- Pantalla Super AMOLED de 6,7 pulgadas con 120 Hz de refresco y protección Gorilla Glass Victus+.
- Incorpora el procesador Snapdragon 6 Gen 3, abandonando los chips Exynos de la generación previa.
- Promesa de soporte extendido con hasta 6 años de actualizaciones de sistema y seguridad.
- Sistema de cámaras con sensor principal de 50 MP con estabilización óptica y grabación en 4K.
La expectación ha terminado tras aparecer por sorpresa en la web oficial de la marca en República Checa el nuevo terminal de la firma coreana. Este dispositivo, que suele ser uno de los superventas del año, llega para tomar el relevo en el segmento medio con una propuesta que equilibra un diseño moderno y un soporte técnico que no es nada habitual encontrar en teléfonos de este rango de precio.
Aunque visualmente mantiene la esencia de sus hermanos mayores, el dispositivo introduce cambios significativos que lo hacen sentir más actual. Se nota que han querido mimar los detalles estéticos para que el usuario no sienta que tiene entre manos un móvil sencillo, apostando por líneas limpias y una gama de colores que incluye tonos azulados, negros, rosados y verdes muy suaves.
Pantalla y diseño: el adiós definitivo al notch
Uno de los puntos donde más se nota el salto generacional es en su frontal. Por fin le decimos adiós a la muesca en forma de gota para dar la bienvenida a un pequeño agujero en pantalla que alberga la cámara de selfies. Este cambio le da un aire mucho más premium al panel de 6,7 pulgadas. Hablamos de una pantalla con tecnología Super AMOLED que ofrece una resolución Full HD+ y, lo que es mejor, una tasa de refresco de 120 Hz para que todo se mueva con una fluidez pasmosa al hacer scroll o jugar.
Además, la resistencia se ha visto reforzada gracias al cristal Gorilla Glass Victus+, algo que nos da un extra de tranquilidad frente a posibles arañazos o golpes accidentales. Eso sí, curiosamente la certificación de resistencia al agua y polvo se queda en un IP64, lo que supone una ligera bajada respecto al modelo anterior, aunque sigue siendo suficiente para aguantar salpicaduras del día a día sin mayores dramas.
Rendimiento con sabor a Snapdragon
En el interior del chasis, Samsung ha decidido dejar de lado sus propios procesadores para apostar por el Snapdragon 6 Gen 3 de Qualcomm. Este chip, fabricado en un proceso de 4 nanómetros, garantiza no solo un rendimiento más sólido en multitarea, sino también una gestión de la energía mucho más eficiente. Viene acompañado de configuraciones de 6 GB u 8 GB de memoria RAM, junto a un almacenamiento que llega hasta los 256 GB, ampliable mediante tarjetas microSD.
Lo que realmente rompe los esquemas es su política de actualizaciones. El teléfono llega con Android 16 y la capa de personalización One UI 8.5, pero la marca se compromete a ofrecer seis años de soporte completo. Esto significa que los usuarios podrán estirar la vida útil del terminal hasta bien entrada la próxima década, algo que le sienta de maravilla a quienes buscan un móvil duradero sin tener que gastarse un dineral en la gama alta.
Fotografía y autonomía para el día a día
Si echamos un ojo a la parte trasera, encontramos un módulo de tres cámaras donde manda el sensor principal de 50 megapíxeles. Lo mejor es que cuenta con estabilización óptica (OIS), algo fundamental para que las fotos nocturnas no salgan movidas y los vídeos en 4K tengan ese toque profesional que todos buscamos. Le acompañan un ultra gran angular de 5 megapíxeles y un sensor macro, mientras que la cámara frontal se queda en 12 megapíxeles para cumplir de sobra en redes sociales.
En cuanto a la batería, se mantienen los 5.000 mAh que ya son un estándar en la industria. Con un uso normal, debería aguantar la jornada completa sin necesidad de buscar un enchufe a media tarde. La carga rápida se queda en los 25 W de siempre, una cifra algo conservadora comparada con la competencia china, pero que Samsung sigue defendiendo para preservar la salud de la batería a largo plazo.
Precio y llegada a los mercados europeos
Aunque el lanzamiento inicial ha tenido lugar en el centro de Europa, se espera que aterrice en España en muy poco tiempo. Los rumores sobre los precios apuntan a que la versión de entrada con 128 GB rondará los 349 euros, mientras que la variante con más memoria subiría hasta los 439 euros. Este incremento de precio respecto al año pasado parece estar justificado por el encarecimiento global de los componentes y la mejora en el procesador.
Este nuevo dispositivo se postula como una opción de compra muy lógica para el usuario medio que valora tener una pantalla excelente y la seguridad de que su smartphone no se quedará obsoleto en un par de años. A pesar de los pequeños ajustes en la resolución de algunos sensores secundarios y la resistencia al agua, el conjunto que ofrece es de los más equilibrados que ha lanzado la compañía recientemente en este segmento de precios.
