- ChatGPT permite usar apps de terceros dentro del chat con interfaces interactivas.
- Siete socios iniciales: Booking.com, Canva, Coursera, Expedia, Figma, Spotify y Zillow.
- Despliegue gradual: disponible en inglés y fuera de la UE para todos los planes.
- Privacidad: permisos claros, datos mínimos y controles más granulares en camino.

OpenAI ha dado luz verde a una forma distinta de relacionarnos con servicios digitales: ahora es posible usar aplicaciones integradas dentro de ChatGPT sin salir de la conversación, combinando lenguaje natural con elementos interactivos que se muestran en el propio chat.
La propuesta arranca en fase piloto y con disponibilidad limitada: por el momento funciona en inglés, fuera de la Unión Europea, y con un primer grupo de socios. Para hacerlo posible, la compañía ofrece un SDK con el que los desarrolladores pueden adaptar sus servicios y cumplir normas de seguridad y privacidad.
Qué es y cómo funciona

El uso es directo: puedes invocar una app por su nombre o dejar que el propio asistente sugiera una integración en contexto. La primera vez se pedirá autorizar la conexión y revisar los permisos, de modo que el usuario sepa qué datos se comparten con cada servicio externo.
Estas integraciones no devuelven solo texto. Incluyen interfaces embebidas (mapas, listas o previsualizaciones) que se manipulan desde la ventana de ChatGPT. La pieza técnica que lo permite es el estándar abierto Model Context Protocol (MCP), pensado para mantener el contexto y ejecutar acciones sin abandonar el chat.
Qué puedes hacer y con qué servicios
El piloto arranca con siete compañías: Booking.com, Canva, Coursera, Expedia, Figma, Spotify y Zillow. La idea es que tareas habituales se resuelvan en un solo lugar: desde crear una lista en Spotify hasta preparar una presentación en Canva o explorar alojamientos y viviendas con vistas previas dentro del propio hilo.
- Spotify: solicita una lista de reproducción y añádela a tu cuenta sin salir del chat.
- Canva: transforma un esquema en presentaciones listas para retocar y descargar.
- Expedia/Booking.com: busca alojamientos con filtros y resultados interactivos.
- Coursera: pide recomendaciones de cursos y resúmenes mientras estudias.
- Figma: genera borradores de diseño a partir de descripciones en lenguaje natural.
- Zillow: explora inmuebles con mapas y tarjetas sin salir de ChatGPT.
Además de invocarlas por su nombre, el asistente puede sugerir una app de forma contextual cuando detecta que puede ayudar a terminar una tarea, algo útil siempre que el usuario conserve el control sobre qué integra y cuándo.
Disponibilidad y límites
El despliegue es gradual y, de inicio, se ofrece fuera de la Unión Europea y en inglés. OpenAI ha indicado que la función llegará a más regiones más adelante y estará disponible en los planes Free, Go, Plus y Pro.
Por ahora el catálogo es reducido, pero la compañía trabaja con nuevos socios para ampliar las integraciones. El ritmo de incorporación dependerá de los procesos de revisión, cumplimiento y de las garantías de seguridad de cada servicio.
Privacidad, seguridad y transparencia
Al usar aplicaciones integradas, el uso queda sujeto a los términos de OpenAI y de cada app conectada. La compañía insta a los desarrolladores a ser transparentes con los permisos, recopilar solo los datos mínimos necesarios y explicar claramente para qué se emplean.
OpenAI también prevé añadir controles de privacidad más granulares para que el usuario pueda elegir qué categorías de datos autoriza en cada integración. En paralelo, crece el debate sobre la neutralidad en las recomendaciones: la claridad sobre cuándo y por qué aparece una app será clave para mantener la confianza.
Herramientas para desarrolladores y ecosistema
Para facilitar la adopción, OpenAI publica un Apps SDK que permite integrar APIs, definir interfaces ligeras e incorporar las apps al chat. Basado en MCP, simplifica la conexión entre ChatGPT y servicios externos y sienta las bases de un futuro directorio donde encontrar e instalar integraciones.
Junto al SDK, la compañía impulsa la creación de agentes con Agent Kit y explora vías de negocio como pagos y compras desde el chat mediante estándares en desarrollo. La meta es que el lenguaje sea la interfaz universal para operar servicios, automatizar tareas y, llegado el caso, completar transacciones sin fricciones.
Con un arranque controlado, socios iniciales bien conocidos y una base técnica que une interfaces interactivas con lenguaje natural, puerta de entrada a aplicaciones que realizan acciones reales sin salir de la conversación, reforzando tanto la comodidad de uso como la necesidad de reglas claras en privacidad y transparencia.