- Chrome estrena pestañas verticales en la barra lateral izquierda para gestionar mejor muchas páginas abiertas.
- El nuevo modo lectura pasa a ocupar toda la ventana, eliminando distracciones y centrándose en el texto.
- Ambas funciones se activan desde el clic derecho en una ventana o pestaña y se están desplegando en la versión de escritorio.
- Google busca reforzar la productividad y comodidad de navegación, poniéndose al nivel de otros navegadores que ya ofrecían estas opciones.
Google ha empezado a activar en Chrome dos cambios importantes que afectan directamente a la forma en la que organizamos las pestañas y leemos contenido en el navegador. Se trata de las nuevas funciones de productividad: la nueva vista de pestañas verticales y de un modo lectura de página completa, pensados para quienes trabajan con muchas webs abiertas o quieren leer sin tanto ruido alrededor.
Estas novedades llegan primero a la versión de escritorio y se irán desplegando de forma gradual a usuarios de Windows, macOS y Linux en Europa y el resto de mercados. No son ideas completamente nuevas, pero colocan a Chrome en la misma línea que otros navegadores que ya habían apostado por interfaces más flexibles y centradas en la productividad.
Pestañas verticales: el salto a la barra lateral
La novedad más visible es la posibilidad de mover las pestañas a un lateral del navegador y verlas en formato lista y poder ver las pestañas abiertas, en lugar de alineadas en la parte superior como hasta ahora. Con las pestañas verticales activadas, toda la fila de pestañas se desplaza a la barra lateral izquierda, apilándose unas encima de otras.
La activación es sencilla: basta con hacer clic derecho sobre una ventana de Chrome y elegir la opción «Mostrar pestañas verticalmente». Desde ese momento, el navegador recuerda esta disposición como predeterminada hasta que el usuario decida volver al diseño clásico con las pestañas arriba.
En esta vista lateral se puede seguir haciendo prácticamente lo mismo que con las pestañas horizontales: abrir nuevas pestañas, moverlas, agruparlas o tener varias ventanas, cada una con su propio conjunto. Es posible arrastrar y soltar pestañas hacia arriba o hacia abajo para reordenarlas, y Chrome mantiene el soporte para los grupos de pestañas que muchos ya usan para separar proyectos o tareas, parte de la administración de pestañas.
Una de las ventajas más claras es que la columna permite mostrar el título completo de cada página, algo que en la vista horizontal se pierde cuando hay muchas pestañas abiertas. Para quienes suelen tener varias páginas del mismo sitio con el mismo icono, localizar la que toca deja de ser un pequeño suplicio.
Además, la barra lateral puede contraerse. Chrome incluye un botón de «Contraer pestaña» que reduce ese panel a una tira más estrecha, mostrando sobre todo los favicons. Después, con «Expandir pestaña», se recupera la vista completa. Esta opción resulta útil para quienes quieren ganar algo de espacio en pantalla sin renunciar a la organización que aportan las pestañas en vertical.
Ventajas e inconvenientes de las pestañas verticales
Con este cambio, Google persigue mejorar la productividad al trabajar con muchas páginas abiertas a la vez. Al liberar espacio en la parte superior y aprovechar mejor el lateral, especialmente en monitores panorámicos o ultrapanorámicos, la navegación gana orden y resulta más fácil saltar entre distintos sitios.
En pantallas grandes, este diseño puede ser especialmente cómodo, ya que el espacio horizontal suele sobrar y la columna de pestañas apenas se nota frente al área principal de contenido. En cambio, en portátiles pequeños o monitores más modestos, algunos usuarios podrían notar que se reduce algo el espacio horizontal disponible para visualizar webs complejas.
Otro punto a tener en cuenta es que, aunque la compañía insiste en que no hay un límite estricto de pestañas más allá de la capacidad del propio equipo, Chrome sigue siendo conocido por su consumo de memoria RAM. Es decir, las pestañas verticales no solucionan el “apetito” del navegador, pero sí ayudan a que la saturación visual sea menor cuando se acumulan muchas páginas.
Para quienes ya tiraban de extensiones o versiones preliminares para usar esta vista, la llegada oficial supone poder prescindir de soluciones de terceros y contar con algo integrado, sin depender de funciones experimentales. Usuarios más avanzados ya podían habilitar algo parecido en el canal Canary o mediante complementos, pero ahora la opción se incorpora de forma estable y accesible para todo el mundo.
En cualquier caso, si la experiencia no convence o simplemente se prefiere el diseño clásico, volver al formato horizontal es igual de fácil que activarlo: basta con hacer clic en una pestaña y elegir «Pestañas arriba» para recuperar el comportamiento de siempre.
