DeepSeek prepara un megacentro de datos en Mongolia con 160.000 chips de Huawei

Última actualización: septiembre 6, 2026
  • DeepSeek planea instalar al menos 160.000 aceleradores Ascend 950DT de Huawei en un centro de datos de aproximadamente 1 gigavatio en Mongolia Interior.
  • Los chips se usarían principalmente para inferencia, mientras que el entrenamiento de modelos seguiría dependiendo de los aceleradores de Nvidia.
  • La producción limitada de Huawei y la escasez de componentes podrían retrasar la entrega completa del pedido más de un año.
  • Este movimiento refuerza la estrategia de China para reducir su dependencia de los semiconductores estadounidenses en el ámbito de la inteligencia artificial.

Centro de datos de DeepSeek con chips Huawei

La carrera por la supremacía en inteligencia artificial ha dado un nuevo giro con la noticia de que la startup china DeepSeek planea construir un enorme centro de datos en Mongolia Interior. Según informa Bloomberg, la compañía tiene la intención de instalar al menos 160.000 de los procesadores Ascend 950DT, los más avanzados de Huawei, en una instalación que podría convertirse en uno de los mayores clústeres de chips de IA del gigante tecnológico chino. Esta decisión supone un paso más en el esfuerzo del país asiático por sustituir la tecnología de Nvidia y alcanzar la autosuficiencia en un sector tan estratégico como el de los semiconductores.

Las fuentes consultadas por la agencia estadounidense señalan que el plan de DeepSeek busca utilizar estos aceleradores para el funcionamiento de sus modelos, aunque el calendario de instalación dependerá de la capacidad de producción de Huawei. La compañía presidida por Ren Zhengfei se enfrenta a limitaciones significativas debido a la escasez de componentes de alta gama, especialmente memoria, lo que restringirá la fabricación del 950DT a unos pocos cientos de miles de unidades durante este año. Esta situación podría alargar el plazo de entrega del pedido a más de un año, algo que no parece disuadir a DeepSeek en su apuesta por el hardware local.

Un centro de datos a escala de gigavatio en Ulanqab

Infraestructura de DeepSeek con procesadores Ascend

El proyecto se ubicará en la ciudad de Ulanqab, una región que forma parte del programa estatal chino ‘Eastern Data, Western Compute’, diseñado para trasladar la computación intensiva hacia zonas del oeste del país donde la energía es más barata y hay más espacio para construir infraestructuras a gran escala. La instalación tendría una capacidad de aproximadamente 1 gigavatio de potencia eléctrica, lo que a pleno rendimiento consumiría suficiente energía para abastecer a unos 750.000 hogares. Se trata de una escala comparable a la de los centros de datos que actualmente construyen las grandes empresas tecnológicas occidentales.

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Los 160.000 chips Ascend 950DT que DeepSeek prevé instalar constituirían solo una parte de la capacidad total del campus. El resto del equipamiento aún no se ha especificado, y no está claro qué tipo de procesadores se utilizarán para completar la infraestructura. Algunos funcionarios de la administración Trump han sugerido que DeepSeek podría haber adquirido chips Blackwell de Nvidia para esta instalación, aunque esta afirmación no ha sido verificada de forma independiente por Bloomberg.

Inferencia con chips chinos, entrenamiento con Nvidia

Chips de Huawei para inteligencia artificial

Uno de los aspectos más reveladores del plan es el uso previsto para los procesadores de Huawei. Según las fuentes, DeepSeek no tiene intención de utilizar los Ascend 950DT para el entrenamiento de sus modelos, una tarea que requiere un enorme poder de cómputo y para la que hasta ahora ha recurrido a los aceleradores de Nvidia. La startup intentó previamente entrenar modelos anteriores con hardware de Huawei, pero sin éxito, y ha optado por mantener esta parte de la cadena en manos de la compañía estadounidense.

En cambio, los chips de Huawei se destinarían principalmente a la inferencia, es decir, al proceso mediante el cual un modelo ya entrenado genera respuestas a las peticiones de los usuarios. Se trata de una tarea que también exige una gran capacidad de cálculo, pero que puede ser más fácilmente optimizada para hardware específico. El Ascend 950DT, presentado hace aproximadamente un año, está diseñado tanto para la fase de inferencia (decode) como para el entrenamiento, y en general se le considera comparable en potencia a la generación anterior de chips Hopper de Nvidia, aunque no a la actual Blackwell.

La producción de Huawei, el cuello de botella

El principal obstáculo para que el proyecto se materialice en los plazos previstos es la capacidad de producción de Huawei. La compañía china no dispone actualmente de la capacidad de fabricación necesaria para abastecer los pedidos de DeepSeek, y la escasez de componentes como la memoria de alta gama limitará la producción del modelo 950DT a unos pocos cientos de miles de unidades este año. Huawei debe equilibrar la demanda de otros clientes, incluidos los proveedores de servicios en la nube chinos que han realizado pedidos masivos tras el lanzamiento del modelo V4 de DeepSeek, además de atender pequeños volúmenes destinados a la exportación.

