Cómo personalizar la instalación de Office en entornos profesionales

Última actualización: mayo 3, 2026
  • La Herramienta de personalización de Office permite crear archivos XML muy detallados para adaptar productos, idiomas y preferencias.
  • La Office Deployment Tool ejecuta esos XML controlando descarga, instalación, actualizaciones y coexistencia con versiones previas.
  • En entornos MSI antiguos, la OCT y los archivos MSP siguen siendo clave para instalaciones desatendidas y altamente personalizadas.
  • Elegir bien canales, arquitectura, licenciamiento y apps instaladas reduce problemas, ahorra ancho de banda y mejora el soporte.

Personalizar la instalación de Office

Cuando gestionas decenas o cientos de equipos en una empresa o centro educativo, instalar Office tal cual viene “de fábrica” suele ser un desperdicio de tiempo y recursos: se instalan aplicaciones que nadie utiliza, se descargan idiomas innecesarios y las actualizaciones se controlan peor. Por suerte, Microsoft ofrece varias formas de adaptar al milímetro cómo se despliega Office (Microsoft 365, Office 2019/2021/2024, Visio, Project, etc.) según cada organización.

El objetivo de este artículo es que entiendas, paso a paso, todas las posibilidades reales para personalizar la instalación de Office: desde la Herramienta de personalización de Office en la nube hasta la Office Deployment Tool con archivos XML, sin olvidar escenarios clásicos con ISO, OCT y MSP para versiones por volumen más antiguas. Verás ejemplos concretos, opciones habituales de configuración y algunos trucos muy prácticos para entornos profesionales.

Herramienta de personalización de Office en la nube (Office Customization Tool)

Herramienta de personalización de Office online

La forma más cómoda y moderna de crear configuraciones es usar la Herramienta de personalización de Office basada en web, integrada en el centro de administración de Microsoft 365 Apps. Esta herramienta genera archivos de configuración XML listos para usar con la Office Deployment Tool o con otras soluciones de distribución de software.

Para empezar, basta con ir a la página de la herramienta (desde el centro de administración de Microsoft 365, en la sección de Configuración del dispositivo > Personalización) y seleccionar los productos, idiomas y preferencias que quieres definir. El asistente te ofrece un recorrido guiado donde podrás, por ejemplo, crear un XML que instale Microsoft 365 Apps de 64 bits en inglés y alemán sin Publisher ni Access y con la aceptación de licencia automática.

Una vez terminada la configuración, el asistente permite exportar el archivo XML para usarlo con la Office Deployment Tool o guardarlo en la nube ligado a tu inquilino de Microsoft 365. Estos archivos basados en la nube pueden ser referenciados directamente al ejecutar la ODT, lo que simplifica bastante los despliegues repetitivos.

Desde el portal, también puedes crear, editar, copiar, subir o descargar configuraciones. Una práctica habitual es tener un XML de “línea base” y, a partir de ahí, clonar y ajustar variaciones para distintos departamentos o escenarios (por ejemplo, un XML específico para Finanzas con Office x64 y otro más ligero para equipos antiguos en x86).

Creación de un archivo de configuración paso a paso

Configuración personalizada de Office

El asistente online de personalización se organiza en secciones. En cada una vas marcando opciones que luego quedarán reflejadas en el XML. Conviene entender bien qué hace cada bloque para no llevarte sorpresas cuando despliegues en producción.

1. Productos y versiones

En esta primera pantalla eliges la arquitectura (32 o 64 bits), el producto concreto, el canal de actualización y la versión. Cada archivo de configuración solo puede apuntar a una arquitectura; si mezclas x86 y x64 tendrás errores.

Respecto a arquitectura, la recomendación general es apostar por 64 bits salvo equipos muy antiguos o con menos de 4 GB de RAM. En entornos grandes, lo habitual es estandarizar: todos x64, salvo excepciones muy contadas para aplicaciones heredadas.

En “Productos” puedes elegir conjuntos como Microsoft 365 Apps for business o enterprise (con o sin Teams), o bien suites perpetuas por volumen como Office LTSC 2024, 2021 o 2019, con ediciones Professional Plus o Standard. También aparecen Project y Visio por volumen, con la advertencia crítica: no se soportan mezclas de licencia por volumen y Retail en un mismo equipo (si instalas Office por volumen, Visio y Project también deben ser por volumen).

