- Windows 10 cumple una década destacando por sus numerosas innovaciones y polémicas iniciales.
- Fue el primer sistema operativo de Microsoft con actualización gratuita y licencias ligadas a la cuenta.
- Introdujo funcionalidades como el modo oscuro, Windows Hello y el subsistema para Linux.
- El fin del soporte está previsto para octubre de 2025 y los usuarios deben decidir su próximo paso.

Microsoft celebra una fecha emblemática para su sistema más versátil: se cumplen diez años desde el lanzamiento de Windows 10, un sistema operativo que marcó un punto de inflexión en la historia de la compañía. El 29 de julio de 2015, Windows 10 llegó a millones de ordenadores tras un periodo de pruebas que implicó por primera vez al gran público. El impacto de su llegada sigue siendo palpable una década después, cuando el fin del soporte oficial está ya señalado en el calendario.
Aunque el debut no estuvo libre de controversia sobre privacidad, telemetría y cambios de interfaz, Windows 10 fue capaz de ir convenciendo a los usuarios más reacios, sobre todo tras la experiencia confusa con Windows 8. Su aceptación fue tan contundente que pronto se situó entre los sistemas más populares de la historia de Microsoft, quedando a la par de Windows XP y Windows 7.
Innovaciones y curiosidades que marcaron Windows 10

El recorrido de Windows 10 está cargado de cambios y mejoras que transformaron por completo muchas costumbres digitales. Estas son algunas de las curiosidades y novedades más llamativas:
- Primera actualización gratuita: Por primera vez, quienes tenían Windows 7 u 8.1 pudieron actualizarse sin coste adicional, rompiendo así con la tradición de pagos individuales por cada versión.
- Programa Windows Insider: Microsoft abrió la posibilidad a cualquier usuario de probar antes que nadie las novedades y participar en el desarrollo con sus sugerencias y quejas. Más de un millón de personas se unieron en apenas un par de semanas.
- Modo oscuro pionero: Si bien su implementación inicial era limitada, Windows 10 introdujo el primer modo oscuro oficial en la familia Windows, pensado para facilitar el trabajo en entornos de poca luz.
- Licencias ligadas a la cuenta: Se acabó tener que guardar códigos de activación, ya que el sistema permitía asociar la licencia a la cuenta de Microsoft, facilitando el cambio de hardware o la reinstalación sin complicaciones.
- Menú inicio renovado: Tras el fiasco de la interfaz «Metro», Microsoft recuperó el clásico menú inicio fusionando lo mejor de versiones anteriores y apostando por la personalización.
- Nuevo modelo de «Windows como servicio»: La idea inicial era que Windows 10 fuera el último de la saga, con actualizaciones continuas en lugar de grandes saltos de versión. Sin embargo, la llegada de Windows 11 en 2021 cambió estos planes.
- Subsistema para Linux (WSL): Windows 10 permitió instalar y ejecutar sistemas Linux en paralelo al propio Windows, una integración impensable años atrás y que sigue activa en las versiones más recientes.
- Debut de Windows Defender: Microsoft integró su propio antivirus de serie, que ha conseguido buenas valoraciones y actualmente se ha convertido en la referencia de seguridad del sistema.
- Windows Hello: Esta función promovió el uso de biometría para entrar en el ordenador, facilitando el inicio de sesión con rostro, huella o PIN, y marcó el inicio del declive de las contraseñas tradicionales.
- Xbox Play Anywhere: La apuesta por los videojuegos fue clara, permitiendo aprovechar títulos adquiridos en la Store tanto en PC como en las consolas Xbox con la misma compra.
Una década de cambios, desafíos y reflexiones
Durante estos años, Windows 10 ha sido el epicentro de debates sobre privacidad de datos, telemetría y la dirección que tomaba Microsoft en cada gran actualización. Algunas funciones no cuajaron entre la comunidad, pero otras marcaron tendencia y siguen presentes hoy, como la integración de sistemas Linux o la apuesta por la biometría.
En sus últimas etapas, destaca la confirmación de que el soporte oficial finalizará el 14 de octubre de 2025. Aunque existirá la posibilidad de prolongarlo por un año adicional en casos concretos, la compañía ya ha dejado claro que es el momento de mirar hacia el futuro con Windows 11 o, para los más aventureros, explorar alternativas como distribuciones Linux.
Este sistema ha sido clave en la evolución de los sistemas operativos de escritorio. A pesar de polémicas y tropiezos iniciales, su aportación ha sido decisiva y su ciclo vital está a punto de cerrarse. La decisión ahora recae en cada usuario, quien podrá optar por actualizar o buscar nuevas opciones.