- La FIFA y Netflix lanzarán un simulador de fútbol oficial exclusivo en Netflix Games antes del Mundial 2026.
- El desarrollo corre a cargo de Delphi Interactive, estudio centrado en proyectos AAA con grandes licencias.
- El juego estará incluido sin coste extra en la suscripción de Netflix y se controlará desde el móvil.
- El proyecto marca el regreso de la marca FIFA a los videojuegos tras su ruptura con Electronic Arts.
La FIFA se prepara para volver con fuerza al terreno de los videojuegos con un movimiento que rompe con todo lo visto hasta ahora: su nuevo simulador de fútbol oficial será exclusivo de Netflix Games y llegará justo antes del Mundial de 2026. La histórica saga abandona definitivamente las consolas tradicionales como puerta de entrada principal y apuesta por un modelo ligado a la suscripción y al juego en la nube, un enfoque de juegos como servicio centrado en móviles y televisores inteligentes.
Este nuevo proyecto se posiciona como la gran apuesta de la FIFA para la era post-EA Sports, después de casi tres décadas asociada a Electronic Arts. El organismo que preside Gianni Infantino busca así un socio con una enorme base de usuarios globales, y Netflix, que refuerza su estrategia en videojuegos, ve en el Mundial 2026 la ocasión perfecta para dar un golpe en la mesa frente a otros grandes actores del sector.
Un acuerdo histórico: FIFA se alía con Netflix Games
La base del anuncio es clara: la FIFA y Netflix han firmado una alianza para lanzar un simulador de fútbol AAA oficial, distribuido en exclusiva a través de Netflix Games y disponible sin coste adicional para quienes ya estén suscritos a la plataforma. El plan es que el título esté listo antes del arranque de la Copa Mundial 2026, prevista del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá.
Gianni Infantino ha definido el proyecto como “el inicio de una nueva era para los videojuegos de fútbol”, insistiendo en que el objetivo es llegar a millones de aficionados de todas las edades en cualquier rincón del planeta. La FIFA presenta esta colaboración como un hito en su estrategia digital, una forma de mantener viva la marca en el sector del gaming tras el fin del acuerdo con EA y el lanzamiento de EA Sports FC como sustituto de la saga clásica.
Por su parte, desde Netflix Games se subraya que el Mundial 2026 será uno de los grandes acontecimientos culturales del año, y que el videojuego permitirá trasladar esa emoción a los salones de los usuarios. La compañía recalca que bastará con una suscripción activa y un teléfono móvil para jugar, sin necesidad de consolas ni compras extra dentro de la aplicación.
Este planteamiento sitúa al nuevo FIFA como un producto pensado para el consumo masivo y accesible, más que como un competidor directo y tradicional de los simuladores de consola y PC, aunque inevitablemente se le comparará con EA Sports FC en cuanto salga al mercado.
Delphi Interactive: el estudio que firma el nuevo FIFA
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención del anuncio es el nombre del desarrollador. El encargado de dar forma al juego será Delphi Interactive, un estudio con sede en California fundado en 2020 y sin lanzamientos propios todavía en el mercado, aunque con experiencia como socio y coeditor en proyectos de gran presupuesto, como el próximo título de 007.
En su propia presentación corporativa, Delphi se define como una empresa que “crea juegos AAA basados en las franquicias de entretenimiento más deseadas del mundo” y que ha diseñado un modelo para reducir riesgos y costes de desarrollo alineando a propietarios de licencias, creativos y estudios de primer nivel. En esta ocasión, ese modelo se pone a prueba con una de las marcas deportivas más reconocibles del planeta.
Desde el estudio, su fundador y director ejecutivo, Casper Daugaard, ha prometido que el proyecto aspira a convertirse en “el videojuego de fútbol más divertido, accesible e internacional” que se haya visto, pensado para que cualquier persona pueda encender el televisor o el móvil y sentir al instante la magia del deporte rey.
El presidente del estudio, Andy Kleinman, ha añadido que el objetivo es firmar un juego que esté a la altura del deporte más seguido del mundo, y que la colaboración con Netflix y la FIFA les permite apuntar a una audiencia global sin precedentes desde el primer día.
