- La compañía ha solicitado permiso oficial para adquirir componentes de memoria DRAM a la firma china CXMT.
- El auge de la inteligencia artificial ha provocado que el coste de los chips se cuadruplique en el último año.
- Apple busca un cuarto proveedor para reducir su dependencia de Samsung, SK Hynix y Micron.
- La maniobra pretende aliviar la presión tras la reciente subida de precios en las gamas de iPad y Mac.

Parece que en las oficinas de Cupertino están moviendo ficha para intentar capear el temporal que azota a la industria de los semiconductores. La compañía que dirige Tim Cook ha mantenido contactos recientes con el Departamento de Comercio de Estados Unidos para tantear la posibilidad de comprar chips de memoria a la empresa china CXMT, una maniobra que no es moco de pavo dada la tensa situación comercial entre ambas potencias.
Esta petición llega en un momento bastante delicado, justo después de que la marca de la manzana haya tenido que subir los precios de gran parte de su catálogo de ordenadores Mac y tabletas iPad. El encarecimiento de los componentes ha llegado a tal punto que los modelos más punteros han visto incrementado su coste de forma notable, lo que ha terminado pasando factura incluso a la valoración de la empresa en los mercados financieros.
El pulso entre la economía y la seguridad nacional
La cuestión tiene miga porque CXMT figura en la lista del Pentágono de empresas vinculadas al ejército chino, lo que técnicamente complica bastante las cosas. Aunque ahora mismo no hay una prohibición total que impida a una entidad privada hacer negocios con ellos, Apple no quiere jugársela a perder sus contratos con el gobierno federal por dar un paso en falso sin tener el visto bueno previo de la Casa Blanca.
Desde el Congreso ya se han alzado voces advirtiendo de que estrechar lazos con fabricantes que están bajo la lupa de la seguridad nacional podría ser un error de bulto. Aun así, los responsables de la cadena de suministro de Apple argumentan que el precio de la memoria DRAM se ha cuadruplicado en menos de un año, una situación que consideran totalmente insostenible para mantener su competitividad y márgenes en el mercado global.
Un mercado controlado por tres grandes jugadores
A día de hoy, el sector de las memorias está prácticamente en manos de tres gigantes: la estadounidense Micron y las surcoreanas Samsung y SK Hynix. El problema es que estas empresas están priorizando la producción de memoria para servidores de inteligencia artificial, dejando las migajas para los dispositivos de consumo general, lo que ha provocado una escasez de componentes básicos para montar cualquier teléfono o portátil.
La entrada de un cuarto proveedor como CXMT, que tiene una capacidad de fabricación nada despreciable, permitiría a los de Cupertino ganar músculo a la hora de negociar mejores condiciones con sus suministradores actuales. No se trata solo de ahorrar costes, sino de asegurar que no se quedan sin stock en un momento en el que la demanda tecnológica no deja de crecer por culpa del despliegue masivo de centros de datos.
Estrategias localizadas para evitar conflictos
Una de las opciones que se están barajando es que estos chips chinos se utilicen exclusivamente en los dispositivos que se venden dentro de las fronteras de China. De este modo, Apple podría esquivar los recelos de los reguladores estadounidenses en materia de ciberseguridad, asegurándose de que los productos destinados al mercado occidental sigan utilizando componentes de proveedores tradicionales mientras aprovecha el stock local para su mercado asiático.
A pesar de que la administración todavía no ha soltado prenda sobre si concederá o no este permiso, la jugada deja claro que hasta el gigante más grande del sector tiene que hacer equilibrios cuando la cadena de suministro se aprieta. Los próximos meses serán clave para ver si esta apuesta por la diversificación de proveedores llega a buen puerto o si las tensiones geopolíticas terminan por cerrar una puerta que Apple necesita tener abierta para aliviar la presión sobre los bolsillos de sus usuarios finales.