El “canal de actualización” define cada cuánto recibirán los usuarios nuevas características y parches. Entre los más habituales tienes Current, MonthlyEnterprise, SemiAnnual y los canales PerpetualVL específicos para Office LTSC 2019/2021/2024. Para la mayoría de usuarios en producción suele recomendarse Current o MonthlyEnterprise, y reservar canales más conservadores para entornos con aplicaciones muy sensibles a cambios.

Finalmente, la “versión” te permite fijar un número de compilación concreto o dejar que Office se instale siempre en la última versión disponible del canal elegido. Bloquear una versión antigua solo tiene sentido cuando tienes software corporativo incompatible con las builds más recientes o necesitas replicar un entorno validado al milímetro.

2. Selección de aplicaciones dentro de Office

Uno de los puntos más interesantes es la posibilidad de excluir aplicaciones concretas del paquete. Esto se traduce, detrás de escena, en el uso de etiquetas <ExcludeApp> en el XML (por ejemplo, para dejar fuera Access, Publisher, OneNote, Teams, etc.).

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Esta flexibilidad es crucial en licenciamiento por volumen: puedes ofrecer instaladores ligeros sólo con Word y Excel, u otro perfil solo con Outlook y Teams para puestos de comunicación, reduciendo el tiempo de instalación y el espacio en disco. Además, evitas tener software no requerido en equipos con requisitos estrictos de seguridad.

3. Idiomas

En la sección de idiomas puedes añadir uno o varios paquetes de idioma. También existe la opción “Match operating system” (Coincidir con el sistema operativo), con la que Office instala automáticamente los mismos idiomas que ya usa Windows en el equipo del usuario.

Para entornos bilingües (por ejemplo, castellano e inglés en una empresa internacional), es muy común configurar un idioma principal y otro auxiliar para interfaz y correctores. Así el usuario puede cambiar de idioma desde las opciones de Office sin tener que descargar nada de Internet.

Al trabajar con múltiples idiomas conviene tener presente que no todos los productos soportan todos los idiomas. Microsoft 365 Apps quizá disponga de una localización concreta, pero Project o Visio no; si fuerzas un idioma no soportado, la instalación puede fallar. Para escenarios dinámicos, la herramienta soporta valores como MatchOS, MatchInstalled o MatchPreviousMSI, combinados con un idioma de reserva (Fallback) para cubrir casos donde no exista paquete adecuado.

4. Instalación: orígenes y experiencia de usuario

En el bloque de instalación decides desde dónde se descargan los archivos y qué ve el usuario durante el proceso. Dispones de varias opciones:

  • CDN de Microsoft: Office se descarga directamente desde los servidores de Microsoft. Garantizas la última versión disponible, pero necesitas conexión a Internet en el puesto cliente.
  • Origen local: puedes indicar una ruta de red (por ejemplo, \\Servidor\Office) o incluir todos los binarios en una ISO/ZIP para instalaciones totalmente offline.
  • Ruta HTTP propia: útil cuando el departamento de IT aloja los paquetes en un servidor web interno para descargar desde ahí.
  • Integración con Configuration Manager / Endpoint Configuration Manager: para quienes gestionan Windows y Office centralmente, con control avanzado de licencias y actualizaciones.

Además, puedes decidir si se muestra la interfaz de instalación al usuario y si se deben cerrar automáticamente las aplicaciones de Office en ejecución. Forzar el cierre de apps evita conflictos y errores, aunque puede provocar pérdida de cambios no guardados; en despliegues masivos suele activarse junto con un buen aviso previo a los usuarios.

5. Actualizaciones y coexistencia con versiones anteriores

La sección de actualizaciones es clave porque define cómo se comporta Office frente a builds existentes, versiones MSI antiguas y nuevas releases. Aquí decides si las actualizaciones se descargan desde la nube, desde un origen local o se controlan vía Configuration Manager, así como si la comprobación de nuevas versiones es automática.

Entre las opciones más prácticas está la de desinstalar automáticamente todas las versiones MSI previas de Office, Visio y Project. Este ajuste evita escenarios caóticos con varias versiones conviviendo, que además no están soportadas oficialmente. También puedes pedir que se mantenga el mismo idioma que tuviera la instalación MSI que se está eliminando.

