- Apple dejará de fabricar iPhone 14, 14 Plus y iPhone SE 3 a comienzos de 2025 para simplificar su catálogo.
- Los modelos seguirán recibiendo iOS completo varios años y parches de seguridad más allá de 2027.
- La compañía reorienta su gama hacia iPhone 15, 16 y futuros 17, centrados en IA y USB‑C.
- El cambio impacta en el mercado de segunda mano y en la gama de entrada, a la espera de un nuevo modelo básico.

Apple ha decidido dar un giro importante a su catálogo de móviles y detendrá la producción de los iPhone 14, iPhone 14 Plus y iPhone SE de tercera generación a partir de 2025. Se trata de tres modelos lanzados en 2022 que todavía tienen una presencia notable en muchos mercados, incluidos España y el resto de Europa, especialmente el SE, que ha sido durante años la puerta de entrada más asequible al ecosistema de la marca.
Esta jugada forma parte de una estrategia más amplia para simplificar la gama, reducir solapamientos entre generaciones y empujar a los usuarios hacia dispositivos más potentes, mejor preparados para las nuevas funciones de inteligencia artificial integradas en Apple Intelligence y para los cambios de hardware recientes, como la estandarización del puerto USB‑C en las últimas familias de iPhone.
Según los planes internos de la compañía, la fabricación de estos tres modelos se cerrará oficialmente a comienzos de 2025, aunque las unidades ya producidas seguirán vendiéndose hasta agotar existencias en Apple Store y distribuidores autorizados. No será, por tanto, un corte brusco, sino una transición progresiva que se irá notando en los escaparates a lo largo del año.
El movimiento encaja con el ciclo habitual de renovación de Apple, que retira paulatinamente generaciones anteriores cuando la gama empieza a estar demasiado poblada y confusa en precios y prestaciones. En este caso, la compañía está despejando el terreno para consolidar como referencia los iPhone 15, la inminente familia iPhone 16 y la futura serie iPhone 17, que se espera lleguen con mejoras importantes en potencia, cámaras y capacidades de IA.
Para el usuario de a pie, especialmente en Europa donde el poder adquisitivo es muy diverso según el país, la principal duda no es tanto el fin de fabricación como el soporte de software, la seguridad y el impacto en el mercado de segunda mano. Apple, de momento, mantiene su promesa habitual de soporte prolongado, pero marca con este anuncio el inicio de un nuevo ciclo de actualización para millones de propietarios.
Por qué Apple deja de fabricar los iPhone 14, 14 Plus y SE 3
La decisión de retirar de la cadena de producción estos tres modelos responde a una combinación de motivos tecnológicos, comerciales y regulatorios. Por un lado, tanto el iPhone 14 y 14 Plus como el iPhone SE de tercera generación comparten el chip A15 Bionic, un procesador todavía solvente, pero que empieza a quedarse corto frente a los requisitos de las últimas funciones de IA y fotografía computacional que Apple quiere extender a su base de usuarios.
Apple lleva meses dejando claro que las capacidades más avanzadas de Apple Intelligence estarán reservadas a chips más modernos, como los A17 Pro y los A18 previstos para las gamas iPhone 16 y posteriores. Mantener en producción modelos con hardware anterior obligaría a la compañía a mantener dos niveles de experiencia de software demasiado diferenciados, algo poco cómodo tanto para desarrollo como para marketing.
Hay también una razón clara de catálogo: con la llegada de iPhone 15 y 16, la gama empezaba a solaparse en exceso en precios y prestaciones. Un iPhone 14 con A15 Bionic y Lightning compite directamente en la mente del consumidor con un iPhone 15 con USB‑C, cámara de 48 megapíxeles y un chip más moderno, lo que complica la comunicación y puede canibalizar ventas de los modelos nuevos.