Las fuentes consultadas por Bloomberg indican que satisfacer el pedido de DeepSeek podría llevar más de un año, un plazo que la propia startup parece dispuesta a asumir. La compañía, con sede en Hangzhou, se encuentra en pleno proceso de expansión de su infraestructura y está negociando la recaudación de miles de millones de dólares para financiar estos planes. A finales de mayo completó su primera ronda de financiación externa, en la que reunió 7.000 millones de dólares a una valoración post-money de 52.000 millones, con inversores como Tencent, CATL y el Fondo Nacional de Inversión Industrial de IA de China.

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Un paso en la estrategia de China para dejar atrás a Nvidia

Expansión de DeepSeek con chips Huawei

La decisión de DeepSeek de apostar por los procesadores de Huawei se enmarca en un movimiento más amplio del gobierno chino para reducir la dependencia del país de los semiconductores estadounidenses. Desde 2022, Washington ha impuesto controles de exportación que restringen la venta de los chips de IA más avanzados de Nvidia a China, con el argumento de que podrían potenciar el ejército chino. Estas restricciones han llevado a Pekín a impulsar el desarrollo de una industria nacional de semiconductores, en la que Huawei desempeña un papel central.

El plan de DeepSeek, si se concreta, eclipsaría a otros clústeres conocidos de procesadores Ascend de Huawei. Hace apenas seis meses, un periódico del centro tecnológico de Shenzhen informó que se había puesto en marcha el primer clúster de computación inteligente de 10.000 chips del país, una instalación minúscula en comparación con los centros de datos estadounidenses. En junio, el gigante del reparto de comida a domicilio Meituan anunció que había entrenado un modelo de IA con 50.000 chips de fabricación nacional, y la empresa Z.AI Co. completó en julio un centro de datos de 1 gigavatio que planea equipar exclusivamente con chips chinos.

El precio de la autosuficiencia tecnológica

La apuesta de DeepSeek por el hardware de Huawei no está exenta de sacrificios. Diversos analistas señalan que los procesadores chinos tienen un rendimiento inferior al de los de Nvidia, y que se necesitan varias unidades locales para equiparar la capacidad de una sola GPU estadounidense. El propio CEO de la compañía habría reconocido que hacen falta cuatro chips Ascend para igualar el rendimiento de uno de la firma de Jensen Huang. Además, la diferencia de precio no es tan grande como podría esperarse: se estima que el Ascend 950DT ronda los 16.000 dólares por unidad.

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Sin embargo, para DeepSeek y otros actores de la región, la autosuficiencia y el respaldo a la tecnología nacional pesan más que el rendimiento bruto o el precio. Los procesadores de Huawei, fabricados con la tecnología de 7 nanómetros de SMIC, han demostrado ser suficientemente capaces para tareas de inferencia a gran escala, y su uso permite a las empresas chinas evitar los riesgos asociados a las restricciones estadounidenses y garantizar la continuidad del suministro.

Reacciones y consecuencias para el ecosistema global

La noticia ha generado diversas reacciones en el sector. Jensen Huang, CEO de Nvidia, ya había advertido públicamente que la optimización de los modelos de DeepSeek para chips Huawei sería un "horrible outcome" para Estados Unidos, ya que cada modelo adaptado al ecosistema Ascend reduce la dependencia del software CUDA de Nvidia, una de sus mayores ventajas competitivas. El temor de la compañía estadounidense es que los controles de exportación, en lugar de frenar el avance tecnológico de China, estén impulsando la creación de un ecosistema alternativo completamente independiente.

En Europa, la noticia también es relevante. La dependencia de la tecnología estadounidense y china en el ámbito de la IA es un tema que preocupa a las autoridades comunitarias, que buscan fomentar el desarrollo de una industria europea de semiconductores para reducir la vulnerabilidad estratégica del continente. El movimiento de DeepSeek demuestra que la geopolítica de los chips está reconfigurando el mapa global de la inteligencia artificial, con China empeñada en construir una infraestructura propia capaz de competir con Occidente en igualdad de condiciones.

El plan de DeepSeek aún está sujeto a múltiples incertidumbres, desde la capacidad de producción de Huawei hasta la financiación del proyecto. Sin embargo, el simple hecho de que un laboratorio de IA de primer nivel mundial esté dispuesto a apostar por hardware nacional chino para una parte crucial de su infraestructura es una señal clara de la dirección que está tomando el sector. A medida que China continúa desarrollando su propia capacidad de fabricación de semiconductores, y con proyectos como el de Mongolia Interior en marcha, el equilibrio de poder en la industria de la inteligencia artificial podría experimentar cambios significativos en los próximos años. La capacidad del país asiático para producir, y en última instancia exportar, sus propios chips de IA será un factor determinante en su competencia tecnológica con Estados Unidos.