Otra funcionalidad interesante es la capacidad de actualizar la arquitectura en caliente usando MigrateArch: pasar de Office 32 bits a 64 bits (o a la inversa) en el mismo proceso de despliegue. Cuando haces cambios de bitness, el instalador elimina en segundo plano la arquitectura anterior antes de aplicar la nueva, por lo que conviene programarlo en momentos de baja actividad.

Finalmente, puedes fijar versiones objetivo (TargetVersion) y fechas límite (Deadline) para forzar que los equipos lleguen a una build concreta antes de una fecha. Esta combinación es muy útil cuando tienes que certificar una versión y quieres que, a partir de cierto día, todos los puestos estén alineados sin depender de la voluntad del usuario.

6. Licencias y activación

En el apartado de licencias defines cómo se activa Office y qué experiencia tiene el usuario con el CLUF. Puedes aceptar automáticamente los términos de licencia para evitar diálogos iniciales, aunque a nivel legal suele ser recomendable documentar internamente esa aceptación para cumplir con las políticas de la organización.

Si despliegas versiones por volumen de Office, Visio o Project, puedes especificar claves KMS o MAK directamente en el XML. KMS permite que los equipos se activen contra un servidor de licencias interno, mientras que MAK usa un número finito de activaciones online. En un escenario típico, la empresa configura KMS para simplificar y reserva MAK para máquinas aisladas.

La herramienta también permite elegir entre activación basada en usuario, en dispositivo o en equipo compartido. Esto resulta especialmente importante en:

  • Equipos compartidos con Servicios de Escritorio Remoto (RDS).
  • Entornos con Active Directory donde se gestionan licencias a nivel de máquina.
  • Escenarios de licencias basadas en dispositivo en lugar de usuario.

Combinando estas opciones con propiedades avanzadas (como SharedComputerLicensing, DeviceBasedLicensing o SCLCacheOverrideDirectory) puedes ajustar exactamente dónde se guarda el token de licencia y cómo se comparte entre usuarios.

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7. Datos generales y metadatos de la configuración

En la sección General introduces información como el nombre de la organización y una descripción de la configuración. Aunque parezca un detalle menor, en entornos grandes ayuda muchísimo para identificar qué XML corresponde a qué departamento, edición o política.

Por ejemplo, puedes nombrar una configuración como “Office 64 bits – Depto Finanzas – Canal mensual empresa” y añadir en la descripción condiciones específicas, notas técnicas o datos de contacto del responsable de IT para futuras modificaciones.

Además, la herramienta añade automáticamente dos atributos al elemento raíz <Configuration>: un ID que identifica el método de despliegue y un Host que indica las opciones seleccionadas. No contienen datos personales, pero se envían a Microsoft vía Click-to-Run para conocer cómo configuran los clientes sus despliegues. Si no quieres compartir nada, puedes eliminarlos sin que la instalación falle, aunque Microsoft recomienda mantenerlos para mejorar las capacidades de personalización futuras.

8. Preferencias de aplicación (AppSettings)

Otro punto muy potente de la herramienta son las preferencias de aplicación: ajustes detallados para Word, Excel, PowerPoint, Outlook, etc. Desde aquí puedes tocar cosas como:

  • Nivel de advertencia de macros VBA.
  • Rutas de guardado predeterminadas.
  • Formatos de archivo por defecto.
  • Restricciones de funciones (modelos 3D, tipos de archivo prohibidos, etc.).

Lo interesante es que estas preferencias se pueden aplicar durante la instalación o sobre un Office ya existente sin tocar el resto de la configuración. El resultado se vuelca en XML bajo el elemento <AppSettings>, con entradas de registro específicas para cada app (por ejemplo, claves bajo software\microsoft\office\16.0\excel\security para ajustar avisos de macros).

Si quieres un control fino de la experiencia del usuario (evitar vídeos de bienvenida, desactivar asistentes iniciales, controlar el envío de datos de uso, etc.), merece la pena revisar con calma las descripciones detalladas que ofrece la propia herramienta en cada preferencia, porque muchas de ellas sustituyen a antiguas configuraciones vía GPO.

Office Deployment Tool (ODT) y archivos XML personalizados

La Office Deployment Tool (ODT) es el motor que ejecuta, en la práctica, las configuraciones que definimos en la herramienta web o a mano. Consta básicamente de setup.exe y uno o varios configuration.xml. Su manejo es siempre el mismo: editas el XML con las opciones necesarias y ejecutas setup.exe desde una consola con los modificadores adecuados.