Además, el cambio encaja con la presión regulatoria en Europa, donde la adopción del puerto USB‑C se ha convertido en un estándar casi obligado en dispositivos electrónicos. Al centrar su producción en líneas que ya integran este conector, Apple simplifica su logística, reduce costes en accesorios y ofrece un mensaje más coherente al usuario, que no tiene que preocuparse por qué cable necesita para cada modelo.
En el plano puramente comercial, la compañía persigue reforzar su posición en el segmento premium: si el catálogo se compone mayoritariamente de dispositivos recientes y de precio más elevado, el ticket medio sube y, con él, los márgenes. Los iPhone 14 y, sobre todo, el SE 3 ocupaban el tramo más accesible del catálogo oficial, un espacio que Apple quiere redefinir con productos más modernos aunque sigan considerándose de «entrada».
Qué modelos desaparecen y qué ofrecían
Los protagonistas de este cambio son tres dispositivos lanzados en 2022: iPhone 14, iPhone 14 Plus y iPhone SE (3.ª generación). Cada uno de ellos cubría un perfil de usuario diferente, y su salida deja huecos específicos dentro de la oferta actual.
El iPhone 14 y el iPhone 14 Plus se presentaron como una evolución continuista de la familia 13, manteniendo buena parte del diseño con notch y apostando por la fiabilidad del chip A15 Bionic. Sus mejoras se centraron sobre todo en la fotografía computacional, la autonomía y funciones como la detección de accidentes de tráfico, más que en un salto radical de hardware.
La versión Plus, con su pantalla de 6,7 pulgadas, cubría la demanda de quienes buscaban un panel grande sin llegar a la gama Pro, convirtiéndose en una opción popular para consumo multimedia y juegos sin llegar al precio de los modelos tope de gama. Aun así, con la llegada de nuevas generaciones, esa posición intermedia se ha ido diluyendo.
El iPhone SE de tercera generación, por su parte, fue el último representante del diseño clásico con botón Home y Touch ID en la gama actual. Combinaba el procesador A15 con una pantalla de 4,7 pulgadas y un cuerpo heredado de generaciones anteriores, lo que permitía ofrecerlo a un precio más bajo, muy atractivo para quienes querían entrar en el ecosistema Apple sin gastar tanto.
Con este movimiento, Apple da prácticamente por cerrada esa etapa de diseño. La desaparición del SE 3 deja en el aire cómo será el próximo modelo de entrada: los rumores hablan de un futuro iPhone SE 4 o incluso de un supuesto iPhone 17 Air o 16e, con diseño más moderno, pantalla mayor y Face ID, pero manteniendo una posición de precio contenida.
Qué cambia para quienes ya tienen un iPhone 14, 14 Plus o SE
Para los millones de propietarios de estos modelos, tanto en España como en el resto de Europa, el fin de la producción no implica que el móvil vaya a quedar obsoleto de un día para otro. Apple es conocida por ofrecer un soporte de software prolongado, y todo apunta a que seguirá la misma línea con estos dispositivos.
En términos de sistema operativo, se espera que iPhone 14, 14 Plus y SE 3 sigan recibiendo versiones completas de iOS durante, al menos, dos o tres años tras el fin de fabricación. Distintas estimaciones sitúan la compatibilidad con nuevas versiones hasta alrededor de 2027 o incluso 2028, dependiendo del ciclo concreto que marque la empresa y de cómo evolucionen los requisitos de Apple Intelligence.
Una vez dejen de recibir grandes actualizaciones de iOS, continuarán llegando parches de seguridad durante un tiempo adicional, como ya ha ocurrido con generaciones anteriores. Esto significa que, aunque no disfruten de las últimas funciones, seguirán siendo dispositivos utilizables y razonablemente seguros para tareas del día a día durante varios años más.
El principal límite estará en las novedades más exigentes: las funciones de IA generativa, los procesados fotográficos más avanzados o algunas características ligadas a los chips de nueva generación pueden quedarse fuera de estos modelos, incluso mientras sigan recibiendo iOS. Es ahí donde se notará la brecha con los iPhone lanzados a partir de la serie 16.
