- Numerosos usuarios reportan errores persistentes en dispositivos Google Home y Nest, especialmente modelos antiguos.
- Las fallas incluyen malinterpretaciones, comandos erróneos y falta de respuesta al utilizar el asistente de voz.
- Google reconoce el problema y trabaja en mejoras, previsiblemente ligadas a la integración de Gemini.
- Por ahora, no existe una solución definitiva, aunque se esperan novedades en otoño.

En los últimos meses, una oleada de quejas ha puesto en el punto de mira a los dispositivos Google Home y Nest. Usuarios de todo el mundo, sobre todo aquellos con modelos de generaciones anteriores, denuncian que sus asistentes inteligentes han dejado de responder correctamente a los comandos de voz cotidianos. Estos problemas han generado inquietud en la comunidad tecnológica y han abierto un debate sobre el futuro de la domótica de Google.
Los foros de Reddit y redes sociales se colman de testimonios de personas que, de un día para otro, han visto cómo sus dispositivos empiezan a fallar de forma inesperada: peticiones sencillas como encender o apagar luces, reproducir música o consultar el tiempo se traducen en respuestas inapropiadas, acciones ejecutadas en habitaciones incorrectas o, directamente, en silencio absoluto. Todo esto ha provocado que muchos usuarios se planteen si es momento de abandonar el ecosistema de Google o esperar a una futura solución.
¿Qué fallos concretos están experimentando los usuarios?

Las anomalías reportadas son tan variadas como desconcertantes. Varios propietarios de altavoces Nest y hubs Google Home aseguran que sus dispositivos han comenzado a realizar acciones erráticas: una orden para reproducir música en una habitación provoca que suene en otra, pedir que se apaguen las luces resulta en el apagado de otros aparatos e, incluso, respuestas como «Lo siento, algo ha ido mal, inténtelo más tarde» se han vuelto rutinarias.
Los errores de reconocimiento de voz se han vuelto habituales. Algunos dispositivos fallan en interpretar rutinas o confunden los comandos, mostrando respuestas diferentes en función de quién hable o ejecutando acciones totalmente aleatorias. Hay casos en los que preguntar por el tiempo arroja información de ciudades distintas, lo que indica una desconfiguración interna.
Además, los retrasos y la falta de respuesta empiezan a ser desesperantes para quienes confiaban en esta tecnología para la gestión diaria del hogar. De hecho, muchos han tenido que recurrir a métodos alternativos, como activar manualmente dispositivos o cambiar de ecosistema, ante la frustración de la ineficacia de sus asistentes.
¿Está relacionado con Gemini y el futuro de Google Home?

Gran parte de la comunidad apunta como responsable a Gemini, la nueva inteligencia artificial de Google. La compañía está inmersa en un proceso de integración de esta IA en todos sus dispositivos, lo que ha generado inestabilidad en el funcionamiento de los equipos antiguos. Según explican algunos expertos en tecnología, la transición desde Google Assistant a Gemini no está siendo tan fluida como se esperaba, provocando regresiones y limitaciones en las funcionalidades que antes funcionaban bien.
Otra teoría recurrente es que Google estaría aplicando una obsolescencia programada sobre dispositivos antiguos para incentivar la compra de nuevos modelos, aunque de momento no existen pruebas claras de que la situación tenga este objetivo explícito. Lo cierto es que la mayoría de errores se concentran en modelos con varios años de uso, lo que lleva a pensar que los recursos de la empresa se destinan prioritariamente a los productos más recientes.
Pese a los rumores y especulaciones, Google ha reconocido oficialmente la existencia de estos fallos a través de su director de producto, Anish Kattukaran. En una publicación en X (Twitter), Kattukaran se disculpó por la experiencia de los usuarios y adelantó que el equipo está trabajando en soluciones de largo plazo que se anunciarán durante el otoño.
Impacto y reacciones de la comunidad

Las encuestas realizadas en plataformas como Reddit reflejan la amplitud del problema. Más de la mitad de los usuarios consultados confiesan haber sufrido «fallos frecuentes» en sus dispositivos Google Home o Nest, y una parte significativa los considera ya «casi inservibles». La situación ha hecho que crezca el descontento y que se abra un debate sobre la robustez y la durabilidad de los gadgets inteligentes.
La reacción de Google, aunque tardía para algunos, ha supuesto cierto alivio entre los más afectados. Saber que la compañía es consciente del malestar y que está desarrollando mejoras para el próximo otoño da esperanza a quienes dependen de estos dispositivos para su día a día.
Pese a todo, la ausencia de una solución inmediata obliga a los usuarios a buscar alternativas, como la sustitución del dispositivo afectado por uno nuevo o incluso cambiar a otros ecosistemas, hasta que la prometida actualización ponga fin al caos generado por la migración hacia Gemini.
El panorama actual muestra una clara ruptura de la confianza en los asistentes de Google, especialmente en su gama de productos más veteranos. Aunque la compañía ha dado la cara públicamente y asegura estar trabajando en ello, la incertidumbre seguirá presente hasta la llegada de las anunciadas mejoras. La integración final de Gemini será determinante para valorar si estos dispositivos logran recuperar su confianza o si, por el contrario, marcarán el fin de una era para los hogares que los adoptaron en los últimos años.

