renunciar al tamaño de pantalla.
En conectividad física, la apuesta sigue el estándar actual: USB-C para datos y carga, sin noticias de cambios radicales en el chasis. Todo indica que Samsung ha preferido pulir detalles en lugar de reinventar el exterior.
Pantalla y hardware: equilibrio sin alardes

El panel será una Dynamic AMOLED 2X de 6,7 pulgadas con refresco de 120 Hz, soporte HDR10+ y resolución FHD+, con un brillo máximo estimado por encima de los 2.000 nits para asegurar buena legibilidad en exteriores.
En el corazón del dispositivo se espera el Exynos 2400, un salto contenido respecto a la generación previa, con opciones de 8 o 12 GB de RAM y almacenamiento de 128 o 256 GB. No busca récords, pero debería ofrecer una experiencia fluida para el día a día y multimedia.
El apartado de conectividad contempla lo esencial: 5G, Wi‑Fi 6E, Bluetooth 5.3, NFC y USB‑C 3.2. Nada estridente, aunque suficiente para un perfil FE que pretende cuadrar prestaciones y precio.
Las filtraciones señalan que One UI 8 sobre Android 16 llegará desde el primer día, prometiendo actualizaciones de software durante siete versiones mayores, lo que indica una apuesta por la durabilidad del terminal.
Cámaras: continuidad con selfie mejorada
La configuración trasera repetirá una conocida y fiable: 50 MP en el sensor principal, 12 MP en el ultra gran angular y 8 MP con zoom óptico. La compañía mantiene esta fórmula porque ya había mostrado buenos resultados.
En la parte delantera, la gran novedad será la cámara selfie de 12 MP, que mejora la resolución respecto a la generación anterior. No se esperan cambios radicales, pero sí mejoras en nitidez y detalle para vídeo y videollamadas.
Batería y carga: más capacidad y 45 W por cable
Una de las principales novedades es la batería de 4.900 mAh, cifra que encaja con las filtraciones y supone un aumento frente al S24 FE. Además, las optimizaciones en eficiencia ayudarán a prolongar la autonomía.
La carga alcanza los 45 W por cable y ofrece soporte inalámbrico de 15 W. Esto permite recargas más rápidas y una menor dependencia del enchufe en el uso diario.
Calendario, contexto y posicionamiento
Las filtraciones apuntan a una presentación en el IFA de Berlín en septiembre, con disponibilidad en diferentes mercados entre septiembre y octubre. Aunque todavía no hay precio oficial, la estrategia de Fan Edition indica un enfoque en mantener un precio competitivo.
El lanzamiento anticipado ayuda a fortalecer la presencia de Samsung durante el final del año. El S25 FE pretende rivalizar con propuestas como los Pixel “a” y otros Android de precio ajustado, destacando por su diseño pulido, buena pantalla y carga rápida.
Este Galaxy S25 FE se perfila como un equilibrio bien medido entre diseño, autonomía y pantalla, con un hardware suficiente y un soporte de software de largo recorrido. Si la etiqueta de precio y la mejora en batería y carga se confirman, puede convertirse en una de las mejores opciones para quienes buscan un móvil “flagship” sin pagar el precio de un tope de gama.