En cualquier caso, para un uso estándar —redes sociales, mensajería, navegación, multimedia—, quien tenga un iPhone 14 o un SE 3 podrá estirarlo perfectamente varios años más, siempre que cuide aspectos básicos como el estado de la batería y la capacidad de almacenamiento.
Calendario de discontinuación y soporte previsto
Aunque Apple no siempre publica un calendario detallado modelo por modelo, las distintas informaciones disponibles permiten dibujar un esquema bastante aproximado de lo que ocurrirá con estos tres iPhone a partir de 2025.
En primer lugar, la producción se dará por finalizada a comienzos de 2025. A partir de ese momento, lo que quede en tiendas serán unidades ya fabricadas, que se irán vendiendo hasta que el stock se agote en Apple Store y comercios autorizados. Dependiendo de la demanda, esto puede prolongarse unos meses.
En segundo lugar, el soporte de iOS seguiría un ciclo similar al de otros modelos recientes. Las previsiones más repetidas señalan que estos iPhone deberían recibir grandes versiones del sistema hasta, al menos, mediados de 2027, con posibilidad de alargarse a 2028 si Apple mantiene el ritmo de cinco o seis actualizaciones mayores por dispositivo.
Más allá de esa fecha, lo habitual es que la compañía mantenga parches de seguridad uno o dos años adicionales, de forma que cualquier vulnerabilidad crítica quede resuelta aunque el móvil ya no reciba novedades en cuanto a funciones.
Este tipo de hoja de ruta permite que los usuarios planifiquen con calma el momento de cambiar de móvil. No hay urgencia inmediata, pero sí conviene tener en mente que, a partir de la segunda mitad de la década, los iPhone 14, 14 Plus y SE 3 irán quedándose poco a poco fuera de las últimas tendencias de software y aplicaciones.
Impacto en el mercado europeo de segunda mano y reacondicionado
El anuncio del fin de producción tiene un efecto directo sobre el mercado de segunda mano y de dispositivos reacondicionados, especialmente dinámico en Europa. En el corto plazo, es probable que se genere un pico de interés por estos modelos, ya que muchos usuarios los verán como una oportunidad para acceder a un iPhone relativamente reciente a precio más bajo.
Sin embargo, a medio y largo plazo, la devaluación de estos dispositivos tenderá a acelerarse. Conforme se acerque el final del ciclo de grandes actualizaciones de iOS, el atractivo para la reventa irá bajando, algo que ya se vio cuando se retiraron del catálogo modelos como el iPhone 13. Esto afecta tanto a particulares como a tiendas de reacondicionado que trabajan con márgenes ajustados.
En mercados con menor poder adquisitivo dentro de la propia Unión Europea, los iPhone 14 y SE 3 pueden seguir teniendo una segunda vida como opciones equilibradas entre precio y rendimiento, sobre todo mientras mantengan acceso a iOS reciente y a las principales apps del ecosistema.
Para quienes estén pensando en vender, puede ser interesante hacerlo antes de que deje de llegar la última gran versión de iOS, momento a partir del cual el valor de mercado suele caer con más rapidez. Programas de recompra y trade-in de la propia Apple o de cadenas europeas de retail pueden aprovecharse para abaratar el salto a un modelo más nuevo.
Al mismo tiempo, los distribuidores de accesorios irán adaptando sus catálogos, priorizando fundas, protectores y cargadores para las gamas 15, 16 y posteriores. Es probable que la oferta de accesorios específicos para iPhone 14 y SE vaya reduciéndose paulatinamente, aunque durante un tiempo seguirán disponibles a través de terceros.
Alternativas en el catálogo: del iPhone 15 al futuro iPhone 17
Con la salida del 14, 14 Plus y SE 3 del escaparate oficial, la gama de entrada se reconfigura en torno a los modelos más recientes. En el corto plazo, la familia iPhone 15 se convierte en la opción más lógica para quien quiera estrenar teléfono nuevo en Europa dentro de la línea principal de Apple.
