Cinebench 2026: el benchmark que pone al límite tu PC

Última actualización: enero 31, 2026
  • Cinebench 2026 estrena motor Redshift, nuevas escenas y escala de puntuaciones, por lo que los resultados no son comparables con versiones anteriores.
  • El benchmark es mucho más exigente: requiere CPUs con AVX2, al menos 16 GB de RAM y GPUs modernas con 8 GB de VRAM para la prueba gráfica.
  • Incluye pruebas monohilo, multihilo y modos específicos para medir el impacto de SMT/Hyper-Threading en el rendimiento real de un núcleo.
  • Está disponible gratis para Windows (x86-64 y ARM) y macOS, con soporte completo para Apple Silicon y las últimas GPU de Nvidia y AMD.

Benchmark Cinebench 2026

Si te gusta trastear con hardware o simplemente quieres saber qué tal rinde tu PC frente a los equipos más actuales, el nombre Cinebench seguro que te suena, y mucho. Esta herramienta de Maxon se ha convertido en uno de los estándares para medir la potencia de procesadores y, desde hace un tiempo, también de algunas tarjetas gráficas. Con la llegada de Cinebench 2026, el benchmark da un salto importante tanto en exigencia como en la forma de evaluar el rendimiento.

En esta nueva entrega, Maxon ha decidido cambiar de marcha y apoyarse de lleno en su motor de render Redshift, la misma tecnología que impulsa los proyectos profesionales dentro del ecosistema Maxon One. Esto implica que las pruebas son mucho más pesadas, que el hardware moderno (incluyendo GPUs y chips Apple Silicon de última generación) se aprovecha mejor y que, como veremos, las puntuaciones no tienen nada que ver con versiones anteriores.

Qué es Cinebench 2026 y por qué importa tanto para medir CPU y GPU

Pruebas de rendimiento Cinebench 2026

Cinebench siempre ha sido una herramienta de referencia para analizar el rendimiento de un procesador porque simula un trabajo real de renderizado 3D basado en la tecnología de Maxon, la misma compañía que desarrolla Cinema 4D y el resto de soluciones incluidas en Maxon One (como Redshift, Red Giant o ZBrush). No es un test abstracto: lo que hace es poner a la CPU (y ahora también a la GPU) a renderizar escenas complejas, muy similares a las que se utilizan en flujos de trabajo profesionales.

Uno de los motivos por los que la comunidad la ha adoptado como estándar es que es totalmente gratuita, ligera y fácil de usar. La descargas, la ejecutas, eliges las pruebas y en unos minutos tienes resultados comparables con los de miles de usuarios y reviewers de todo el mundo. Además, su forma de puntuar es bastante consistente, lo que la convierte en una herramienta muy útil para ver diferencias entre procesadores de distintas generaciones, gamas o arquitecturas.

Con Cinebench 2026, Maxon ha querido que la herramienta siga siendo el referente para evaluar procesadores, pero a la vez que se adapte a la realidad actual del hardware: más núcleos, más hilos y un peso creciente de la GPU en tareas de producción. Por eso la nueva versión ya no solo mide el músculo de la CPU, sino que también incluye una prueba de GPU exigente, pensada para tarjetas modernas y para entornos de trabajo híbridos donde CPU y GPU trabajan codo con codo.

No hay que olvidar que, aunque existan muchos benchmarks sintéticos, no todos sirven para comparar bien el hardware. Algunos, como UserBenchmark, han recibido fuertes críticas por sesgos claros hacia ciertas marcas y por ofrecer métricas poco representativas para tareas reales. Frente a esto, Cinebench 2026 se posiciona como una opción mucho más centrada en trabajo profesional y resultados útiles, no solo en una cifra bonita para presumir en foros.

Maxon integra en su suite Maxon One el mismo tipo de tecnología que hay detrás de este benchmark, de modo que el rendimiento que ves en Cinebench 2026 se parece bastante al que puedes esperar al trabajar con Cinema 4D, Redshift u otras aplicaciones del ecosistema. Si tu CPU o tu GPU van justas en la prueba, es muy probable que también sufran en proyectos 3D reales intensivos.

