- Incorporación de una lente con apertura variable para un control fotográfico profesional.
- Nuevo chip A20 Pro de 2 nanómetros con 12 GB de RAM integrados.
- Reducción del 35% en el tamaño de la Isla Dinámica gracias a sensores bajo pantalla.
- Nueva paleta de colores liderada por el tono Dark Cherry y el regreso del negro.

La expectación ante el próximo gran lanzamiento de la compañía de Cupertino está por las nubes, y no es para menos, ya que los datos que se manejan apuntan a un dispositivo que busca pulir cada pequeño detalle de su antecesor. En España, donde el modelo anterior arrasó en ventas, los usuarios ya están pendientes de las novedades en diseño y rendimiento que llegarán para intentar dominar de nuevo el sector de la telefonía premium.
Aunque Apple siempre intenta jugar al despiste, las filtraciones que provienen de la cadena de suministro china y de los analistas más reputados del sector nos dejan un dibujo bastante fiel de lo que veremos en septiembre. Se espera que este nuevo terminal no solo sea una evolución en potencia, sino que suponga un salto cualitativo en la forma en que interactuamos con la pantalla y, sobre todo, en cómo capturamos imágenes en nuestro día a día.
Potencia de vanguardia y una pantalla más despejada
El corazón de este nuevo modelo será el chip A20 Pro, un cerebro electrónico que será el primero de la casa en estar fabricado mediante un proceso de 2 nanómetros. Esto se traduce en que el teléfono será considerablemente más rápido y eficiente que cualquier modelo anterior, lo que viene de perlas para exprimir al máximo las funciones de inteligencia artificial que se esperan en el nuevo sistema operativo. Además, este procesador vendrá acompañado de 12 GB de memoria RAM integrados directamente en el encapsulado para minimizar las latencias.
En cuanto a la parte frontal, los cambios estéticos serán sutiles pero muy de agradecer. Se rumorea con fuerza que la Isla Dinámica va a recibir su primer gran rediseño desde que nació, reduciendo su tamaño en torno a un 35%, permitiendo un gran cambio en la pantalla de los próximos Pro. Esto es posible porque Apple ha logrado ocultar varios sensores del Face ID debajo del propio panel OLED. De esta forma, tendremos más superficie útil de pantalla sin renunciar a la seguridad biométrica que tanto nos gusta.
La fotografía sube de nivel con la apertura variable
La gran estrella de esta generación será, sin duda alguna, la cámara principal. Por primera vez en la historia de la marca, veremos un sistema de apertura variable física. Esto permitirá que el objetivo se abra o se cierre mecánicamente para controlar la luz que llega al sensor de forma natural, tal y como sucede en las cámaras profesionales. Aunque esto ha disparado los costes de producción para la empresa entre un 40% y un 50%, parece que los de Tim Cook están dispuestos a asumir el golpe para no perder comba frente a la competencia.
Esta tecnología no solo ayudará a que las fotos nocturnas tengan un aspecto mucho más limpio y detallado, sino que permitirá un control del desenfoque de fondo mucho más realista. No todo será software; el hardware tomará el protagonismo para ofrecer imágenes con una nitidez que hasta ahora solo soñábamos en un móvil. Junto a esto, el teleobjetivo también recibirá mejoras en el sensor para capturar escenas a larga distancia con mayor rango dinámico.
Colores, autonomía y lo que nos costará en el bolsillo
Si hablamos de estética, parece que el color naranja que vimos el año pasado pasará a mejor vida para dejar paso al nuevo color estrella de Apple, un tono cereza oscuro muy elegante que promete ser el superventas. También tendremos el regreso triunfal del negro sólido, un acabado que muchos usuarios de la gama Pro echaban de menos, junto al clásico plata y un azul claro que recuerda a modelos de hace un par de generaciones. La construcción seguirá apostando por el titanio de segunda generación y un cristal trasero que mejora la carga inalámbrica.
Respecto a la batería, se manejan cifras de unos 4.056 mAh para el modelo Pro estándar. Aunque el incremento respecto al año pasado es modesto, la eficiencia del nuevo chip de 2 nanómetros debería estirar la duración de la batería lo suficiente para que lleguemos al final del día sin agobios. En cuanto al precio en España, la idea es mantener los 1.319 euros para la versión base, aunque es muy probable que los modelos con más almacenamiento (de hasta 2 TB) vean incrementado su coste debido a la actual crisis de componentes electrónicos que afecta a toda la industria.
Este nuevo dispositivo se perfila como una apuesta sólida que prefiere perfeccionar tecnologías complejas antes que lanzar funciones experimentales que no aporten valor real. Con un sistema de cámaras que promete marcar una época y un diseño que sigue refinándose hacia el minimalismo total, la llegada de septiembre marcará un antes y un después para los entusiastas de la tecnología que buscan lo mejor de lo mejor en sus manos.


