- Unboxing filtrado en el canal Wylsacom confirma referencias al chip M5 e iPadOS 26.
- Diseño casi idéntico al M4: 13 pulgadas, Negro Espacial, 5,1 mm y sin "iPad Pro" grabado atrás.
- El modelo de 256 GB muestra 12 GB de RAM y CPU de 9 núcleos; mejoras de hasta 15% en CPU.
- Salto notable en GPU: cerca del 34% en Metal; se investiga un robo en almacenes europeos.

Un completo vídeo de desempaquetado ha dejado al descubierto el supuesto iPad Pro M5 días antes de su anuncio. La pieza, publicada por el creador ruso Wylsacom, muestra el dispositivo encendido, su configuración inicial y varias pruebas de rendimiento, un material que ha sido respaldado por la difusión de Mark Gurman, lo que eleva su credibilidad.
Más allá del golpe mediático, el contenido va cargado de datos: en la caja y en los ajustes del equipo aparecen referencias explícitas al chip M5, el sistema llega con iPadOS 26 preinstalado y la información interna indica que la batería fue fabricada en agosto de 2025. Todo apunta a unidades finales, listas para su distribución.
Qué revelan los vídeos filtrados

En el apartado estético, el iPad mostrado mantiene un diseño continuista: formato de 13 pulgadas, acabado Negro Espacial, una única cámara trasera, cuatro altavoces y el Smart Connector. También se repite el grosor de 5,1 mm y, como detalle curioso, en la unidad vista no aparece la inscripción “iPad Pro” en la trasera, algo presente en generaciones anteriores.
En la configuración del sistema se aprecia un salto de memoria en el modelo de 256 GB: la tablet indica 12 GB de RAM, cuando en la generación con M4 esa capacidad quedaba en 8 GB para el mismo almacenamiento. Queda por ver si la subida de RAM se extiende a toda la familia o si Apple la reserva para ciertas variantes.
Los menús técnicos y las pruebas apuntan a una CPU de 9 núcleos (tres de alto rendimiento y seis de eficiencia). La frecuencia detectada ronda los 4,42 GHz, prácticamente calcada a la del M4 (4,41 GHz), un indicio de que el grueso de la mejora puede venir de optimizaciones arquitectónicas y no de un gran aumento de reloj.
Rendimiento: así rinde el M5 frente al M4

En Geekbench 6, las cifras filtradas sitúan la mejora de CPU en poco más del 10% en mononúcleo (4.133 frente a 3.748) y alrededor del 15% en multinúcleo (15.437 frente a 13.324). No es un salto revolucionario, pero sí un avance sostenido para tareas que exprimen uno o varios hilos.
El gran salto aparece en el apartado gráfico: la prueba Metal refleja una subida cercana al 34% (74.568 vs. 55.702), mientras que en AnTuTu el aumento de la GPU se queda en torno al 8%. En conjunto, el M5 pinta un escenario de CPU más afinada y una GPU notablemente más capaz, con impacto directo en edición de vídeo, 3D y juegos.
Para el usuario, esto se traduce en una experiencia más suelta en cargas visuales intensivas, manteniendo consumos contenidos. La combinación de 12 GB de RAM en el modelo base de 256 GB y el empuje gráfico debería notarse especialmente en flujos creativos y multitarea exigente.
Cómo se habría producido la filtración y qué implica

Fuentes del sector apuntan a que Apple preabastece almacenes internacionales para garantizar un estreno simultáneo. En esta ocasión, varias unidades habrían sido robadas de almacenes europeos y revendidas a creadores de contenido en Rusia, un patrón que recuerda a lo ocurrido el año pasado con los MacBook Pro M4.
Más allá del revuelo, el incidente resta efecto sorpresa a la presentación y presiona los mensajes de marketing. También desmiente algunos rumores de prototipo: por ejemplo, se habló de una segunda cámara frontal para facilitar encuadres, pero en el dispositivo filtrado no aparece; todo indica que esa opción se habría descartado antes de la producción.
Con el producto circulando y los números encima de la mesa, el anuncio parece inminente. Lo más probable es que Apple lo desvele en octubre, quizá sin evento dedicado, decantándose por un lanzamiento centrado en la evolución de Apple Silicon más que en cambios estéticos.
Si algo dejan claro los vídeos es que Apple prepara un iPad que prioriza la estabilidad del formato y eleva la potencia donde más se nota: memoria y gráficos. Sin grandes alardes externos, el iPad Pro M5 se perfila como una actualización sólida para quienes buscan más rendimiento sostenido sin renunciar a un diseño ya consolidado.