Novedades clave: salto a Redshift y nueva forma de medir el rendimiento

Novedades Cinebench 2026 Redshift

La gran revolución de Cinebench 2026 está en que abandona el motor clásico y pasa a utilizar de lleno Redshift, el motor de renderizado acelerado por GPU de Maxon que ya se ha convertido en estándar en muchos estudios. Este cambio no es cosmético: implica que la escena, la forma de trabajar y el reparto de trabajo entre CPU y GPU cambian por completo, de ahí que los resultados no sean comparables con R23, R24 ni Cinebench 2024.

Según Maxon, la escena multihilo en Cinebench 2026 es aproximadamente seis veces más pesada que en Cinebench R23. Eso significa que el benchmark está preparado para procesadores con muchos más núcleos de los que teníamos hace unos años, y para los que están en camino, como los futuros modelos de Intel con más de 50 núcleos o los próximos chips de AMD para el socket AM5 con recuentos de núcleos todavía más altos.

La escala de puntuaciones también se ha redefinido desde cero para evitar confusiones. En la práctica, esto supone que no puedes coger tu puntuación de Cinebench 2026 y compararla con la de R23 o 2024. Son mundos distintos: la escena es nueva, el motor es diferente y hasta el compilador usado para generar los binarios ha cambiado. A efectos prácticos, estamos ante una nueva “generación” de benchmark.

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Otra novedad importante es que Maxon ha añadido pruebas específicas para medir con más claridad el impacto de tecnologías como SMT o Hyper-Threading. En vez de esconder las pruebas de un solo hilo en opciones avanzadas, como ocurría antes, ahora desde la pantalla principal se pueden lanzar tanto el test de un solo núcleo como el multihilo y, además, se incluyen modos que permiten ver qué aporta tener SMT activado o desactivado en un mismo núcleo.

Todo esto hace que los resultados de Cinebench 2026 sean más útiles para entender no solo cuántos puntos da un procesador, sino cómo escala su rendimiento cuando entra en juego el paralelismo y el uso de varios hilos por núcleo. Para quienes se dedican a tareas de productividad (render, simulación, vídeo, etc.), esta lectura es mucho más interesante que una simple cifra de IPC teórica.

Compatibilidad de hardware: CPUs modernas, GPUs actuales y Apple Silicon

Uno de los puntos fuertes de la nueva versión es que Cinebench 2026 se adapta al hardware más reciente, tanto en procesadores como en tarjetas gráficas y plataformas. Maxon ha aprovechado la actualización para ampliar soporte y cubrir prácticamente todo lo que está llegando al mercado de gama media y alta.

En el apartado de GPU, la herramienta incorpora compatibilidad con las series Nvidia GeForce RTX 5000 y AMD Radeon RX 9000, además de las GPU profesionales y de centros de datos NVIDIA Hopper y Blackwell. También se ha incluido soporte para las nuevas arquitecturas RDNA 4 de AMD y las Nvidia de generación Blackwell pensadas para gaming y creación de contenido, lo que permite probar equipos de última hornada sin parches ni apaños raros.

En el mundo Apple, Maxon ha añadido soporte específico para los chips Apple Silicon M4 y M5, y mantiene la compatibilidad para M1, M2 y M3. La versión para macOS cuenta además con soporte de Metal RT (aceleración por hardware) a partir de los SoC Apple M3, lo que mejora el aprovechamiento de la GPU integrada en las pruebas de renderizado.

En CPUs x86, los requisitos para poder ejecutar el test siguen la línea de Cinebench 2024. Para la parte de procesador, es obligatorio contar con soporte AVX2, de modo que los modelos más antiguos se quedan fuera. En la práctica, el mínimo viable son los procesadores AMD con arquitectura Excavator y los Intel Core de cuarta generación (Haswell) en adelante. Bajo macOS, donde algunos Intel todavía están soportados, el listón es algo más bajo y basta con disponer de SSE4.2.