Un ejemplo típico de XML para descargar e instalar Microsoft 365 Apps de 64 bits, en inglés y japonés, con actualizaciones desde un recurso compartido y sin interfaz de usuario, podría incluir elementos como <Add>, <Product>, <Language>, <Updates> y <Display>. A partir de ahí, vas añadiendo atributos y secciones específicas para tu entorno.

Algunos atributos clave del elemento <Add> que conviene tener siempre controlados son:

  • SourcePath: define dónde se guardan o buscan los archivos de instalación (por ejemplo, \\server\share o C:\Downloads\Office).
  • OfficeClientEdition: 32 o 64 bits. Si no lo pones, la ODT decide según el sistema y la RAM, dándote normalmente 64 bits.
  • Channel: canal de instalación inicial (Current, MonthlyEnterprise, SemiAnnual, PerpetualVL2019, PerpetualVL2021, PerpetualVL2024, etc.).
  • Version: número de compilación concreto o MatchInstalled cuando quieres igualar la versión ya presente en el equipo.
  • DownloadPath: origen desde el que la ODT descarga los binarios cuando haces /download desde otra ubicación.
  • AllowCdnFallback: si está a True, permite que la herramienta recurra al CDN de Microsoft cuando falte algún paquete de idioma en tu origen local.
  • MigrateArch: al activarlo, puedes cambiar de 32 a 64 bits (o al revés) respetando la instalación existente.
  • OfficeMgmtCOM: imprescindible si quieres que Configuration Manager gestione las actualizaciones de Office a través de un objeto COM.

Además del <Add>, hay otros elementos básicos:

  • <Product> con atributo ID: identifica el producto (O365ProPlusRetail, VisioProRetail, ProjectProRetail, ProPlus2019Volume, etc.).
  • <Language> con atributo ID: marca idiomas concretos o valores dinámicos como MatchOS, MatchInstalled, MatchPreviousMSI, con opción de Fallback.
  • <Display>: controla el nivel de interfaz (Full o None) y la aceptación del EULA.
  • <ExcludeApp>: impide que se instalen aplicaciones específicas (Access, Excel, OneDrive, OneNote, Outlook, PowerPoint, Publisher, Teams, Word, etc.).
  • <Property>: gestiona propiedades como AUTOACTIVATE, FORCEAPPSHUTDOWN, SharedComputerLicensing, DeviceBasedLicensing, PinIconsToTaskbar, TenantAssociationKey, etc.
  • <Remove> y <RemoveMSI>: quitan productos Click-to-Run o versiones MSI antiguas, total o selectivamente.
  • <Updates>: configura ruta de actualizaciones, canal post-instalación, versión objetivo y fecha límite.
  • <AppSettings>: define ajustes de aplicación a nivel de registro para cada usuario.

El flujo de trabajo habitual con ODT suele ser:

  1. Descargar la ODT desde el centro de descargas de Microsoft.
  2. Crear o editar un configuration.xml (puede ser uno generado con la herramienta online y luego retocado a mano).
  3. Descargar los binarios con setup /download configuration.xml desde un símbolo del sistema con permisos de administrador.
  4. Instalar Office con setup /configure configuration.xml en los equipos objetivo (directamente o integrándolo en scripts, GPO, SCCM/Intune, etc.).
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Si necesitas personalizar la instalación “predeterminada” que aparece cuando un usuario entra en portal.office.com y pulsa en Instalar Office, la realidad es que esa descarga viene controlada por Microsoft y no admite personalización directa por XML. En organizaciones medianas y grandes, lo sensato es no usar ese instalador genérico y ofrecer a los usuarios un instalador corporativo propio basado en ODT, ya sea desde un portal interno, un share de red o herramientas de despliegue.

Personalización con ISO, OCT y MSP en Office 2016 y entornos MSI

En muchas universidades y empresas todavía se utilizan versiones con licencia por volumen que se instalan vía ISO y tecnología MSI, como Office Professional Plus 2016. En esos casos la lógica de personalización es distinta a la de Click-to-Run: aquí entra en juego la Office Customization Tool clásica (OCT) y los archivos MSP.

El procedimiento estándar sería algo así:

  • Descargar la ISO de Office ProPlus 2016 x64 desde VLSC o desde el portal de software corporativo.
  • Montar la ISO, copiar su contenido a una carpeta compartida (por ejemplo, G:\MICROSOFT\OFFICE\2016\x64).
  • Opcionalmente, copiar los contenidos de Project y Visio en esa misma carpeta para ahorrar espacio aprovechando ficheros comunes.
  • Actualizar la carpeta admin con la versión más reciente de OCT y plantillas administrativas usando herramientas como robocopy.