Cómo y dónde se jugará: móvil como mando y juego sin coste extra
Los primeros detalles oficiales dejan claro que el nuevo FIFA estará integrado en el ecosistema de Netflix Games. Eso significa que el acceso al título estará incluido en la suscripción estándar del servicio, sin anuncios y sin micropagos internos, siguiendo la línea del catálogo de juegos que la plataforma ofrece actualmente en móviles.
Netflix ha explicado que será posible jugar tanto en móviles como en televisores compatibles. En la pantalla grande, el televisor actuará como dispositivo principal mientras que el teléfono se utilizará como mando, replicando el sistema que la compañía ya está probando con otros títulos. Bastará con entrar en la sección de juegos de la app de Netflix, elegir el título y vincular el móvil como controlador.
La empresa insiste en una idea que se repite en todas las comunicaciones: “solo necesitas Netflix y tu móvil”. La propuesta se apoya en una experiencia de acceso inmediato, sin instalaciones complejas ni hardware adicional, algo que podría resultar especialmente atractivo para familias, jugadores ocasionales y usuarios que no tienen consola pero sí consumen series y películas a diario.
En cuanto a modos de juego, se ha confirmado que habrá opciones tanto para jugar en solitario como en multijugador en línea. Se prevé que los usuarios puedan competir con amigos o con rivales de todo el mundo aprovechando la infraestructura de la propia plataforma, aunque por ahora no han trascendido detalles sobre ligas, temporadas o formatos competitivos.
Aunque los primeros comunicados se centran sobre todo en móviles y televisores, también se ha mencionado la intención de llevar el juego a iOS y Android de forma nativa, sin mención expresa a consolas o PC tradicionales. Todo apunta, por tanto, a una experiencia claramente orientada al ecosistema de aplicaciones y al consumo bajo demanda.
Un FIFA “de un solo botón”: diseño accesible y enfoque masivo
Si hay un concepto que se repite en la visión de Netflix Games es el de recuperar la esencia del fútbol con un control extremadamente sencillo. Alain Tascan, presidente de la división de videojuegos, ha explicado que su objetivo es ofrecer un título que cualquiera pueda disfrutar “con solo pulsar un botón”, alejándose de los esquemas complejos típicos de los simuladores más técnicos.
Por ahora no hay imágenes, gameplay ni un listado completo de funciones, pero los mensajes apuntan a un formato rápido de aprender y entretenido de dominar, más cercano a una experiencia inmediata y festiva que a una simulación hiperrealista repleta de sistemas avanzados. Aun así, Infantino ha subrayado que el juego “cambiará por completo el concepto de simulador de deportes”, dejando abierta la puerta a innovaciones en mecánicas o modos.
El título aspira a llegar a millones de aficionados de todas las edades, desde niños hasta adultos que llevan décadas siguiendo la saga. El enfoque en el mando único desde el teléfono, sumado a la ausencia de compras internas, sitúa al juego en un punto intermedio entre arcade y simulador, con un fuerte componente social y de accesibilidad.
Queda pendiente saber hasta qué punto se explotarán las licencias oficiales de selecciones, estadios y jugadores. Algunas informaciones apuntan a que la intención es contar con representación oficial del Mundial 2026 y de sus participantes, aunque no está claro si habrá presencia de clubes o si el protagonismo recaerá casi por completo en las selecciones nacionales.
También está por ver qué tipo de modos incluirá: si se centrará en torneos cortos, partidos rápidos, experiencias temáticas ligadas a la Copa del Mundo o si ofrecerá opciones más profundas, como temporadas, progresión de jugadores o modos competitivos persistentes.
También está por ver qué tipo de modos incluirá: si se centrará en torneos cortos, partidos rápidos, experiencias temáticas ligadas a la Copa del Mundo o si ofrecerá opciones más profundas, como temporadas, progresión de jugadores o modos competitivos persistentes.