También se ha reforzado el soporte para Windows on ARM64, incluyendo procesadores basados en ARMv8.1 y soporte oficial para plataformas como los Qualcomm Snapdragon destinados a portátiles. Esto coloca a Cinebench 2026 en una buena posición para medir el rendimiento de los nuevos equipos ARM con Windows que están empezando a llegar al mercado.

Requisitos de memoria, sistema operativo y compatibilidad GPU

La mayor complejidad de las escenas se nota muy rápido en el uso de memoria. Maxon especifica que para ejecutar Cinebench 2026 en Windows se necesitan al menos 16 GB de RAM. El motivo es que el consumo de la prueba puede rondar los 8,5 GB de memoria, y Windows reserva una parte significativa como memoria no paginable, así que con 8 GB es simplemente inviable que el benchmark quepa y funcione correctamente.

En macOS, de forma técnica es posible lanzar la prueba de CPU en equipos con 8 GB o 12 GB de memoria, ya que el sistema es más agresivo usando el disco como espacio de intercambio. Sin embargo, el propio fabricante advierte de que en estas condiciones el rendimiento estará fuertemente penalizado, porque buena parte de los datos se moverán a disco. Por eso, los requisitos oficiales también hablan de 16 GB de RAM como configuración recomendada para obtener resultados representativos.

En cuanto al test de GPU, la cosa se pone un poco más exigente. Para pasar la prueba gráfica, tu tarjeta de vídeo debe disponer de al menos 8 GB de VRAM. Cualquier modelo con menos memoria de vídeo queda directamente fuera, lo cual afectará a GPUs de gama media o baja de generaciones pasadas. En procesadores Apple M1 a M5, donde la GPU está integrada en el propio chip, la prueba de GPU necesita un total de 16 GB de memoria unificada; con 8 GB o 12 GB no es suficiente para esta parte.

El abanico de GPUs compatibles es amplio: AMD Radeon con arquitecturas Vega y RDNA en adelante, así como tarjetas Nvidia con soporte CUDA 5.0 o superior, lo que incluye Maxwell (GeForce GTX 900), Pascal (GTX 1000) y todas las generaciones posteriores. En Windows se pueden utilizar GPUs discretas modernas sin problema, mientras que en macOS, con esta versión, el soporte se centra exclusivamente en las GPU integradas de los procesadores Apple Silicon M1 a M5, habiéndose retirado el soporte para las Radeon dedicadas bajo ese sistema.

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Por la parte del sistema operativo, la herramienta sigue disponible para Windows 10 y Windows 11, tanto en variantes x86-64 como en las compilaciones para ARM, y para macOS en sus versiones actuales, con binarios optimizados tanto para Intel como para Apple Silicon. Esto permite usarla en prácticamente cualquier entorno de escritorio moderno, desde torres de gama alta hasta portátiles y estaciones de trabajo compactas.

Cómo funcionan las nuevas pruebas de CPU y la medición del SMT

Una de las mejoras prácticas más interesantes de Cinebench 2026 está en cómo se organizan y muestran las pruebas de CPU. Desde la pantalla principal se puede iniciar de forma directa un test monohilo, uno multihilo y la variante orientada a medir el beneficio del SMT, sin tener que rebuscar en menús avanzados como ocurría en versiones anteriores.

El comportamiento del benchmark sigue el mismo esquema general de la familia Cinebench reciente: la escena se renderiza varias veces hasta que el tiempo total supera los diez minutos. Solo entonces se calcula la puntuación final. Este sistema está pensado para reflejar el rendimiento sostenido de los procesadores, algo clave en portátiles y equipos compactos donde el turbo máximo solo se mantiene durante unos segundos o minutos antes de bajar por temperatura o límites de potencia.

Si por algún motivo no te interesa esa prueba prolongada y prefieres un resultado rápido, existe la opción de desactivar este comportamiento y ejecutar una sola pasada de la escena. Esto puede ser útil si solo quieres una referencia rápida, aunque se pierde la parte de evaluación de la estabilidad térmica y de consumo del procesador a largo plazo.