Un nuevo modo lectura de pantalla completa
Junto con las pestañas verticales, Chrome estrena también un modo lectura renovado que da un giro a la forma en la que se muestran las páginas centradas en texto. Hasta ahora, esta función se limitaba a una barra lateral: la web seguía visible y, en un lateral estrecho, aparecía la versión simplificada para leer, lo que obligaba a ajustar el panel para que resultase mínimamente cómodo.
Con la nueva actualización, el modo lectura pasa a ocupar toda la ventana del navegador. Al activarlo, el sitio original desaparece visualmente y se muestra una versión mucho más limpia, donde lo principal es el texto y se reducen al mínimo los elementos que distraen.
Para utilizarlo, basta con hacer clic derecho en una pestaña o sobre la página y seleccionar «Abrir en modo lectura». A partir de ahí, Chrome genera una vista centrada en el contenido principal, eliminando anuncios, barras laterales, menús flotantes y otros bloques secundarios que suelen recargar muchas webs modernas.
Esta interfaz de página completa busca facilitar la concentración al leer artículos largos, reportajes, documentación técnica o textos informativos sin tener que lidiar con pop-ups, banners y otros elementos que aparecen alrededor del contenido. Es una herramienta pensada tanto para el día a día como para contextos de estudio o trabajo en los que conviene minimizar distracciones.
Eso sí, como ocurre con casi todos los modos lectura de distintos navegadores, el resultado puede variar según la estructura de cada web. En algunos casos muy concretos, se pueden perder ciertos elementos útiles o cambiar algo el formato original, aunque en general la idea es priorizar la comodidad lectora por encima del diseño completo de la página.
Una respuesta a la competencia y a los nuevos hábitos de navegación
Estas funciones encajan en una tendencia general del mercado: cada vez más navegadores están apostando por interfaces adaptables, pestañas laterales y herramientas que ayudan a centrarse mejor. Microsoft Edge, Firefox, Vivaldi, Brave o soluciones alternativas como Arc ya trabajan desde hace tiempo con vistas verticales o modos de lectura potentes, y eso ha ido marcando el camino.
Google, de hecho, había experimentado con las pestañas verticales hace casi una década, pero aquella prueba no se consolidó y Chrome siguió apostando por la barra superior tradicional. Mientras tanto, otros productos han ido incorporando esta forma de organizar la navegación, lo que ha terminado de empujar a la compañía a dar el paso en la versión estable de su navegador.
En este contexto, la llegada de las pestañas en vertical y el modo lectura renovado no supone una revolución, pero sí una actualización importante para que Chrome no se quede atrás respecto a sus competidores. El navegador de Google mantiene una posición dominante en España y Europa, y parte de esa fuerza viene precisamente de ir incorporando poco a poco funciones que otros ya han ido probando.
Estas mejoras se suman a otros cambios recientes, algunos más técnicos y menos visibles, como los ajustes de rendimiento, optimización interna o mejoras en la forma en la que Chrome gestiona la carga de contenidos multimedia. Todo ello refuerza el papel del navegador como estándar de facto para el acceso a la web, aunque no sea el más destacado en cuestiones de privacidad.
En un momento en el que el navegador se ha convertido prácticamente en la herramienta central de trabajo y ocio digital, detalles como la manera de distribuir las pestañas o la posibilidad de leer sin distracciones acaban teniendo un impacto real en el uso diario.
Despliegue y disponibilidad de las nuevas funciones
Google ha confirmado que tanto las pestañas verticales como el nuevo modo lectura de página completa se están implementando de forma progresiva en la versión estable de Chrome para ordenadores. Esto incluye a los usuarios de escritorio en España y el resto de Europa, que irán recibiendo la función sin necesidad de instalar nada adicional.
En fases anteriores, algunas de estas opciones podían activarse a través del menú de pruebas de Chrome (las conocidas «flags») o en canales de desarrollo como Canary y Beta. Ahora, el objetivo es que lleguen directamente al gran público sin necesidad de recurrir a ajustes experimentales.
En cuanto aparezcan en el navegador, los usuarios verán que no hace falta pasar por menús complicados: todo se gestiona con el menú contextual del clic derecho. Desde ahí se puede tanto activar la vista vertical de pestañas como abrir una página en modo lectura, lo que acorta bastante la curva de aprendizaje.
El despliegue gradual implica que puede haber pequeñas diferencias de tiempo entre países o incluso entre equipos dentro del mismo mercado, algo habitual en las actualizaciones de Chrome. No obstante, la intención de Google es que estas funciones formen parte del conjunto estándar de herramientas del navegador en su versión de escritorio.
En el día a día, estos cambios pueden parecer menores, pero para quienes trabajan con una gran cantidad de pestañas abiertas o pasan horas leyendo artículos y documentos en la web, la combinación de mejor organización y lectura más limpia puede suponer un pequeño alivio. Chrome no cambia de arriba abajo, pero sí da un paso más para adaptarse a unos hábitos de navegación cada vez más exigentes y centrados en sacar partido al tiempo frente a la pantalla.