El iPhone 15 ya incorpora puerto USB‑C, cámara principal de 48 megapíxeles y un chip más avanzado que el A15, lo que supone un salto notable frente al 14, especialmente en fotografía y eficiencia energética. Para muchos usuarios que estaban dudando entre ambas generaciones, el fin de fabricación del 14 puede inclinar definitivamente la balanza.
De cara a finales de 2024 y a lo largo de 2025, toda la atención se desplaza hacia la serie iPhone 16 y la posterior familia iPhone 17. Se espera que integren chips de la serie A18 y A19, todavía más orientados a ejecutar tareas de IA directamente en el dispositivo, mejoras significativas en cámaras y, según algunos analistas, incluso nuevos formatos como un modelo «Slim» o «Air» que sustituya al Plus tradicional.
La ausencia temporal de un SE en el catálogo oficial deja un hueco en la franja de precio más ajustada. Apple podría cubrirlo puntualizando los precios de generaciones recientes —por ejemplo, situando el iPhone 15 como modelo de entrada a medio plazo— o bien lanzando un nuevo terminal específico para ese segmento, como se ha rumoreado con un hipotético iPhone SE 4 o un iPhone 16e.
En cualquier caso, la dirección estratégica es clara: concentrar el catálogo en dispositivos con hardware reciente, USB‑C y plena compatibilidad con Apple Intelligence, relegando a los modelos con chips anteriores a un papel cada vez más testimonial en el mercado oficial.
La inteligencia artificial como motor del cambio
Más allá de los nombres comerciales y las fechas, la gran protagonista de esta reestructuración es la inteligencia artificial. La apuesta de Apple pasa por convertir el iPhone en una plataforma central de IA personal, capaz de ejecutar buena parte de los procesos directamente en el dispositivo para preservar la privacidad y reducir la dependencia de la nube.
Este enfoque exige chips con una potencia de cálculo y una capacidad de procesamiento neuronal muy superiores a las de generaciones anteriores. De ahí que la compañía limite las funciones más avanzadas de Apple Intelligence a modelos con procesadores como A17 Pro o A18, algo que deja fuera a los A15 de los iPhone 14 y SE 3 para determinadas características.
Al retirar de producción los dispositivos con hardware más antiguo, Apple unifica progresivamente la base de usuarios en torno a una arquitectura más moderna, lo que simplifica el desarrollo de iOS, la implementación de nuevas funciones y las pruebas de seguridad. Cuanto más homogénea sea la flota de iPhone activos, más fácil resulta garantizar una experiencia consistente.
En Europa, donde las autoridades examinan con lupa el uso de datos personales y los servicios digitales, apostar por una IA que se ejecute en el propio teléfono encaja con las exigencias de privacidad y cumplimiento normativo. Eso sí, también sube el listón de lo que se considera un «iPhone actual» en términos de hardware.
Para el usuario, el resultado práctico es que las novedades de software más llamativas tenderán a concentrarse en las generaciones posteriores a la serie 15/16. Los iPhone 14 y SE 3 seguirán siendo plenamente válidos para un uso convencional, pero con el paso del tiempo se irán quedando al margen de parte de las funciones de IA que Apple utilice como gancho en sus próximos lanzamientos.
Con todo este movimiento, Apple da un paso más en la reorganización de su catálogo: cierra la etapa de los iPhone 14, 14 Plus y SE de tercera generación, refuerza su apuesta por los modelos más recientes y prepara el terreno para que la inteligencia artificial sea el eje de sus próximos dispositivos. Los actuales propietarios pueden estar tranquilos a corto y medio plazo en cuanto a soporte, pero el mensaje de fondo es claro: el futuro de la gama iPhone pasa por hardware más potente, USB‑C generalizado y una integración cada vez mayor entre iOS y las nuevas funciones de Apple Intelligence.