La gran novedad conceptual está en que Cinebench 2026 diferencia con mucha más claridad entre rendimiento de un solo hilo y rendimiento “de un núcleo” con SMT activo. Hasta ahora, el test monohilo ignoraba lógicamente la tecnología SMT/Hyper-Threading, lo que daba una visión algo sesgada del potencial real del núcleo cuando se aprovechan todos sus hilos.

Con la nueva versión, se obtienen dos lecturas: una de monohilo puro (1T), útil para evaluar la capacidad bruta de la arquitectura a nivel de IPC, y otra de “rendimiento de un núcleo” con SMT activo, es decir, usando los dos hilos por núcleo (o más, si algún día llegan arquitecturas con más de dos hilos por núcleo). Esta segunda cifra se parece mucho más al comportamiento práctico de ese núcleo cuando se utiliza en un proyecto real de renderizado.

En pruebas realizadas con procesadores como un Ryzen 9 7950X basado en Zen 4, se ha visto que activar SMT aporta alrededor de un 30% extra de rendimiento al medir un único núcleo, una diferencia nada despreciable de cara a cargas de trabajo productivas. Para arquitecturas como Zen 5, la mejora aparente también es significativa cuando se mide de esta forma, aunque sus puntuaciones de monohilo “clásico” puedan parecer más discretas.

Escala de puntuaciones, comparativas y limitaciones con versiones anteriores

Uno de los mensajes más importantes que repite Maxon con Cinebench 2026 es que las puntuaciones de esta versión no son comparables con las de Cinebench 2024, R23 ni ediciones anteriores. No es solo un cambio de escena: ha cambiado el motor de render, se ha vuelto a compilar con otra versión del compilador y la carga de trabajo se ha rediseñado de forma profunda.

Para evitar confusiones, la propia escala numérica se ha ajustado de nuevo. Esto significa que no tiene sentido intentar “traducir” una puntuación antigua a la escala nueva ni viceversa. Si quieres comparar procesadores con cierta seriedad, tendrás que asegurarte de que todos los datos provienen de la misma versión de Cinebench, en este caso la de 2026, y no mezclar resultados de benchmarks distintos.

Este tipo de reinicio de escala es bastante habitual cuando una herramienta de benchmarking evoluciona para adaptarse a nuevas tecnologías y a un uso del hardware mucho más intenso. Mantener total compatibilidad hacia atrás forzaría a conservar escenas antiguas, menos representativas de los proyectos reales actuales, y limitaría también la forma de aprovechar nuevas instrucciones o motores de render modernos.

En la práctica, para los usuarios esto supone una oportunidad para volver a pasar pruebas en equipos nuevos y antiguos con la misma versión, y así ver cómo se comportan bajo una carga que se parece más a lo que piden las aplicaciones profesionales hoy en día. De paso, da pie a que la comunidad vuelva a llenar foros, redes y bases de datos compartidas con resultados frescos.

Lo importante es entender que Cinebench 2026 arranca una nueva línea de referencia. Para mirar hacia atrás en el tiempo y comparar generaciones muy antiguas, seguirás necesitando los números de R23 o 2024, pero para cualquier análisis del hardware actual y futuro, la vara de medir pasa a ser esta nueva edición basada en Redshift.

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Uso práctico, estabilidad del sistema y aplicaciones reales

Más allá de la pura curiosidad por ver cuántos puntos saca tu máquina, Cinebench 2026 se ha diseñado también como herramienta para comprobar la estabilidad del sistema. El modo de ejecución en bucle, con escenas que se repiten durante largos periodos de tiempo (no solo los diez minutos estándar, sino tantas pasadas como quieras), permite detectar problemas de refrigeración, de alimentación o de overclock inestable.

Muchos usuarios utilizan Cinebench para poner a prueba sus equipos recién montados o después de ajustar voltajes y frecuencias. El hecho de que esta versión sea bastante más exigente que R23 y que Cinebench 24 significa que si tu PC aguanta aquí sin cuelgues ni bajones de rendimiento, es buena señal de que el conjunto está bien afinado para trabajos pesados de renderizado.