Para ejecutar la OCT, se lanza setup.exe con el modificador /admin desde la carpeta de instalación. La primera vez se elige qué producto se quiere personalizar (Office, Project, Visio), y se accede a una interfaz gráfica donde se pueden ajustar multitud de aspectos: ruta de instalación, organización, licenciamiento, componentes a instalar, configuraciones de usuario, etc.

En un entorno universitario típico se aplican ajustes como:

  • Establecer la ruta de instalación y el nombre de organización.
  • Elegir “Use KMS client key”, aceptar términos de licencia, mostrar instalación en modo básico, ocultar diálogos modales, impedir que se cancele la instalación.
  • Quitar versiones anteriores de Office seleccionando “Remove all” en todos los productos.
  • Añadir propiedades de setup como AUTO_ACTIVATE=1, HIDEUPDATEUI=True, SETUP_REBOOT=Never.
  • Desactivar animaciones de menús, búsqueda federada de ayuda, opciones de telemetría, feedback y pequeños parches automáticos de mejora de fiabilidad.
  • Suprimir diálogos de configuración recomendada y experiencias de primer inicio, bloquear el inicio de sesión con cuentas de Microsoft si la organización no lo quiere.
  • Configurar estados de instalación de características para que todo se instale localmente excepto componentes no deseados como OneDrive, Outlook o Skype.
  • Aplicar entradas de registro para ajustar detalles como el arranque directo al documento en lugar de la pantalla de inicio de Office, o para dejar una “marca” interna con la fecha o versión de la configuración.

Al terminar, OCT genera un archivo MSP que se puede guardar en la carpeta Updates de la instalación para que setup.exe lo aplique automáticamente, o en otra carpeta para llamarlo explícitamente con el parámetro /adminfile. Esta segunda opción permite mantener múltiples configuraciones MSP para distintos tipos de usuario o perfil de equipo.

La instalación desatendida se hace simplemente llamando a setup.exe (con o sin /adminfile), y las actualizaciones posteriores se pueden automatizar copiando los MSP descargados en la carpeta Updates. Herramientas como OSDUpdate facilitan mucho la descarga masiva de parches para Office 2016 y su despliegue mediante scripts de PowerShell.

Ejemplo rápido: Office 2019/2021 por volumen con ODT

Para versiones como Office 2019 o 2021 por volumen, Microsoft ha apostado por Click-to-Run y Office Deployment Tool en lugar de los viejos instaladores MSI. Aun así, los conceptos de personalización son similares: descargas la ODT, creas un XML, bajas los archivos y luego los instalas.

Un XML sencillo para Office 2019 ProPlus en español, 64 bits, canal PerpetualVL2019 y clave incrustada podría incluir parámetros como:

  • <Add OfficeClientEdition=»64″ Channel=»PerpetualVL2019″> para definir arquitectura y canal.
  • Product ID=»ProPlus2019Volume» PIDKEY=»XXXXX-XXXXX-XXXXX-XXXXX-XXXXX» para especificar edición y clave.
  • Language ID=»es-es» para el idioma principal.

Después de guardar ese XML como configuration.xml, ejecutas en una consola de administrador:

  • setup /download configuration.xml para descargar los binarios en local.
  • setup /configure configuration.xml para instalar siguiendo tus parámetros.

Una vez que tienes esa carpeta con todo lo necesario, puedes distribuirla a otros equipos de la empresa y reutilizar el mismo proceso, ya sea manualmente o automatizado mediante scripts y herramientas corporativas de despliegue.

Dominar estas herramientas de personalización (Office Customization Tool en la nube, Office Deployment Tool con XML, OCT y MSP para versiones antiguas) te permite ajustar Office a tus necesidades reales: instalas solo lo que hace falta, en el idioma adecuado, con el canal de actualizaciones correcto, el modelo de licenciamiento apropiado y las preferencias de privacidad y seguridad alineadas con tu organización. A cambio de dedicar algo de tiempo inicial a diseñar tus configuraciones, ganas control absoluto sobre la experiencia de usuario, simplificas el soporte técnico y evitas sorpresas con versiones, idiomas o apps que nadie quería en primer lugar.

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