El contexto: la era post-EA y el regreso de la marca FIFA
La aparición de este proyecto no puede entenderse sin mirar atrás. FIFA 23 fue la última entrega producida por Electronic Arts bajo la marca FIFA, cerrando casi tres décadas de colaboración y una de las sagas deportivas más exitosas de la historia. Las discrepancias en torno a las tasas de licencia y la estrategia futura acabaron por romper el acuerdo.
Tras esa separación, EA optó por continuar por su cuenta con EA Sports FC, que ya cuenta con entregas como EA FC 24 y EA FC 25. La FIFA, por su lado, se quedó con el nombre pero sin socio principal, y durante meses Infantino insistió en que la organización seguiría ofreciendo “el mejor juego de fútbol para cualquier niño o niña”, aunque sin detalles concretos.
En este tiempo se han anunciado proyectos menores vinculados a la marca, como FIFA Heroes o propuestas vinculadas a la tecnología blockchain, además de acuerdos de licencia con títulos como Football Manager. Sin embargo, ningún lanzamiento había tenido el peso simbólico y mediático de este nuevo simulador exclusivo de Netflix.
Para la FIFA, el acuerdo con la plataforma de streaming supone un paso clave en su estrategia de innovación en el ámbito del gaming, con la vista puesta en un público global que ya está acostumbrado a consumir contenido deportivo y de entretenimiento en servicios bajo demanda.
Desde la perspectiva del mercado europeo, donde EA Sports FC domina con comodidad el segmento de simuladores de fútbol, el movimiento introduce un actor diferente: no compite tanto en la misma liga de consolas y PC, sino que intenta abrir un carril propio basado en la accesibilidad y en la fuerza de la marca FIFA combinada con el alcance de Netflix.
Netflix Games se refuerza como plataforma de videojuegos
El anuncio del nuevo FIFA se enmarca en la expansión constante de Netflix Games como servicio incluido en la suscripción. La compañía dispone ya de una biblioteca variada de títulos para móviles y, progresivamente, para televisores, que abarca desde juegos independientes hasta producciones de gran perfil.
Dentro del catálogo actual destacan propuestas conocidas como Grand Theft Auto: The Trilogy, Red Dead Redemption, Hades, Sonic Mania Plus, Monument Valley u Oxenfree, junto a juegos basados en licencias propias de la plataforma, como Squid Game: Unleashed. También hay espacio para juegos de fiesta y experiencias multijugador ligeras, caso de Boggle Party o Pictionary: Game Night.
El nuevo FIFA formará parte de ese conjunto, al que se sumarán otros lanzamientos de peso como WWE 2K25. Todos ellos comparten el mismo modelo: sin anuncios, sin compras in-app y disponibles sin coste adicional para los abonados, lo que facilita que el usuario pruebe distintos títulos sin riesgo económico.
Además del propio catálogo, Netflix ha introducido funciones destinadas a integrar todavía más el videojuego en su ecosistema. Una de ellas es la posibilidad de entrar a la sección “Juegos” desde la aplicación del televisor, escoger el título preferido y utilizar el teléfono como mando con un sistema de emparejamiento sencillo.
En paralelo, la plataforma ha presentado herramientas como “Momentos”, que permiten recortar y compartir clips de series y películas desde el móvil. Aunque no está centrada directamente en videojuegos, esta función apunta a un entorno cada vez más interactivo, donde el usuario no solo ve contenido, sino que también genera y distribuye fragmentos personalizados.
En conjunto, la llegada de un simulador oficial de FIFA refuerza la idea de que Netflix quiere ser algo más que una videoteca de series y películas, consolidándose como un hub de entretenimiento digital en el que el juego ocupa un espacio cada vez más relevante.
Con todos estos elementos, el panorama que se dibuja es el de un regreso de la marca FIFA a los videojuegos bajo un modelo muy distinto al que conocíamos: centrado en la suscripción, apoyado en Netflix Games, jugable en móviles y televisores con el teléfono como mando, y con la vista puesta en el Mundial 2026 como gran escaparate. Falta por ver hasta qué punto cumplirá las promesas de innovación y accesibilidad que anuncian FIFA, Netflix y Delphi Interactive, pero, de momento, el proyecto ya ha conseguido situarse en el centro del debate sobre el futuro de los simuladores de fútbol.