En los tests reales compartidos por la comunidad ya se empiezan a ver configuraciones con procesadores como el Ryzen 9 9900X acompañados de GPUs como la RTX 5070 Ti funcionando solo con refrigeración por aire, y consiguiendo resultados mejores de lo esperado incluso en sesiones de pruebas de diez minutos por test. Esto confirma que la herramienta no está pensada solo para estaciones de trabajo extremas, sino también para equipos “entusiastas” de gama alta.

Desde el punto de vista de los profesionales del 3D, del vídeo o de la posproducción, lo interesante es que el benchmark se alinea cada vez más con los flujos de trabajo híbridos que usan Cinema 4D, Redshift y otras herramientas de Maxon. El rendimiento que obtengas en estas escenas es una buena pista de cómo se comportará tu estación de trabajo cuando tengas que enfrentarte a proyectos complejos con muchas luces, materiales avanzados y geometría densa.

Además, el hecho de que el esfuerzo computacional sea notablemente superior al de generaciones anteriores hace que Cinebench 2026 sea útil también para “futuroprobar” tu equipo. Un procesador que hoy parece ir sobrado puede sudar bastante en este test, lo cual indica que, a medida que los proyectos reales se vuelvan más complejos, tener margen de potencia será importante para no quedarse atrás.

Descarga, tamaño y relación con el ecosistema Maxon One

Cinebench 2026 continúa siendo un benchmark completamente gratuito y disponible desde la web oficial de Maxon. No hay coste de licencia ni limitaciones raras: lo descargas, lo instalas y puedes empezar a probar tu CPU y tu GPU en cuestión de minutos, siempre que cumplas con los requisitos mínimos de hardware y memoria.

El instalador ocupa algo más de lo que estábamos acostumbrados en versiones antiguas. La descarga ronda los 2,5 GB, y una vez descomprimido el paquete se va a unos 3,8 GB en disco. Este incremento de peso tiene que ver con la complejidad de las escenas, los recursos necesarios para el motor Redshift y el soporte multiplataforma que incluye la herramienta.

No hay que olvidar que todo esto se apoya en la misma tecnología que Maxon despliega en su suite Maxon One, un paquete que agrupa Cinema 4D, Redshift, Red Giant, ZBrush y otras soluciones pensadas para animación 3D, motion graphics, VFX y escultura digital. El benchmark es, en cierto modo, una puerta de entrada ligera a ese ecosistema: mide cómo se comporta tu hardware en una carga que se parece mucho a la de los proyectos reales creados con estas aplicaciones.

Para quienes trabajan en la nube o utilizan servicios de render farms GPU, Cinebench 2026 también sirve como herramienta para comparar máquinas remotas, desde equipos con 6 u 8 RTX 4090 hasta soluciones más modestas, y ver qué configuración ofrece la mejor relación entre coste y rendimiento para tus necesidades concretas.

En definitiva, el valor de esta versión no está solo en tener una cifra para comparar con amigos o foros, sino en contar con una medida coherente y actualizada del rendimiento de CPU y GPU bajo una carga de trabajo basada en Redshift, que es exactamente el tipo de escenario al que se enfrentan hoy día artistas, estudios y creadores de contenido.

Cinebench 2026 supone un cambio de etapa en el mundo de los benchmarks de renderizado: gracias a Redshift, a la compatibilidad con las GPU y CPUs más recientes, al soporte para Apple Silicon, Windows x86-64, Windows on ARM y macOS, y a su renovada forma de medir monohilo, multihilo y SMT, se convierte en una herramienta más dura, más realista y mucho más alineada con la forma en la que trabajamos actualmente. Para cualquiera que quiera saber de verdad de qué es capaz su equipo, o que esté pensando en actualizar procesador, tarjeta gráfica o incluso plataforma completa, esta nueva edición se coloca como la referencia imprescindible frente a otros benchmarks sintéticos menos representativos o directamente cuestionables.

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